Hola perdón por tardar tanto es que el colegio me esta matando y solo empece hace dos semanas las clases!!!
T_T. Jejeje en fin, ahora publique el segundo capitulo de Ángel con Pistola si alguien lee esto se llevara una sorpresa tal ves :D Ya pido perdón por los errores ortográficos.
Bueno Katekyo Hitman Reborn no es mio sino de Akira Amano
Capitulo 1: Verdaderas amigas e interrogantes
Un portazo de la puerta de entrada hizo que Kyoko se despertó bruscamente y de un salto de levanto de su cama, mientras miraba alrededor claramente alterada como si esperar a que alguien la secuestrara o aun peor, que su padre viniera a golpearla.
Sin embargo, una vez que poso su vista en la ventana de su cuarto, el miedo se convirtió rápidamente en alivio e incluso mostró una suave sonrisa.
Su padre había ido al departamento de homicidios, él era el jefe en el departamento por lo que era usual que se quedaba hasta muy tarde a investigar casos e Kyoko se dio cuenta incluso que se quedaba días en la oficina sin volver a casa ni una sola vez.
A pesar de su actitud con su hija y el hecho que casi siempre después del trabajo iba a un bar a beber, era un buen policía y un excelente jefe en su departamento.
Kyoko nunca dejaba de sorprenderse cada vez que lo veía en las noticias para un informe de prensa sobre algún criminal, mostraba el rostro frio como si nada lo perturbara, su expresión no cambia incluso cuando advertía a la gente sobre un loco sicópata que rondaba en las calles.
Ella casi creía en esa fachada que mostraba a la gente. Casi
Lanzo un suspiro y miro su reloj de mesa, al ver la hora rápidamente se olvido de su padre y decidió prepararse para el colegio, una vez de maquillarse las heridas de la cara y poner su uniforme, una vez arreglada se miro cuidadosamente todo su cuerpo en el espejo. Esperando si había algo que su uniforme no podía tapar.
Estaba vestida con uniforme marinero con una falda tableada negra más larga de lo que solía usar las demás chicas, camisa blanca manga larga con un listón rojo, una chompa con color igual a la falda y medias negras hasta los muslos. Su liso cabello anaranjado estaba suelto hasta un poco bajo los hombros y sus brillantes y cautivadores ojos mieles.
La belleza natural de Kyoko hacia resaltar haciendo que tuvieras varios admiradores en su escuela e incluso chicas que la miraban con envidia pero irónicamente la única que parecía darse cuenta de todos esos hechos era la misma Kyoko o al menos eso decían sus únicas amigas.
Inconscientemente, lanzo una sonrisa suave pero sincera algo que solo ocurría cuando estaba con ellas o pensaba en ellas, sus amigas eran las únicas que la hacían sonreír y ser feliz aunque sea por un corto tiempo, eran las que la hacían ver lo hermoso que podía ser el mundo.
Y hablando de ellas…
¡Haru Miura! ¡Baja de ahí ahora mismo! – pudo escuchar el grito de una chica afuera de su ventana.
¡Hana-chan! ¡Desu, no seas así solo quiero darle una sorpresa a Kyoko-chan! – hablo otra chica con voz más alegre y entusiasta que la primera.
Si, le darás una sorpresa… ¡una sorpresa del susto que tendrá al ver cómo te caigas del maldito árbol y te rompas el cuello! – grito la primera chica como si estuviera regañando a un niño que hace algo mal.
Kyoko al escuchar los gritos se acerco a la ventana de su cuarto para que sucediera en su patio, vio como una chica cabello negro ondulado le criticaba a una chica con cola de caballo que para sorpresa de Kyoko estaba de cabeza colgada de un árbol de gran altura con solo sus piernas sujetadas en una de sus ramas. Ambas llevan el mismo uniforme que Kyoko y discutían tan fuerte que varios que se pasaban se les quedaban viendo con una cara de "están locas de remate".
¡Hana-chan!, ¡Haru-chan! – grito al ver que sus amigas estaban demasiado metidas en su discusión como para ver que Kyoko la estaba observando divertida y asombra.
Ambas chicas pararon su discusión al escuchar la voz de su otra amiga y miraron la ventana donde estaba ella, ambas al ver a Kyoko inmediatamente cambiaron, la chica colgada en el árbol se le brillo la cara y le regalo una gran sonrisa a la chica en la ventana, la otra en cambio su miraba de fastidio cambio por su habitual mirada tranquila y seria pero Kyoko podía ver una leve sonrisa dirigida hacia ella.
¡Buenos días, Kyoko-chan! – hablo primero la chica aun colgada en el boca abajo quien parecía ignorar ese hecho y la saludaba entusiastamente con la mano. Ella se llamada Haru Miura.
Kyoko sal de tu casa y ayúdame a convencer a esta idiota antes de que se mate. – hablo la otra chica con cabello ondulado que se llamaba Hana Kurokawa.
¡Hana-chan! ¡Desu! Eres una aguafiestas – se quejo Haru esta vez sentado en la rama del árbol, con los brazos cruzados en su pecho e inflaba sus mejillas haciendo un puchero claramente infantil.
¡Gracias a esta aguafiestas estas aquí y no diez metros bajo tierra! ¡Y deja ese maldito puchero de niño, sabes que odio a los niños! – grito Hana irritada y con una vena que saltaba en su frente estilo anime.
¡Hahi! ¡¿Cómo puedes decir eso?! ¡Si los niños son lo más puro que ha hecho Kami-sama!
Kyoko simplemente se quedo callada viendo como ambas discutían mientras pensaba con una sonrisa que definitivamente no se imaginaba una vida sin sus mejores amigas.
Sawada Tsunayoshi estaba sentado con los brazos cruzados en una banca en un parque miraba sin interés verdadero la discusión que tenían sus dos guardianes.
¡Estúpido friki del beisbol! ¡Como mierda convenciste al Decimo para que estar aquí! - grito un chico de pelo grisáceo y feroces ojos verdes que intimidarían hasta el mas valiente.
Jajaja relájate Gokudera solo le pregunte a Tsuna, si podía ir con ambos y el acepto sin decir nada. –digo de manera despreocupa un chico de ojos ámbar y despeinado cabello negro con una sonrisa, ignorando el hecho que solo aumento más la ira del peliblanco.
Tsuna suspiro mientras se preguntaba porque les había dejado venir a ambos, pero no se quejaba para nada. Esos dos eran sus mejores amigos e sabía que podía contar con ellos pero simplemente no quería dar explicaciones. No cuando su intuición de decía hoy sabría algún que nunca deseo saber.
Un jefe mafioso no debe distraerse tan fácilmente Dame Tsuna.
Hablo una voz infantil que hizo que Tsuna se levantara de la banca, el había reconoció la voz al instante de escucharla y no fue el único, Gokudera y Yamamoto pararon su pelea (o mejor dicho Gokudera paro de gritarle a Yamamoto) al reconocer también la voz que hablo.
La persona que hablo era un niño de unos nueve años que vestía un traje y sombrero negro sin embargo a pesar de su apariencia no debía ser subestimado porque ese niño era nada menos que el ex arcobaleno del sol y unos de las personas más fuertes del mundo. El asesino Reborn.
Reborn-san! –exclamo Gokudera claramente sorprendido de su inesperada aparición.
¡Ohayou niño! – hablo estaba ves Yamamoto con su siempre sonrisa pero parecía igual de sorprendido que Gokudera.
Ciaossu Gokudera, Yamamoto, Dame-Tsuna – respondió Reborn haciendo especial énfasis en Tsuna.
Tsuna miro fijamente y sonrio levemente al ver a quien fue una vez su tutor, a pesar de que la mayoría del tiempo hacia su vida un infierno, realmente apreciaba a Reborn y él creía que eso era algo unilateral, aunque Tsuna estaba seguro de que él nunca lo admitiría en voz alta.
Después de todo tenía una reputación de sádico maestro que debía mantener.
Sin embargo, Tsuna rápidamente borro su sonrisa al recordar la razón de que él estuviera aquí y Reborn parecía darse de ese hecho porque antes de que este primero abriera la boca, el niño respondió por él.
Traje lo que me pediste – fue todo lo que digo antes de sacar una carpeta amarilla de quien sabe dónde y pasársela al ansioso jefe mafioso. Mientras tanto los otros dos chicos, sin tener idea de lo que pasaba, miraban con notoria curiosidad pero no hicieron pregunta alguna.
Tsuna rápidamente miro dentro de la carpeta y rápidamente leyó lo que decía, con cada palabra su expresión cambio de seriedad a sorpresa, rabia e ¿tristeza? Eso hizo sorprender a sus dos guardianes que era muy raro ver tantas emociones en su usualmente tranquilo y serio jefe. Pero antes de que pudieran preguntar algo Tsuna hablo.
¿Es una broma? ¿No es así? Porque si es así no es en absoluto divertido. – digo notoriamente conteniendo su rabia, mientras miraba sin proponérselo con sus ojos anaranjados fieramente a Reborn.
Mientras que este desde que su pupilo abrió la carpeta tenía las manos a los bolsillos de su pantalón y sus ojos eran tapados por su sombrero, haciéndolo ver no como el niño que era de apariencia sino como el tutor y asesino que era en su mente.
Eso fue lo que me dijeron mis informantes Tsuna, esa es toda la verdad – le respondió tranquilamente Reborn, ignorando el tono que uso su alumno.
El jefe mafioso al escuchar eso no pudo controlar más su rabia, tiro ferozmente la carpeta al piso y antes de que nadie pudiera decir algo salió corriendo fuera del parque.
¡Tsuna! ¡Decimo! – gritaron al unisonó sus dos amigos pero este no los escucho y siguió corriendo hasta perderse de vista. Gokudera y Yamamoto estaban a punto de salir corriendo para seguir a su jefe hasta que Reborn intervino.
Yo me encargo, esto no es algo que ni incluso ustedes pueden ayudar – les hablo seriamente Reborn.
Ambos estaban a punto de discutir pero antes de que pudieran decir algo, Reborn desapareció del lugar. Una vez que el arcobaleno se fue, los dos guardianes se miraron en silencio como buscando respuestas a sus preguntas no formuladas.
¿Qué crees que le sucedió a Tsuna? –rompió el silencio Yamamoto claramente preocupado por su amigo.
Tsk ¿Cómo demonios voy a saber? Estúpido friki, solo sé que desde que el Décimo leyó esa maldita carpeta el…- callo Gokudera al darse cuenta de lo que sea que haya leído en la carpeta era la razón del estado del décimo. Y miro fijamente el papel tirado en el suelo.
Yamamoto parecía pensar lo mismo que el primero porque fijo su miraba en la misma dirección que el. Y ambos sin decir nada nuevamente se acercaron donde estaba el papel tirado, lo agarraron y empezaron a leer.
En esta había una foto de una hermosa mujer de unos 30 años de rizado cabello anaranjados que caí elegantemente sobre su espalda y ojos mieles, tenía una brillante sonrisa que parecía brillar más que el sol.
Al parecer el Décimo por alguna razón pido a Reborn-san que buscaran toda la información que pudiera sobre esta mujer.- hablo para si Gokudera y Yamamoto simplemente asistió estando de acuerdo con el razonamiento de su amigo.
Una vez que ambos terminaron de leer todo ambos se lanzaron una miraba extraña entre entendimiento en cierta parte por actitud de su jefe pero al mismo tiempo aun confundidos por su actitud. Leyeron en voz alta buena pequeña parte del la información que decía:
Sayuri Sasagawa
Edad: 38 años en el momento de su muerte
Estado: Fallecido por accidente de auto hace 8 años.
Familiares: Ryuji Sasagawa (esposo), Kyoko Sasagawa (hija)
¿Qué relación tenía una mujer común y corriente muerta con un joven jefe mafioso?
Se preguntaron ambos sin tener ninguna respuesta alguna.
Me di cuenta que que no recibí ningún reviews pero si soy sincera no estoy triste o enfadada después de todo escribo porque me gusta escribir eso si OJO quiero ver al menos alguna critica ya sea buena o mala para ver como esta quedando mi historia. En fin por favor escribían lo que piensan sin miedo.
Sayonara :)
