Este capítulo está tambien escrito por mi amiga Maria.

Capitulo 3

No podía decirle a su amigo que estaba locamente enamorado de su novia ¿Cómo se lo tomaría?

No era difícil deducirlo.

Tampoco quería contarle a su amigo que su novia no era exactamente como él pensaba. Eso lo había descubierto una noche observando el Mapa del Merodeador y viendo que ella estaba fuera de la torre de Gryffindor (Si, no podía negar que tenía una cierta obsesión con aquella chica, que aparte de su mejor amiga era como un hermana a la vez que su consciencia) descubrió que estaba dos pisos por debajo, en una aula, junto a Draco Malfoy.

Con mucha curiosidad se levantó de la cama y sin hacer ruido salió corriendo para ver el motivo de esa extraña e ilógica reunión.

Y se quedó parado al ver la escena.

La muchacha de cuclillas apoyada en una mesa y él detrás de ella, embistiéndola con fiereza. Los dos totalmente desnudos.

No pudo evitar fijarse en aquellos cuerpos calientes y sudados.

Él, pálido y rubio, a la vez que fuerte Tenía una extraña apariencia de figura de hielo derritiéndose, con un brillo en esos ojos plateados de placer y lujuria.

Ella, con esas voluptuosas curvas, con los esos grandes y blandos pechos aplastados por su propio peso encima de la mesa… toda una Venus.

Que imagen¡Qué escena¡

Los jadeos de los muchachos provocaron que, en su escondite invisible, se pusiera a tono y no pudiera evitar tocarse, pensando que era él quien embestía y manoseaba a la joven.

Su sorpresa aumentó cuando, media hora más tarde al haber terminado, ella se vistió y él le pagó veinte galeones.

Al parecer debía ser más de lo que cobraba de normal porque se arrodilló delante de él para darle un agradecimiento extra.

Estaba atónito ¿Desde cuando hacía eso esa muchacha¡¿Por qué él no conocía de esos servicios secretos?!

La joven salió de la sala a hacer la última ronda de prefecta.

El rubio se quedó sentado en la mesa, esperando algo o alguien.

Y ese alguien no tardó en aparecer.

Una melena rizada y rojiza como la sangre apareció a oscuras, con el uniforme de Gryffindor (quizá la falda algo más corta, quizá la camiseta algo más pequeña y marcando escote).

Su novia, empezó a desnudarse delante de su peor enemigo. Y este, que no parecía cansado de la sesión que acababa de tener con su amiga, la agarró por la cintura y se la folló encima de la mesa.

Harry estaba más que enfadado. Salió de la clase con los gemidos de su novia en sus oídos y corrió, quitándose la capa hasta encontrarse con una figura conocida.

-¿Harry?- preguntó Hermione extrañada.

Y sin más palabras la besó.

La muchacha aún ardía de su encuentro con Malfoy, y el contacto de su piel caliente con la piel helada de Harry fue muy sensual.

Las lenguas se entrelazaron en una danza erótica.

Harry bajó la mano por la falda y fue subiendo, al tiempo que con la otra la pasaba por debajo de la camiseta y del jersey y le acariciaba el pecho por encima del sujetador.

Llegó con la mano derecha hasta su coño y le metió el dedo. Otro y otro dedo. Hasta que la muchacha soltó un gemido de placer que resonó en los pasillos vacíos.

Con la mano izquiera le acarició el pezón, al tiempo que con la otra le desabrochaba los botones de la camiseta y empezaba a besarle el cuello y la clavicula.

Ella bajó la mano hasta la entrepierna del chico y empezó a masturbarlo.

Él se apoyó en ella y empezó embestirla mientras oleadas de placer invadían a los dos procedentes de sus sexos.

Se tiraron en el suelo y él siguió embistiéndola con fuerza.

Le subió el sujetador, dejando a la vista esos pechos tan grandes y tan sabrosos, que tanto le gustaban. Empezó a succionarle un pezón mientras el otro lo presionaba con los dedos.

Ella lo agarró con las dos piernas para que apretara aún más fuerte y el placer fuera mayor, al tiempo que gemía de lujuria y esos gemidos se oían pro todo el pasillo.

Sin preocuparle que pudiera llegar un profesor le subió la falda a la chica y le quitó las bragas, que estaban mojadas. Se desabrochó los pantalones y se los bajó hasta las rodillas, al tiempo que hacía lo mismo con los calconcillos.

Ella acarició su sexo con las manos, para luego meterselo en la boca y empezar un juego de lametones que lo volvió loco.

Después de eso, ella misma lo incitó a penetrarla, abriendose de piernas y auto acariciandose el clitoris.

Él hizo lo que ella deseaba.

La fue embistiendo con más velocidad y furia hasta que los dos se corrieron.

Tras esto, los dos se levantaron y se vistieron. Ella se arregló y se fue pasillo abajo, como si no hubiera pasado nada. Él volvió de donde venía, pues aún tenía algo que arreglar.

Volvió a taparse con la capa y, justo al girar la esquina, se encontró con Malfoy (que tenía una clara expresión de satisfecho en la cara). Fue en busca de su supuesta novia.

La encontró terminando de abrocharse la camiseta, de espaldas a la puerta.

-Por hoy ya es suficiente- ordenó al oír que la puerta se habría.

-Hoy no acaba de empezar- dijo friamente él.

La muchacha se sobresaltó y se volteó, sacándo la varita. Pero era demasiado tarde.

Él lo sabía todo, y quería venganza.

Con un hechizo la immobilizó y le arrancó toda la ropa. Tras esto, empezó a acariciarle los pechos (a decir verdad los de Hermione eran mejores) y la violó.

Después se volvió a su sala tan tranquilo, dejándo a la pelirroja llorar, sin saber que acababa de quedarse embarazada ¿Pero de quién?

¿Que os pareció?

¡En dos días más!

Caterina