Je, espero les guste esta historia, la primera que intento sobre algún romance, aunque no se si sea bueno, ya que prefiero el humor, ne, bueno, creo que me sale mucho mejor el escribir sobre ese tipo de cosas, pero, vale vale, les dejo este pequeño fic,.
El delirio en un resfriado
El clima helado no era de ayuda para el resfriado del joven, teniendo la necesidad de quedarse otro día en cama, algo fastidiado por llevar así una semana entera, y frustrado, que por ser conocidos por los mejores hospitales del lugar, su familia no pudiera curarle un simple resfriado común. El tercer Ootori, como un león enjaulado, caminaba de un lado a otro por su larga recamara, buscando una forma de poder distraerse, y tratar de sacar de su mente lo que en ese momento estaría haciendo Tamaki con los fondos del club, algo que con trabajos había logrado administra con el paso del tiempo, temiendo que todo su esfuerzo fuese derrumbado en un solo día, y peor le era una semana entera.
Con pasos mas rápidos y desesperados, el joven seguía tratando de pensar en otra cosa, ya no soportaba la idea de estar encarcelado en su recamara, se sentía perfectamente bien, ¿cual era el motivo de retenerle un solo día mas?, pero aunque tratara de hacer algo, las ordenes de su hermana eran de gran poder, obligándolo a quedar otro día en tan aburrido y gélido lugar, con unas paredes mas frías que el mismo clima, sobretodo, por la ausencia de alguien que le acompañase, el estar rodeado de la servidumbre no era lo mismo, haciendo vagar en sus pensamientos, de cierto modo, extrañaba el estar en el club, con sus amigos, tratando de ver la mejor forma de organizar los temas que su "rey" le encargaba, y el como idear mejores planes que este….
Con un suspiro, el joven decide tomar asiento al filo de la cama, de ser sincero, su cabeza daba vueltas, lo mejor, era tomar un merecido descanso después de tantos días de trabajo, y después, con las energías renovadas, poder planear la mejor forma de recuperar los gastos realizados por Tamaki durante esos días, siendo en parte, algo reconfortante la idea de tener un trabajo al regresar al colegio, aparte de tener que ponerse al corriente de las clases, pero para el, eso no ocasionaba el mínimo problema en sus deberes.
Otro suspiro logra salir del cansado cuerpo del joven, algo mas se encontraba en su mente, y no eran sus buenos momentos en el club, o su estresante trabajo; era algo a lo que él le temía, desde el momento en que le vio cruzar la puerta principal del host club, no solo robándose una mirada de él, si no que también parte de su corazón… -¿En que me encuentro pensando?- ¿que juegos tan pesados el jugaba su mente?, no, el no podía enamorarse, no lo tenia permitido…
Sin poder soportar el mareo y el dolor de cabeza que sentía en ese momento, el joven se deja caer en la cama, que al cerrar sus ojos, deja vagando su mente en el club, mostrando una leve sonrisa en su tranquila y relajada expresión, perdiéndose por un momento en sus incoherentes sueños, los cuales, le muestran nuevamente la figura de aquella persona, de su deseo subconsciente, y últimamente, conciente, orillándolo esto ultimo, a tener que prestar mas atención a los cálculos de los fondos del club, para poder entretener su mente en algo, y evitar que esta sea dominada por el corazón ….-NO- el joven se levanta de un brinco de la cama, sintiéndose nuevamente aquel fuerte mareo, que lo obliga a caerse en la cama, sin tener otra opción que ver una y otra vez esa hermosa figura que se encuentra grabada en su corazón y pensamientos desde un tiempo atrás, deleitado por su dulce sonrisa, y su personalidad, que aunque para muchos llegase a ser extraña por sus gustos, a el le lograba fascinar….ya era tarde, ya no podía controlarse, y ya se encontraba todo claro, en aquel momento comprendió, él, "el demonio de sangre fría" se había enamorado….
