Kattie, Cat

Capitulo 2

Fortuna o maldición

Es el año de 1920, Albert y Kimberly se casaron y tienen 2 hijos, William Andrew que tiene 2 años de edad (era rubio de ojos color azul), Mia (rubia de ojos color miel como su madre) que es 1 año menor que Andrew.

Archie y Annie se casarón tres meses después del casamiento de Albert, ya que al volverse a reencontrar rompieron su compromiso quedando como amigos, Candy estaba preocupada por Annie y enojada con Archie, Kimberly se entero y tramaron un plan para hacer sentir celos a Archie y resulto porque la noche que anunciaron el compromiso, Annie se vistió con un vestido pegado al cuerpo, resaltando así su cintura y llego acompañada por su primo hijo de la hermana de la mamá de los Britter, Archie al verla con otro se molesto tanto que cuando dejo de bailar y el primo se fue a traer una bebida para que se refrescara, Archie la saco del salón discretamente y la llevó al jardín donde le empezó a reclamar y como Kimberly esperaba esa reacción ya había adiestrado a Annie que contestarle.

-¿Cómo es posible que me ridiculices ante todos?-exclamo Archie

-De que hablas Archie, yo no he hecho nada-contesto Annie

-Como no, acabamos de terminar una relación de 6 años, y tu ya te estas luciendo con otro y en mi propia casa

-No puedes reclamarme nada Archie porque solo somos amigos y como tu no me quieres y él si, vamos a anunciar nuestro compromiso el próximo domingo.

-No te atreverás

-Por que no?, a ti no debe de afectarte porque tu ya no sientes nada por mi

-Pues no lo voy a permitir.

-Ya no puedes hacer nada, ayer le pidió mi mano a mi papa…

-No dejo que Annie terminara de hablar y la empezó a jalar hacia el coche

-Archie espera me lastimas

-No me importa camina

-A donde me llevas

-Eso a ti no te interesa

-Suéltame, o grito

-Grita todo lo que quieras pero no voy a permitir que te cases con ese idiota.

-No me hagas eso si tu me raptas, van a pensar otra cosa y tendremos que casarnos a la fuerza y así no quiero que sea

-Es que tu no me dejas otra opción.

-No Archie el que se equivoca eres tú, porque tu me dejaste, me dijiste que ya no sentías nada por mi, que rehiciera mi vida y ahora que lo estoy haciendo me sales con que a ti no te conviene, que ahora quieres que me case contigo por obligación y no por amor, yo así no quiero que sean las cosas.

-Annie cálmate!!

-Nada que cálmate, eres un egoísta, todo tiene que ser bajo tu conveniencia, a ti se te hace fácil cambiar de opinión, pero esta vez no… -logro safarse de Archie, perdiendo el equilibrio por lo cual perdió el conocimiento-

-Annie contéstame…, Dios que hago, -La cargo y se la llevo a la recamara de Candy, bajo, llamo a Dorothy para que le avisara a Candy.

Subieron corriendo tanto Candy como Kimberly, sacando del cuarto a Archie, Albert enterado del asunto asusto más a Archie.

-Archie que le hiciste

-Es que…. Que

-Mira Archie lo que hiciste no es de caballeros, si vive tendrás que casarte con ella, y si muere pues…

-No Albert no quiero que se muera… yo me quiero casar con ella pero ella no se si me vuelva aceptar, no quiere que sea forzado…

Mientras las tres estaban riéndose de Archie, lo único que le paso fue que se desmayo sin mas precedentes, cuando Candy y Kimberly llegaron a auxiliarla se dieron cuenta que era una cosa de nada, le dijeron a Annie que todo resultado exitosamente y mejor de lo que esperaban así que seguirían con él plan.

-Archie estas conciente de lo que hiciste y te arrepientes de tu comportamiento?

-Ya te dije que si, solo le ruego a Dios que no haya dejado de amarme…

-Tu la amas realmente Archie...

-Esta noche descubrí que la amo profundamente…

Y en ese momento se abrió la puerta de la recamara de Candy…

-Archie puedes pasar…

-Como esta?

Pero ya había llegado hasta la orilla de la cama, tomándole la mano pidiéndole perdón por lo sucedido… y fue ahí donde Archie le pidió matrimonio, ella aceptando. Nunca le revelaron el plan que habían maquilado, al año de casados tuvieron dos hijos mellizos al cual le pusieron Stear (cabellos negros, ojos azules) y Archie (cabello castaño claro, ojos cafés) y estaban esperando bebé.

Un año después del casamiento de Albet, Eliza se casó con Alexander Miller un político que le llevaba a Eliza 25 años, tuvieron gemelos Elizabeth y Brian (ojos color miel y su cabello eran pelirrojos oscuro), se había casado por interés y todo para salvar su posición social ya que por las transacciones y malas compañías de Neil, habían llevado a la quiebra a la familia, sin que Albert pudiera ayudarlos, Neil después del rechazo de Candy empezó a beber sin control, el juego también se convirtió en su nuevo entretenimiento, esto condujo que empezó a endeudarse, creció el odio por Candy, todos los años trataba de ver como hacerle daño pero siempre algo le salía mal, Albert no dejaba de vigilarlo. En la boda de Eliza llegaron unos cobradores a la casa de los Leagan a mitad de fiesta para embargar los bienes de los Leagan, por la deuda con el banco que tenia Neil, el Sr. Leagan no soporto tal noticia que le dio un paro cardiaco, Sr. Miller quiso negociar la deuda pero no pudo, y la Tía le pidió a Albert que las salvara en secreto y que solamente se las regresarían a Neil si demostraba realmente ser digno de ella.

-Tiene que empezar de nuevo tu hijo, ya que lo que hizo no es una gracia….

-Tía no es justo que usted permita eso… -La sra. Leagan decía – Neil no puede trabajar ya que nunca lo ha hecho…

-Por eso tiene que aprender que con el sudor de la frente se adquieren las cosas y no lo va a conseguir con el juego y la bebida

-No puedo entender porque cambio tanto con nosotros, y permitió que Candy no se casara con mi hijo, no entiende usted que por eso Neil ante el rechazo de ella se dejo tirar en el vicio y nos quito el apoyo no es justo… Además esa recogida va a llevar a la ruina a los Andley…

-Ya basta no voy a permitir que hables mal de mi sobrina, tu mas que nadie sabe como la han tratado tus hijos, y no te preocupes por el nombre de los Andley…

-Ahora es su sobrina, se le olvida que yo si llevo la sangre de los Andley y ella…

-Ya te dije que no me interrumpas, si tu tienes sangre de los Andley pero ella también, William investigó el pasado de ella y resulto que no solo es la hija perdida de Pauna Andley sino que es la hija única del Archiduque de Wellington…

-Eso no es cierto…

-Pues lo van a tener que aceptar, y hay de ti si alguien se entera esto es un secreto y se va a anunciar cuando William decida no se te olvide que es la cabeza de la familia… y otra cosa mas Candy ahora es la Duquesa de Wellington y la van tener que tratar como tal.

Cuando Eliza y Neil se enteraron se emberrincharon, Neil juro que se vengaría porque no entendía como la vida favorecía a Candy siempre y desapareció sin que Eliza y su madre supieran, Eliza se quiso encerrar en su recamara el día de la presentación de Candy ante la sociedad, su marido no se lo permitió argumentando que no lo ridiculizaría ante la sociedad por los caprichos de ella, y la forzó a presentarse no sin antes haberle propinado una golpiza por desobedecerlo.

Y por ultimo Patty. Quería ser religiosa… su abuela no estaba de acuerdo…

-Patty es una insensatez que piensas hacer…

-Abuela no es ninguna insensatez

-Estas segura de lo que dices

-Si abuela lo estoy

-Entonces ya no recuerdas esto –era una carta con la letra de Stear-

-Abuela porque esculcas mis cosas

-No Patty no tienes derecho de jugar con la vida de los demás.

-De los demás él no pensó en mi, el se fue y me dejo sola abuela, me abandono

-Estas segura de nuevo, léeme lo que dice esta carta

-No abuela no lo voy hacer

-La abuela se paro muy enérgica y le dijo…

-Esta bien Patricia O'Brian, haz lo que quieras

-Dejándole la carta en la mesa, saliendo en seguida, sabia que ella la tomaría y la leería…

Mi gran amor:

Al momento de leer mi carta es porque no logre sobrevivir a esta espantosa guerra, no puedes imaginarte cuan remotamente lamento el no poder estar en este instante contigo, cuando empezó esta guerra no podía estar indiferente a esta absurda destrucción que tarde o temprano nos podía alcanzar, pensar que solo a Europa afectaría era una verdadera insensatez. Me preguntaba que podía hacer, después de tanto pensar y sentir mil cosas dentro de mi, decidí que la mejor manera de hacer algo era luchar por la paz del mundo, tal vez quise ser un héroe ante tus ojos, pero creo que no lo lograre y por eso decidí hacerte el regalo mas hermoso que jamás nadie podría regalarte, mi corazón, mis sueños, mis ilusiones, que tu misma conoces, te regalo mi vida entera, sin condición alguna, para que hagas con ella lo que mas creas que es mejor, no te detengas nunca, ni te sientas culpable si algún buen hombre te ame mas que yo, no te niegues a sentir muchas cosas bellas, disfruta día con día, no te sumas en la tristeza y mates los sentimientos en tu corazón sabiendo que en el mundo lo mas importante es que quieras vivir, Vive amor mío, hazlo por mi, vive por los dos siempre estaré a tu lado, te amo y siempre te amare, porque eres lo mas grande y mas hermoso que Dios me ha dado, escucha siempre a tu corazón y ahí solamente ahí encontraras la respuesta. Te amo Patty.

PD: Un día antes que yo me viniera a Francia, tuvimos una platica que todos los días pienso en ella, me preguntaste que iba hacer si yo moría en esta estupida guerra y de la cual no te pude contestar, ahora que lo he reflexionado te puedo decir que no voy a dejarte sola, estando en el mas allá voy a buscar la manera de comunicarme contigo, como ultima instancia voy a utilizar el viento para verte, cuando sientas un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus labios y sabrás que soy yo…

Te ama

Stear.

Patty al terminar de leerla lloro toda la noche, no sabia que hacer… así que decidió ir al cementerio y al llegar a la tumba de Stear…

-Ahora no se que hacer, han pasado ya 4 años de tu muerte y no puedo olvidarte, no quiero olvidarte… (derramando lágrimas) hicimos muchos planes, queríamos casarnos y tener hijos, queríamos investigar curas de todas las enfermedades que existen, queríamos inventar…

-Crees que puedes dejarte morir así?, Crees que tu dolor va a desaparecer encerrándote en un convento??

-Que?... Hermana Maria.

-Hija… por lo que veo tus heridas no han sanado

-Yo…

-Hija… el llamado de Dios es algo especial y tu no quieres ser religiosa por que sientas el llamado de Dios…

-Hermana…

-Hija… tu lo que quieres es escapar de tu dolor…

-Hermana mi vocación es sincera…

-Estas segura… vamos hacer algo, por lo que se Candy tiene que hacer un viaje a Londres…

-Si…

-Bueno, te vamos a poner una prueba para saber que tan real es tu llamado de Dios, quiero pedirte que vayas y la acompañes tu eres la persona perfecta para que le enseñes todo lo necesario que ella debe saber con relación a la aristocracia en Europa y si al regreso de tu viaje sigues pensando igual, yo misma apoyare para que entres al convento…

-Hermana, pero mi abuela no lo va a permitir…

-Yo misma hablare con ella y estará de acuerdo conmigo, como también si tu vocación es sincera ella te va a apoyar como yo

-Hermana…, si yo no me sintiera lista para enfrentar al mundo….

-Patty ya es tiempo que enfrentes tu destino como Stear enfrento el suyo, los dos están ligados…

Patty acompaño Candy a Londres, durante su viaje para que la reconocieran como la Duquesa de Wellington, en el barco conoció a un hombre que la estaba mirando al otro lado del gran comedor en el barco, con las manos hundidas en los bolsillos del pantalón. Los rojos labios se arqueaban bajo el tupido bigote negro y en sus oscuros ojos brillo un divertido desprecio, como si escucharse fanfarronadas infantiles (Una sonrisa muy desagradable) pensó Candy.

-Candy que tanto miras a ese señor

-Nada el es quien me mira

-Candy te gusta

-Patty… no me gusta… como puedes decir eso…

Transcurrió la comida con calma, al llegar la cena, como diversión dijo el Capitán se organizaría un Baile de disfraces, y que a la media noche se quitarían las mascaras, Candy decidió ponerse un vestido escotado con mucho tul, con alas en la parte trasera, el peinado era una media cola, sus rizos llegaban hasta la mitad de su espalda, un antifaz blanco, Patty se vistió con un vestido de color azul pastel llevaba todo el pelo recogido y una tiara, toda una princesa. Candy se sorprendió porque vio a un pirata vestía camisa blanca y pantalones formales negros, parecía no estar disfrazado, salvo por la faja de seda roja que llevaba alrededor de la cintura, con dos pistolas ceñidas, y moños azules atados en el extremo de su espesa barba. Su antifaz era una simple tela negra a través de la que parecía mirándole directamente, le sonrío, mostrando unos dientes muy blancos que contrastaban con la barba blanca negra y la piel aceitunada. Candy sintió que le flaqueaban las piernas. El se le acerco y le hizo una reverencia.

-Edward Teach para servirle, señorita.

-¿Quién?

-Edward Teach, mejor conocido como Barba Negra, el mayor villano que haya surcado las aguas del Atlántico. Srita Andley me permite esta pieza.

Candy se sorprendió que el hombre que había visto en el comedor era el que había comprado el vals para ella. Parándose en ese instante para bailar con él.

-Se ve usted muy bella esta noche.

-Y usted caballero, se le olvidaron los modales.

-Mi nombre es Richard Reth Bulter.- haciendo una reverencia Candy le llamo mas la atención.

-Es siempre usted esplendido para hacer obras de caridad

-Mmm pues la verdad la obra de caridad no me interesa… la que me interesa es usted.

-Es usted un atrevido – Candy quiso darse la vuelta para irse a su lugar con Patty, pero Richard no lo permitió.

-Srita y a usted también se le olvidan los modales, se puede ir a su lugar hasta que termine la música –jalándola mas a su cuerpo

-Déjeme o grito

-Si grita usted la beso

-No se atreverá

-Pruébeme

Candy al sentirse intimidada dejo que terminara el vals y espero que la acompañara a la mesa con Patty

-Es un patán

-Candy no te enojes

-Es que quien se cree

-Te hizo algo indebido

-Es que Patty quien se cree – estaba muy enfadada Candy, así que decidió irse a su camarote.-

Al otro día, Candy se acerco a la proa, recordando a Terry y una lágrima resbalo por sus mejillas y sintió un pañuelo en su hombro derecho que alguien le extendía…

-Gracias…

-Ese canalla no merece que derrames lágrimas si nunca ha apreciado tu amor…

-Que?? Y, a usted que le importa

-Pues si me importa, nadie que se llame hombre debe hacer llorar a una mujer.

-Usted no sabe nada

-Tal vez no se nada, pero le aseguro que mientras siga llorando ese amor, la herida nunca cerrara. – dándose la vuelta sin decir más.

-Es usted….

Candy no lo vio por días, él día que desembarcaron en Londres, un carro los estaba esperando el apoderado legal de los Wellesley, el las llevo con la se presentó Duquesa hermana del archiduque, les explicaron que el trámite era rápido para tomar posesión de las propiedades, el titulo tardía como 15 días porque tenia que ser presentada ante el rey, y por ultimo tendría que nombrar a un representante para que se hiciera cargo ante el congreso si es que no deseaba participar.

La duquesa le explico también que tenían que asistir a toda la temporada de primavera para que toda la nobleza la conociera, tenia que aprenderse todo el protocolo.

Fueron invitadas a diferentes fiestas, en una de ellas conocieron a Sir John Bart Morland, el vivía en Irlanda, pero por la temporada de primavera tenia que ir a Londres así podía vender caballos de carreras o para la caza de zorros, entre Candy y Reth había empezado una rivalidad desde que se conocieron en el barco, y Patty solo se divertía.

John Bart Morland había tratado de mantener una relación con Candy y no era precisamente para seducirla, la que le interesaba era Patty, así que cada evento que había y asistía Candy el se apuntaba junto con Richard ellos dos era amigos y compartían el gusto por esas dos chicas.

John las invito la cacería de zorros que habría en su castillo, era una mezcla de construcciones de mas de doscientos años con alas, chimeneas y paredes pegadas sin orden de armonía alrededor de un patio con muros de piedra que habían protegido el castillo erigido por el primer barón Morland en 1615. El patio cuadrado estaba lleno de jinetes a caballo y de sabuesos excitados. Candy se sentía extraña ya que esas cosas le traía recuerdos pero al mismo tiempo quería vencer a Richard porque él aseguraba que no era apta para ese tipo de eventos. Los hombres llevaban levitas, que eran más bien unas brillantes chaquetas rojas.

-Srita. Wellington- exclamo sir John Morland cabalgando hacia ella con el sombrero de copa en la mano- Bienvenida. No creí que fuera venir.

-¿Richard le dijo eso?

-Al contrario. Afirmo que ni los caballos más salvajes le impedirían venir.

Candy buscaba a Richard con la vista rápidamente. Había mucha gente. Llevaba la ropa de montar más tradicional que señalaba la moda. Lana negra lisa, cuello alto.

Richard la estaba mirando. Ella desvío la vista con rapidez al fin lo hallo. Piensa que voy a hacer un espectáculo le daré una lección, señor Butler.

Monta con tranquilidad, quédate atrás y observa lo que hacen los demás, le había dicho Patty, Candy empezó como le había dicho al principio, le estaba sudando las palmas cuando veía al frente espaldas rojas y negras serpenteando por la ladera delante de ella y caballos saltado sin esfuerzos la baja paredes de piedra en la base de la colina.

-Este es el momento, pensó. Cambio el peso de su cuerpo y sintió como el caballo media luna avanzaba cada vez más y mas rápido, como un veterano de cacería. Luego la pared quedo detrás y Candy casi ni había sentido el salto. Soltó una carcajada. Ya no tenía miedo. Solo quedaba la emoción y la nueva decisión de sorprender y dejar muy atrás a Richard.

Candy estaba de pie con la enlodada cola del traje en un brazo y una copa de champaña en la otra mano. Sir John Morland le había dicho que montarían en una base de plata de zorro con que la habían premiado

-Me encantaría, Sir Jonh

-Por favor llámame Bart. Todos mis amigos lo hacen

-Entonces llámame Candy

Se sentía aturdida por la emoción de la cacería y por su éxito. Hacia donde mirara había sirvientes, riquezas, gente que la pasaba bien, que tenia una buena vida. Era como un cuento. Casi pudo olvidar a Richard estaba a su lado, no lo había oído acercarse. Candy movió el brazo y la bebida se derramo en su traje.

-Maldición, Richard! ¿Tenias que acercarte tan silenciosamente?

-Lo siento – le ofreció un pañuelo – Y también quiero disculparme por mi comportamiento la ultima vez que nos vimos es que impresiono tu belleza.

Candy se inclino para secar su ropa. Eso le dio oportunidad al ordenar sus pensamientos. No dejaré que sepa cuanto me importa se prometió.

-Usted no entiende como tratar a una dama

-Y usted lo es?...

-Como se atreve – Al darse la vuelta, resbalo pegándose con la punta de la mesa, desmayándose.

-Bart….-exclamo Richard

-Llévala al cuarto de invitados.

Al llegar a la alcoba y recostándola en la cama

-Es tan bella… y tan delicada como una flor, pero esas espinas que tiene demuestran su fortaleza.

-Veo que la has descrito perfectamente.

-Terius me asustaste…

-Perdón amigo no fue mi intención… veo que no resististe venir a verla

-Es algo irresistible… es algo mas fuerte que yo…

-Porque no luchas por ella?

-Porque sabes perfectamente que no puedo.

-Estas seguro que debemos seguir con esto…?

-Es mejor que ella este a tu lado y no al mío. Además tu ya estas enamorado de ella…

-Terius no entiendo como puedes entregar el amor de tu vida, a tu mejor amigo…

-Porque la amo y se que si esta mi lado corre un gran peligro…

En ese momento entro Patty…

-Terry…. No puedes hacerle eso a Candy, sabes perfectamente que ella te ama.

-Patty… déjame explicarte…

-No Terry no puedes explicarme nada, en cuanto reaccione Candy le voy a decir que usted dos son unos patanes…

-Patty aunque eso signifique firmar su sentencia de muerte…

-Que??

Terry y Patty hablaron por largo tiempo, ella prometió no decirle nada a Candy y apoyar a Richard para que Candy lo acepte…

Siguieron con el plan, Patty se caso con Sir John Morland, se quedo a vivir en Londres, y al mismo tiempo se hizo cargo de las propiedades de Candy…

Candy estaba en su recamara lista para bajar al salón principal enfrente del espejo viendo su reflejo y no se reconocía era toda una dama

-Toda mi vida a pasado frente a mis ojos, estoy feliz porque todos pudieron venir, no puedo creer que me voy a casar, Richard es un gran hombre lo conocí en mi viaje a Inglaterra para ser reconocida como la hija del Archiduque de Wellington, es un buen mozo, al principio me hacia exasperarme, no se parecía en nada a Terry ni siquiera a Anthony, ha viajado por todo el mundo, es hijo único de una de las familias de Charleston, y tiene una gran plantación, le gustan los animales y es hábil en los negocios, siempre tenia un pañuelo a la mano para mi, desde que me conoció nunca dejo de buscarme siempre me lo encontraba en una fiesta, en un evento de caridad o simplemente en la calle hasta llegue a pensar que me quería hacer daño pero me equivoque, una noche al salir del hospital sentí la presencia de alguien siguiéndome, y era Neil que se me atravesó insinuando que me tenia que ir con él y de la nada salio Richard, le dijo que me soltara que era mi prometido y este dijo que yo no tenia novio y Richard le dijo que podía comprobarlo y sin mas ni mas que me besa yo me quede petrificada Neil se enojo mucho y que saca una pistola de la nada y Richard me protegió con su cuerpo y este disparo, huyendo por la calle, yo no solo grite ayuda sino que empecé a presionar y a curar la herida de Richard como si las enseñanzas de Mary Jean nunca se me hubieran olvidado, llego la ayuda el doctor que atendió a Richard me felicito por mi trabajo, durante 2 días estuve cuidándolo en esta casa, y durante su recuperación llegue a conocerlo y me di cuenta que es una buena persona, no lo amo eso si estoy segura el amor que le tengo a Terry es único pero no puedo esperarlo él ya se casó, y se fue a vivir a Inglaterra, dejando su sueño de ser actor, no he querido saber mas porque todavía me duele, a Richard le tengo cariño y a lo mejor con el tiempo pueda amarlo, y ese es mi secreto porque todos creen que lo amo y que por eso me voy a casar si la tía o Albert se enteran estoy seguro que cancelarían mi boda.

-Srita, Candy, puedo pasar

-Que? … Dorothy perdón estaba pensando, pero ya te dije que me llames solo Candy

-No te preocupes Candy... pero todos ya la esperan en el gran salón

-Bueno ahora hay que bajar…

-Que te pasa pecosa, que no quieres casarte?

-Albert me asustaste, no es eso lo que pasa es que no me gustan estos eventos

-Candy es eso o estas pensando en…

-Albert no lo menciones por favor, el tomo su decisión y nada mas

-Bueno bajemos porque hay alguien que te esta esperando y ya esta ansioso.

Bajaron los dos al salón principal y todos se quedaron boquiabiertos ya que el vestido que traía era largo en forma de tuvo resaltando sus caderas, y estraple que formaba un corazón perfecto, las únicas joyas que llevaba eran unos pendientes en forma de lagrima y una cadena alrededor del cuello que como dije tenia un corazón el cual se lo había regalado Richard a Candy el día de su cumpleaños

-Dios me ha bendecido en regalarme a uno de sus ángeles

-Richard no sea pretencioso…

-Si eso es pecado me declaro culpable, chiquita te ves hermosa y más te vas a ver cuando estés vestida de novia…

Alguien interrumpió golpeando una copa…

-Damas y caballeros estamos reunidos toda la familia y amigos cercanos, gracias por estar aquí, esta reunión es para anunciar el compromiso de mi sobrina Candy y de Richard Butler, - todos aplaudieron, dirigiéndose a Candy - hija desde que entraste a nuestras vidas la alegría no solo entro sino inundo esta casa llena de amor, te aseguro que tanto tu madre, como Anthony y Stear están feliz por tu decisión y yo solo deseo que estés segura del amor que tienes hacia Richard –dándole un beso en la mejilla- Richard yo te voy a entregar el tesoro mas grande que esta familia tiene…

Al oír estas palabras Candy, derramo una lagrima, y de momento todos empezaron a correr la tía Elroy se había desmayado, la trasladaron a sus aposentos, a fuera de ellos estaban Annie y Archie, Patty, Albert y Kimberly, George, Sarah Leagan (la mamá de Eliza), Eliza y su esposo Alexander, mandaron a traer al Doctor y este al salir dijo que ya no podía hacer nada, la tía moriría.

-La Sra Elroy quiere que pase usted Sr. William y la Srita Candy…-dijo por ultimo el doctor

-Si –asintiendo con la cabeza-

-Que bueno que entraron

-No hables tía

-No es necesario que mientan, se que no me queda mucho tiempo pero quiero que sepan mi ultimo deseo, hija no importa lo que pase en esta noche solo te pido que no aplaces la boda, el hecho que yo no este ahí en cuerpo presente no quiere decir que mi alma estará ahí…

-Tía se lo juro pero no hable mas

-Candy gracias por toda la felicidad que le diste a esta familia y perdóname por ser tan ciega al principio y no darme cuenta que lo único que pedías era amor, perdóname también por no seguirte buscando cuando Pauna murió…

-Tía no tengo nada que perdonarle usted me dio mucho amor y además el hubiera no existe…

-Pero fue demasiado tarde y necesito oír tu perdón, gracias por enseñarme de que eran capaz de hacer cada uno de mis nietos, de que estaban hechos…

-Tía –Candy estaba llorando al pie de cama- no hable más… este segura que no tengo nada que perdónale, la quiero mucho, pero si necesita que la perdone la perdono.

-Albert gracias por hacerme ver mis errores y poder corregirlos a tiempo, por darme la oportunidad de conocer a la hija de tu hermana y por recuperarla, gracias por todo el bien que le has hecho a esta familia, sigue cuidándola, y no permitas que nadie ensucie el honor de esta familia pase lo que pase.

Suspiro la Tía, pidió que entraran Kimberly, Annie y Archie.

-Gracias por todo lo que me dieron y solo les pido tanto a ti Kimberly como Annie que cuiden a mis bisnietos, Archie cuida junto con Albert el patrimonio de la familia. Los quiero mucho hijos.

Al último entraron Sarah Leagan y Eliza solamente.

-Sarah solo espero no te arrepientas después de lo que has hecho, Eliza cría a tus hijos con sabiduría, espero que no comentas los mismos errores que tu madre.

-Tía usted no puede…

-Calla Sarah… mejor salte…

-Eliza… estas a tiempo de arreglar las cosas y déjate de influenciar por tu madre porque sino un día te vas a arrepentir.

El médico pidió que salieran porque la estaban alterando mucho, y entraron solo Candy y Albert

La Tía murió esa noche, para poder dar lectura del testamento Candy se tuvo que casar porque era uno de las condiciones. A todos les sorprendió lo estipulado de este, una casa de Chicago se les entregaría a los Cornwell, otra casa en Chicago, la nueva mansión que se construyo en el terreno que ocupaba el hogar de pony (que fue comprado por ella), una la casa que tenían en Minessota y el 20 de sus joyas serian entregados a la Srita. Pony y Sor Maria con indicaciones que la primera casa era para que se abriera una casa hogar que llevara el nombre de Pauna, la segunda casa para que siguiera el hogar de Pony funcionando, la tercera casa y las joyas deberían ser subastadas y lo recaudado sería para el funcionamiento de las casas hogares. Para sorpresa de los Leagan la casa en la que vivieron en su niñez se las regreso la Tía pero fue la única propiedad que se les dio, el resto de las joyas serian divididas en 3 partes una parte para Kimberly, la otra para Annie y la tercera seria para Candy (esto molesto a Eliza) el resto de las propiedades a su nombre serian entregadas a Albert, todas las acciones que tenia en diferentes empresas serian divididas en 1 cuarta parte seria para Albert para que siguiera teniendo control de las empresas, el resto seria entregado a Candy, y por último la tía siempre se había caracterizado por ser la matriarca de la familia y dejo en su lugar a Candy Wellington Andley Butler, esto fue el acabose para los Leagan, Neil furioso se paro con intenciones de agredir a Candy lo cual alcanzo el a dale una bofetada, Candy detuvo a Richard porque quería matarlo, Albert y Archie a duras penas lograron detener a Neil y este al no poder acercarse a Candy le grito que se cuidara porque se vengaría por todo lo que le hizo a su familia, y que se daría el gusto de matarla como había matado a Teriuce Grandchester.