CAPÍTULO 2

CAPÍTULO 2

Cuando los carruajes llegaron, Ron le abrió la puerta a Judy muy amablemente, y ella le lanzó la sonrisa más dulce que quería decir "¡Gracias, Ron!". El viaje fue corto. Hermione no habló absolutamente de nada, mientras los otros charlaban de cosas no importantes.

Iban caminando los cuatro por una de las calles de Hogsmeade, hasta que vieron a Lavender Brown y a las gemelas Patil acercarse a ellos.

-¿Quieren jugar a verdad o reto?- preguntó Parvati.

-Yo sí- dijo Judy.

-Yo también- se apresuró Ron.

Hermione solo asintió con la cabeza. Aun no había dicho nada.

-¿Quiénes más juegan?- preguntó Harry.

-Neville, Dean, Seamus, Ginny y Lunati... digo... y Luna Lovegood, lamentablemente.

-Está bien, yo juego- respondió Harry.

-De acuerdo, pero deben ayudarnos a buscar dos chicos más, para estar parejos...

-Puedo preguntarle a mi hermano y a Charlie, si es que los encuentro...- sugirió Judy.

Las tres chicas miraron a Judy con ojos risueños, por haber dicho la palabra "Charlie". Lavender pegó un suspiro, como si estuviera enamorada; Judy le lanzó una mirada de impaciencia.

-Estaban con Neville, pero no quisieron jugar.

-Pues intentaré convencerlos, si no quieren, buscaremos a otros.

-De acuerdo, hoy a las 3:30, en la entrada de Honey & Dukes- y se fueron las tres.

Judy se dio vuelta para mirar a los chicos.

-Debo ir a buscarlos- dijo, como esperando que alguien la acompañara.

-Si quieres yo voy- dijo Ron.

-No, Ron, iré yo.

Los tres voltearon a mirar a Hermione, que no había dicho nada hasta ese momento.

-¿Por qué me miran así?

-¿Que quieres ir tú?

-Sí, ¿no puedo?

-¿Desde cuando?

-Desde ahora, quiero hablar con Judy de…

-¿De qué?

Judy sonrió y se puso en el medio.

-Ron, no tenemos por qué dar explicaciones- tomó a Hermione del brazo y se fueron. Ron, estupefacto, miró a Harry y luego volvió a mirar a las chicas a lo lejos.

-¿Pero qué demonios les pasa?

-No tengo idea, Ron.

-¡Pero qué raras son las mujeres!

Hermione y Judy buscaban a Tom y a Charlie, mirando a todas partes. Parecían tener vergüenza entre ellas, porque ni si quiera hablaban.

-Oye... ¿son realmente novios?

Judy no contestó. La ignoró y siguió buscando.

-Vamos, puedes confiar en mí.

-¿Por qué quisiste venir conmigo? ¿Para preguntarme eso?- ahora parecía todo lo contrario: Judy trataba mal a Hermione.

-Bueno, no... Lo siento- Herm se sentía terrible.

-¿O porque no quieres que Ron venga conmigo?

-Pues no... Tampoco... yo...

-Qué alivio... -Judy se tocó el pecho, calmada.

-Yo vine a pedirte disculpas.

Las chicas se detuvieron y se miraron.

-¿Disculpas? ¿De qué?

-¿Cómo que de qué? ¿Nunca te preguntaste por qué te trato mal?

-Sí, siempre me pregunto eso.

-Bueno… te diré la verdad… Cuando hoy a la mañana Harry me siguió (fue luego de que yo te corté el rostro, ¿recuerdas?) me habló de ti, me hizo recapacitar. Y yo pensé "¿Por qué te trato mal? ¿Qué te veo de malo?". No encontré respuestas para eso, así que… aquí estoy.

Judy comenzó nuevamente a caminar, dejando a Hermione atrás, que luego la siguió.

-¿Segura que no encontraste respuestas?- le dijo volviendo a mirar a todos lados.

-Segura.

-Porque yo estoy completamente segura que sí la tienes…

-¿Qué piensas?

-Que tú gustas de…

-¡Mira! Ahí están los chicos -Hermione señaló a dos chicos sentados en un banco, junto a la calle, y se fue en dirección a ellos.

Judy suspiró, y fue también.

-¡Hermione! ¿Cómo estás? -saludó un chico de cabellos castaño oscuro, como el de Judy, solo que lacio. Eran iguales, pues eran hermanos, que se llevaban un año de diferencia. Su nombre era Tom. Era de Gryffindor también, y de séptimo año. El chico junto a él era Charlie Desket, su mejor amigo; eran inseparables. Siempre andaban juntos, de acá para allá, buscando alguna travesura que hacer. Su cabello era castaño claro, parecido al de Hermione. Era uno de los chicos más lindos de Hogwarts; todas las chicas morían por él. Era alto, como la altura de Ron y Tom.

-Bien, Tom-contestó ella sonriendo-. ¿Y ustedes?

-También- contestaron al unísono.

-No nos podemos quejar- dijo Tom, apunto de reírse.

-Acabamos de pegarle un chicle en el pelo a Pansy Parkinson- relató Charlie, y chocó la mano con la de Tom. Eran como Fred y George.

-¿En serio?- Judy acababa de aparecer detrás de Hermione.

-Si, fue genial. No tienes idea de la cara de asco que puso cuando se dio cuenta-le dijo Charlie sonriéndole.

-Bueno, no vinimos aquí por eso.

-¿Qué quieres, hermanita?

-No me llames así, Tom. ¿Quieren jugar a verdad o reto?

-Ya nos vinieron a preguntar eso. Parvati, Padma y Lavender...

-Sí, y no le quitaban la vista al galán de Charlie - aclaró Tom.

-Qué raro - susurró Judy, algo molesta.

-Pero dijimos que no queremos jugar a ese juego de niñas.

-¿Juego de niñas?- le gritó Judy a su hermano.

-No es cierto, yo quiero jugar- agregó Charlie. Tom lo miró.

-¿Cómo dices? ¿En serio quieres jugar?

-No es un juego de niñas, Tom. Juguemos.

Tom lo miraba sorprendido. Luego miró al suelo, suspiró, y miró a su hermana.

-Bueno, pero que no se entere nadie…

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-Ahora sí, cuéntame.

-¿Qué cosa?

-Por qué Hermione está tan "buenita" con Judy.

-Estuve hablando con ella.

-Ah... ¿Y?

-Y recapacitó.

-Ya veo... ¿Puedes ser menos cortante cuando hablas?

Al parecer Harry no quería hablar del tema. Estaban sentados en un banco; él mirando al suelo, pensando en una chica pelirroja, y Ron mirándolo impacientemente.

-¡HARRY!

-Ah, eem… sí, lo siento... - Harry volvió en sí y le contó, pero no le dijo que Hermione gustaba de Ron, obviamente.

-Qué raro... ¿por qué la trataría mal? Bueno, en realidad siempre fue así.

-¡Ron!

-¡Pero si es verdad, siempre se enojaba conmigo cuando estaba con Lavender!

-Yo creo que ella gusta de ti.

-¿En serio?- en el rostro de Ron se dibujó una sonrisa gigante.

-Eso es lo que yo pienso.

Ron rió de la alegría.

-¿Y por qué estás tan contento?

-¡Pues cómo quieres que esté!

-No lo sé... ¿Normal?

-¿Normal?

-¡Sí! ¡Nunca te pusiste así con Judy!