"Quiero sentir la brisa cálida,

dormir bajo un palmero,

sentir la emoción del océano;

subirme a un tren bala,

viajar en un avión,

lejos de aquí

y liberarme."

Breakaway; Avril Lavigne.


Cerró con cuidado la puerta de su habitación, y observó con una sonrisa el sobre que se encontraba encima de su escritorio. "De Matsuoka Rin, para Hazuki Nagisa."

Apesar de que había llevado la caja con recuerditos a casa de Aki, la carta que Rin le había mandado, en conjunto con todas las anteriores, se quedaban en su casa. (Tenía un cajoncito lleno de ellas. También había varias copias de las que él mandó, por recomendación de Nanako.

Recuerda el día que ese cajón había comenzado a quedarse estancado, poco antes de comenzar secundaria. Recuerda lo solitario que se sintió. Por suerte llegó otra. Aún si hubieran pasado meses desde que Rin regresó a Australia. Tal vez necesitaría apartar otro cajón.)

(Tal vez era egoísta, pero quería que las cartas fueran algo exclusivo de ellos.)

Su sonrisa se hizo más pequeña pero más cariñosa a medida que continuaba leyendo. Con Rin-chan había cosas que podía esperar, como mencionar que sus tiempos mejoraron un poco, o del cangrejito tonto que le recordaba a él, o cuando comentaba del hombre extraño que lo llamaba "Rin-kun".

No sabía que estaba conteniendo la respiración hasta que la dejó salir en un suspiro al final de la carta.

"¿Y cómo te va en la escuela? Supongo que en esta temporada les están comenzando a dar lata con lo de mandar sus solicitudes universitarias y tal. ¿Ya pensaste qué quieres estudiar?"

Y esa parecía ser la pregunta. ¿Qué quería estudiar? Recuerda haber ido con Haru hacía casi un año, y ver su solicitud. Recuerda lo que le había dicho.

Astronauta. Cuidador de pingüinos. Indiana Jones.

Recuerda la confianza con la que lo había dicho, y había momentos en los que se preguntaba si se había encontrado en sus cinco sentidos cuando lo dijo. Probablemente no, considerando que en esos momentos estaba más preocupado con cómo reaccionarían sus padres que con cómo sería la universidad. Ya habría tiempo para eso, se había dicho.

Sigo sin decidirme del todo, le dijo a Rin cuando terminó de escribir su respuesta. No sabía cómo explicarle que lo único que quería estudiar era algo que lo mantuviera con sus amigos.


El fin de semana Aki lo tenía libre, así que cuando Nagisa mencionó una nueva atracción del parque de diversiones, aceptó con gran deleite.

Sus amigas le preguntaban si estaban saliendo con alguien, su respuesta era: "Nagisa y yo somos amigos." La mayoría de las personas pensaban que Nagisa era una chica cuando decía eso, así que no trataban de pelearle.

Era mejor así, o al menos eso se decía Aki. Ella no albergaba ninguna clase de sentimientos románticos por Nagisa, puesto que desde su tiempo como compañeros en el club de natación, ella siempre lo vio como una especie de hermanito menor. Se alegraba de eso, puesto que un enamoramiento cambiaría bastante su dinámica.

Escuchó unos gritos de "yo, Zaki-chan~" en la distancia y se giró, observando al chico correr hacia ella. Le sonrió de vuelta y agitó su mano a modo de saludo, y esperó algunos segundos en los que llegaba a su punto de reunión y recuperaba el aliento.

— ¿Lista para entrar? —preguntó una vez que lucía normal.

—Por supuesto.


Nagisa inspiró hondo, y al exhalar, sonó también el tiro de su rifle de juguete.

Después de comprar golosinas, meterse a la casa de los sustos y subirse a la nueva montaña rusa, Aki sugirió competir en juegos de puestos. Hubo un par de obstáculos, unos de fuerza (Aki, sorprendentemente, superó a Nagisa en más de uno), y otros de tino como ese. Ambos competían por el peluchito que ofrecían.

Era agradable, poder divertirse así con alguien. No es como si Aki o Nagisa no tuvieran amigos, pero casi todos preferían quedarse en casa estudiando porque se acercaba temporada de exámenes. Nagisa prefería disfrutar su vida sin preocupaciones, mientras que Aki reconocía que necesitaba un descanso de vez en cuando.

Al final Aki ganó el peluche, teniendo más experiencia en este tipo de juegos (para tristeza de su amigo que quería la preciada mascota). Acto seguido sugirió tomar un descanso para comer algo, puesto que la chica se sentía famélica tras horas de juegos.

Fueron a la fuente de sodas y regresaron bastante cargados. Aki se dijo que debió de haberlo esperado, y aun así, se sintió por demás sorprendida al ver la cantidad de comida.

—Vaya. —dijo en un suspiro asombrado—. Más de la mitad de la mesa está llena con tu comida, Nagisa-kun.

— ¡Eso me dicen todos! —asintió en chico antes de darle una mordida a la rebanada de pastel en sus manos. Habiendo sido regañado por eso en múltiples ocasiones, decidió primero tragar la mayor parte del bocado antes de continuar su relato—. Deberías ver a Rin-chan, "¡Toda la mesa está llena con tu comida! ¡Rawr! ¡Todo de comida chatarra, rawr! ¡Al menos yo sí pienso en comer saludable!" y media hora después está en una competencia de comida conmigo. —terminó con una sonrisa satisfecha, antes de darle un sonoro sorbo a su malteada de fresa.

Aki comenzó a reír ante el relato de su amigo. —Vaya que ese suena como Matsuoka-kun. —comentó, dándole una modesta mordida a su propia comida. Nagisa alzó una ceja confundido.

—¿Por qué lo sigues llamando "Matsuoka-kun"? ¡Prácticamente somos amigos de la infancia! Créeme que no le importaría si lo llamas "Rin" o incluso "Rin-chan". —continuó devorando la hamburguesa para después seguir con los onigiris (desafortunadamente, no tenían con relleno de fresa o de chocolate).

Aki le dedicó una sonrisa nerviosa. —Creo que él sólo perdonaría algo como eso de tu parte.

Nagisa negó con la cabeza. —Hubo un tiempo que Rei-chan lo estuvo llamando "Rin-chan-san", y jamás pareció realmente molesto por ello.

Aki observó cómo el chico seguía devorando con avidez sus platillos, y esta vez no cuestionó que pudiera comer tanto, pues como le había comentado en otras ocasiones, él era "un chico en crecimiento". —De igual forma, creo que antes de poder tratarlo de manera tan familiar necesitaría reconectarme con él. —ofreció modesta, pues le era un poco difícil asociar al niño con sueños demasiado grandes para su pequeño cuerpo, con el chico que creció con ellos.

Nagisa solamente se encogió de hombros mientras se terminaba la brocheta de dangos.

Se mantuvieron en silencio un par de minutos, y con lo mucho que platicaba Nagisa usualmente, a Aki le pareció poco orgánico quedarse callada en su compañía. Decidió entonces volver a hablar.

—Ya les comenzaron a dar orientación educativa para graduarse, ¿no? —la cuchara con helado de Nagisa se detuvo un par de segundos, y su mirada de repente parecía estar mil kilómetros de ahí.

—Sí… —tomó otro par de cucharadas, más un sorbo de soda—. Rei-chan está revisando programas de estudio en el extranjero, aún no me ha dicho qué carrera quiere, y Gou-chan planea ir a Tokio también para estudiar Cultura Física y Deporte. —se quedó pensativo un par de segundos, luego se animó y continuó comiendo con un vigor renovado—. Por cierto, ella y Sou-chan comenzaron a salir.

Aki alzó una ceja, un tanto sorprendida de la sorpresa. —¿Cómo se lo ha tomado Matsuoka-kun? —según recordaba de cuándo Nagisa sugirió usar el sex appeal de Gou para atraer a chicos de primero, Rin era un poco sobreprotector.

Nagisa soltó un suspiro dramático, y se hundió en su asiento sorbiendo su soda.

—Se lo tomó demasiado bien: sólo se le quedó viendo un par de segundos antes de decir "me alegra que hayas sido tú y no uno de los Mikoshiba o Nagisa", y le sonrió. —soltó un ruido indignado y se terminó su soda para proseguir con la rebanada de pizza—. ¿Puedesh queedlo, Zaki-shan? ¡Ni shiquieda padeshía moleshto!

Aki tomó una servilleta y comenzó a limpiarle la catsup que tenía en la boca, algo que estaba acostumbrada a hacer con sus amigas. —Me alegra escuchar que Matsuoka-kun pueda aceptar que su hermanita creció. —le ofreció una sonrisa y observó cómo Nagisa seguía haciendo puchero. Quizás también se encontraba un poco sentido, debido al pequeño insulto hacia él que había añadido en su felicitación.

— ¿Y qué hay de ti, Nagisa-kun? ¿Tienes sueños ambiciosos como el resto de tus amigos?

Sus ojos fuschia se oscurecieron, y sus cejas se juntaron como cuando ve los ejercicios de matemáticas que no entiende. A la vez, parecía que sabía la respuesta, pero no tenía confianza en que fuera la correcta.

—Tengo varias opciones, pero aún no me decido del todo. —había hablado de ello con Ama-chan, pero ella le había hecho uno de esos tests con preguntas raras que no servían de nada, luego le dijo un par de frases crípticas que… tampoco servían de nada—. Estoy comenzando a considerar tomarme un año sabático o algo por el estilo.

Aki asintió con la cabeza, y esperó pacientemente a que terminara de hablar. —Rei-chan planea irse a Alemania. Vi sus papeles. Rei-chan es inteligente, así que confío que para este momento ya tiene memorizada la gramática y vocabulario de N4 o incluso N3 de alemán. —tomó uno de los macarones, y lo comenzó a mordisquear—. Gou-chan ha estudiado músculos por bastante tiempo, así que sabe bastante del tema, Mako-chan disfruta de su carrera porque encontró su sueño, Rin-chan y Sou-chan han sabido cuáles eran sus sueños desde pequeños y están trabajando duro para alcanzarlos, y Haru-chan no se preocupa por encontrar un sueño porque puede seguir siendo libre.

¿Y yo? ¿Terminaré siendo dejado atrás?

Pero si escojo uno de sus caminos, ¿no estaré faltando a nuestra amistad?

—Nagisa-kun.

Se regañó a sí mismo por dejar que esos pensamientos negativos entraran a su mente, al fin y al cabo, él lo había dicho, ¿no? Aún con la distancia y el tiempo seguirían siendo amigos.

—Escúchame bien: aún tienes un par de meses para encontrar tu sueño. No lo apures. Y no pasa nada si resulta no ser lo que esperabas, recuerda que no todo en la vida lo es. —Aki le dedicó otra sonrisa y masajeó un par de círculos en su hombro, esperando poder consolarle—. Tienes un nivel de inglés igual de bueno que Matsuoka-kun, así como una afición a la historia, al arte y a la música. Bien podrías buscar una licenciatura en Inglaterra, pues tengo entendido que esas son muy buenas carreras allá.

Nagisa asintió con la cabeza, una sonrisa débil de vuelta en su rostro.

—Sobretodo, piénsalo bien. Aún tienes tiempo.


Nagisa soltó un gran suspiro cuando su cuerpo tocó el colchón, y soltó una queja cuando recordó que aún tenía que terminar de estudiar para mates. Así que con resignación, se levantó y fue a buscar su laptop, en conjunto con su cuaderno y su colorera.

Nagisa no tenía mucho uso para una plataforma multimedia como YT, pero cuando Rei-chan mencionó la existencia de "canales" en el mismo que podían facilitar su aprendizaje (y que no eran tan difíciles de comprender), le gustó un poco la idea, además, basados en estos, podía formular preguntas específicas para sus sesiones de estudio con Rei.

Casi puso un puchero cuando el sitio comenzó mostrándole un anuncio. Era una chica de cabello corto con un vestido azul, recostada en su cama y viendo su laptop como él, y se vio bastante tentado a saltar el anuncio cuando la chica comenzó a hablar:

—Yo también quiero estudiar~…