Bueno, aquí les voy dejando ya el segundo capítulo de la historia. Pero antes quiero agradecer a los pocos lectores que ya se unieron al hilo de esto, en serio significa mucho para mí, a pesar de ser pocos, valoro mucho sus comentarios, y no duden en dejarme sus opiniones, si son muy largos, cortos o que debo quitar o aumentar, pero siempre constructivas ¿ok? Se los agradeceré infinitamente, pues como lo menciono en mi perfil, recién empiezo esto y realmente me gustaría mejorar, así que ustedes pueden ayudarme.
Aun no habrá mucho contacto Logan-Kendall, pues quiero sentar un poco mejor la base de la amistad de Carlos, así que por ahora ellos serán los principales, además de que la amistad de ellos dos es algo que me agrada bastante.
Trataré de subir todos los Viernes, pero habrá días que tal vez lo haga hasta el Domingo ya que estoy de intercambio en Brasil y los horarios escolares son algo largos, pero de esos días no pasa lo prometo ¿entendido?. Ahora sí, sin más preámbulos les dejo el capítulo, y muchas gracias nuevamente.
Capitulo #2
Con horario en mano, Logan se dirigía al salón que el papel le indicaba. Ciencias era su primera clase. El chico no era un mal estudiante, de hecho siempre era uno de los más altos, si omitimos educación física o cualquiera otra actividad que requiera esfuerzo y coordinación motriz.
La suerte de Logan no iba tan mal después de aquella "charla" con su padre, pues hasta ahora lograba pasar desapercibido y nadie notaba que no pertenecía aquí o al menos si lo notaban las miradas eran bastante sutiles para que logrará intimidarse, además todos parecían tener otros asuntos más importantes como abrazarse efusivamente entre ellos después de un largo verano de no verse, ponerse al tanto de lo sucedido en sus vidas y planear que hacer en la noche para una buena bienvenida. Al parecer tenía ventajas ser nuevo en un comienzo de año, lamentablemente el grupo a donde iba no eran de nuevo ingreso.
Dobló a la izquierda en uno de los tantos pasillos que estaban concurridos por los chicos que se ponían al día, observaba cada número colocado en las puertas en orden ascendente acercándose cada vez más al salón que le indicaban. Logan deseaba llegar antes de que la campana sonará para tal vez así poder evitar el vergonzoso rito de presentación ante toda la clase, lo cual era poco probable que sucediera, pero valdría la pena intentarlo. El número "312" apareció ante sus ojos y de inmediato se detuvo, con un poco de cautela observó desde el filo de la puerta y notó a un par de chicos que ya ocupaban un asiento, con un poco de dificultad tomo decisión y entro, provocando el silencio de aquellos al notarlo. Logan no quiso ni dirigirles la mirada y simplemente se dedicó a ubicar un asiento que por inercia escogió, uno antes de la última fila justo en medio del saló. Tomo asiento y en silencio solo espero pretendiendo no estar ahí y así tratando de evitar cualquier mirada que alguien pudiera darle.
Había llegado escasos 15 minutos antes del comienzo de clases, así que tuvo tiempo para presenciar como lentamente el salón comenzaba a llenarse, y por ley llevarse miradas de quien entraba, unos cuantos susurros pero nada directo aun, lo cual agradecía infinitamente. Tal vez era algo mala su actitud, pero prefería darse su tiempo para poder entablar alguna conversación, pues sabe cómo suelen ser los chicos y cualquier error o vergüenza que cometas lo toman como primera impresión y quedas marcado de por vida, y si esta era su nueva vida…al menos quería intentar comenzar bien.
Poco a poco el salón se fue llenando, lo que daba a entender que la clase estaba próxima a comenzar, y fue así cuando segundos después de que entrara el último alumno la campana sonó, pero no fue hasta que el profesor entro para que todos ocuparan sus respectivos lugares. Logan trató entonces de bajar un poco más su postura pero fue en vano cuando los ojos del profesor quien de inmediato colocaba sus cosas en su escritorio lo identificaron.
-No se esconda señor Henderson, venga al frente y preséntese con la clase- el delgado profesor con anteojos y cabello negro rizado le dedico una sonrisa, la cual Logan tomo como burla.
De inmediato el salón entero hizo silencio, y Logan sin tener otra opción y con un gran peso en sus hombros trató de levantarse haciendo rechinar su silla, y dando los pasos más pesados que de costumbre, podía ya sentir como la sangre hervía en su cara provocándole un ligero tinte rojo en sus mejillas, y antes de dar la cara a la clase paso saliva para al menos intentar disminuir la vergüenza de su rostro.
-Bueno yo…- aclaró ligeramente su garganta mientras sus dedos se movían nerviosamente entre si –Mi nombre es Logan Henderson, soy de Texas y…bueno, recién me mude aquí por cuestiones laborales de mi padre-
-El cual es un gran médico y nos honra con tenerlo trabajando ya en el hospital local- El profesor interrumpió a Logan, pero no haciendo el mejor comentario para el pelinegro quien solo le contesto con un ligero asentamiento de cabeza –Perfecto Logan, seguro serás bienvenido, tome asiento que empezaremos la clase ahora-
Sin espera más el chico se dirigió nuevamente a su banca, lo más rápido posible para así desaparecer del objetivo de todas las miradas que ya tenía sobre él, adoptando aquella posición desapercibida que le acomodaba tan bien en este momento.
-Bien clase, antes de empezar como ya sabrán esta materia en su mayoría es práctica y como alumnos de último año se les pide hacer un proyecto sobre algún tópico que ustedes gusten relacionado con la materia y obviamente al medio ambiente. Este proyecto debe realizarse durante todo el semestre y será en parejas, así que para comenzar les pido que elijan a su compañero de proyecto y me traigan un papel con los nombres de ambos. Vamos-
Logan ahora en este momento no solo era el único chico nuevo en la clase y sin algún amigo, sino también sería el que se quedaría sin equipo, colocándolo al final con el otro chico al que nadie quiere porque huele raro o es algún golpeador o un total loco. Así que simplemente, sin esperanza alguna, se limitó a quedarse en su banca, observando como los demás en segundos escogían a alguien o peleaban por alguien, mientras todo alrededor de él se encargaba de ignorarlo.
-Hey…chico nuevo- Una voz varonil detrás de él lo despertó.
Volteo y observo aun chico moreno y de cabello muy corto.
-¿Me hablas a mí?- Logan pregunto estúpidamente, sin embargo quería asegurarse, quería saber si en verdad alguien le estaba hablando.
-Claro, eres el único chico nuevo de aquí ¿no?-
-Sí…supongo- Sonrió tímidamente.
-Hola, soy Carlos- el chico le dio su mano la cual Logan tomo en forma de apretón –uhm… ¿Te gustaría hacer el proyecto conmigo?-
Logan se quedó por unos segundos mudo, tratando de digerir aquella pregunta que pensó nadie se la plantearía…al menos nadie sin obligación alguna.
-¿Yo?... ¿Estás seguro?- el pelinegro pregunto nuevamente para asegurarse.
-Por supuesto- el latino le brindo una amplia sonrisa –siempre es bueno conocer gente nueva, y bueno siendo sincero, no tendrás muchas opciones de donde elegir ¿cierto? Igual nadie quiere ser mi pareja, creo que tienen celos de mi –le guiño el ojo divertidamente- Entonces ¿Qué dices?-
-Claro claro, me encantaría- Logan sonrió sin dificultad alguna a su ahora, nuevo compañero de laboratorio.
-Perfecto, entonces escribe tu nombre aquí e iré a entregarle el papel al profesor-
Logan hizo lo que Carlos le ordenó, y después de que él escribiera el otro chico hizo lo mismo, y a continuación se dirigió al escritorio entregando el papel y recibiendo una buna aprobación por parte del profesor.
-Bueno clase, una vez que hayan elegido pareja, tienen una semana para saber qué tema escogerán. Recuerden que debe ser algo ambientalista, harán investigaciones, entrevistas y todo un proyecto para el final del curso ¿entendido?- El salón tuvo un coro de "sí" después de esa pregunta –Perfecto, los que no han elegido pareja dense prisa, y los que ya lo han hecho pueden salir, la clase que viene daré los puntos a revisar del proyecto, así que no falten-
-Entonces, ¿De qué te gustaría hacerlo?- Logan pregunto a Carlos mientras ambos recogían sus cosas de su escritorio.
-Bueno, en realidad no lo he pensado, ¿te parece que para el Viernes ambos pensemos en 2 opciones y elijamos la mejor?-
-Sí, me parece bien- Ambos chicos salieron del salón de clases.
-¿Tienes ubicado ya tu casillero?- El latino lo cuestiono mientras atravesaban el pasillo.
-No, no he tenido tiempo-
-Entonces vamos, ¿cuál es tu numero?- Logan le dio un pequeño papel donde lo había anotado –Oh bien, está cerca del mío, vamos- Carlos le sonrió encogiendo los hombros y tomando la iniciativa en el camino, mientras Logan a paso igual lo seguía.
Realmente estaba un poco más tranquilo con alguien ya hablándole. Era demasiado pronto para decirlo, pero sentía como si con aquel chico pudieran llegar a ser buenos amigos, es decir, hasta ahora no se ha sentido forzado a estar con él o desear salir corriendo o encontrar alguna excusa para desaparecer, como suele hacerlo con las demás personas, eso es bueno…y al parecer Carlos tampoco tiene problema con ello.
Ambos caminaron hasta una de las muchas filas de casilleros, mientras Carlos buscaba el número en cada uno de ellos, Logan trataba de recordar por donde habían caminado, no estaba lejos simplemente doblo un par de esquina y siguió recto, pero trataba de ubicar algo que le recordara de forma más fácil la ubicación.
-Listo aquí está, justo 4 casilleros antes que el mío- Carlos dio una pequeña palmada al hombro del distraído pelinegro que de inmediato lo observo.
-Gracias- contestó aun con un poco de timidez Logan mientras trataba de abrir el candando con la contraseña que le habían brindado.
-Problemas para ubicarte aun ¿eh?- el latino se recargo ligeramente en el casillero de a lado –es fácil, solo recuerda que esta en el pasillo con el único bebedero de toda la escuela- y con el par de ojos negros apunto ante aquel bebedero que se encontraba olvidado en la esquina.
-¿Un…bebedero?- Logan pregunto bastante extrañado.
-Así es, al parecer en verano el calor es insoportable que necesitamos un bebedero- Carlos contesto con tinte sarcástico ante esto. Logan sabía que las temperaturas más altas en Minnesota, no eran como para necesitar de tomar agua cada día.
-De hecho creo que cada escuela debe poseer al menos un bebedero- Logan menciono ante aquel comentario que le robo una sonrisa.
-¿Quién eres tú, el que se encarga de multar si algo falta?- bromeo el Latino.
-Solo me gusta…informarme- respondió el chico encogiendo inocentemente sus hombros.
-Oh…- Carlos lo miro un tanto confundido -Como sea, solo recuerda eso y estoy seguro que no te perderás- asintió de forma segura mientras observaba como su compañero dejaba un par de libros dentro del casillero.
El chico asintió y enseguida saco nuevamente el papel con el horario de cada clase para saber que tendría ahora mismo.
-Me toca Literatura- menciono más para él que para su acompañante.
-Oh genial, a mí también- respondió efusivamente tomándolo del hombro –Al parecer tendremos tiempo para conocernos- Logan sonrió mientras se dejaba rodear por el brazo corto pero fuerte del otro –Déjame ver tu horario y veamos cuantas clases tendrás conmigo-
Ambos chicos comenzaron a caminar hacía su otro salón al mismo tiempo que la campana sonó y de inmediato el pasillo comenzó a abarrotarse de estudiantes que salían de sus respectivos salones.
La clase de literatura había salido bien, no fue necesario presentarse de nuevo pues el profesor se había encargado de hacerlo, lo cual fue una enorme tranquilidad para el Logan. Carlos se sentó nuevamente detrás de él y quien a cada tanto le preguntaba algo nuevo para conocerse mejor, llevándose un par de regaños, pero tampoco Logan podía evitarlo, la clase se tornaba un tanto aburrida de vez en cuando. La hora del almuerzo había llegado y Carlos guiaba en todo momento al chico nuevo, quien lo agradecía eternamente pues si no fuera por él seguramente hubiera terminando comiendo en algún lugar recóndito de la escuela. Logan recordó el almuerzo que su madre había empacado para él, así que solo acompaño a Carlos por su bandeja de comida. Después de esto ambos buscaron algún buen lugar donde sentarse eligiendo por suerte una mesa con dos sillas desocupadas.
-¿Así que el trabajo de tu padre fue quien te trajo aquí?- Carlos lanzó la pregunta que por obviedad Logan estaba esperando desde que comenzaron a hablar.
-Desgraciadamente- se limitó a decir mientras sacaba la bolsa de su mochila.
-Padres, se creen dueños de nuestra vida- el Latino inquirió mientras daba un pequeño mordisco al baguette que había escogido de la barra.
Logan encogió sus hombros haciendo una mueca con su boca. No esperaba que Carlos preguntará algo más, es decir, por obviedad queda entendido que fue la necedad de su padre quien termino por obligar a Logan a aceptar esta pésima idea.
-Supongo que tú y tu familia son originarios de aquí- El chico texano mordió un poco el sándwich que su madre le había preparado. Sin mayonesa como le gusta.
-Así es, mi padre es jefe del departamento de Policía-
-¿Y tu madre?-
-Bueno ella…- el tono de voz del chico bajo un par de grados y su mirada también –digamos que Minnesota y nosotros ya no encajábamos en su vida- encogió sus hombros, pero rápidamente recobro aquel semblante relajado y vivaz que había recibido como primera impresión.
Logan sintiéndose un poco incómodo ante su pregunta fuera de lugar, solo le dedico una sutil sonrisa y se enfocó a terminar aquel sándwich, teniendo como nota mental procurar preguntar cosas menos íntimas a las personas que recién comenzara a conocer.
De pronto detrás de ellos se escuchó un par de voces haciendo un escándalo lo suficientemente fuerte para que Logan se pusiera alerta, y de inmediato volteo para saber de qué se trataba. Algunos chicos que llegaban a la cafetería comenzaron a gritar, vitorear y hacer toda clase de ruido para ganar la atención de todos los que se encontraban ahí, muchos regresaron la vista a donde la tenían, pero Logan aseguraba que era algo ya común para ellos, pero no para él.
-¿Quiénes son?- Logan pregunto al Latino sin quitar la vista de aquel montón que aun persistan en su especie de celebración.
-El equipo de Hockey de la escuela, este año van por el bicampeonato…por eso tanto escándalo- Carlos explicó con un tono fastidioso sin prestarles atención, estaba más dedicado a quitarle la tapa a su contenedor de pudin.
-Veo que no te alegra del todo- Logan volteo a mirarlo al notar aquella actitud.
-Son tan presuntuosos, eso es todo, realmente solo se preocupan por ellos, olvidan que hay chicos que realmente los apoyan y que aman ir a verlos. Típico de cualquier deportista- dijo con un suspiro no tan animoso –Sobre todo él, el rubio que va al principio-
Logan regresó la mirada a los ahora más calmados chicos que comenzaron a hacer fila para la comida. Ubico al rubio que mencionó Carlos, un chico alto, delgado y bastante pálido, quien tenía un semblante serio a comparación de los demás, y quien al parecer todos deseaban tocar pues se llevaba palmadas de cada persona que pasaba a lado suyo, recibiendo solamente una mirada desinteresada.
-Es Kendall, el capitán del equipo- Ahora entendía el porqué de tantas palmadas –No he conocido a un chico tan fastidioso y presuntuoso como él- Logan volvió la mirada al rubio quien no se notaba del todo vivo.
-¿ÉL? Pero si apenas sonríe- Logan exclamó sin quitarle la vista de encima.
-Por ahora, no te dejes llevar por como se ve. No hay juego en donde no comience una pelea, siempre debe salir alguien lastimado del otro bando para saber que Kendall jugó, además…no entiendo cómo es que no lo han sacado del equipo con sus bajas calificaciones- Los ojos de Carlos ahora ya se posaban en el equipo, pero a diferencia de los de Logan, estos tenían un tinte de enojo y frustración –Seguramente todos han abogado por él o sus sobornos han funcionado-
-Si tanto te cae mal, ¿cómo sabes tanto de él?- Logan le cuestiono un tanto incrédulo.
-Por James- y sus ojos enfocaron ahora a un chico que estaba justo detrás de Kendall, pero a diferencia de él, James era de pelo café, con una complexión más musculosa y ligeramente más alto que el rubio. Logan lo miro inquiriendo la pregunta en su mirada –Su mejor amigo ahora. Somos amigos o lo éramos, realmente no lo sé-
-¿Qué sucedió?-
-Un día de la nada Kendall se acercó y hablo con él, lo convenció de unirse al equipo, le dijo que alguien de su complexión serviría en el equipo y James acepto. Después de eso dejamos de frecuentarnos, dejo de ir a algunas clases conmigo y prefería ir a sus fiestas. Y ahora solo me habla cuando requiere una tarea o ayuda con la policía- Suspiro antes de dar por terminada la explicación y por fin probar un poco de su pudin.
Logan regresó la mirada a los chicos quienes ocupaban ya un lugar, observó fijamente al rubio, quien no daba ninguna señal de algún estado de ánimo, simplemente una sutil sonrisa cada que algún chico que lo rodeaba decía algo, sin embargo su perfil era el mismo de seriedad o tal vez indiferencia, no podía saberlo…y no le interesaba, aunque hubiera cierta curiosidad en el fondo, pues la descripción que Carlos dio no concordaba con lo que Logan veía a través de sus ojos, pero no iba a averiguarlo, no era su estilo, tampoco el dejarse llevar por lo que los demás digan, pero no pensaba arriesgarse, quería que su nueva vida fuera lo más tranquila posible, ya es suficientemente caótica en su casa como para contaminar el único lugar donde puede estar solo.
-Hey Carlos!- Una voz varonil hizo brincar ligeramente a Logan. Rápidamente enfoco la mirada y encontró a James frente a él, sujetando al Latino por los hombros -¿Cómo has estado amigo?- y de pronto se encontraba sentado en su mesa.
-¿Qué quieres James?- Carlos preguntó sin mucho ánimo.
-Vamos, ¿así recibes a tu amigo después de no verlo durante todo el verano?- la sonrisa del chico era bastante amplia, y ahora Logan podía notar sus músculos con más detalle. Definitivamente tendría que ser una gran ayuda en el equipo –¿Quién es el chico?- la mirada del mayor enfoco a Logan quien de inmediato se sintió ligeramente intimidado.
-Logan, acaba de llegar hoy de Texas. Él es James- Carlos hizo una rápida presentación, mientras su tono de voz se equilibraba un poco más.
-Texas ¿huh? Pues bienvenido!- le tomó la mano sin previo aviso dándole un fuerte apretón jurando escuchar algunos huesos tronar.
-Gracias- Contesto el chico quien solo observaba el semblante incomodo de Carlos.
-Vendrán al primer partido de la temporada ¿cierto?-
-Por supuesto que no, estás loco si crees que me pararé ahí- Carlos respondió de inmediato dando la última cucharada de chocolate.
-Oh vamos, sera divertido! ¿Te gusta el Hockey Logan?- la efusividad del chico sorprendía a Logan.
-Oh bueno…no soy gran fan, pero…me agrada, digo he visto algunos partido con mi padre- Logan respondió tartamudeando un poco.
-¿Lo ves? A Logan le gusta, entonces debes llevarlo si tiene deseos ir-
-¿Qué…yo no…-
-No se hable más, los veo entonces el Viernes en las gradas ¿de acuerdo?- Logan trato de defenderse pero fue callado ante el aumento del tono por parte del jugador quien revolvió el poco cabello del latino poniéndose de pie –Fue un gusto Logan, y no olvides apoyarnos…vamos por el bicampeonato!- esto último lo vitoreo levantando ambos brazos –Nos vemos en clase Carlitos!-
-Yo no quise, lo siento- Logan se disculpó rápidamente al notar el fastidio en el otro.
-Descuida, así es él, ya estoy acostumbrado, además si me negaba hoy estaría toda la semana rogando porque fuera-
-¿Así que hubieras ido de todos modos?-
-Digamos que…si no soy yo, nadie más lo va a ver jugar, todos se enfocan en Kendall, y la familia de James no es un gran ejemplo de apoyo para él, así que debo resistir esos minutos pero ahora…no lo haré solo- le sonrió ampliamente al chico quien le devolvió una sonrisa sincera. Definitivamente Carlos era alguien diferente.
-Vamos, ya que no estamos en esta clase juntos, debo mostrarte donde está el salón- El latino se puso de pie tomando su bandeja al mismo tiempo que Logan lo seguía.
Pero antes de salir del lugar su intuición hizo que regresara la mirada, enfocándose por última vez en aquel grupo donde las risas y los gritos seguían, pero también donde el capitán de ese grupo permanecía en silencio, observando simplemente. Y entonces Logan al salir de aquella área sintió que le faltaba algo, sintió una ligera necesidad de regresar por algo, pero sabía que si lo hacía probablemente pudiera ser un error, así que siguió adelante, forzándose a no mirar atrás, mordiéndose el labio por hacer que esa necesidad de regresar por aquello desapareciera con el tiempo o la distancia que pudiera tomar, dejando entonces esa curiosidad a sus espaldas.
