Gracias todos los que leyeron mi fic y comentaron y le dieron a favoritos, me hacen feliz y me alegra que les gustara la historia y aquí sin más les dejo el segundo capítulo.
Los personajes de Naruto shippuden no me pertenecen, sino que son propiedad de Masashi Kishimoto.
Capitulo 2.
Me quede mirándolo por bastante tiempo, Naruto, era un lindo nombre y poco común. Digo, no es como si de 1980 para acá alguien llamara a su hijo de esa manera, pero al verlo sabia que ese nombre le quedaba como anillo al dedo. Sentí como si alguien me movía el hombro, parpadee varias veces para poder enfocar la vista y darme cuenta de que tenia a Naruto a escasos centímetros de mi cara.
— ¿Estás bien? — me miraba preocupado— Pensé que habías entrado en shock o algo así dattebayo, dudaba de mi mismo acerca de si darte una cachetada o no.
—¡Que! ¡No! —di un brinco asustada— Es solo que estaba pensando y creo que me fui.
—Oh
—Este… ¿me decías algo? — le sonreí— Ahora si estoy poniendo atención.
—Te preguntaba si vivías muy lejos de aquí.
—No, vivo como a unas dos cuadras… estoy rentando con unas amigas, ya sabes, entre tres no pesa un muerto—me reí— ¿Y tú? — pregunte, digo, tenía derecho ¿no? el me pregunto y yo respondí
—Pues ahora estoy viviendo en las habitaciones de la universidad, bueno, no soy de aquí… me cambie de universidad por que tenia mejor plan de estudios— se encogió de hombros— Yo soy de Iwagakure.
Era lógico, un ser tan lindo no podría ser de aquí.
—Bueno tengo que irme, mis amigas esperan las compras.
—Si quieres te acompaño, me sirve de algo caminar.
Asentí simplemente, por dentro quería gritar de alegría. Ok, estaba siendo exagerada con él. Pero es que ¿Cada cuanto te encuentras un chico así de guapo y amable en este año? Estamos de acuerdo, nunca, no es que no diga que existan… reformulo, esos chicos se nos están extinguiendo.
De nuevo me movieron el hombro.
—Te fuiste otra vez—Naruto me dijo de nuevo— Creo que de verdad si te acompañare a tu casa, así como te vas, en una de estas te quedes a mitad de la carretera y no quiero tener eso en mi conciencia, dattebayo.
Comencé a reírme, este hombre era único. Pague mis alimentos, Naruto hizo lo mismo con los suyos. Salimos del pequeño local juntos, mientras caminábamos platicábamos de algunas cosas sin importancia, se me hacia muy raro estar platicando con un chico sin sentirme incomoda, es más me caía muy bien.
¿Eso podría significar algo?
—¿Y que estudias? —me pregunto sacándome de mis pensamientos…de nuevo para variar.
—Pues estoy estudiando medicina, me gusta ayudar a las personas desde pequeña.
—¿En serio? —me vio entre sorprendido e incrédulo
—Es tan difícil de creer ¿eh?
—Te seré sincero, si—comenzó a reír— Pensaba que estudiabas diseño o algo así, la verdad eso se me hacia más probable.
—Pues la verdad, esa era mi segunda opción… pero desde pequeña ayudaba a mi papá a curar a mis primos, desde ahí le agarre amor a curar a las personas.
—Eso es genial, hay muy pocas personas que se preocupan realmente por la salud del prójimo.
—Para eso estoy. —le sonreí de vuelta— ¿Y tu?
—Adivina…
—Mmmm… ¿Doctor?
—Nop—negó
—¿Filosofo? —intente de nuevo
—Nop— comencé a impacientarme
—Farmacéutico
—Creo que nunca le vas a atinar—comenzó a reírse de mi.
—Pues dime… no se me ocurre nada más.
—Biólogo marino… tengo una historia sobre eso— me dijo— Desde pequeño me gustaron los peses, casi le hago una tercera guerra a mis padres para que me los compraran, asi que cuando lo hicieron me dedique la mayor parte del tiempo a mis mascotas, conforme pasaba el tiempo les agarre mas y mas amor, no solo a los peses sino a las criaturas marinar, cuando entre a la prepa tome la decisión que en cuento me graduara estudiaría biología pero marina.
—Que bonita historia, me da gusto que te gusten los animales.
—¿A ti te gustan los animales?
—Sip- conteste con una sonrisa, viendo como él también me sonreía ampliamente.
—Tenemos algo más en común
—Es verdad—coincidí
Pero como siempre lo bueno no dura, llegamos a la entrada de mi piso.
—Pues…aquí es— señale el edificio
—Que mal, tan bien que me la estaba pasando contigo
—Es raro pero también lo pienso.
—Eso es bueno, me da hincapié en pedirte verte otra vez—vaya que directo—Digo, si no te molesta.
—Por mi está bien—lo dije sin pensar— ¿Cuándo?
—¿Qué te parece el viernes? Es que ahorita sigo arreglando mis cosas en la universidad.
—No te preocupes, cuando puedas está bien
—Para entonces estaré libre, dattebayo—bajo los dos escalones que habíamos subido—Te veo luego Sakura-chan—se despidió antes de irse corriendo.
Yo sonreí como una tonta, metí la llave en la puerta y me apresure a las escaleras… maldito el día en que esos nerds volaron el elevador, algo cansada llegue a mi cuarto, antes de abrir la puerta escuche unos ruidos por dentro y algo rompiéndose. Rápidamente metí mi llave y abrí la puerta.
—¿Qué demonios…?
Hinata tenía a Ino debajo de ella, mientras que Ino se revolvía molesta Hinata la tenia bien sujeta de las manos y piernas, entonces vi el motivo del ruido, a lado de ellas había un objeto roto… un celular, el grito de Ino me hizo enfocarlas de nuevo, ahora entendía su grito… si de la boca de Hinata salía un hilo de saliva…
Sabía que eso seria la muerte para la asquerosa de Ino Yamanaka.
Literalmente corrí hacia Hinata y se la quite de un jalón.
—¡Oh gracias, gracias! —me dijo una agitada Ino—No se que hubiera hecho sino llegabas a tiempo frentona.
—No hay de que cerda. ¿Pero qué les pasa? —solté a Hinata.
Ninguna de las dos dijo nada, las mire frunciendo el seño.
—Solo era una pelea inocente. —me respondió tímida Hinata.
—¿Inocente? — grite—¡Casi le escupes en la cara!
—Inocentemente— respondió encogiéndose de hombros
Mire a Ino que estaba aun en el suelo, me acerque y note que estaba al lado del objeto roto.
—Mi celular—tomo el objeto—Este me lo dio Kiba, tenía todas nuestras fotos.
—No seas chillona Ino—le contesto Hinata con los brazos cruzados y algo molesta— Tiene memoria, las puedes recuperar, de todas formas no es como si fuera algo irremplazable como no se… los padres, los hermanos… los amigos ¿no lo crees?
Ino asintió.
—Tienes razón—pero por su voz decía que no estaba del todo de acuerdo. — ¿Trajiste la leche? Necesito de un buen trago de lactosa.
—¿No te hace daño? —pregunte, yo que sepa Ino era intolerante a la lactosa.
—Ya no—tomo la bolsa con las compras, saco la leche y entro a la cocina no sin antes darle un buen trago al cartón, eso nos dejaba a mí y a Hinata solas.
—¿Qué demonios les pasa?
—Y-Ya te dijimos que nada Sakura-chan, ahora dime, te tardaste mucho ¿eh?
—Pues— de repente sentí como mis mejillas comenzaban a sentirse caliente
—¡Oh por dios! —Hinata me señalo—¡Estas sonrojándote!
—Yo…
—¡¿Quién? —Ino venia saliendo de la cocina— ¿En serio? —me tomo el rostro y me observo—Es cierto, vaya Sakura, debe ser alguien muy bueno como para que te sonrojaras de esa manera.
—¿Cómo sabes que es un alguien?
—Pues quien más que un hombre para…oh—se toco el vientre y se doblo a la mitad, de la nada un estrepitoso ruido proveniente de su estomago sonó por toda la casa—Con permiso.
Comenzó a correr supongo yo, al baño. De reojo vi a Hinata que estaba a dos segundos de carcajearse.
—¿Por qué dijo que no le hacía daño la leche? Ahora no va a salir del baño.
—N-No lo se Sakura-chan, p-pero cuéntame quien es el tipo que te hace sonrojar.
—¡No sean malas! —ambas miramos a la dirección al baño—Acérquense al baño para que pueda oír.
—¡No seas cochina Ino! No queremos escuchar tus estrepitosos ruidos—le grite de vuelta.
—¡Poooor Favooooor! Estooooo noooo se looo deseooo a nadieeee
—C-Creo que s-si— jale a Hinata para que ambas quedáramos cerca del baño. —Ya estamos aquí cerda.
—Gracias—se oia algo rara su voz—Ahora cuéntanos.
—No es algo raro, es solo un chico que conocí en el supermercado—me encogí de hombros
—¿Cómo es? Detalles, detalles—dijo Ino desde adentro
—En eso coincido con ella.
—Bueno… es alto, más alto que yo, rubio, ojos color azul y no es por ser víbora, pero tenía unos brazos muy gruesos.
—¡Oh! ¡Te gusta! —Hinata-chan me abrazo, supongo que si Ino estuviera aquí también lo haría…aunque pensándolo bien, no dejaría que se me acercara a mí por lo menos en media hora. —¿Te dijo su n-nombre?
—Si
—¡Maldita sea frentona! —grito Ino desde el baño—Deja de hacer tantas pausas.
—Se llama Naruto—de repente Hinata se tenso en mis brazos, supongo que el nombre le sonaba raro—Ya sé que es un nombre bastante extraño, pero no es para tanto.
—¿Naruto? —Ino saco la cabeza del baño yo fruncí el seño— ¿Así te dijo que se llamaba?
—Ino-chan, e-entra y termina de vaciar tus intestinos y ahorita sa-sales—le dijo Hinata molesta.
—Ok—volvió meter su cabeza, yo rodee los ojos
—¿Tardara mucho? —señale el baño
—La leche la mata, media hora más
—¡Te oí!
—Ignórala—volvió su atención a mi— ¿Saldrán alguna vez?
—De hecho, me invito a salir el viernes—dije emocionada— ¿No es genial? Espero que me aguante.
—Tendrá que hacerlo—la mire confundida—D-Digo, si de ve-verdad quiere algo contigo debe ser muy paciente, porque estamos de acuerdo ¿n-no?—me dio un empujón—Puedes llegar a ser un poco molesta en lo que se refiere a los chicos.
—Un poco
De nuevo la puerta del baño se abrió y salió Ino cerrándose el botón de su pantalón.
—Creo que deje medio kilo ahí, ¡Uf! —se palmeo el estomago—¿De qué me perdí?
—Sakura saldrá con el tal Naruto—contesto Hinata sin emoción—Al fin nuestra Sakura-chan consiguió una cita por si sola, esperemos que salga todo bien—le dio un empujón a Ino. —Y-Ya sabes que no es fácil conseguir un buen chico en esta época.
—Es cierto jeje—rió sarcásticamente.
—Ok, ustedes dos están raras asi que me voy a mi cuarto a revisar mis cosas, ustedes sigan enojadas por quien sabe que cosas.
Deje a mis dos locas amigas con sus tonterías y me fui a mi cuarto, deje las mis deberes a un lado y me eche en mi cama, imaginando las mil y un maneras de cómo sería mi cita con Naruto.
Pv. Hinata
Me sentía como una traidora, en el momento en que Sakura dijo el nombre del tipo, sentí como todo mi sistema de ética revoloteaba, diciéndome más de una vez: dile la verdad, no seas mala amiga… Sakura las odiara después de esto.
—Hinata deja de poner esa cara de estreñida—mire mal a Ino
—¿P-Parece que el castigo con la leche no te hizo mella?
—Ahí si te pasaste, sabes que cada vez que tomo leche… se me salen hasta las ideas.
—Parece que no fue suficiente…
—¿Y mi celular? —me interrumpió— Rompiste mi celular, y no solo eso el chip se daño, cuando lo quise poner en mi celular viejo no lo reconoció, ¡todos mis números se perdieron!
—Da igual, tu plan funciono. —mire la puerta de Sakura—Se encontró con el tal Naruto, lo peor de todo es que tenía la esperanza de que se comportara como la Sakura-chan de siempre y lo repeliera, pero al contrario, quedo e-encantada.
—¿Eso es bueno no? —Ino me miro seria—Al menos tendrá unos días divertidos.
—¿Y si… s-se llega a enamorar de él? —ese era mi mayor temor, que nuestra amiga se lo llegase a amar y que el de la nada la deje sin decir nada— No quiero que sufra, se lo que se siente que te rompan el corazón, no es algo muy lindo de experimentar. Sabes exactamente lo que me sucedió con Shino.
—¡Ni me lo menciones! —Ino se puso furiosa—Te juro por mi madre que si lo llegase a ver de nuevo, lo pateare tan fuerte que le quedaran muy pocas de estar con una chica, y te aseguro que Kiba y más que nada Sasuke-kun estarán felices en ayudarme.
—Lo sé y gracias, pero eso no es lo que quiero que le pase a nuestra amiga.
—Ya verás que no pasara nada, en un tiempo Sakura se portara como ella siempre lo hace y lo botara.
—E-Espero que tengas razón Ino-chan. —le puse la mano en el hombro, mientras ambas mirábamos a la puerta de nuestra amiga.
De verdad esperaba con todo corazón que Ino estuviera en lo correcto.
Continuara…
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