CAPITULO II

- Shura, recúerdame por favor...¿En qué área trabaja ese empleado? y ¿Cómo dices que se llama?-

Saga llevó sus dedos índices hasta sus sienes para masajearlas, no solo para intentar recordar el nombre del empleado recien conocido, sino para aminorar un poco el dolor de cabeza que le acechaba. Odiaba las reuniones y convivencias, sobretodo cuando eran innecesarias. Aunque a diferencia de las otras, en está ocasión si había encontrado algo de su interes. Sonrió tan solo de recordar al jovencito de ojos turquesas.

-Alexander...Alexander Katsaros...Y está en el área de logística-Shura miraba indiferente la sorpresiva llovizna que les alcanzó por la noche en su regreso a casa. Ambos iban en la parte trasera del elegante Mercedez Benz de Saga.

El griego solo asintió afirmativamente, ahora lo recordaba. Cerró entonces los ojos intentando guardar la imagen del menor en sus pensamientos. Recargó su cabeza en el asiento y dió un profundo suspiro. El español le miró de reojo y sonrió por lo bajo. No era muy común observar esas expresiones de alegría en el rostro del griego, más no le quisó dar más importancia y regresó su atención hacia la ligera llovizna. Permanecieron en silencio por unos minutos hasta que el español perturbó su pequeño delirio.

-¿Le puedes decir a tu chofer si me deja en el departamento de Aioros? Hoy pasaré la noche con él-La pregunta de Shura regresó a la realidad a Saga quien sin cuestionar más ordenó a su chofer cambiar un poco el trayecto a casa. Al fin de cuentas, estaba en el rumbo.

-Necesito información Shura...Necesito saber más sobre el joven Katsaros-Shura arqueó una ceja. Conocía ese tono de voz del griego.

-Vamos Saga, tan solo te pedí que te desviaras un poco del trayecto, no es como para que me cobres el favor tan pronto -Shura sonrió jocoso ante su comentario pero como siempre, cuando el griego se interesaba en un tema de su importancia, era difícil hacerlo reír y mucho menos desistir. Se tomaba todo muy en serio.

-Quiero saber ¿Donde estudia? ¿Qué estudia? ¿Qué le gusta?...hmmmm-El español fue a replicar pero Saga lo interrumpió-También necesito saber más de la situación de su padre. Tuve la impresión de que es...Miserable, al menos tiene una apariencia le ve infeliz... -Saga meditó un poco más sus ideas, pero estaba más que decididó. Quería saber todo sobre ese lindo chico -Investígalo, tal vez pueda aprovecharme de eso-

-¿Seguro que es TODO lo que quieres saber del chico?-Shura ironizó su pregunta y mostro una mueca burlona.

-Hmmm no sé... ¿Estoy omitiendo algo?-Saga ignoró la ironía del español -Por qué si te refieres a qué si quiero saber si tiene novio...En realidad, eso no me importa. Me tiene sin cuidado.-

Su voz sono con autosuficiencia, Saga era un hombre muy seguro y orgulloso de sí mismo, sabía que siempre conseguía lo que quería sin importar el precio para conseguirlo. Milo no sería la excepción. Vino a su mente una de sus frases favoritas que tanto le gustaba citar "El fin justifica los medios" . Si, definitivemente el chico valia cualquier cosa en ese momento con tal de tenerlo. Sin borrar su mueca llena de altivez continuo...

-Además, si tuviera un noviecillo, no me sorpendería, el chico es un adonis, pero, ambos sabemos que no sería por mucho tiempo-Una pícara y maliciosa sonrisa se pintó en sus labios. Shura conocía bien esa mueca, así como también esos ojos felinos . No había duda, ese chico no tendría escapatoría.

-¿Es en serio lo que estás pidiendo Saga?-Aún cuando el español sabia que Saga hablaba en serio - nunca titubeaba con nada - creía que era pedir demasiado. Milo era un jovencito, no estaba seguro de querer ser parte de lo que sea que Saga tuviera en mente.

-¿Alguna vez no he sido serio con lo que quiero?-El griego regresó una mirada desafiante que Shura no quiso seguir mirando, desvió entonces su mirada hacía la ventana y prefirió no decir más. Después de todo, era Saga...el hombre que lo tenía y conseguía todo, sin importar el precio.

Después de unos segundos de silencio, finalmente contestó un escueto "Esta bien, te daré la información que buscas" Ante la amplia sonrisa pintada en los labios del griego.

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-OK...Aquí está la información requerida...Saga...-El español permanecía de pie junto al escritorio del griego, carraspeo antes de empezar...

-Alexander Katsaros, empleado por más de cinco años en la compañia, tiene un alto sentido de responsabilidad, nunca ha faltado sin justificación alguna, trabaja bien en equipo, llega puntual, es amistoso.-Shura se encogió de hombros antes de continuar - En realidad se puede decir que un empleado con buenas cualidades, pero aun así un empleado promedio. Según sus evaluaciones no aportada nada novedoso para la empresa y solo se mantiene al margen de lo requerido. Aparentemente, no aporta el extra que la empresa necesita.-Shura sonrió ligeramente ante los comentarios y calificaciones de los supervisores-Veamos ,¿Qué más dice aquí? ...Ah si... Es un hombre noble y dócil al trato, no ha dado problemas en el tiempo que lleva trabajando, bla..bla... Hmmm... -

El español hojeó rápidamente el resto de las hojas intentando encontrar algo interesante que aportar ante la atenta mirada de un aburrido pero intrigado griego. Esté mantenía su barbilla recargada sobre una de sus manos mientras que con la otra hacía sonar sus dedos armoniozamente sobre el escritorio demostrando su impaciencia. Nada de lo que decía el español era interesante para sus oídos, más lo dejó continuar, después de todo, él quisó saber sobre el padre del menor para así encontrar su punto de quiebre. Todos tenemos un punto de quiebre y él, Saga, era el mejor encontrándolos.

-Veamos...Trabaja horas extras y fines de semana. Es decir, es prácticamente un esclavo.-El español cerró el folder y fijó su mirada en el griego. Este se la regresó con cara de "¿Es todo?" a lo que el español dió un profundo suspiró y se sentó para estar de frente al griego.

-Eres un pésado cuando te lo propones-Haciendo una mueca de disgusto, el español sacó entonces la última hoja de la carpeta y antes de leerla dió una mirada desaprobatoria al griego quien ya empezaba a sonreír y mostrarse más interesado y jugetón.

-Económicamente esta en bancarrota. Debe un crédito hipotecarío que está apunto de perder. Ha solicitado préstamo a la empresa en dos ocasiones y todas fueron rechazadas por el ridículo monto que estaba solicitando. Ahora le debe también al banco. Perdió su vehículo y sus ahorros. En conclusión...Está desesperado...-

Cerró la carpeta y dirigió su atención al griego sentado frente a él. Esté sonreía como si le hubiera acabado de contar un cuento con final feliz. Ese tipo de reacciones, tan frías y sin escrúpulos asustaban un poco al español. Sin decir palabra alguna, interpretó la mirada del griego, quien lo invitaba a continuar con su investigación de campo. Sin objetar más, el español dió otro suspiró antes de volver abrir la carpeta y leer la siguiente hoja...

-Su hijo...-

-¡Eso! ¡Ahí está el tan esperado tema! ¡¿Por qué rayos lo tienes que hacer de emoción?!-

Saga golpeaba fuertemente el escritorio con ambas manos de manera triunfal. Se puso de pie y caminó hasta su ventanal, dándole la espalda al español. Dirigió entonces la vista hacía el exterior -Continua por favor, háblame de Milo...Milo Katsaros-Aun sin voltear, su voz detono una sonrisa en sus labios. Shura solo rodó los ojos.

-Es un jovencito de dieciocho años, esta apunto de terminar la preparatoria con excelentes notas y está en trámites para la universidad. Quiere estudiar Química aunque le gusta dibujar y está interesado en las artes,-

El español se encogió de hombros antes de seguir con su lectura. En realidad, no tenía mucha información como le hubiera gustado para aportar al griego, pero al menos era un inicio, el resto lo tendría que hacer el mismo Saga.

-Hmmm no sé que más quieras saber Saga...Los datos de la escuela los tengo conmigo, pero no veo objetivo de tenerlos. En resúmen, es un excelente estudiante, carismático...-

-¿Sigues jugando al interesante? ¿No Shura? ¿Disfrutas tener un poco de poder sobre mi?-El griego no sonó molesto sino divertido. Se giró para mirar al español quien también le regresaba una mirada burlona.

-Si te refieres a que si el chico tiene ó no una relación... Pues, no , no la tiene, está libre...No te lo dije porque dijiste que te daría igual-Shura le miró divertido.

Saga sonrió al escuchar eso, era verdad, no le importaba si tenía o no pareja, eso no lo detendría para ir trás él. Pero confesaba que le sería más fácil llegar hasta el menor sin alguien más de promedio. Camino hasta su escritorio y se recargó en él. Entre cerró los ojos y sin más soltó la pregunta que tanto le estaba dando vueltas en su cabeza desde la noche en que vió al menor. Necesitaba saberlo.

-¿Es virgen?-

-¡¿Qué?! ¿Saga? Por favor ¡Eso no lo sé, no investigué tanto!-Por alguna razón no le gustó escuchar eso. Pensó en el pobre padre del menor e intuyó hacia donde iba el griego con esa pregunta.

-Me decepcionas Shura, tú siempre has sido el mejor cuando se trata de obtener información-

-Información relevante, no sobre si un chiquillo es...-Se detuvó en secó cuando el griego le miró serio, demasiado serio.-Escucha, no te puedo asegurar el dato. Solo te puedo decir que el chico nunca ha tenido novio en su vida...-

-Entonces hay una gran posibilidad que lo sea-La cara de Saga se lleno de lujuria

-Eso no es contundente, que no haya tenido novio antes no significa que sea virgen, no sé, puede tener amigos con derechos ¿Qué sé yo?.-

-No, no lo creo, pero ya lo sabré. Esto lo hace más interesante-

-¿Saga? Es solo un jovencito...Él...-

-Suficiente Shura-

Volvió hasta su lugar y se sentó. Meditó unos segundos la información compartida por el español antes de continuar. Ahora quería más a ese chico que antes. Había una alta probabilidad de que fuera virgen. De solo pensarlo sintió como la sangre se concentraba en su entrepierna.

-Entonces...en conclusión. El padre de Milo está desesperado por...Dinero...Eso quiere decir que está en mis terrenos, querido amigo-

Sus ojos mostraron un brillo especial. Shura conocía esa mirada llena de agudeza y esa voz grave profundizarse aun más. El griego continuó ante el silencio del español.

-¿Ves como todos tienen un precio Shura? -Ahora su voz sonaba eufórica-El chico no solo es precioso sino que muy posiblemente...¡VIRGEN!-Shura arqueó una ceja -¡Quiero que hables con el padre de Milo...Cítalo cuanto antes. Necesito hablar con él sobre...Negocios...-

Una vez más, el griego mostraba esa sagaz mueca en su hermoso rostro mientras se sentaba en su lujoso asiento de piel. Recargó su cabeza sobre el respaldo y cerró sus ojos, ignorando la mirada inquisidora del español, Saga solo tuvo un pensamiento...

Todos tenemos un precio, todos, ¿Cuál será el tuyo mi pequeño gallardo?

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