Zootopia-Another Love Song
Episodio 2
Cacería en la carretera: Segunda parte
A Nick le costó conciliar el sueño aquella noche. Afortunadamente Judy logró cansarlo para adormecer su cuerpo, pero era muy entrada la madrugada y su mente trabajaba a toda velocidad, escuchando la respiración acompasada de Judy, que seguía abrazada a su cuerpo con una sonrisa en el rostro.
Adoraba tenerla en su vida. Por más que la situación era inconclusa entre ambos, no podía dejar de sentirse afortunado de haberla conocido y de quererla en ese momento, más que su propia vida. Se acomodó en la cama, con cuidado de no despertarla, pero su intento fue infructuoso, ya que Judy abrió sus ojos violeta, adormecida, y algo preocupada al darse cuenta de que Nick no podía dormir.
- ¿Estás bien?
El zorro volteó sorprendido.
- Sí, Zanahorias, duérmete- dijo, sirviéndose un vaso con agua de la jarra que Judy ponía siempre en la mesa de noche de la cama de ambos.
- Llevas algunos días así- dijo la coneja- ¿No quieres contarme algo?
- No, cariño—dijo Nick, acomodándose mejor bajo las sábanas, acercándola a su cuerpo.
- ¿Estás seguro?—volvió a preguntar ella, observándolo a los ojos.
- Claro que sí—mintió besándola en los labios.
Judy se dejó llevar por los dulces besos que él le daba. Definitivamente no se había sentido así nunca en su vida. Los besos del zorro era demandantes y a la vez dulces, el contacto directo de sus pelajes la encendía, y entonces rompió el beso, consciente de que si seguían, se abalanzaría sobre él reclamando lo que necesitaba.
- Será mejor que paremos aquí—dijo, sonriéndole y viendo que aún seguían unidos por un fino hilillo de saliva.
- ¿Por qué?—preguntó Nick, besándola debajo del cuello, con pequeños besos que iban excitando más y más a su pareja.
- Nick…—suspiró ella.
Ante tal sonido, Nick decidió continuar pegando su cuerpo al de Judy, y en un movimiento que ella no esperaba, llevó una de sus patas hasta la intimidad de ella, la cual la revelaba lista para el acto sexual. Él sonrió ante las sensaciones que le causaba a Judy, hasta que vio los ojos suplicantes de ella, penetrándola y fundiendo sus cuerpos en uno solo.
Al terminar, Nick por fin pudo dormir de nuevo. Judy se levantó por un momento para lavarse, observando al zorro durmiendo por fin. Se acercó a su rostro besándolo en la frente. Le pasó una de sus patas, acariciando su pelaje.
- - No deberías preocuparte tanto.
-/-
Dos días después del levantamiento del caso, las investigaciones con respecto a los familiares de la doctora Gaze y Michael Alcides había resultado infructuosa y había sometido a Nick a un fuerte estrés. Mientras revisaba el expediente por enésima vez en su oficina, Judy apareció abriendo violentamente la puerta.
- ¡Nick!—dijo, sosteniendo el teléfono celular- Tenemos un informante en la línea 2.
- ¿En serio?
- Sí, sobre el caso de la doctora Gaze.
Nick levantó de inmediato el teléfono.
- ¿Oficial Wilde?—dijo una voz masculina, sosegada y tranquila.
- Él habla—contestó Nick, haciéndole señas a Judy, que tomó una libreta de inmediato y poniéndose delante de ella.
- Soy el doctor Miles, de la unidad de Pediatría del Hospital Central, hablamos hace unos días, ¿Recuerda?
- Sí, creo que sí.
- Ese día olvidé mencionarle algo.
- ¿Es importante?
- No lo sé, pero hubo una llamada que yo contesté para la doctora Gaze. Lo que me ha hecho recordarlo es que el que llamó no quiso identificarse. Sólo me preguntó por Lyana y luego colgó.
- Gracias doctor, no sabe lo que esto significa—dijo Nick con una sonrisa.
- Cuando quiera oficial.
- Una pregunta más—dijo, observando a Judy- ¿Cuál es el número de la zona de Pediatría?
Tan sólo una hora después Judy sacaba una hoja de la impresora, contenta con lo que había obtenido, y se dirigió hacia la oficina que compartía con el zorro.
- ¿Qué tienes para mí, Zanahorias?—dijo Nick, sonriéndole cuando ella entró.
- Lo tengo—dijo ella, mostrándole el papel con varias cifras en él—El número que rastreamos es del motel Trees or Lies, en el distrito forestal.
- ¿Y eso es…?—dijo Nick.
- Está cerca de donde encontramos los cuerpos.
Nick le sonrió a Judy, no resistiendo de darle un pequeño beso como felicitación. Sin quedarse por miedo a ser regañado salió de la oficina con el papel en sus manos. Tomó las llaves de la camioneta, dejando la puerta abierta para que Judy entrara enojada. Pero Nick estaba con una sonrisa en el rostro y aceleró hasta el motel.
- Nick, ¡Ten más cuidado!
El zorro se bajó de inmediato. Era prioritario identificar correctamente e interrogar al sospechoso. Por lo que había averiguado Judy era muy posible que el asesino se hubiera ocultado en ese motel. Abrió la puerta del motel y se dirigió a la recepcionista.
- Agente Nick Wilde, investigación criminal de Zootopia—le dijo enseñando su placa- Por favor permítame revisar los registros de entrada.
- Entendido oficial—le dijo la recepcionista, una oveja que usaba lentes, alcanzándole un libro grueso forrado con tapas duras.
Judy ya había ingresado dentro del motel.
- Nunca te había visto tan acelerado respecto a un caso—le comentó.
- No es especial—dijo Nick.
La conejita sólo levantó los ojos. Acercó su cuerpo al del zorro observando el registro.
- Debes buscar en el día 17—le dijo, pasando unas hojas más atrás que la que tenía el zorro observando—Lo ves—le sonrió—Van Higgins, habitación 21.
- Tienes esa cualidad, Hopps.
- ¿Cuál?
- Siempre sabes qué estoy pensando.
Judy le sonrió de manera pícara.
- Eres fácil de leer.
Nick tomó una foto del registro con su celular.
- Ahora sólo tenemos que encontrar a este tipo—dijo Judy.
-/-
Tres días después, Nick y Judy se dirigieron hacia el hospital general de la ciudad. El doctor Miles ya los estaba esperando en su consultorio. Miles era un lobo de pelaje gris que usaba una bata blanca de médico y unos graciosos lentes de montura gruesa negra.
- Me siento un poco más tranquilo de que la información que les brinde ayude un poco.
- Nos ha ayudado mucho, doctor—dijo Judy—Pero justamente por eso necesitamos que nos diga todo lo que sabe.
- Hay algo que no les he mencionado, pero es porque tenía sospechas, no había nada confirmado.
- ¿A qué se refiere?—dijo Nick.
- Uno de los doctores de cardiología me dijo que el doctor Higgins le había confesado que estaba enamorado de la doctora Gaze.
- Así que el motivo puede ser pasional. ¿Ambos tenían algún tipo de relación?
- No estoy seguro, mi amigo me mencionó que ella sólo le veía como amigo—dijo el lobo cruzando las patas delanteras—Pero por lo que lo conozco, puedo suponer que él seguía insistiendo.
- Tenemos que encontrarlo, entonces—dijo Judy—Hay muchos móviles que podrían significar que él es la persona que estamos buscando.
- No sé si sea de mucha ayuda, pero tengo el número de su madre.
- ¿De la madre de Higgins?—preguntó Nick asombrado.
- Es por un protocolo de seguridad—dijo el doctor Miles sacando su celular—Así la mayoría tenemos los contactos de los compañeros que podrían sufrir accidentes.
- Si nos lo brinda, se lo agradeceremos.
El lobo sonrió y le dictó a Judy el número telefónico que veía en su teléfono.
Nick y Judy salieron de la oficina del doctor. Más tarde, Judy llamó a la madre del doctor Higgins, enterándose que hacía sólo 3 días, se había mudado a Priston, la ciudad donde vivía su madre, para poder estar cerca de su familia.
- Entonces mandemos a alguien de Priston para que le interrogue—dijo Nick, que sentía que la investigación, por alguna razón, se estaba retrasando de una manera que no le gustaba.
- Sí, tienes razón—le correspondió Judy.
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El departamento de investigación criminal de Priston mandó a un agente a confrontar al doctor Higgins, que había abierto un pequeño consultorio dentro de la ciudad. El video del interrogatorio les fue enviado a Zootopia, confundiendo aún más a Nick.
La conversación había sido en un restaurante de Priston. Era muy concurrido y el doctor se vió totalmente cooperativo durante la entrevista. Lo sorprendente era que tenía conocimiento del incidente que había acabado con la vida de la doctora Gaze y el joven practicante Michael Alcides. Dijo que no estaba involucrado, pero por las expresiones, se podía notar que dicha persona pasaba por una profunda depresión.
- Es cierto que estuve con Lyana antes de que la mataran. La dejé con Alcides, y luego la llamé, pero fue para despedirme antes de irme de Zootopia.
Las respuestas del doctor Higgins eran claras, concretas y hasta cierto punto evidentes. Además no existía ninguna prueba física que lo vinculase al asesinato de Gaze y Alcides. Y en base a toda la información que se tenía en ese momento, era imposible considerar al doctor Higgins como un sospechoso del crimen.
Y esto solo dejaba a Nick y a Judy en un callejón sin salida. El asesino seguía suelto y en alguna parte.
-/-
Dentro de la camioneta, Judy se recostó en el pecho del zorro, que se sostenía la cabeza como si le doliera mucho.
- Nick, ¿Te encuentras, bien?—le dijo, mostrándose preocupada. No le gustaba ver a su chico en ese estado.
- Sí, Zanahorias, no te preocupes—le contestó el zorro sacudiendo la cabeza para despejarse.
Separó gentilmente a Judy de su lado. Introdujo la llave en la camioneta y empezó a conducir tranquilamente, con la mirada fija en la carretera. Judy se sentó, algo fastidiada por no poder haber continuado con él como estaban, y con un pequeño miedo en su interior. Sin embargo, se lo quitó de la mente y decidió apoyar a Nick sonriéndole como siempre.
Aquella noche descansaron normalmente.
Pero al día siguiente, más decidida que nunca, Judy se dispuso a revisar una vez más las pruebas del caso. Y una de ellas era la autopsia de ambas víctimas.
A ambos les habían disparado desde corta distancia, y los forenses habían recuperado una bala intacta del cuerpo de la doctora Gaze. La bala era de 9 milímetros, que a pesar de ser común en las armas utilizadas por los delincuentes, podría llegar a ser una pista importante. Sin decirle a Nick, llevó las balas al experto en armas del departamento, el ingeniero Jules Sand.
Sand era un oso pardo corpulento que se había pasado la vida diseñando armas de defensa personal para uso cotidiano, y que, gracias a su fuerte sentido de la justicia, se había convertido en uno de los mejores policías de la ciudad.
El laboratorio del ingeniero Sand se encontraba cerca de Tundratown, por lo que Judy llegó cerca del mediodía. El oso la recibió con una sonrisa.
- Oficial Hopps, que gusto volver a verla—dijo en la puerta, dejándola pasar mientras se quitaba el delantal de color marrón sucio que traía.
- ¿Cómo está, oficial Sand?—dijo Judy adentrándose en una enorme sala que contenía múltiples tornos, computadoras que los controlaban, y diversas otras máquinas y equipos de laboratorio.
- Dime pequeña, ¿en qué puedo ayudarte?—le dijo sentándose en una vieja silla de cuero.
Judy sacó la bolsita de cuero donde llevaba las balas que obtuvo del departamento forense.
- Quisiera que me pudieras decir todo lo que sepas de estas balas—pidió.
El oso se calzó unas enormes gafas de coral negro.
- Parecen de nueve milímetros—dijo observando una—Pero al microscopio podremos saber más.
Se retiró hacia el interior del laboratorio, donde un enorme microscopio los esperaba en una esquina. Había un pesado bloque de acero negro en la plataforma de observación, con la forma de una espada. El oficial Sand lo retiró, y colocó otra plataforma de observación. Le alcanzó la espada a Judy, que se sorprendió con el peso de ella.
- Ingeniero, ¿Para qué es esto?—dijo balanceando el arma. Era bastante ligera y se acomodaba a su mano.
- Ah—dijo el oso poniéndose unos lentes de protección sobre los suyos—Es un arma experimental para un proyecto de un amigo mío.
- Es muy… manejable—dijo agitándola.
- Ten cuidado—dijo el oso—Tiene filo.
- Oh, lo siento—dijo Judy, dejando el arma a un lado- ¿Cuál es el proyecto de su amigo?
- Pues la verdad no estoy seguro—dijo, viendo las balas por el microscopio, y agitando unas perillas—Sólo me pidió que le fabricara esas armas mediante unas especificaciones que me pidió. Y que le mandara algunos análisis de composición y factibilidad.
- Entiendo.
Judy dejó que el oso observara una vez más las balas.
- Normalmente las balas tienen un patrón único de fabricación—le dijo—Es como una huella digital—Judy asintió—Pero este patrón es errático. Es una bala de nueve milímetros, no hay duda, pero parece que la dispararon de un arma de mayor calibre.
- ¿De qué calibre?
- Probablemente de cuarenta o cuarenta y cinco milímetros—afirmó el ingeniero.
- El que disparó no sabía lo que hacía.
El oso tomó otro fragmento y lo colocó dentro del microscopio. Tras observarlo por un momento, le pidió a Judy que observara ella misma. Esta bala tenía un patrón pronunciado y evidente.
- Esta bala fue disparada de un arma de nueve milímetros—dijo el oficial Sand.
- Entonces... estas balas no proceden de la misma arma, sino de armas diferentes. Son dos armas, dos asesinos.
- Así es, pequeña Judy. Te podría decir más pero necesito el arma para ello.
- Gracias, Sand.
- Cuando quieras—le respondió alegremente—Si te quedas más tiempo, te invitaré algunas galletas la próxima vez.
- Gracias—le dijo Judy, mientras se dirigía hacia la salida.
Ahora había nueva información. Ya podía sentirse más cerca de resolver el caso.
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Cuando llegó al departamento de policía de Zootopia, ya estaba oscureciendo. Había un zorro fuera de la comisaría, se le notaba nervioso pues caminaba de un lado a otro. Cuando bajó de la camioneta se dirigió a ella de inmediato.
- ¿Dónde estabas? Me tenías muy preocupado.
- Tranquilo—le dijo, besándole la mejilla. El nerviosismo de Nick bajó en tiempo récord. Esos gestos de Judy tenían el poder de calmarlo de manera inmediata—Fui donde Sand—le sonrió—Tengo nueva información para ti.
Nick la vió algo suspicaz. Subió el auto, abriéndole a Judy el asiento del copiloto.
- No te vayas sin avisar de nuevo, por favor.
Judy le miró comprensivamente. Y él sonrió ante ello.
- Ahora, dime que información tienes.
Gracias por tomarte el tiempo de leer un nuevo episodio, y mil gracias a las personas que dejaron un review, saben que es como el combustible que nos impulsa a seguir escribiendo.
MyobiXHitachiin: Gracias por tu comentario. Quiero llevar un poco la historia por el tema de lo no formal para poder incluir algunas escenas románticas y de drama que tengo en mente. Espero que sigas conmigo el desarrollo de la historia.
Katia Logan: Que genial que te haya gustado! Me alegra y motiva mucho a escribir.
BelenKatherine19: En realidad es un poco más larga xD. "Another Love Song" será como una especie de libro de cuentos protagonizados por Judy y Nick.
Luna: Ese es parte del misterio :D
Patzylin-Donno: Gracias por seguir la historia. ¡Espero no defraudarlos!
ianavila12: Muchas gracias por los elogios, me siento honrado.
Gracias por leer Zootopia- Another Love Song.
Karyatoz.
