(Términos extraños se encuentran al final del texto para mejor entendimiento)
"Ningún personaje de la serie me pertenece, todo queda en nombre del creador de Date a Live"
Acto 1
Capítulo II: Promesas
En un universo tan vasto, tan majestuoso, las múltiples opciones siempre se presentan en nombre del hombre, de los seres capaces de crear, manipular y cuestionar cada día su existencia.
Los misterios que cada uno descubre abren puertas a caminos en direcciones irracionales. Como consecuencia, se dice que algunas puertas están mejor cerradas…
La curiosidad humana ha traído una nueva catástrofe hacia el mundo del hombre. El Primer Terremoto Espacial en Eurasia. Este evento se llevó la vida de más de 150 millones de vidas, sin contar el desastre estructural, cultural, político, geográfico, ecológico… Esta catástrofe desastrosa dio un giro completo a la estabilidad humana de la que tanto disfrutaban todos.
Un horrible desastre que culmino incluso en la caída de varias comunidades humanas en Asia Media, dañando también a dos superpotencias globales.
Si bien, el mundo humano fue cambiado a un aspecto peor con miles de problemas humanos alrededor del globo, ¿habrá sido el único lugar que afectaron…?
…
La sensación de nostalgia atormento a las dos personas, que sin palabras, ocultaban en su interior un deseo puro. Su corazonada no era mentira, de verdad habían vuelto a encontrarse, no con algún limite o una pared, si no unidos por un mismo camino.
Reencuentro, consuelo, alegría, tranquilidad. Todo se acumuló, una medicina que los dos necesitaban, una cura para las almas en una búsqueda infinita.
Era de verdad un alivio…
—Tohka…
Las primeras palabras rompieron el hielo.
—¡S-Shidou! — No logro controlar su emoción.
Tohka se lanzó sobre el chico, él cual tuvo poco tiempo para prepararse.
—¡Gafu!
Shidou no fue capaz de soportar la sorpresa y cayó junto a Tohka al piso, muy cerca de las escaleras.
—¡Shidou…!
—T-Tohka… —Ella estaba encima de él, cubriendo su cabeza con el pecho del hombre—. E-Estoy alegre de verte…
Tenía un dolor sobre su espalda en conjunto con el peso de su querida compañera, había sido un impacto algo fuerte. Quedo algunos segundos callada, tomando su pecho con algo de fuerza. Shidou, para ayudar, levanto su mano y acaricio la cabeza de Tohka, noto una pequeña reacción de ella.
—T-Te extrañe…
Sintió un pequeño cosquilleo sobre su pecho, una parte de su ser se sentía en total calma. Ofreció una sonrisa, esta vez no para esconder su soledad, si no para darle un regalo a Tohka.
—Yo también lo hice, Tohka.
Había pasado todos esos meses fuera que casi olvidaba lo tierna y linda que llegaba a ser Tohka. Su corazón palpitaba con una pequeña aceleración, incluso llegándose a sentir nervioso en el transcurso, era un momento único. Tohka, la primer espíritu, fue una de las chicas que le enseño lo inofensivas e inocentes que pueden a llegar a ser estos seres. Ella fue la primera en entregarle su corazón, demostrarle que él de verdad tenía otro propósito en este mundo…
Con un tiempo pasado, Shidou y Tohka se separaron, poniendo sus rodillas sobre el piso y dando un pequeño sonrojo dulce.
—L-Lo siento, Shidou…
—N-No importa, Tohka —Shidou estaba igual—. También fue mi culpa…
El hombre fue el primero en reaccionar y levantarse, dándole la mano a Tohka para que sucediera lo mismo, ella acepto su mano y se alzó. Claro, eso sin olvidar el grandioso pan de kinako que logro sobrevivir al súbito golpe de Tohka.
—…Perdón, llegue tarde y…
—¡No! —Alzo un poco la voz, luego la regulo—. No… Ya sabíamos que llegarías tarde…
—Aun así… —No podía perdonarse tan fácil.
Se frenaron sobre su misma posición, en razón a que Shidou no movió un musculo más, dejando una mirada algo sombría sobre su cara.
No podía quedar así, era un pensamiento que se multiplicaba cada segundo pasado junto a Tohka. Ella estaba alegre de verle, de volver a estar con él… Era una alegría que Kotori le dejo su grabación avisándole sobre su partida, algo que, incluso si quería esconderlo, provocaba una alegría engañosa que ocultaba un miedo a todas las demás palabras.
Pero… Tohka estaba con él, ahora. Todavía quedaba la opción que todas ya estuvieran en camino a casa. Que no tuvieran que despertarla para ir con Elliot. Mientras, solo Tohka estaba con él. Estuvo sola seguramente toda la tarde. Ella le espero, ella siempre le espero…
—Tohka, estoy feliz de volverte a ver.
De nuevo su rostro tomo color, su voz se volvió acogedora, demasiado para la desprevenida espíritu que emitió un sonrojo leve.
—Y-Yo también… Shidou…
Con una sonrisa en cara, los dos se direccionaron a la sala, en busca de nuevo un lugar donde reposar su cuerpo.
El impacto dejo a Tohka con un sonrojo en el trascurso de la marcha. Al llegar y alcanzar el sillón principal, se separo un poco de Shidou al sentarse y comenzó a comer de su pan con un poco de rapidez.
—N-No comas tan rápido, Tohka…
Un arma contra su palpitante corazón.
—¿Mm? —Sus mejillas rebotaban cada vez que masticaba, ya estaba por terminar el pan.
—N-No importa —Siempre solía hacer lo mismo; ahora, solo necesitaba confirmar algo—. Kotori… ¿Kotori y las chicas no están?
Tohka paso con fuerza.
—N-No, estaba sola cuando desperté… Bueno, no tan sola. Una carta que Kotori me hizo decía que se iría con todas y llegaría algo tarde, ¡me dejo ir a comer y todo!
Ella tampoco tenía idea de lo que sucedía a su alrededor, y no se notaba preocupada por ello.
—Entiendo, entiendo… —Si eso le dijeron, Shidou esperaba que la grabación fuera hecha antes de que le avisaran a Tohka—. Al menos te dejo ir por comida…
—¡Sí! ¡Comí pan!
Una gota de sudor apareció en la frente de Shidou.
—¿N-Nada más?
—Mm… —Sus ojos señalaban el pan sobre su mano—. Si, nada más… ¿Por qué?
—Tohka, necesitas comer algo más que pan…
—… ¿No el pan también es comida?
Todavía tenía que enseñarle lo básico de un plato alimenticio sano. Shidou bajo la cabeza, ella seguía siendo una niña.
—Sí, es comida, pero… —Hizo un pequeño gesto, Shidou cerró un poco los ojos ya con la cabeza alta—. Está bien, iremos a comprar comida.
—¿¡E-Enserio Shidou!?
Tohka no rechazo tal grandiosa propuesta, sus ojos brillaron con emoción, de nuevo levantando su cuerpo del sillón y acercándose a Shidou, causándole al pobre hombre de nuevo un pequeño rubor.
—S-Si… I-Iremos, Tohka.
—¡Bien! —Se separó y dio algunos brincos.
Seguía siendo una chica muy alegre.
—También, podemos hacer tiempo mientras las chicas llegan.
—¿Y si llegan a casa?...
—Nos llamaran al celular, seguro llegaran con el teléfono de Elliot—Estaba sonriendo, sonriendo sin que él lo supiera—. Y entonces comeremos como familia…
Tohka noto esto.
—Cierto, una familia —Unas pequeñas risas salieron de su boca, alegría pura.
Habían cambiado sus objetivos. Las preguntas seguían rebotando sobre su mente, a veces incluso desviando la atención de Shidou hacia el pensamiento; no obstante, Tohka… la presencia de Tohka le calmo su corazón, tranquilizo parte de sus preguntas. Por ahora, esperaría a la llamada que Kotori prometió, sabía que ella volvería a llamar.
Los dos se separaron al levantarse del sillón. Tohka necesitaba ir por su bolsa, mientras Shidou iría a la entrada a esperarla.
Por ahora, y mientras esperaba, reviso de nuevo su celular, encendiéndolo y volviendo a examinar el mensaje.
"No la abandones", una frase muy rara que había llegado en un momento muy conveniente… No fue suerte, algo sabía que Tohka llegaría a casa.
Volvió a intentar enviar otro mensaje al celular marcado. Fue lo mismo.
«¿Quién eres?»
Ya solo era un bucle sin final.
No podía ser Kotori, a no ser que el mensaje significara algo más. La única persona que llego fue Tohka…
¿Hablaba de abandonar la mansión? ¿A Tohka?
¿A quién no tenía que abandonar?
…
La ciudad por dentro era una maravilla urbana, donde las avenidas y múltiples trenes conectaban las partes más recónditas de Tenguu con una velocidad astronómica. Las zonas residenciales estaban perfectamente pensadas para poder estar unidas al punto central con varas opciones donde viajar; desde metros, autobuses, avenidas o una caminata tranquila. Aquí es donde la policía estaba más frecuente.
En el centro de Tenguu, la fuerza oficialista se notaba, el comercio reinaba y el estudio prevalecía, un lugar donde varias personas del AST tenían bases de reconocimiento en busca de cualquier anomalía, incluyendo alarmas de emergencias en caso de cualquier encuentro con el "Reiryoku". También, la policía hacia un enfoque fuerte, dando patrullas de reconocimiento para todos los horarios de la noche, y unos pocos del día.
Contemplando la combinación de luces naranjas y rojas que emanaban ese día todas las farolas de la ciudad, estaban dos chicos jóvenes; o, en este caso, dos "espíritus". Caminaban tranquilos acercándose a una zona verde, con arboles bien arreglados a su alrededor y un gran pino negro justo en el centro del lugar, que actualmente estaba siendo rodeado por una gran multitud de trabajadores y varias cajas de decoraciones.
Era el parque central de Tenguu, uno rodeado con tanta zona verde que lograba transformarse sobre ojos de desconocidos en un camino con un brillante tesoro.
—¿Ya están preparando?
—¡Sí!
Un festival, las luces que antes relucían con un color blanco cambiaron por uno anaranjado y rojo. Las decoraciones se notaban incompletas, donde todavía cajas de materiales llegaban al lugar y descansaban al final de su trayecto sobre el piso, todas viajando en manos de hombres cansados. Parecía que habían iniciado antes las preparaciones.
—¡Shidou, Shidou, vamos a ayudar!
Escuchar esas palabras solo fue una orquesta para sus oídos. Estaba alegre, que Tohka con el tiempo le empezara a tomar confianza a los humanos, unos que un día intentaron asesinarla.
—Bien, bien—Algunas personas les veían con curiosidad, esa "popularidad" le puso algo nervioso, toda ella causada por la emoción de la chica a su lado—, pero solo un poco, necesitamos ir por la comida.
—Oh… Cierto, la comida…
«Imposible… » Primera vez que la escuchaba decir eso—. ¿L-Lo olvidaste?
—Es que… ya estoy un poco llena.
Como ladrillo a un charco, el impacto que supusieron esas palabras fue inmensurable.
—¿Entonces porque aceptaste…?
¿Cómo es que Tohka, la que cargaba un "agujero negro" en el estomago, estaba llena?
—Pensé… Pensé que me daría hambre de camino…
No tenia limites su inocencia.
—Tohka, ¿cuántos panes compraste?
—No compre ninguno que yo recuerde…
No, era imposible. Las ideas llovieron a la mente de Shidou, cada una peor que la otra.
—… ¿Qué hiciste para conseguirlos?
—Todas hemos ayudado a situaciones dentro de Tenguu… Nos han estado regalando cosas gratis desde ese entonces a cada una y… como yo nunca pedí la mía… —La chica giro su mirada con una gota de sudor sobre su frente.
—Pediste panes hoy…
—Jejeje —Rasco su nuca con un poco de pena—. Atinaste.
Esto le calmaba, soltó toda la tensión que acumulo con un suspiro. Unos segundos más y veía a Tohka como una delincuente en la ciudad. Y ahora tenía un poco más de sentido sus ganas de ayudar.
—Mientras no sea de otra forma… —Suspiro en alivio—. Y bueno, ¿cuántos panes pediste?
—Era una caja muuuy grande.
Grande…
—Define grande.
—Mm… —Tohka estaba rastreando el lugar—. Como ese tamaño.
Era una caja llena de decoraciones para el festival por venir. Esa caja, por lo menos, podía guardar un grupo de maletas grandes en conjunto sin problema.
—T-Todo eso… —Las olimpiadas de la comida le reclamaban a Tohka desde lo lejos —. C-Creo que no vendría mal… ayudar un poco más…
Algo dentro de él simplemente quería asistir más a las personas que le dieron comida gratis, y esa cantidad, a su querida acompañante.
—¡Tienes razón, podemos pedir la comida de premio!
—¿De verdad crees que nos darán más regalos?, eso es un poco…
—Oh, eso no hay problema —Alargo la última palabra mucho más—. ¡Según Kotori, podemos pedir lo que queramos!
No lo había pensado. Incluso ahora, podía verse en una mejor posición que la anterior, podían así usar el dinero que Kotori dio a Tohka en algo más productivo… Sin embargo, se sentía demasiado sucio.
—No lo sé, aprovecharnos así de las personas…
—Mm… —Ahora que lo pensaba Tohka, de verdad parecía que se aprovechaban mucho de todos—. Supongo que tienes razón…
—Y… ¿Y si solo les ayudamos?
—¡Eso también me gusta!
—Entiendo —Entonces no solo era por eso—. ¡Bien, Tohka, manos a la obra!
Los dos recogieron sus mangas y viajaron a lo largo del grande parque, era hora de ponerse a trabajar.
Fue rápido el camino para cuando llegaron al centro de tal parque. Era un lugar rodeado por losetas de concreto rodeando los pastos que cubrían el árbol y separando los caminos ordenados para el pase de las masas con las mismas zonas verdes. En las esquinas que dividían estas zonas, se encontraban diversos basureros y una cantidad uniforme de bancos junto a estos mismos, todos iluminados por farolas del color correspondiente de aquel día.
—¡Eh, Tohka-san! —Uno hombre algo viejo saludo a lo lejos, Tohka también levanto su mano.
—¡Hisao!
La primera en reaccionar al saludo fue Tohka. Era Hisao, un hombre mayor que se encargaba de administrar las decoraciones en ese evento y, que por extraño que pareciera, era el dueño de locales dentro de Tenguu desde su creación.
En poco tiempo, pudo reconocer a Shidou justo al lado de Tohka, teniendo que forzar la mirada un poco.
—Volviste —El viejo camino lentamente hacia Shidou, tomando su mano en saludo—. Bienvenido, Shidou-san.
—Jajajaja… Gracias.
—¿Qué les trae por acá? —Volteo a ver el árbol—. Si vienen a por el festejo, temo decir que aun estamos preparándonos para mañana…
—Nononono —Tohka negó—. ¡Venimos ayudar!
—¿Qué dices, querida? Shidou-san acaba de llegar, darle más trabajo seria…
—Lo hare sin problemas, siempre me viene bien ayudar un poco.
Tardo unos segundos en responder, sabiendo bien que los deseos de Shidou eran de ayudarle en un principio.
—Qué lindo de tu parte, supongo que agradeceríamos un poco más de su ayuda… —Señalo al árbol a lo lejos—. Necesitamos traer las decoraciones para el árbol… No hemos escuchado mucho de los chicos que deberían traer las especiales. Fue hace unos minutos, pero ya deberían estar aquí…
El lugar, incluso si tenía un camino directo al centro desde la entrada, tenía varios caminos que se desviaban y eran capaces de perder incluso al más abusado. Se usaba mucho como "lugar de baile" del Obon.
Lo extraño es que el camino que se creaba desde la entrada trasera y el centro era también directo, casi imposible perderse…
—¿No envió chicos a buscarlos?
—Sí, también comunicamos por radio… supongo que se perdieron o no lo sé—Rio con algunas gotas de sudor en su frente—. No son distraídos, estoy algo preocupado… Tal vez sea por mi vejez…
—Ya veo… —Shidou cerró sus ojos, no podía creer lo que sucedía—. N-Nosotros nos encargaremos, Hisao-san.
—Gracias por su ayuda, tus amigas lo han sido mucho estos últimos días con todos, estoy muy agradecido, todos lo estamos —Sonrió al hombre—. No sé que les pueda dar a cambio, pero intentare todo lo posible en mis manos, espero pueda ayudarles un poco… ¿Qué quisieran los dos?
—N-No, está bien así, Hisao-san.
—Para nada, todo trabajo merece una paga. Es lo menos que puedo hacer.
—Aun así, ya le regalaste-
—Shidou-san, ¿rechazaras el regalo de este viejo hombre?
Justo dio con el corazón de Shidou. No tenia forma de retirada o contraataque.
—N-No…
—Tómalo como un regalo de bienvenida —Se acerco a los compañeros, pasando su mirada entre los dos hasta quedar posada sobre la del hombre—. Entonces, ¿qué gustarías como recompensa? Puedes pedir lo que sea.
—¿No tiene algún tipo de… cupón que nos pueda dar para comida?
—¡Claro, claro! Eso es sencillo… —Una pregunta se formulo en su cabeza—. Disculpa la pregunta pero… ¿Sucedió algo?
—N-No, Hisao-san, es solo que…—Observo de reojo a Tohka—. Solo ha comido unos panes que le regalaron… Lo tomare para llevar para comer en casa.
De fondo, Tohka estaba sonriendo con algo de nervios y una gota de sudor sobre su frente.
—De verdad… debiste haber comido algo nutritivo antes, querida…
—Jejeje… Perdón, Hisao…
La gentileza y disculpas sinceras de Tohka siempre acaramelaban el corazón pesado de todos. Hisao no fue el único en reaccionar con felicidad.
—Tranquila, eso lo podemos arreglar, y ahora que está tu hombre para apoyarte, mucho mejor.
Fue desprevenido. Tohka, en un instante, cambio su color relajado a un rubor fuerte, Shidou paso por lo mismo, pero en este caso parecía que estaba por quemarse.
—¡H-Hisao-san!
—Bueno, en eso tiene razón… —susurro Tohka, chocando sus dedos índices con timidez—. Shidou siempre me cuida…
El rostro de Shidou se encendió mucho más.
—Jajajaja, entiendo, entiendo —Parecía estar disfrutando cada segundo—. Los estaré esperando aquí. Los trabajadores deberían estar por la entrada trasera de la plaza, uno se llama Masaru-san y otro Osamu-san, mucha suerte hijos.
—S-Si—El rubor seguía frenando la gran emoción de Tohka.
El hombre se fue de su vista y llego al árbol dando órdenes a los hombres que todavía estaban decorándole con las luces restantes dentro de las cajas.
—D-De verdad… Hisao-san no ha cambiado en nada…
—C-Cierto…
—¡B-Bien! —Tenía que cambiar de tema—. ¡Es hora de trabajar, Tohka!
—¡S-Si, manos a la obra, Shidou!
Los dos chicos asintieron y corrieron a la entrada trasera justo cuando el hombre les señalo. Al menos, sabían que sería un camino corto.
—¿Entonces no fue con Hisao-san, Tohka?… La ayuda, digo.
—¿Mm? —Giro a verlo—. Bueno… Sakura-san fue la que me regalo los panes. ¡Son taaan ricos!
—Entiendo, entiendo…
Antes de saltar a conclusiones, debería preguntar con antelación. Por muchos minutos pensó en que todo se le pedía a una sola persona.
Sakura, jefa de una de las panaderías más reconocidas en Tenguu, "Un Placer Panadero", en sus siglas en español. No sabía que ella fuera tan amable.
—¡Después volvamos a ir por panes, Shidou!
—C-Cuando comamos, Tohka, cuando comamos… —Después de todos los panes que pidió, dudaba de verdad que tuviera más.
En la caminata en búsqueda de los dos hombres, se encontraron con un camino algo estancado con un grupo de trabajadores arreglando una farola que parecía estar averiada. Algunos de ellos guiaban a curiosos hombres fuera del área, otros trabajando en arreglar el objeto.
Era su oportunidad, tal vez ellos sabían algo del paradero de dos de sus compañeros de trabajo.
—Diablos…
Un hombre con arrugas, cabello obscuro y una cara de mala gana exclamó, viendo como los técnicos intentaban de todo para que la farola funcionara sin mucho éxito. Se notaba que él era de mayor rango entre todos, eso fue una "buena" señal.
—¿D-Disculpe?
—¿Mm? —Volteo a verlos—. ¿Qué necesitan?
—B-Bueno… Queríamos ver si ha visto a dos trabajadores… Osamu-san y Masaru-san…
—¿Quién los pide? —Era muy obstinado.
—Hisao-sama.
Quedo en silencio unos momentos, mirando con molestia a los dos chicos.
—Ese viejo… No tengo idea de Osamu-san, pero Masaru-san esta ayudándonos con este problema, yo hablare con Hisao-sama sobre esto, ¿okay?
—P-Pero… Necesitamos sus decoraciones…
—¿Decoraciones? —Se pregunto con fuerza—. ¿No ya las había entregado?…
—O-Oh… Entonces-
—Permítanme un segundo.
El hombre se retiro de ellos y se acerco a la farola.
—¡Hey, Hayashi-san! —Un chico con pelo negro volteo—. ¡Te están hablando acá!
Se pudo notar. El día del joven chico se arruino en unos segundos, dando algunas gotas de sudor antes de seguir al líder.
—Hayashi-san, me están diciendo que tu deberías estar con Fukui-sama, ¿no es así?
—S-Si…
—Y también me dijiste que YA le habías avisado a Hisao-sama, que no me preocupara, ¿no?
—Si…
—¿Qué paso, eh? Explícame; no, explícanos.
El silencio estaba muy pesado. Tohka y Shidou observaron la escena con algo de miedo, el líder sí que daba terror.
—Yo…
—No quiero problemas con el jefe por tus mentiras, Hayashi-san, así que quiero que-
—D-Disculpe…
Tohka interrumpió al líder.
—¿Qué sucede?
—P-Puede que tuviera una buena razón para actuar así, no pudo haber sido por nada…
—Sí, pero las razones no "justifican" las mentiras —Sonaba furioso, soltó un suspiro antes de seguir—. Está bien, dime, ¿qué sucedió?
—Yo… No pensaba que...
No se notaban las ganas de hablar, mucho menos con la actitud imponente del líder.
—Mira, no me importa si me lo dices a mí, pero al menos díselo a Fukui-sama, no quiero más problemas de los necesarios.
—¡E-Entendido!
—Bien, y no quiero que me vuelvas a mentir, Hayashi-san, esto es todo —El hombre se retiro con mucho enojo. —. Llamare a Fukui-sama, no vuelvo a confiar en ti.
Termino de hablar y se alejo del elenco, Masaru y los otros dos escucharon con claridad lo sucedido.
Era su fin.
—Ahora que voy a hacer… —Tomo su cabeza con sus dos manos.
Los nervios y el estrés le dieron una mal jugada.
—Yo-
—Masaru, puedo ayudarte.
Tohka se adelanto a Shidou. Él, impactado, quedo con la boca abierta mientras ella tomaba la iniciativa.
—P-Pero no creo…
—¡No importa! Puedo hacer lo que sea, tu solo dímelo.
—… —Bajo su cabeza—. El problema es que no podemos hacer nada…
—¿Qué dices? Todo puede arreglarse, solo-
—¿Y qué voy a hacer? Rompí todas las decoraciones de camino, soy un idiota…
Era peor de lo que esperaban. Una de las cajas con decoraciones estaba rota, no daba una buena aura.
—Podemos ir a comprar, ¡yo conozco muchos lugares para decoraciones y tengo dinero!
—No es tan sencillo… —Aparto su mirada.
—Entonces vayamos con él.
Un golpe bajo para Masaru, el negó con la cabeza repetidas veces y se alejo.
—¿Q-Que dices? Me mataran…
—¡Entonces iré contigo!
—Eso no cambia…
—¡Hisao es amigo mío, se que nos ayudara!
—No tengo como defenderme…
—Claro que tienes —Shidou interrumpió—. Las cámaras, ellas graban todo lo sucedido.
Volvió un silencio por segundos.
—¿Y-Y que van a grabar, eh? Me asuste, tire todo y lo arruine… Intente ayudar y lo volví a arruinar…
Asustado, estresado, nervioso y sin cómo ayudarle. Todos, incluso Masaru, sabían lo que no había salida de eso.
—Masaru, estoy seguro que Hisao no se molestara contigo por esto…
—Lo sé pero…
—¡No te preocupes, Masaru! Yo estaré ahí para apoyarte —Le sonrió.
Además de la actitud demasiado confianzuda que poseía Tohka en llamarlo por su nombre solamente, algo más sorprendía a los dos presentes. Su grandiosa amabilidad.
Shidou… Shidou no podía creerlo. Estaba atónito, ¿qué era lo que sus ojos estaban contemplando? Tohka, la misma espíritu que tenía miedo de los humanos, estaba ayudando a uno… La primera sorpresa fue en ofrecerse a ayudarlos, pero verlo en primera persona…
Era algo bello de ver.
—… —¿Cómo podía responder cuando Tohka, con una actitud tan positiva, le decía esas palabras? —. Está bien… Iré con Fukui-sama…
El primer hombre fue encontrado, ahora faltaba encontrar al otro.
—Tohka, iré a buscar a Osamu-san, te espero con Hisao-san.
—¡Cuenta conmigo, Shidou!
—E-Esperen —Con una voz baja, interrumpió a los dos—. Osamu-san… Osamu-san y yo nos separamos dentro de los arboles cerca de la entrada, la caja rota debería estar ahí… No sé si sirva pero…
—Me sirve demasiado. Gracias, Masaru-san.
Asintió, y Tohka se fue con él en camino hacia el gran árbol.
«Tengo lo que me dijo Masaru y tal vez lo que sucedió… Esto va a ser un poco problemático»
No se freno más a pensarlo y se dirigió a la salida otra vez, justo en el mismo camino que se dirigía directo a esta.
Los pasos marcaron la corrida del tiempo. Casi 5 minutos duro la caminata para poder notar la gran entrada trasera de la plaza, donde se encontraban personas hablando y sacando más materiales de vehículos estacionados. Giro a su derecha, giro a su izquierda, no podía tener claro donde es que la caja rota.
«Debí haber preguntado más… »
También, gracias a que el atardecer empezaba a reinar sobre el cielo, mucho de los lugares llenos de arboles permanecían obscuros con pequeñas manchas de anaranjado resbalándose sobre las hojas de los arboles.
Se necesitaba decidir a una acción.
«Supongo que iré a preguntar»
La caja había sido escondida de buena manera, no se escuchaban gritos ni había una forma de mostrar por donde los hombres se habían adentrado. No planeaba adentrarse sin saber a dónde ir.
Comenzó de nuevo su caminata hacia la entrada.
Dentro del conjunto que descargaba los materiales, estaba un grupo de hombres que se dirigía en sentido contrario al de Shidou. Con cada paso, empezó a notar al grupo, al igual que a un chico con un rostro espantoso.
—La encontramos y nos vamos.
—¡E-Ey!
El grito de Shidou fue escuchado con claridad.
—Tú, ¿eres Shidou Itsuka-san?
La descripción quedaba a la perfección.
—Sí, soy yo…
—Fukui-sama dice que vuelvas al árbol, que ya está todo bien.
—Pero todavía tengo que ir con Osamu-
—Takahashi-san está allá atrás, no necesitas buscarlo —Uno de los hombres siguiéndolo dio unas pequeñas risas—. Ya nos avisaron de las decoraciones, nosotros iremos a buscarlas.
—¿Puedo… Puedo ir a hablar con Osamu-san?
Los tres hombres intercambiaron sus miradas; después, el central solo levanto los hombros.
—Nosotros te avisamos, solo espero que no nos echen la culpa si llegas tarde.
Todos, a excepción de Shidou, se adentraron entre los arboles del lado derecho. Era algo ridículo, pensar que Hisao se enojaría por una cosa tan leve.
Giro su cabeza, solo para ver que todos ellos ya no estaban a la vista.
«De verdad…»
No tenia caso seguirlos. Se rindió y vio a lo lejos la entrada. A paso acelerado, Shidou se acerco a esta. Con el paso del joven, pudo notar a dos chicos, uno sentado en la parte abierta de un remolque vacio conectado a un camión, y a otro intentando tranquilizar a su compañero de trabajo.
Habían dos hombres, uno de ellos con cabello pintado de verde y una estatura media.
El otro… uno de cabello rubio y una estatura media.
Lo que le cerro, lo que dejo sin palabras a Shidou, fue la mirada blanca y vacía que mostraba en su cara. Esos ojos… algo habían visto. Su cara vacía y rostro sin emoción era… tétrico.
No pudo creer lo que estaba presenciando.
—Esta algo mal —El trabajador a su lado hablo—. No ha hablado mucho.
—Oh… Gracias.
Cambio de mirada, ahora estando junto a Osamu.
—Hola, Osamu-san.
Su cara giro sin una voz.
—¿Qué tal te encuentras?
Sin respuesta.
—No muy bien, me parece…
Otra vez.
No conseguía nada hablando con un "androide", no sabía muy bien cómo proceder.
—Perdón, ¿Shidou Itsuka? —Asintió el del nombre—. Takahashi-san se quedara aquí, con que las decoraciones restantes lleguen al árbol está bien…
—Lo sé…
No es lo que quería. Lo sabía, esa confirmación no le ayudaba en nada… El problema era que no sabía que quería.
—Yo… —Hablo—. Yo vi algo entre los arboles…
Era una voz vacía, nada parecida a un humano.
—Lo lleva diciendo desde hace un rato, que algo entre los bosques les asusto. Pero…
—¿Cómo… Como era eso que viste?
—Negro.
—¿Solo negro?
No hubo respuestas.
—Parece… —El trabajador hablo con Shidou—. Parece que Fukui-sama tiene una idea mayor con Hayashi-san… Le puedo llamar, no es mucho problema.
—G-Gracias… Yo iré con el…
—Entiendo… Yo me quedare aquí con él. Avisare que ya vas en camino.
Shidou se levanto de su asiento, no sin antes agradecer al trabajador al lado de Osamu.
Osamu tomo el brazo de Shidou con fuerza.
—¡Ey, ey, ey! —El trabajador intento soltar el agarre, resultando efectivo—. Lamento mucho esto, no se siente bien y…
—Tranquilo, no hay problema…
Una marca fuerte en la parte del brazo se notaba, dolía un poco y producía unos cuantos cosquilleos, pero no hubo sangre ni heridas graves. Shidou quedo en un total shock.
—Yo… —Hablo Osamu, solo para volverse a callar.
Una sola palabra no salía de su boca.
—Itsuka-san, puedo p-pedir una pomada, no hay…
—No, gracias… No es para tanto.
Shidou se despidió de los dos, quedando algo pensante del tema. Para su mala fortuna, Shidou se levo un regaló de uno de ellos…
Llego al centro, de nuevo con todos presentes. No había ningún tipo de conmoción, todos seguían con su trabajo regular sin duda. El dolor de su brazo disminuyó; lamentablemente lo que más le quedo en su mente fue la acción, no la consecuencia.
Reconoció a lo lejos a dos hombres hablando aislados, Hisao y Masaro, que estaban sentados sobre una de las bancas que apuntaba hacia al árbol decorado. Y Tohka, que amablemente esperaba algo alejada de los dos hombres hablando, viendo como los hombres trabajaban sobre el árbol.
Con un movimiento rápido, Tohka identifico al venidero.
—¡Shidou! —Tohka camino con velocidad hacia él—, ¡mira! —Saco dos boletos de comida—. ¡Lo conseguimos!
—Lo hiciste bien, Tohka —Acarició de nuevo su cabeza, la sonrisa de Tohka lo decía todo.
—¿Paso algo?
—No lo sé… Hisao me dijo que espera aquí.
—Ya veo…
De nuevo miro a los dos hombres hablando, Hisao no abría la boca ni Masaru lo hacía, fue así que Hisao le hizo señas a Tohka y a Shidou. Les pedían que fueran con ellos.
—Parece que nos necesitan…
—Oh…
Si eran correctas sus suposiciones revueltas, entonces…
—Shidou-san, Tohka-san, quiero que esto se guarde como secreto, por favor, no quiero más… controversias…
—Entendido, Hisao-san, no hablaremos.
Tohka asintió con mucho vigor.
—Bien… Masaru-san, ¿estás seguro?
—Ellos me… me ayudaron, al menos esto… —Masaru respiro, tuvo que tomar unos segundo de su tiempo para sacar otra palabra—. E-Estábamos llevando las cosas con tranquilidad hacia el árbol… Osamu me pidió desviarnos un poco, que había escuchado algo entre los arboles… Los dos fuimos pensando que alguien pedía ayuda y… y… —Era difícil—. Nos encontramos con… eso. Una figura de color negro y unos ojos… blancos… Nos veían a los dos… Cada paso que dábamos en dirección contraria, sentíamos su mirada en la espalda… —Trago saliva—. Cuando menos nos dimos cuenta… estaba en nuestras nucas… Salí corriendo y… deje a Osamu atrás…
—¿Y qué paso después? —Hisao le ayudaba a hablar.
—Lo… Lo mismo, no me creí que eso sucedía… volví al sitio y me encontré… solo, no estaba Osamu, no estaba… eso, y solo pude encontrar la caja… rota…
—¿Por qué no dijiste nada antes, cuando viste a todos?
—¿Quién me iba a creer, eh? —Estaba al punto de las lágrimas—. ¿"Me ataco una figura negra y destrozo las decoraciones"?, ni en broma… L-Lo único que se me ocurrió es… verlo como una broma… Le juro que no sabía…
Ya no podía sacar más, puso sus manos sobre sus ojos a punto de sacar las lagrimas.
—Está bien, Masaru-san, puedes irte si-
—N-No, me quiero queda aquí un rato…
—…Entiendo, descansa un poco.
Hisao se levanto y se llevo a Shidou y a Tohka a un lugar más seguro. Masaru estaba en total desconcierto, dando algunos temblores durante la ida de los 3.
—Ahí lo tienen. Pediremos las grabaciones cuando tenga permiso del jefe policial, pero parece que lo que dice es… puede ser mentira.
—¿No le dijeron como estaba Osamu? Y ya vio a Masaru-san, no creo que haya sido nada, Hisao-san.
—No sé como tomar las cosas ahora, ¿sabes? —Suspiró—. Ya le di a Tohka los cupones, pueden pedir cualquier comida alrededor del parque o donde gusten, lo arreglare después… No pensaba que el trabajo sería tan… problemático —Cerro sus ojos, derrotado—. Ah, también no olviden darle las gracias a Masaru-san, él espero para poder contarles la historia a los dos aun cuando temblaba de terror… Es un chico fuerte.
—Si…
—Por ahora, disfruten su comida gratis, se la ganaron. Pueden irse, llegara la policía en unos minutos y seguramente tengamos que posponer el festival para otro día. Igual, gracias por su ayuda.
Shidou no quería nada que ver con la policía, que también podía significar problemas con el AST.
—Muchas gracias, Hisao-san.
—Gracias a ustedes, tengan cuidado.
Los dos bajaron la cabeza y caminaron directo a la entrada delantera de la plaza. No sin antes de acercarse a Masaru.
—Gracias —dijo Shidou, seguido de Tohka.
No hubo respuestas, no tenía ganas de contestar nada.
Sin contestaciones, los dos se retiraron. Shidou volteo a ver a Masaru antes de retirarse del área del árbol, notando que ahora estaba acompañado por Hisao.
—Tohka.
—¿Si?
—¿No se te hace… extraño todo esto?
—Claro que si…
—¿Crees que será un nuevo espíritu?
—No lo sé…
Y justo cuando toda Ratatosk estaba fuera.
—Tendremos que arreglarnos solos en esto, Tohka…
Ahora, solo podían retirarse del lugar.
—Shidou…
—¿Qué pasa?
—¿P-Podemos ir a un lugar antes?
…
Los dos pasaron por unas cuantas avenidas y se desviaron por algunas calles, podía reconocer el camino con una simple vista. De fondo, se pudo ver una luz naranja proveniente del cielo, y más que eso, una de las construcciones más importantes de la ciudad Tenguu en sus tiempos de oro se presentó.
La Escuela Raizen, más exactamente, "Raizen High School", una escuela unida por múltiples avenidas que provenían de todo Tenguu y alejada lo suficiente del centro para no ser cubierta por la sombra empresarial de la ciudad. Sus lados tenían papelerías cerradas u abiertas parcialmente, restaurantes locales y venta de elementos escolares únicos de esa escuela.
Una escuela donde los dos se conocieron por primera vez, la misma escuela donde asistía con sus compañeras espíritus. Después de eso, una escuela que cada día se sentía más… abandonada. Solo su amigo Tonomachi y algunos más se quedaron a estudiar, muchos se retiraban, otros se rendían… La típica problemática estudiantil.
—Sigue siendo la misma…
El instituto "relucía" en sus ojos. La escuela había frenado sus clases hace unas semanas, se notaba que las vacaciones habían llegado. Era un poco… triste, recordar la escuela en vacaciones casi igual que cuando había clases.
—¿Podremos entrar…? —Shidou quería hacerlo—. Esperarme, Tohka.
Se separó solo para revisar las entradas de la escuela. No estaban bien cuidadas, notando que ni un solo policía resguardaba las instalaciones. Las puertas principales incluso estaban abiertas.
No lo recordaba así antes.
—Shidou… ¿está bien?
—Solo unos momentos, nos iremos pronto.
Asomo su mirada sobre la entrada, viendo como las áreas verdes estaban algo descuidadas, los materiales desgastados y un aura desolada.
—Disculpen, están en propiedad privada.
Un policía apresuro su caminata al ver dos chicos sobre la entrada de la ya cerrada escuela.
—O-Oh, disculp-
—¿Son de esta escuela?
Shidou no sabía cómo responder. Hace mucho que no iba y si decía algo…
—Sí, señor policía —respondió Tohka, saludando al policía—. Somos parte de aquí…
—Oh… ¡Tohka! —Reacciono—. ¿Es el uno de tus amigos?
—Sí, si —dijo—. También va… iba en esta escuela.
—¡Muy bien! Un gusto conocerte…
—Shidou Ituska.
—Oh, eres tú, muchacho. Me han hablado mucho de ti —No era una mala persona—. Bien, bien. Pueden pasar. Solo no rompan nada.
El policía les despidió y mantuvo su lugar donde necesitaba cuidar de la escuela. Se notaba nuevo en el asunto, incluso que hace unos momentos se había ido a comer.
—Siguen cambiando al personal… ¿eh?
Desde su ida, el personal de Raizen empezó a cambiar con el nuevo director. Elliot le hablo de que el nuevo quería que la escuela fuera "un nuevo auge en la materia estudiantil de Japón", al final, solo está matando patos con una escopeta y cambiándolos por gallinas.
Los dos pasaron con el permiso del oficial. Era una pequeña edificación, comparada con las demás; tenía las ventanas señalando los salones siguiendo una fila horizontal con pequeñas separaciones, unas escaleras cubiertas con un prisma pentagonal de color café, ventanas que seguían una línea hasta la azotea y un reloj señalando el final de estas. Debajo de este, se podía ver con claridad la entrada a la escuela.
Los dos chicos caminaron, una mirando directo a la entrada, otro girando la cabeza una y otra vez, sintiendo el golpe de nostalgia directo en su corazón.
—Tanto tiempo…
—Hace mucho que no vengo a visitarla —Dio una sonrisa—. Tal vez por eso no la recordaba…
—Es mejor verla de nuevo juntos, ¿no?
Rio.
—Tienes razón.
Los dos dieron sus nuevos pasos a los casilleros. Estos tenían un candado electrónico mucho más avanzado que tenía sus pertenencias. Eran hechas de un metal con basta resistencia, algunos orificios para proveer el interior con un poco de aire y una alarma por si alguien deseaba irrumpir sin permiso alguno.
Cerca de una larga fila, uno de los casilleros brillaba en la mente de Shidou, sus recuerdos empezaron a llover como una tormenta en verano. Esos recuerdos que jamás olvidaría.
—Ese fue el mío —Dio un susurro.
Dentro de un pequeño cartel que marcaba el propietario de tal casillero, aparecía el nombre de alguien más.
—Me moleste —Tohka declaro—. Me moleste mucho cuando ya no vi tu nombre…
—No tenías porque, Tohka —lo dijo con una voz baja—. Yo fui el que eligió esto.
—Lo sé, pero…
—De verdad, nadie tiene la culpa más que yo.
Retiro un poco su presencia del sitio. Suspiro, incluso si él había sido el que se fue de la escuela…seguía doliendo. Ser reemplazado, en parte, dolía demasiado.
—¡Tranquilo, Shidou! —Tohka elevo su alegre voz—. ¡Volverás a tener clases, no hay duda!
—Tohka…
—¡Todas te ayudaran, Shidou, volverás a tener un casillero! —dijo—. ¡Estarás en clase conmigo, tendremos una comida diaria en el recesó! ¡Todo volverá a ser como antes!
¿Cómo es que unas simples palabras le daban esa gran felicidad?
—Gracias, Tohka.
La voz de Shidou se notó profunda, una profundidad que hasta la espíritu noto. Estaba agradecido, mucho. Tohka siempre lograba levantarlo de sus peores, siempre estaba con él en sus mejores. En todas, siempre estuvo con él, en el pasado, en el presente, y en el futuro.
Ella seguía siendo ella. La Tohka que tanto quería, que vio en esos ojos perdidos el día de su primer encuentro. Y que cada día luchaba por ser mejor.
La chica que le enseño sobre los espíritus. La verdad, la empatía, las ganas de ayudar a esos ojos olvidados. Por fin lo aceptaba, fue gracias a Tohka que tuvo la energía de ver sobre el traje espiritual, de verlas como personas, no como demonios.
—Tohka… —Hace mucho que no pedía esto—, ¿podemos ir a la azotea?
La azotea, siempre era una vista fascinante desde ese lugar. Los edificios que reflejaban la luz del Sol siempre que subían, la vista de las grandes montañas protegiendo la ciudad fantástica, el sonar de las aves viajado por su travesía desde el océano Pacifico hasta los granes bosques sobre los alrededores de Tenguu. Todo era visto desde ese grandioso punto.
Siempre solía ir con las hermanas Yamai y con Tohka en busca de un área sombría donde todas pudieran hablar de sus poderes e incluso de su nueva vida como "humanas". Origami también pertenecía a este grupo.
Tohka asintió.
Las escaleras, antes solitarias, se llenaron con el sonido de los zapatos de Shidou y Tohka rebotando por todas las paredes como un eco infinito.
—Sabes, Tohka…
—¿Mm?
—Kotori… también me dejo un mensaje.
—¿Oh?... —Se mostro un silenció breve—. ¿Q-Que decía?
—Habían problemas… problemas con Ratatosk. Espere su llamada o un mensaje pero… nada.
Saco su celular de su bolsillo. Era correcta su aclaración.
—Problemas…
—No quería preocuparnos.
—… ¿No tienes su… el celular de Elliot, Shidou?
—No sé qué ocurrió con el…
—… —Otro silencio, Tohka se notaba pensativa—. ¡Y-Yo confiaría en Kotori, Shidou! —De nuevo su alegría irradiaba—. ¡Kotori es muy responsable, tendrá sus razones para no decirnos!
—Supongo —Suspiro—. Por ahora, no pensemos mucho en eso —Seguía el consejo de su hermana.
Mientras pasaban, podían notar los pasillos llevándoles directo a las aulas escolares, ventanas reflejando la luz naranja del Sol y el agravado sonido del silencio, ensuciado por el de su llegada.
La puerta con entrada a su destino se vio sobre los ojos de los dos, justo al final de su trayecto. Eran dos puertas de metal, protegidas por solo una cerradura que, por lo visto, no estaba cerrada. Se notaba que alguien, el conserje, había pasado por la existencia de un trapeador y un exprimidor recién usados sobre las escaleras.
No dudaron, solo intercambiaron sus miradas y volvieron a sonreír.
La puerta se abrió, el viento golpeo sus rostros hasta que el propio se acostumbro. La luz del Sol les dejo segados unos momentos.
Los edificios bloqueaban el paso de la luz del Sol, dejando una gran sombra que, como una pequeña cubierta, replicaban el final del día. El sonar de las aves y su ida hacia los bosques de Tenguu era hermosa, siendo que varias parvadas se juntaban sobre el precioso cielo. El Sol se asomaba entre los edificios, dejando caer sus rayos solares sobre los dos chicos en esa particular azotea, mientras que a sus lados se producía una sombra que no conseguía alcanzar la escuela.
Era un evento único. Tohka, Shidou, incluso el policía que esperaba abajo, fueron relucidos por eso.
—Mira cuantas aves… ¡Shidou, es hermoso! —Era la primera vez que la chica viendo esto—. ¡Son muchos, Shidou!
Sí que lo eran. Tohka solo se sentó sobre el piso, no podía dejar de ver la gran cantidad de aves que volaban sobre el lugar.
Shidou siguió después, sentándose justo a su lado.
—¿¡Siempre es así, Shidou!?
—Sí, siempre lo es.
—¡Oh!
Algunas aves incluso desviaban su camino parándose sobre los barandales que cuidaban la azotea. Pronto, ya con la energías cargadas, se retiraban hacia el cielo de nuevo uniéndose con su grupo, volando nuevamente entre el Sol que desaparecía hasta su nuevo hogar.
—Shidou… ¿crees… crees que algún día lo veremos todos?
—Lo haremos, todavía faltan cuatro días para que termine.
—Mm…
Las aves se volvieron secundarias. Shidou volteo a ver su sonrisa, su cálida sonrisa. Estaba alegre, de ser capaz de verla sonreír, de saber que todo seguiría siendo como antes.
—Tohka…
—¿Si?
—Gracias… Gracias por estar conmigo hoy.
—Shidou…
—¿Sabes? Las extrañe mucho.
Unos segundos de silencio se quedaron sobre el lugar, Tohka volteo a verlo.
—N-Nosotras… Nosotras también… —Bajo un poco su mirada—. Todas lo hicimos…
Sin más resistencia, Tohka abrazo a Shidou. La soledad, el abandono, el perder… Todo desapareció en pasos de segundos.
De todo lo que reinaba en ese lugar, la sonrisa de Tohka era una perfecta esencia pacifica, Shidou no paraba de contemplar sus ojos a punto de cerrarse, solo esperando que su cansancio le tomara de las manos.
Soltó un pequeño bostezó, que quiso ocultar junto al abrazo. Eso solo la hizo ver más tierna, en especial para Shidou.
—Shidou…
—¿Mm?
—¿Nunca te volverás a ir?
Shidou guardo unos segundos en responder. Con sus manos envolviendo a Tohka, Shidou toco su terso cabello y afirmo.
—No lo hare.
—¿Promesa?
—Promesa
Dio unas pequeñas risas cansadas.
—Shidou, yo… no —Un pequeño silencio—, todas esperábamos por ti toooodos los días.
—Lo siento…
—No, Shidou, no me refería a eso —Sonrió—. Quiero decir… que todas estarán alegres… de volver a verte…
Una estocada sobre su pecho.
—Lo prometo. Prometo que arreglare todo, que no las volveré a abandonar jamás… Lo prometo.
—Jejeje… —Risas cansadas—. Así está bien, Shidou.
Los ojos de Tohka terminaron de cerrarse, se escucharon pequeños suspiros sobre su boca.
—Dormir en la escuela… ¿Qué dirían-?
Shidou cayó sobre su peso.
—¿E-Eh?
Tohka había desaparecido.
…
Pasos sobre las escaleras, frenándose se encontró con la entrada a la azotea. Entre un suspiro, puso su mano en el pecho.
Paso saliva, acomodo mente y tranquilizo cuerpo.
La puerta se abrió, y con ella, sus alas abrieron vuelo a una nueva historia en un distante horizonte, uno donde nada sería igual.
Notas del autor.
Como dije en el anterior apartado. Estos dos capítulos los he remodelado y adaptado, si creen que el anterior capitulo es el mismo que publique hace unos meses, les invito a que se lo releyeran para que puedan entender este capítulo. Lamento mucho las confusiones.
Y bien, como regalo de Nuevo Año, les dejare el capitulo dos aquí. Espero se haya podido disfrutar. Cualquier duda, opinión, consejo o alguna falta ortográfica u de conceptos que no entiendan, pueden hablarme por aquí o por "Aloysius Ludwig Baco" en Facebook.
Mucho gusto en traerles este fic de nuevo, y como dije, estoy a su disposición para cualquier cosa.
Me despido, espero tengan un hermoso bonito año nuevo y que este capítulo les haya gustado. Los veo en Facebook o en otra actualización del fic. ¡Suerte!
Conceptos:
Reiryoku: Es una energía que alimenta los ataques de cada espíritu. Cada espíritu se clasifica de forma diferente con respecto a cuánto Reiryoku poseen.
Obon: Es una tradición semirreligiosa que honra a los espíritus (fallecidos) de sus antepasados. Esta costumbre de origen budista ha acabado convirtiéndose en parte de la cultura de Japón, no solo en los aspectos religioso y cultural, sino también como una ocasión de interacción social con la comunidad.
