Sesshoumaru y Aome.
Capitulo dos: LA CELEBRACIÓN
La hora de la celebración se acerca, la señora Higurashi esta dando las ultimas ordenes, en una de las habitaciones una joven de mirada castaña toma un cepillo el cual pasa a través de su cabello lacio y largo, su expresión facial no cambia en ningún momento, deja en el tocador el cepillo(¬.¬ ya se imajinaran kien es.. /kikyo), se levanta y se dirige a su armario donde se encuentra un vestido elegante que deja al descubierto su cuello y hombros de la joven, estiliza perfectamente su figura, en el área de las caderas se ondula un poco, de pronto entra una joven de tez blanca, cabello negro sostenido en un chongo, su mirada expresa frivolidad, sus ojos rojo-oxido observan detenidamente la piel pálida de la joven Kikyo (0.o las dos vivoras se encuentran ).
-¿Té vas a quedar viéndome nada mas o me ayudarás? -preguntó la joven de piel pálida con un tono molesto (ke genio no?).
-Disculpe señorita -disculpándose comienza a arreglar el cabello de Kikyo, le hace una media coleta y en ella enreda unas cuantas trenzas hechas con el mismo cabello lacio de la joven, y en algunos lados coloca pequeñas piedras preciosas, en los lugares donde el cabello esta suelto hace una cuantas trenzas con listones de seda entrelazados y amarrados con mas piedras preciosas.
-Kagura... ¿Crees que al engreído de Sesshoumaru le haya gustado mi hermana? -preguntó Kikyo de una forma amable, ya que esa joven era su dama de compañía.
-No lo creo señorita, ya que su hermana es un tanto inmadura e impertinente -respondió Kagura con una ligera sonrisa en los labios -Además deje que la vea bien arreglada como lo esta ahora y el joven caerá a sus pies -dijo un tanto animada.
-Tienes razón... ya que Aome es muy torpe y pues ¿Qué le podría gustar de ella, si es tan molesta -dijo la joven de mirada fría haciendo una mueca de desagrado hacia el espejo que estaba frente a ella. Ya estaba más que lista, Kagura le da los últimos toques de maquillaje y le pinta los labios de un color carmín, igual a su vestido, se pone sus zapatillas con un tacón picudo, toma los guantes que hacen juego con la ropa y sonríe de una forma fría distante para así salir de su habitación.
Mientras tanto en el jardín los cabellos azabache de una joven son golpeados por la suave brisa, sus ojos castaños se enfrascan el las rosas que ahí crecen, de pronto una joven de tez blanca, con ojos de color café, cabello negro sostenido en una coleta se acerca a la joven y le susurra unas palabras al oído.
-Ya voy Sango... es solo que me entretuve un poco -contestó la joven que aun seguía viendo las rosas (ahhh que tierna es no?).
-Señorita, su señora madre me ha ordenado que este lista antes de la fiesta, así que debemos darnos prisa -dijo Sango un tanto nerviosa, pero la joven de mirada dulce solo volvió la mirada y se levantó.
-Esta bien, vamos a mi habitación a vestirme -dijo Aome sonriendo -Además los hijos del señor Betancourt vendrán y hay que estar listas para recibirlos -explicó sonriente mientras sacudía las pocas hojas que se habían adherido a su vestido. Ambas jóvenes entraron a la mansión.
En la hermosa y amplia habitación de Aome, las dos jóvenes tratan de elegir un vestido adecuado pero sus distintas opiniones se hace una pequeña discusión.
-Pero señorita, este es mas elegante -dice la joven de cabello negro y ojos cafés sosteniendo un lindo vestido color hueso.
-Pero Sango ese no me gusta, me aprieta mucho y casi no puedo respirar, me gusta mas este -responde la joven de mirada castaña con un vestido más sencillo en las manos.
-Señorita, sabe de ante mano que su madre no permitirá que use eso -contradice Sango colocando sus manos en la cintura -Esto será mas difícil de lo que pensé -dijo un tanto desanimada.
-Tranquila Sango todo saldrá bien, mira este esta mejor, es elegante y cómodo y además es de un color muy lindo y es mi favorito -responde sonriente la joven de cabello azabache mientras le muestra un hermoso vestido color fiusha, el cual la joven Sango jamás había visto.
-Señorita de donde sacó eso, que yo recuerde no tenia ese vestido -preguntó curiosa observando detenidamente el extraño vestido.
-Pues es que yo lo hice, la novia de Kouga me enseño -dijo Aome sonriendo mientras se quitaba su actual vestuario, y claro esta que Sango la ayudaba.
-¿Ayame le enseñó, pero señorita usted sabe que su madre lo desaprueba rotundamente y si se entera nos castigara a las dos -respondió Sango muy nerviosa, en cuanto a Aome estaba muy tranquila.
-Pues si tu no le dices no se enterara -dijo la joven cerrando los ojos y con un tono burlón -Te preocupas demasiado -respondió Aome muy relajada, ocasionando que la bella Sango se molestara.
-No señorita, yo me preocupo lo suficiente, ya que usted se ha metido en muchos problemas -dijo la joven de cabello lacio con una mueca de enojo.
-Eso no es cierto -respondió Aome incrédula, pero después sonrió un poco y se ruborizo su rostro ya que había recordado a lo que se refería la joven Sango.
FLASH BACK !
En la noche de navidad, los cocineros preparaban una cena exquisita, digna de la familia Higurashi, la hija mayor de esa familia verificaba que todo estuviese bien ya que recibirían a su querido abuelo que solo las visitaba una vez al año, en cuanto a la madre estaba en el supermercado terminando de comprar las cosas para el postre y algunos obsequios para sus hijas y los invitados. En la habitación de la hija menor, dos jóvenes discuten, pero sin levantar mucho la voz.
-Señorita no lo haga por favor -ruega una joven de ojos color café, su tono de voz se torna angustioso (vaya esa Aome es algo terka).
-Todo saldrá bien, llegare antes de que mi madre regrese -decía la voz dulce y calida de la hija menor de los Higurashi, pero no lograba calmar a su dama de compañía.
-No señorita... puedo ir yo, pero usted tiene que estar aquí antes de que su abuelo llegue -dijo Sango tomando de la mano a la joven que estaba a punto de salir con una peluca idéntica al cabello de la bella Sango -Es una mala idea, nos van a descubrir, por favor no lo haga -rogaba la joven Sango muy asustada.
-No seas tonta Sango eres muy parecida a mi, nadie lo notara, además prometí que iría y no me puedo retractar y menos a estas alturas -respondió la joven que miraba a Sango con una peluca de cabello azabache ondulado, era evidente que su plan de Aome seria que cambiasen de lugar, ya que ella iría a repartir unos obsequios a unos niños de un horfanatorio que había conocido hace algún tiempo.
-Pero... -Sango no terminó la frase ya que Kikyo había llegado por ella, la tomó del brazo y miró a Aome con frialdad, así como a los sirvientes, era evidente que se había tragado la farsa, la joven de cabello negro azabache aprovecho el momento para salir rápidamente a su destino, cuando llegó a donde se encontraba la calle pidió un taxi dio indicaciones al conductor y se fue. Parecía que todo marchaba a la perfección, pero Sango estaba muy nerviosa, ya que tendría que dirigirse a Kikyo como si fuese su hermana y tragarse un poco su orgullo para soportar los desplantes de esta.
-¿Té vas a quedar ahí como tonta o vas a ayudarme? -dijo Kikyo sarcásticamente con su mirada fría de siempre, parecía que no hacia diferencia entre su hermana y el personal de servicio, a todos los miraba igual, excepto a su madre, a ella la miraba con respeto, en ese momento llegó Kagura se acercó a la joven de mirada distante y le susurró al oído algo.
-¿A dónde fue tu sirvienta? -preguntó Kikyo imponente, pero la joven Sango estaba tan nerviosa que creyó que todo se había descubierto, pero recobró el aliento.
-Pues la mande a entregar algo...-dijo haciendo una mueca de alivio, pero Kikyo solo la observó detenidamente, como tratando de averiguar algo.
-Eres una idiota -dijo mientras le plantaba una bofetada en la mejilla, esto hizo que a Sango le hirviera la sangre de furia, se tocó la mejilla (sango no lo hagas te descubriran...) -¿Qué no sabes que aquí necesitamos ayuda, no como lo vas a saber, no eres mas que una estupida -dijo la hermana mayor dándole la espalda a Sango que se hacia pasar por Aome.
-No lo vuelvas a hacer -dijo Sango reclamando la actitud de la altanera mujer, pero esta se volteo y se puso frente a ella y con una mirada desafiante la tomó fuertemente del brazo.
-O ¿Qué harás mocosa? -preguntó molesta al ver que "su hermana" la desafiaba, pero la mirada de Sango ardía de coraje, esto hizo que la mujer frente a ella se diese cuenta del engaño, así que la empujo fuertemente para así lograr tirar la peluca de esta (0.0 o no, la descubrio) -¿Qué diablos te crees eh? -dijo imponente Kikyo, mientras llamaba a su dama de compañía (su achichintle) -Kagura... ¿Esta es la mujer que dijiste haber visto? -preguntó molesta la joven de mirada fría.
-Así es señorita, ya se me hacia extraño que tuviese tanta prisa -respondió Kagura fijando sus ojos rojo-oxido en Sango, era evidente que lo había echado todo a perder, Aome se molestaría mucho con ella (¬.¬U.¿ustedes que creen?).
-¿Dónde esta mi hermana? -preguntó Kikyo con una voz seca y distante mirando a Sango, pero esta solo movió negativamente la cabeza -Dímelo, aunque ya me imaginó donde esta -dijo interrumpiéndose a si misma, pero Sango no dijo nada -Esta bien la esperaremos para que nos explique todo -respondió con una leve sonrisa malévola¿Qué iba a pasar, se preguntaba Sango mientras esperaban.
En ese momento llegó un automóvil, Kikyo se levantó y miró por la ventana, efectivamente su hermana menor había llegado, así que se puso en la puerta y al entrar Aome, Kikyo la tomó del brazo.
-¿Donde estabas Aome? -preguntó fríamente al oído de la joven que estaba muy sorprendida, se daba cuenta de que su plan había fallado, volvió la mirada hacia Sango la cual estaba muy avergonzada y nerviosa.
-Pues... Yo fui a entregar algo -dijo titubeando, pero con una ligera sonrisa en el rostro, pero la joven Kikyo solo la miraba con un gran rencor(que afan por odiar a la dulce Aome --.--°).
-Ve a cambiarte, no tarda en llegar el abuelo -dijo la joven que poseía la mirada glacial, después de darle la espalda a su hermana, la cual solo subió a su habitación seguida por su dama de compañía, dando un ligero suspiro.
FIN DEL FLASH BACK . ¬¬¡
-Esta bien ese fue un pequeño error que ambas cometimos -dijo Aome sonriendo, pero la expresión de Sango no cambio del todo ya que no era la única vez (Sango: May le podrias recordar ke otras ocaciones?... May: no lo creo Sango pero entiendela, solo kiere ayudar).
-No importa ya, de todas formas ese día salió todo bien ya que su hermana no le dijo a su señora madre lo que había sucedido que si no... -dijo Sango haciendo una mueca de alivio y cerrando los ojos.
-Ya esta bien, ya sé que a veces provoco algunos problemas, pero siempre salimos a delante las dos juntas -dijo Aome sonriendo (lo vez Sango, solo era cuestion de segundos) -Tu eres la que me da fuerza para aguantar a mi querida hermana -dijo en un tono sarcástico, para después reír junto con Sango.
Terminaron de arreglarse, ambas, ya que Aome le exigió a Sango que se pusiera uno de sus vestidos ya que seria una noche muy especial, no tanto por la celebración sino por las visitas que recibirían, ya que Aome presentía que Sesshoumaru y Kikyo se volverían a enfrentar y eso no podía perdérselo .
Ya estaba todo listo, habían terminado antes de que la celebración empezará, así que Aome y Sango fueron al jardín, era normal que a la joven de dulce mirada le encantara estar ahí, pero ahí se encontraron con Kouga quien estaba cortando algunas flores, y al verlas se asustó mucho.
-Hola Kouga… -saludó Aome cordialmente -¿Son para Ayame? -preguntó sonriendo junto con Sango que solo lo miraba indiferente.
-Discúlpeme señorita, yo las pagaré, lo prometo -(hay que lindo.)respondió Kouga un tanto nervioso, pero la expresión de Aome no cambio, al contrario, colocó sus manos en sus mejillas y se sonrojo.
-Es muy romántico Kouga, son para ella ¿Verdad? -volvió a preguntar Aome entusiasmada -Se ve que la quieres mucho -dijo volteando a ver las flores.
-Así es señorita, creo que muy pronto le pediré que se case conmigo -dijo Kouga sonrojado y bajando su mirada violeta, y la joven de cabello azabache solo sonrió al ver lo que había provocado.
-Bien date prisa, ya que mi hermana no tarda en venir y si te ve aquí tendrás problemas -dijo arrodillándose a un lado de Kouga -Sango, siéntate aquí conmigo -ofreció Aome -deseo platicarte algo -dijo mirando así el gran jardín, así que Sango no tuvo mas remedio que aceptar lo que se le había dicho.
-Sabes... el joven Sesshoumaru me defendió de mi hermana a pesar de haberlo conocido apenas -comenzó a hablar Aome -¿Porqué crees que lo haya hecho?...-pensó un rato -¿Quizá le guste? -dijo arrepentida después para seguir sonrojándose y colocar sus manos en sus mejillas.
-Ja Ja... si claro hermanita, un joven de 19 años fijándose en una mocosa como tu...Ja Ja eso debo verlo -dijo una voz entrando al jardín .´(que chismosa).
-Kikyo... es una conversación privada -dijo la joven levantándose -Serás la hija mayor pero eso no te da derecho a espiarme -reclamó Aome con una mirada fulminante sin perder su dulzura (eso Aome, defiendete)
-Vaya Vaya, mi hermanita por fin tuvo las agallas para enfrentarme, pero no te tengo miedo mocosa -dijo Kikyo colocándose frente a su hermana Aome para después darle un empujón y así tirarla al suelo -Ya empezaron a llegar los invitados así que entra a la casa -ordenó antes de darles la espalda y entrar a la mansión.
-Es tan... -dijo Sango entre dientes apretando fuertemente su puño, a ella le molestaba tanto que Kikyo hiciera eso con su hermana ya que la apreciaba mucho.
-Tranquila Sango, debemos estar contentas para recibir a los invitados- dijo Aome levantándose del suelo, sacudió un poco su vestido y entró a la mansión seguida por su dama de compañía.
Continuara...
Bueno este es el segundo capitulo, como veran esto se pone emocionante, se daran cuenta que Kikyo no es mucho de mi agrado, sin embargo sera un personaje curcial en esta historia.
ok me despido y espero sus reviewers, ustedes digan que tal va y como les gustaria que continuara.
byebye.
