Lluvia & Crisantemos

A Hetalia fanfiction

By : X-SweetNicotine-X

Resumen: Colección de momentos de Grecia&Japón. Aclaro: no todos son Giripan. Segundo Momento: Visitando a Japón; una tarde mientras ambos descansan, Kiku se pone a reflexionar sobre el significado de las continuas visitas del griego, ¿Hay alguna razón especial para visitarlo?

Disclaimer: Ninguno de los personajes de Hetalia me pertenece, todos son propiedad de Hidekazu Himaruya. Las marcas o lugares mencionados tampoco son de mi propiedad.

Warning: Contendio yaoi

Gracias a -Kirakisho-, maestro jedi & Neko D. Hikaru por sus reviews ¡Un buen review siempre me anima!… y hablando de reviews, he decidido que a la primera persona que deje su comentario en cada capítulo, ¡Le daré un adelanto del siguiente! ¿Qué opinan? Así me siento alentada a actualizar y ustedes se hacen a la idea de que sigue…Ohh Neko-san, lo de Arthur tiene mucho sentido,claro que puedes escribir tu historia! pero solo si me dejas leerla haha. En fin los dejo con el fic…

xoxox

Segundo Momento: Visitando a Japón.

En una tarde de otoño, la nación japonesa, mejor conocida como Kiku Honda, despertaba lentamente de una tranquila siesta, aun somnoliento se arropó a sí mismo con la prenda que lo cubría, y fue entonces que un conocido perfume inundo por completo sus sentidos, su rostro adquirió un tenue sonrojo e inconscientemente dejo escapar un suspiro.

Heracles estaba de visita por tercera vez en la semana, al caer la tarde le había insistido para que dejara de lado los prematuros preparativos para la cena y lo había convencido de tomar una siesta juntos. El asiático había aceptado la propuesta totalmente avergonzado, torpemente busco una par de futones y algunas almohadas para improvisar un pequeño tendido.

La vergüenza del nipón aumentó cuando el griego le ofreció su chaqueta para cubrirse, Kiku le había entregado rápidamente a cambio su haori al europeo que aunque un tanto sorprendido, no dudo en aceptarlo, y ambos se recostaron a mitad de la estancia que daba hacia el jardín.

Dios, qué vergüenza le daba despertar así! Es decir, la presencia del otro lo reconfortaba enormemente, Heracles era un persona tranquila que nunca reaccionaba exageradamente, aunque era un fiel amante de los gatos se llevaba muy bien con Pochi-kun, como sabía mucho sobre arte y literatura sus platicas siempre eran interesantes; lo único que realmente no entendía del griego era el porqué de sus visitas. No recordaba muy bien cuando habían comenzado, pero cada vez eran más frecuentes. Al principio el griego venia en calidad de 'turista' y Kiku lo había llevado a conocer los lugares más importantes de su país.

En una ocasión habían subido a la gran rueda de la fortuna de Yokohama, ese día el griego llevaba una docena de gatos con él y para no arriesgarlos los había dejado todos encargados antes de subir, el pobre joven de paquetería y guardarropa del parque no sabía qué hacer con todos ellos! Kiku se había disculpado miles de veces con él antes de salir del parque de diversiones.

Otro día habían ido a la Torre de Tokio a contemplar el atardecer y sorpresivamente Heracles también había podido ver a las famosas mariposas blancas* que la rodeaban y se habían quedado hasta el anochecer contemplando el delicado batir de aquellas diminutas alas blancas, Kiku estaba tan feliz de poder compartir con alguien aquel singular espectáculo, que había invitado al moreno a cenar ramen para celebrar.

Días después habían ido a Shibuya, donde el griego había insistido en entrar al 109 a buscar un regalo para Francis que celebraba su cumpleaños en esos días, aunque un avergonzado Kiku le había tratado de explicar en más de una ocasión mientras recorrían el lugar que en aquellas tiendas solo vendían ropa para mujeres, Heracles lo había hecho recorrer la mayoría del lugar buscando algo adecuado. Sin duda aquel apuesto hombre de ojos turquesa, piel tostada y cuerpo perfecto atraía la mirada de toda la clientela del lugar, las chicas se sonrojaban y cuchicheaban al verlos pasar.

No fue hasta cuando entraron a ROSEFANFAN que el europeo logro decidirse por una hermosa blusa blanca de manga tres cuartos, de cuello amplio que dejaba un hombro al descubierto, que tenía un par de listones a los lados para ajustar el largo, y que además tenía un bello decorado de rosas negras sobre el hombro izquierdo; y después de que les envolvieran cuidadosamente la bendita prenda salieron prácticamente corriendo del lugar, esta vez cortesía de Kiku, quien ya tenía la cara guinda de la vergüenza, afortunadamente solo habían llegado al sexto piso, porque si hubieran llegado al octavo, el japonés estaba seguro que Heracles habría querido entrar a GATTO ROSSO solo por el nombre.

De camino a casa, la pequeña nación japonesa había tenido la fantástica idea de pasar por Akihabara, donde Heracles había intentado llevarse a una hermosa chica que hacia cosplay con unas simpáticas ojeritas de neko frente a una tienda de manga, el nipón luego de mucho negociar con el griego, lo había convencido de dejarla en paz a cambio de regalarle su propio nekomimi y luego de disculparse mil veces con la pobre jovencita, por fin habían tomado el tren a casa.

El japonés rio ligeramente al recordar esas ocasiones, pues a pesar que el griego mantenía en todo momento una cara de póker sin lugar a dudas sabia como pasar el tiempo, luego, como algo extra, se había enterado de que la blusa de ROSEFANFAN había logrado su cometido, convirtiéndose en la favorita del francés. Kiku dejo escapar un segundo suspiro, también recordaba la vez que habían ido a Kioto a ver el Fushimi Inari.

Él ya salía esa mañana de su casa rumbo a la estación de trenes cuando el europeo lo había alcanzado, así que lo invito a acompañarlo. Ambos habían caminado lentamente contemplando los cientos de arcos rojos que delimitan el camino al santuario, luego el griego había permanecido en absoluto silencio a su lado mientras él realizaba sus oraciones, todo marchaba bien, pero de salida cuando se había acercado para tocar la campana del santuario, el japonés había tropezado con un pequeño desnivel y se torció el tobillo. Heracles que contemplaba de nuevo los arcos se acerco rápidamente a él, luego de evaluar con detenimiento el daño, sin más había obligado al más bajo a subirse en su espalda, quien sumamente apenado se había reusado al principio, pero cuando se dio cuenta de que no podía levantarse del suelo, no le había quedado más remedio que aceptar la propuesta. Recordaba perfectamente como la gente se les quedaba mirando al pasar, Japón iba todo sonrojado escondiendo su cara en el cuello del más alto, y Grecia iba tan calmado como siempre, lo cuido durante todo el recorrido en tren y al llegar a casa le había dado un pequeño masaje y le había vendado hábilmente el pie lastimado.

Sin duda disfrutaba de la constante compañía del otro, Heracles era muy atento y considerado, cuando el pequeño nipón necesitaba algo de los estantes mas altos, se acercaba rápidamente y lo alcanzaba para él, el griego sabía cuando a la salida de alguna reunión se encontraba incomodo en medio de una conversación con Alfred y Arthur, así que se acercaba lentamente a ellos, con simpleza jalaba al japonés y soltaba un descarado "ya nos vamos…", lo acompañaba a realizar sus compras semanales y de regreso cargaba la mayoría de las bolsas, también iban juntos a comprar la comida para sus mascotas, si bien Japón compraba una pequeña bolsa de kilo y medio de croquetas para Pochi, Grecia compraba siempre un enorme costal de veinticinco kilos para sus incontables mininos….

Y así hubiera seguido reflexionando toda la tarde de no ser porque fue abrazado repentinamente de la cintura, el asiático soltó un pequeño respingo antes de acurrucarse contra el pecho del contrario. Fuera cual fuera, esperaba que Heracles tuviera durante mucho tiempo un motivo para visitarlo.

…..

*Alguien sabe en que anime ha salido esto? Les regalo un momento si me lo dicen! owo