La mayoría de los personajes no son míos son de la maravillosa Cassandra Clare la mujer que un día me dejara pobre con todos sus libros.
Afrodita contemplaba el cielo aun nocturno pensando "el amanecer sigue igual de hermoso que hace 1000 años", afrodita sacude la cabeza para alejar las lagrimas y la nostalgia que la abordaron, ella toma un respiro profundo y baja al mundo mortal en especifico aun pequeño pueblo cerca de la costa, era un lugar bellísimo y a pesar del avance en la sociedad este pueblo en particular parecía un poco rezagado vivían a su ritmo, sin las presiones del mundo exterior. Afrodita se había enamorada de ese lugar desde antes de que el pueblo naciera era su escondite del mundo y como su escondite cuidaba de él, ella vio a ese pueblo crecer y convertirse de apenas una pequeña casa a un pueblo con un tamaño decente, ella admiraba los cambios en las personas como envejecían y morían y nuevas personas llegaban otras se iban y otras más llegaba y eso era lo que amaba afrodita el poder que tenían los seres mortales de adaptarse, de crecer y morir siempre acompañados, para un dios la inmortalidad a veces resultaba muy solitaria.
Ya en el mundo mortal afrodita decidido antes de llegar al pueblo cambiarse de ropa por algo más de la época, unos pantalones de mezclilla azul una playera color verde claro con la frase "vivir es soñar" tomo su maleta rosa pálido donde se encontraba un poco de ropo y otras cosas mortales y así se encamino al pueblo.
En el Olimpo
Poseidón llamo a los aposentos de afrodita mas al no obtener respuesta decidió entrar. –afrodita ¿estás aquí? – cuestiono Poseidón mientras se encaminaba a la pequeña sala de estar de afrodita, sala que no había cambiado en más de mil años los mismo sillones blancos, las mismas mesas de cristal y ese centro de mesa que a Poseidón siempre le causaba gracia un bonsái con pequeñas manzanas rojas mordidas una broma que solo él, atenea, eros y afrodita entendían.
"Como cambian las cosas para aquellos que nuestra vida no conoce cambio ni fin" se dijo así mismo Poseidón antes de salir de los aposentos de afrodita al no encontrar rastro de ella o eso se proponía cuando su vista se topo con un pequeño libro color café claro tirado en el suelo así que lo recoge y va a sentarse a uno de los sillones individuales de afrodita y empieza a leer
"Lo vi…bueno no el pero a alguien tan parecido a el que asusta creí poder ignorarlo pero no pude empecé a observarlo atreves del espejo creí haber superado esa etapa en mi vida pero jamás podre fue una etapa que me marco creo que no solo a mi o si.
Pero tengo un plan esta vez no pasar igual…"
A Poseidón le empezaron a temblar las mano no podría ser ella bajaría por el o por su descendencia o alguien parecido a el pero ¿Cómo? Solo había una persona que la pudo a ver ayudado o más bien dos he iría por uno de ellos ahora mismo.
Mundo mortal
Afrodita caminaba atreves de las calles del pueblo algunos chicos la observaban admirados y otros solo les resultaba indiferente eso molesto un poco a afrodita después de todo era la diosa de la lujuria aunque ella debía reconocer que no se veía como una diosa en este momento con ropa algo holgada y el cabello algo despeinado. Mientras caminaba la mente de afrodita revivía varios recuerdos hace mucho que no bajaba al mundo mortal mas con un sacudimiento de cabeza ella alejo esos pensamientos y se adentro a un pequeña posada mas con el nombre de hotel era una casa de dos pisos bastante amplia con una recepción rustica sillones grandes de color marón y una chimenea inmensa, al otro lado de la pequeña sala casi escondido para no arruinar la atmosfera hogareña se encontraba un escritorio de madera con una pequeña agenda puesta sobre este. Afrodita se acerco al escritorio y toco la pequeña campanita tan característica de los hoteles y a los pocos segundos apareció una señora joven no más de los 35 con unos jeans ajustado y una blusa suelta color café, con su cabello negro atado en una cola alta y con unos lentes cayéndole por la nariz.
-Hola en que puedo ayudarte- dijo la señora con una sonrisa amable mostrando sus dientes blancos.
-Hola buenos días ammm venia por una habitación-dijo afrodita aunque parecía más una pregunta que una afirmación.
-claro, tenemos una habitación hermosa con vista al lago, cuenta con una cama matrimonial un pequeño escritorio dos lámparas una en un buro junto a la cama y otra en el escritorio, un baño propio completo y una pequeña cómoda para que coloques tus pertenencias- mientras lo decía buscaba una hoja libre en la agenda y tomaba un par de llaves de abajo del escritorio.
-Suena fantástica, me encantaría poder alquilarla- dijo afrodita con una sonrisa deslumbrante la señorita le tendió una pluma y le acerco la agenda.
-perfecto anota tu nombre aquí y es la habitación número 6. Afrodita anoto su nombre y el número de habitación y aunque sabía perfectamente que en el pueblo casi no existía la tecnología por decisión de los mismos habitantes que preferían vivir sin ella no resistió el impulso de preguntar.
-disculpe ¿aquí cuentan con televisión?- la señora le sonrió con ternura a afrodita.
-claro que contamos con tv solo que no es muy usual usar las tecnologías aquí veras lo relajante que es disfrutar de todo sin esos celulares, agendas electrónicas, videojuegos e internet. El único lugar con tv es este y las computadoras solo las tienen los de las oficinas de correspondencia- dijo la señora con orgullo.
-oh me parece perfecto aunque espero que no exista un inconveniente si utilizo mi laptop – dijo afrodita con una sonrisa amable.
-oh no en absoluto.- afirmo la señora con una sonrisa – tu habitación está en la planta alta vamos te guio haya- dijo la señora mientras salía de atrás del escritorio y comenzaba a caminar con afrodita siguiéndola observando todo el lugar las escaleras tenían una alfombra beis que pasaba por el centro de cada escalón y las paredes tenían un decorado de manera que cuando Afrodita extendió la mano para tocarlo comprobó que en efecto era madera , al llegar a la planta alta se encontró con pasillo que contaba con cuatro puertas, la señora la guio a la segunda puerta al fondo a la izquierda .
-aquí está tu habitación, tus llaves, el baño se encuentra a la izquierda de la habitación-. Dijo la señora mientras abría la puerta y entraba a la habitación.
-muchas gracias señora- dijo afrodita dudando un poco sobre decirle señora.
-Porfabor dime marsy -dijo marsy con una sonrisa amable.
-claro que si muchas gracias marsy - señalo afrodita ahora muy feliz por sentirse cómoda a su lado. Marsy la observo con la pregunta palpada en el rostro asique afrodita supuso que le quería preguntar.
-Dime Clary, Clary fray.
Hola chicos y chicas he vuelto espero que les haya gustado y me digan sus opiniones sobre este capítulo.
Chabelitabaez se despide….por ahora…
