Aclaraciones:
-Diálogos-
-Pensamientos-
-.-.-.-.- (Los cambios de escena son con los Pov's de Edward y Bella, depende del personaje)-.-.-.-.-.-
Adoro a Edward Cullen pero lastimosamente, los personajes no me pertenecen sino a Meyer.
Capitulo 2: El Poster.
Y aquí estoy de nuevo, esperando como siempre. Había pasado una semana desde mi concierto en el MSG y esa chica llamada Bella aún no daba señales de vida. Me encontraba en uno los hoteles del Upper East Side en Manhattan. En una de las habitaciones del último piso, incluso desde aquí podía ver la fila de fan's en la entrada del hotel. Aún me seguía preguntando ¿Ella estará allá abajo?, pero fue hace un par de días que decidí que era mejor no averiguarlo. Intente buscarla, pero apenas me asomé a la puerta una multitud de personas se abalanzó hasta la misma, apegándose al vidrio y llamando la atención de todos los vigilantes del lugar. Suspire, ahora prácticamente estaba encerrado en cuatro paredes durante las próximas siete horas. En fin, regresando al motivo de mi frustración y mi mal humor…
¿Cómo era posible que ni siquiera un mensaje de texto me haya enviado? No le di mi número para que lo mirara y dijera:-Hay que lindo, me dejo su número- hace más de cinco días que espero su llamada, y ¡nada!, ¿acaso yo no era su ídolo? Siendo otra de mis fan's, así hubiera sido a la una de la mañana, me dejaría su mensaje. Pero no, ella no. ¡Hasta he comenzado a ser dependiente de mi celular! Y…
-¿Todavía?- dijo Jasper al entrar a la habitación y sacándome de mi mundo de quejas.
-No estoy de humor- gruñí mientras me giraba en la cama, dándole la espalda a mi mejor amigo. Y es que no tenía que verlo para saber que Jazz había rodado sus ojos.
-Vamos Ed, no te pongas así-.
Me voltee un poco para verle la cara, creo que mi mirada y mi ceja alzada le dieron a entender mas que las palabras-¿Ah no?- por que seguramente, él sabia que no tenía ánimos de hablar.
-Recuerda que es una chica- dijo sentándose en el borde de la cama-. De seguro para ella también es difícil-.
-¿Difícil?-.
-Utiliza un poco tu cerebro Cullen, no solo tus hormonas- contestó regañándome-, además ¿no estas algo grandecito para berrinches?-.
-¿Vienes a ayudarme o a molestarme?-.
-Ahh- suspiró Jazz- con 23 años de vida ¿aún no has aprendido nada?-murmuró pero incluso pude oírlo.
-Jasper-.
-Ok, pero solo te digo que trates de comprender- dijo mirándome seriamente- no todas las mujeres son iguales.
Sabía a lo que se refería, pero aun seguía con la desconfianza. Cuando era más joven, la vida me había demostrado que no se debe confiar a la primera y era por ese mismo motivo que ahora me costaba tanto creer en alguien. Al leer los poemas de Bella, todo a mí alrededor cambiaba y se llenaba de emociones que estaban obsoletas por el tiempo.
Lo que me dijo Jasper se quedó grabado en mi mente, me hizo recordar cosas que debían mantenerse guardadas, errores que jamás debía volver a repetir. Recordé a mi antiguo hogar, antes de las giras y los lujos, crecí y me crié en un pequeño pueblo llamado Forks. También recordé mis años de preparatoria, hasta ahora me sorprende ver lo mucho que hemos cambiado. Antes en el instituto no solíamos tener muchos amigos, solamente éramos Emmett, Jasper y yo, siempre permanecíamos alejados de los demás y hasta donde se, ninguno se acercaba por la imagen intimidante que mostrábamos. Hmp, claro que ya no puedo decir lo mismo, entre los fan's y los paparazzi vuelven mi vida un caos.
-¿Y que vas a hacer?- pregunto de nuevo Jazz llamando mi atención.
-No lo se- me levante de la cama y revise la hora en mi celular- Son las 10:00, voy a bajar a desayunar algo en el restaurant-
-Yo me voy a pasar por la habitación de Alice- me dijo tranquilamente y yo pare en seco-, tranquilo hermano mayor, solo voy a despertarla-.
-En cinco minutos te quiero abajo Jasper Whitlock, diez minutos como máximo por que conozco a mi hermana- últimamente esos dos se la pasaban muy juntos.
-Seh, ahora vamos- me contestó como si nada.
Definitivo, tengo que descansar. Ya hasta estoy celando a mi hermana de mi mejor amigo, de seguro me estoy imaginando cosas. Entre en el ascensor y marque la planta baja, en donde se encontraba el restaurant junto a la piscina. Para mi mala suerte a mi lado iba una chica rubia, que desde el primer momento en que entre no dejo de mirarme con los ojos casi saliéndosele, añadiendo que a su acompañante no le agradaba mucho la idea de que ella me mirara.
-Buenos días- le dije a la chica, a ver si dejaba de mirarme.
-Buenos- me contestó el hombre a su lado y yo le sonreí hipócritamente.
Al abrir las puertas del ascensor, camine lo más rápido que pude y entre en el comedor, vi una de las mesas más alejadas, me senté y llamé a una camarera la cual no tardó mucho en llegar.
-¿S-si? ¿En que le puedo ayudar?- hay no, de nuevo esa mirada, la misma que tenía la rubia en el ascensor.
-Por favor me das el…
Supuse que ella no me escucharía y que yo tendría que repetírselo de nuevo, cosa que así pasó. Suspire. Hoy iba a ser un día muy largo.
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La inseguridad se apoderaba de mí cada vez que veía ese número escrito en mí cuaderno y solo podía hacer dos cosas: sonreír y volver a leerlo. La alegría que llevaba por dentro no era nada normal, pero como todo en mi vida, una nubecita negra empañaba mi claridad. Una semana antes del concierto lleve mi celular a reparación, y hasta hoy en día no he tenido noticias de él.
Pensé en pedirle el celular a Rose, pero últimamente no soltaba el aparato ni siquiera para comer. Cada vez que le iba a sugerir que me lo prestara, le entraba un mensaje de texto o una llamada y salía del apartamento con un -Nos vemos en la noche, cuídate Bella-.
Agregando que en la universidad no mejoraba la situación, tan solo esperaba que terminara el último lapso para decirle adiós a los exámenes y comenzar las vacaciones de verano.
-¿Te sientes bien Bella?- preguntó mi amiga Angela-, desde hace una semana que te veo extraña-.
-Es por lo de siempre, Angi-.
-Mmm, bueno si quieres salimos hoy al centro comercial- dijo sonriente-, así te olvidas de eso y esperas hasta la próxima semana, cuando te den tu celular-.
-¡Yo no puedo esperar!- grité y todas las personas que estaban cerca de nosotras se nos quedaron mirando.
-Je, je si lo se- dijo tranquilamente.
-¡Angi, necesito verlo! ¿Sabes lo importante que es esto para mi?-.
-Por dios Bella, no es para tanto- ella siguió caminando y yo me quede parada observándola, cuando se dio cuenta se volteó y agrego-, yo también los admiro así que tu no eres la única, capaz solo te dio su número para ser amigos y conociéndote ya te habrás imaginado cosas-.
-Soñar no cuesta nada- contesté molesta y cruzándome de brazos, por supuesto que me había imaginado cosas, siempre, cada noche al acostarme en mi cama pensaba en él.
-Te pasas de obsesionada-.
-¿Y? Nadie me impide no serlo- seguí caminando y justo me acorde de algo- si vamos a salir, que sea en el centro comercial de la Quinta Avenida, leí en el foro que en una tienda se vendería el Poster de Dynamical-.
-Ahh- suspiró- no tienes remedio-.
Eso lo sabía, así que siguieron caminando por los pasillos de la universidad para entrar a la siguiente clase. Al terminar el horario, se fue junto a Weber para esperar a Rosalie en el estacionamiento. Estando apoyadas en el auto de Angela y conversando muy animadamente, ninguna de las dos se dio cuenta cuando el equipo de fútbol de la universidad pasó frente a ellas. No es que fuera muy importante, sino que en ese equipo se encontraba…
-Hola Bella- dijo animadamente un chico parándose frente a mí, no lo reconocí al instante pero después me di cuenta de quien era- ¿Cómo estas?
-¿Bien y tu Mike?-.
No es que me cayera mal Mike Newton, nada que ver. Incluso, hasta me parecía agradable y muy simpático, sus rasgos me resultaban muy atractivos pero solo en ocasiones. Solo que, había un pequeño problema que siempre aparecía cada vez que él me saludaba.
-¡Mike! ¿Por qué no me esperaste?- y ahí venia de nuevo, Jessica Stanley. Amiga, compañera, amante; en fin todas las clasificaciones que podía tener una mujer en una relación con un hombre… ella las tenía y siempre me lo venía recordando- ¿Qué haces con Swan?-.
-Nada, yo solo le preguntaba que como estaba-.
-Y ella ya te dijo que muy bien-.
- Mejor te vas Mike- le dije con una sonrisa- disculpa las molestias- él asintió y se fue hacia otra dirección, justo antes de que Jessica lo persiguiera me daba el recordatorio de todas las semana.
-Ni se te ocurra acercarte a mi Mike ¿Ok?- yo asentí aguantándome la risa.
Y para cuando ya estábamos Angela y yo completamente solas, fue cuando pude liberar la carcajada que venía reteniendo. No tardó mucho para que Rosalie se acercara al carro, le contamos los planes para ese día y ella acepto acompañarnos.
-Tenías que ver el rostro de Stanley- dijo Angela aún riéndose mientras manejaba.
-Ella le preocupa que le quite a su Golden Retriever-.
-¿Estas hablando de Mike?- comenzó a reírse Rosalie y yo asentí a su pregunta-, cierto que Jessica te tiene con vista de "Franco Tirador" cada vez que te acercas a él-.
-¡No, lo peor es que yo ni me acerco!- le dije exasperada- ese se llega solito-.
-¿Oye y en donde estabas Rose?- pregunto Angela cambiando de tema.
-Ehh, necesitaba comprar el saldo a mi celular- mencionó como si nada.
-Ajam- exclamé-, creo que nos estas ocultando algo-.
-¿Yo?- pregunto Rose fingiendo sentirse ofendida-, para nada-.
Y su sonrisa me lo dijo todo.
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-¿Otra vez tengo que firmar autógrafos?- pregunte con fastidio.
- Solo es un momento Edward- replicó Alice.
-Te estas quejando mucho Ed- dijo esta vez Emmett- ¿Por qué estas de tan mal humor?- ¡ja! como si no lo supiera.
-Ya, déjenlo- murmuró Jazz- esta muy sensible últimamente-.
-¿Sensible?- todos rieron mientras se montaban en la limusina Hummer.
-¿Y por que esta así?- preguntó esta vez Joe.
-Lleva once meses leyendo las cartas de la misma chica y cuando por fin la conoce, ella desaparece- dijo de nuevo Emmett con ese toque de sarcasmo que siempre había en sus palabras.
-Ni me lo recuerdes- dije deprimido-, pensé que había encontrado una chica diferente, que le gustaban las mismas cosas que a mí pero simplemente ¡desapareció!-.
-Eso suele suceder, de seguro fue mucha presión para la chica- dijo mi hermana.
-¿Presión?-.
-Si, ya sabes como es el mundo de la farándula- menciono con voz apagada- los chismes corren rápido y de seguro un romance con el sex-symbol de la música es algo que los paparazzi no dejarían pasar-.
-Aunque no lo creas, si ella tuviera una relación contigo sería el chisme del año- agregó Jazz- y también tratarían de conseguir algo de información del resto de nosotros- y esta vez lo dijo mirando a mi hermana y luego a Emmett.
-Ahh- suspiré, últimamente era lo único que podía hacer-, bueno ya que más da, si no quiere tener nada conmigo eso ya no afectará mi estado de animó- sabía que me mentía a mi mismo.
Desde que la conocí en persona sentí una extraña atracción a la cual no le encontraba lógica, ¿Cómo podía gustarte alguien a quien acababas de ver? Era incomprensible hasta para mí, ya que nunca me molestaba el tema del "amor", simplemente me negaba a creer en él. Siempre me preguntaba por que una persona te decía "Te amo" en una semana y al siguiente día estaba con otra persona en sus brazos y repitiendo las mismas palabras ¿Qué había pasado? ¿No era que tu amor era verdadero?, no nunca lo entenderé.
Añadiendo de que la sensación de su cuerpo sobre el mio era algo muy difícil de olvidar, ¿Acaso solo era atracción física? Supongo que sí, esos labios aún podía verlos en mi mente y el olor a fresas lo tenía impregnado en mi cuerpo, en cualquier lado podía olerlo y era por esa razón por la que estaba de tan mal humor. Necesitaba sentir de nuevo su cuerpo contra el mio, ver otra ves esos impactantes orbes chocolate y definitivamente volver a percibir ese delicioso aroma. ¡Ja! Hasta suena como si me fuera a comer, mmm ¿Quién sabe? ¿Quizás hasta su sabor no sea tan malo?
-¿Por qué sonríes, Ed?- pregunto Alice.
-Es solo que tengo hambre- dije sonriendo de lado- ¿Cuándo llegamos?- trate cambiar el tema, puesto que todos se me quedaron mirando como si estuviera loco.
-Que bipolar eres- mencionó Emmett.
Y yo volví a sonreír, en verdad que se me había abierto el apetito.
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-¡Apresúrense!- dije corriendo por los pasillos del centro comercial- la tienda esta al pasar esa esquina y ¡no quiero que se agoten los poster!-.
Angela y Rosalie corrían como podían, habíamos llegado hace como media hora y al ver que no habían abierto la tienda aún, fuimos a hacer un par de compras, ya saben, ropa, zapatos, más ropa, en fin el caso era que se nos había pasado la hora. La cola en frente de la tienda era horrorosa puesto que la vimos desde el piso de arriba, así que fuimos corriendo por las escaleras mecánicas, por los corredores abarrotados de gente para a la final encontrarme con la susodicha tienda la cual los guardias de seguridad la estaban cerrando por que las personas comenzaban amontonarse en la puerta, pegándose a las vitrinas de la misma y golpeándose entre si para pasar.
-Oh dios mio- susurré y a lo lejos, detrás de la puerta se encontraba la razón de mis desvelos, mi falta de apetito y mi odio repentino a la compañía de mi teléfono que aún no terminaban de arreglar.
-¿Qué vamos a hacer?- dijo Rosalie- Con las ganas que tenía de ver hoy a Emmett- mencionó desilusionada, pero un momento dijo "ver hoy", eso… ¿suena a que ya se estaban viendo? No imposible, Rose me lo contaría.
-No lo se, pero yo quiero…mi poster- dije con toda la energía que tenía en mi- Además si puedo hablar con él y le explico lo que sucedió incluso hasta ni se enoje conmigo-.
-Eso es lo que tu crees- oí susurrar a Rosalie.
-¿Qué dijiste?-,
-Nada, nada- dijo haciéndose la desentendida- mejor te acercas a ver si hay espacio para entrar a la tienda- yo mire la multitud y luego a Rose.
-¿Tu quiere que yo me mate verdad? ¡Por que entrar ahí sería suicidio!-.
-Chicas, ¿Qué tal si nos acercamos a la tienda?- dijo Angela-, si se fijan, hay un pasillo a un costado y ahí hay unas escaleras de emergencia, quizás haya una puerta trasera para entrar a la tienda-.
-No se me había ocurrido- sonreí-¿Me adelanto y les aviso si hay una puerta?- ambas asintieron.
-Si por que, si no hay, quedaremos atrapadas todas entre la multitud- dijo Rose.
-Muy bien, nos vemos dentro de un rato-.
Corrí hacia el montón de personas, el ruido era inmenso, todos estaban gritando y no dejaban que me acercara mucho. Encontré un espacio y entre empujones y choques comencé a acercarme al pasillo, sin embargo cuando estuve al frente de él me di cuenta de que estaba completamente oscuro, y no es que le tuviera miedo a la oscuridad, no señor, simplemente no me agradaban los lugares con poca luz. Entonces de la nada una mano salió de la oscuridad y me tomó del brazo y halándome para entrar en el pasillo. Por la fuerza del agarre me di cuenta de que se trataba de un hombre, lo cual aumento mi terror de ser llevada a la oscuridad por un desconocido, ¿Es que acaso con toda esa gente y nadie se dio cuenta? ¡Que mala suerte tengo! Además el sujeto me acorralo contra la pared del final para que así nadie notara que yo me encontraba ahí, podía sentir la baranda que daba inicio a las escaleras a mi costado derecho y también como el cuerpo de dicho sujeto se apegaba más a mi, como olía mi cabello y como pasaba su fría nariz por mi mejilla…
-Una semana- un momento esa voz la conozco- ¿Por qué me hiciste esperar tanto?-.
-¿Cullen?- dije insegura.
-Prefiero que me llames por mi nombre- aun con la oscuridad podía ver como sonreía de medio lado.
-¿Pero como llegaste aquí?- dije de repente.
-Shhh, que nos descubrirán- me cayó colocando uno de sus dedos sobre mis labios- Aquí hay una puerta de escape, muy poca gente lo sabe- así que Angela tenía razón.
-Aun no me contestas la pregunta- volvió a decir.
-Mi celular esta en reparación, por eso no te contacte- dije nerviosa, sabía que esos orbes verdes estarían fijos en mi rostro-, también me daba vergüenza llamarte- mencioné agachando mi rostro.
-¿De que?-.
-Por si no contestabas o por si alguna razón no podías hablarme-.
No se como, pero parecía como si él pudiera ver en la oscuridad puesto que agarro mi mentón y subió un poco mi rostro para luego soltarlo y acercarse de nuevo a mi oreja.
-Tengo una idea- dijo susurrando- ¿Nos escapamos de aquí?-.
-¡¿Ehh?!-
-¿Vienes conmigo Swan?- y justo cuando le iba a responder un flash nos cegó.
Lo único que se, es que a partir de ese momento mi vida dio un giro de 360 grados, por que no solo un flash nos ilumino sino que después de éste le siguieron muchos más; solo pude oír una maldición por parte de Edward para luego ser arrastrada escaleras abajo, con él tomando de mi mano. ¿Acaso eso contestaba a su pregunta?
Continuara…
B: Les agradezco a todas las que me dejaron Reviews y como ustedes lo pidieron aquí esta la continuación, ustedes me dicen si esta bien y si quieren que siga con la trama. Espero que les guste y por favor déjenme Reviews, eso es lo que me motiva a continuar mis historias aún si no tenga mucha inspiración.
Bueno, hasta la próxima…
¡Xoxo B!
