Ya estaba harto, no importa cuántas veces cerca tuyo pase, o cuantas veces dirigí la mirada hacia ti, una mirada sexy por cierto y simplemente me ignorabas como si yo no estuviera ahí, en frente tuyo.
¿Me odiabas? ya empezaba a creerlo y lo peor es que no había ningún motivo por el cual no odiarme, hasta yo mismo me odiaba, odiaba como te había tratado.
No había nada que hacer al parecer, ya que para ti ahora ni existía, en este momento me sentía como un juguete, siendo utilizado y cuando no, dejado tirado.
Y estaba bien porque era lo mismo que había hecho yo miles de veces, me lo merecía, había tirado todos mis juguetes, solo te quería a ti, pero veo que tu no a mí y lo entendía, el tiempo paso y te cansaste de creer que te correspondería.
¿Lo creerías ahora?...si te digo que te amo.
Realmente no lo quería decir, pero lo gritaría a los cuatro vientos para que ese imbécil que esta junto a ti, se apartara de tu lado, pero ¿me corresponderías?
Antes podría estar 100% seguro, de cómo me llamo Sasuke Uchiha, ahora ni siquiera estoy seguro de quien soy, de la noche a la mañana había cambiado, tú me cambiaste.
Tú y tus sonrisas, ¿Acaso lo habías planeado? Enamorarme y dejarme, como tu juguete, estabas haciendo lo que querías conmigo.
Un día, viniste, te acercaste y me dijiste…
—Yo fui la que empezó a jugar este juego, yo dije que jugáramos, pero en ningún momento, dije que quería ser tu juguete —pronunciaste cada una de las palabras sin sentimiento alguno — te agradecería que no nos encontráramos más...adiós —añadiste y te fuiste caminando sin mirar atrás.
Me había dejado atónito tus palabras, era cierto, pero no iba a dejar que te fueras así.
—Espera, ¿Es por eso que no contestabas más las llamadas? ¿Esa es la razón de que ya no venias más a mi casa?, te lo pregunte y tu volteaste.
—No soy de tu propiedad, no soy tu juguete y si no quiero tener más relación contigo, no la tendré -me respondiste con la voz quebrada y dolida como yo mismo te había dejado —Yo fui la que inicio todo, pero en realidad...aunque parezca tonto, quería que te enamoraras de mí, quería amor verdadero, no ser un juguete que te divierta y te de placer, pero paso el tiempo y no funciono, así que solo decidí alejarme de ti y todo estaría bien porque yo no soy tu único juguete ¿cierto Sasuke_kun? —Tus ojos estaban empañados como si estuvieras a punto de llorar así que déjame, ya no quiero jugar… nunca más — estabas ahora llorando...yo fui la causa de tus lágrimas.
Justo cuando abrí la boca para decir algo, estabas corriendo, te estabas alejando y yo solo te estaba observando, como te ibas.
No podía perseguirte, porque si te alcanzaba ¿Qué te decía? ¿Qué te amaba?...que importaba, no me ibas a creer, ni yo mismo me había creído que estaba enamorado, pero de igual forma me encontraba corriendo y cada segundo que pasaba aumentaba la velocidad, buscándote, ¿Para qué?...no lo sé, ya te había perdido era innecesario.
Y lo era, cuando te vi en brazos de ese imbécil, me mostré indiferente, hice una mueca de desagrado y me fui del lugar sin ver vistos por los dos y claro que no me habían visto, si se encontraban cómodamente abrazados, confortándote del dolor que yo mismo te provoque.
Tenía razón y por desgracia siempre la tengo, era como si un niño dejara su juguete olvidado en un parque y llega otro y lo toma, llevándoselo a su casa como si fuera el dueño, y luego yo volvía con la esperanza de recupéralo, pero este ya no se encontraba más, si era lo mismo, no, no lo era porque si comparo a un niño, cuando pierde un juguete usualmente le compran uno nuevo, pero yo no te podría remplazar...
Eras única y como un idiota...
Yo te perdí.
