Advertencias y aclaraciones: El fanfic se sitúa en el mundo ninja, sin embargo, podría decirse que es un Universo Alterno, puesto que la historia de los personajes es diferente a la del manga y el anime. Lo notaran conforme vayan leyendo. Otra cosa, no voy a utilizar los honoríficos como el chan, kun y demás. Sabiendo esto, pueden proseguir.
Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
Capitulo 2. Violetas.
Se sentía sumamente extraño estar pidiendo consejos sobre ese tipo de temas, en especial teniendo en cuenta que toda su vida había evitado hablar de ellos, pero dada la situación actual no le quedaba otra alternativa.
–¿Olvidarte de Naruto? –la sorpresa en los ojos de Tenten era palpable, ¿será que había escuchado mal?–. Hinata, no estarás diciendo esto debido a lo que te dije en la fiesta ¿o sí? Mira, estaba borracha no sabía lo que decía.
–No Tenten, no tiene nada que ver –Hinata se sintió avergonzada, lo que menos deseaba era que su amiga se sintiera culpable por su decisión–, es solo que, bueno, he estado pensando y quizá deba superarlo y continuar. Nunca pretendí confesarme, solo me gustaba. Pero si continuo pensando en él no podre seguir adelante y enamorarme de verdad.
–Bueno… si ese es el caso, podría ayudarte –respondió la castaña, aún algo insegura pero sonriendo.
–Muchas Gracias Tenten.
–Bien, creo que primeramente debemos establecer un plan, es obvio que necesitaremos uno, o al menos una guía para poder conseguir nuestro objetivo.
–Sí, ¿qué es lo primero que debo hacer?
–Pues ahora no podría decirte, pero reunámonos mañana a esta misma hora y ya te diré qué hacemos ¿te parece?
–Por supuesto –respondió Hinata sonriente, estaba feliz de tener a una amiga tan buena como Tenten–. En serio, muchas gracias por esto, algún día te devolveré el favor.
–Oye, no te preocupes Hina, para eso son las amigas. Además estoy orgullosa de ti.
–¿Orgullosa?
–De que quieras seguir adelante, no es fácil olvidar a tu primer amor –la sonrisa de Tenten se volvió nostálgica y Hinata entendió que era mejor no profundizar en el tema, puesto que ella comprendía a lo qué se refería la castaña.
–Eres una gran amiga, muchas gracias Tenten.
–¡Hinata, a la derecha!
Sin dudarlo, la joven acató la orden y logró esquivar el ataque con gracia y velocidad. Su trabajo en equipo había ido mejorando más y más con el tiempo y Hinata se sentía orgullosa y feliz de tener dos compañeros tan asombrosos como lo eran Kiba y Shino.
–Bien, creo que está bien por hoy –habló el Inuzuka, respirando agitado pero con una sonrisa en el rostro–. No te conocía ese movimiento, ¿es nuevo?
–He estado practicando un poco en el dõjõ –respondió ella con un pequeño sonrojo.
–Pues la práctica te ha dado resultados. Si me hubiese distraído en algún momento de la práctica, fácilmente me habrías golpeado con el puño gentil y enviado al hospital –dijo Kiba, siendo apoyado por un aullido de Akamaru–; te has vuelto mucho más ágil que antes Hinata, y eso es mucho decir.
–N-No, no es para tanto.
–Vamos, no seas modesta –le dijo Kiba mientras le pasaba un brazo por los hombros–. Has mejorado, es más, si Shino estuviera aquí te habría dicho lo mismo.
–Te lo agradezco Kiba –respondió ella con una pequeña sonrisa. Akamaru volvió a ladrar–. También a ti, Akamaru.
–No es nada, solo decimos la verdad –le respondió el chico empezando a caminar con ella aún abrazada y Akamaru siguiéndolos.
La rutina había sido la misma desde hace tiempo: Kiba y ella entrenaban solos cuando Shino tenía alguna misión con su clan; al llegar el anochecer, o un poco antes, daban por concluido el entrenamiento y se dirigían cerca del lago a descansar; allí se la pasaban un buen rato hasta que alguno de los dos, casi siempre Kiba, decía que era hora de irse.
–Oye Hina, mira esto –Kiba se encontraba sobre un árbol mientras tomaba entre sus manos una flor que estaba escondida entre las hojas y se la enseñaba a Hinata–, ¿cuál es esta flor? –preguntó mientras se bajaba del árbol de un salto.
–Creo que es una violeta; significa lazos de amistad, me lo dijo Ino en algún momento, aunque no estoy segura –respondió la Hyuga, rememorando el momento en que la rubia y ella recolectaban plantas en una misión.
–Oh, ya veo –habló Kiba sacándola de sus pensamientos–. Ten, es para ti –Hinata se sorprendió al ver a Kiba extendiéndole la flor.
–¿Para mí? –preguntó ella avergonzada, pero aún así tomando la violeta entre sus manos.
–Claro, sé que te gusta prensar flores así que me parece un buen obsequio, además, somos amigos ¿no?
–Sí –Hinata recibió la flor con una sonrisa y la guardo con cuidado en su mochila asegurándose de que no se dañara–, gracias.
Después de eso, Kiba la tomo de la mano y la guió hasta el lago, donde empezaron a jugar y pasar el tiempo con Akamaru.
Sin embargo, Hinata se encontraba equivocada. La flor que representaba los lazos de amistad no era la violeta sino la violeta doble.
Violeta: te quiero pero soy demasiado tímido para reconocerlo.
–Bueno, creo que ya es hora de irnos –anunció Kiba, algunos minutos más tarde, al notar que su compañero canino estaba cansado–. Te acompaño a tu casa Hinata –la aludida asintió y así, bajo la luz de la luna y en compañía del can, ambos caminaron juntos hasta el complejo Hyuga.
Hola a todo el mundo. Antes que nada, muchas gracias por leer el fic, en especial a los que comentaron y agregaron a favoritos, en serio lo aprecio mucho; también a los anónimos aunque no pueda contestarles. Pues aquí traigo el segundo capitulo, ya lo tenia escrito así que por eso no me tarde mucho en subirlo.
Podría decirse que hubo un pequeño momento Kibahina pero eso no quiere decir que esa vaya a ser la pareja principal, aún hay mucho por ver.
Si les gusto no duden en dejar un review y sacarme una sonrisa.
Matta-ne.
