Hola a todo al mundo! yo de nuevo con el segundo capitulo de esta sensual historia; gracias a quienes dejaron sus comentarios en el capitulo anterior, espero que este capitulo les aclare algunas de sus dudas

Disclaimer: South Park es obra de Matt Stone y Trey Parker


Amar a Muerte

Habían pasado un par de días desde que Craig había comenzado a trabajar en el cafe Tweak Bross y desde que estaba allí había hecho mucho más que solo repartir los postres que le encargaban, en esos par de días había descubierto que Tweek próximamente cumpliría veintiséis años, que le tenía fobia a los gnomos, tomaba mucho café y pastillas tranquilizantes porque era increíblemente nervioso, amaba profundamente a sus difuntos padres (a los que tenía en una fotografía al lado de la caja registradora) que hablaba francés y alemán porque había pasado varios años en Europa, en lugares como Inglaterra, Alemania y Francia...donde había conocido al bastardo francés de Christophe, al joven de quince años de verdad le irritaba ese hombre; no porque le hubiera dicho o echo algo directamente, si no porque le molestaba que pasara tiempo con el rubio, en las ocasiones que había poca clientela en el café, el francés le enseñaba al rubio a preparar postres y eso a veces les tomaba toda la tarde, además le fastidiaba cuando las manos de ambos se rozaban mientras preparaban la masa de los pastelillos o los contactos visuales que mantenían por varios segundos, pero él era Craig tucker, y Craig Tucker no se dejaba intimidar por eso, hasta había hecho un plan con el cual "avanzar" más hacia Tweek

La hora de la salida era a las ocho de la noche, las primeras en irse eran las meseras, el mismo, después tenía entendido que se iba el jodido francés, y al final se quedaba Tweek a hacer las cuentas del día, pues bien, el plan de Craig consistía en esperar al rubio fuera de la cafetería (escondido en un lugar estratégicamente ubicado a modo que no parezca acoso, sabia lo nervioso que era Tweek) y encontrarlo "casualmente" para acompañarlo a su casa, tal vez y con suerte lo invitaría a pasar, pero no esperaba llegar a tanto en una sola noche, así que con acompañarlo y platicar con él estaría bien

La hora de la salida llego, ya tal como Craig tenía previsto; primero se fueron las meseras, después salió el y se ocultó detrás de un local de donas que le daba una vista directa a la cafetería sin ser visto el, espero a que el francés saliera, pero se tardó demasiado...pasaban de las ocho y media y Christophe aun no salía de la cafetería, el pelinegro tuvo un mal presentimiento al respecto y estaba a punto de salir de su escondite, cuando la puerta se abrió dejando salir al castaño y al rubio, Craig se quedó en su lugar mirando como los mayores tomaban el mismo camino

-ese hijo de perra...-

Susurro el azabache entre dientes, gracias a Christophe su plan había fracasado, aun así decidió seguirlos en su bicicleta (a una distancia prudente, claro) esperaba que en algún punto el camino de ambos se separara y pudiera abordar a su jefe, pero tras pasar unas calles el francés saco unas llaves y ambos se adentraron a una misma casa, Craig miraba la casa donde se habían metido los mayores, tenía el ceño fruncido y en sus labios se formaba una mueca de disgusto

-¿pero qué diablos?-

¿Acaso eran compañeros de casa? ¿Solo era una visita casual? ¿Estaban teniendo sexo? fueron las preguntas que se hizo a sí mismo el joven por un momento, y definitivamente él no era de los que se quedaban con la duda...dejo su bicicleta tras los arbustos de una casa vecina y salto la cerca del patio trasero de la casa del francés, se agacho sigilosamente hasta llegar a una ventana abierta donde pudo espiar atravez de la ventana, se veía hacia la sala, el francés estaba cómodamente sentado en el sofá con los pies sobre la mesa y cambiando los canales de la televisión con indiferencia, después entro el rubio con una ropa mucho más cómoda y una taza de café

"al parecer si viven juntos...demonios"

Pensó el pelinegro con suma molestia, siguió en la ventana viendo que más podía descubrir, vio como el castaño apagaba la televisión y dirigía su mirada seria hacia Tweek que lo miraba de la misma forma

"ojala tengan una GRAN pelea y se separen"

Pensó con cierta malicia el adolescente, ya dando por hecho que si Vivian juntos era porque son pareja

-Tweek...sé que estas molesto- empezó el francés- pero trata de entenderme, no puedo rechazar este trabajo-

-¿porque no? ahora tienes un trabajo conmigo en la cafetería, sé que tenemos ciertos problemas financieros, pero son cosas que podemos arreglar sin que tengas que hacer tus otros trabajos-

-lo sé, pero Gregory me lo pidió como un favor personal, y sabes que le debo muchos favores-

-y si Gregory te pide que te tires por un risco ¿lo harías?- comenzó a exaltarse el rubio

-Tweek...cálmate, por favor-

-¿cómo quieres que me calme?, ese trabajo tuyo es muy peligroso! Podrían...podrían matarte en cualquier momento- dijo comenzando a sollozar

El rubio se dejó caer en el sofá mientras se cubría el rostro con ambas manos, Christophe se sentó junto a él y lo rodeo con sus brazos

-cálmate, no va a pasarme nada, estaré bien como siempre...y regresare contigo-

El francés retiro las manos de Tweek de su rostro y comenzó a besarlo con dulzura, Tweek cedió ante los besos de su novio y comenzaron a besarse, primero con ternura y después con mas pasión, el mayor empezó a colar sus manos bajo la ropa de Tweek, el cual se dejaba acariciar por las expertas manos del francés, hacia un par de semanas que no tenían nada de intimidad, y de verdad sentía que la necesitaba

Desde la ventana Craig veía la escena con completa furia...ese francés hijo de puta estaba a punto de cogerse a SU Tweek! Eso no pasaría si podía evitarlo, se retiró de la ventana y en el jardín busco una piedra regularmente grande, fue hasta donde su bicicleta y se subió a ella, le dio vuelta a la casa de Tweek y para su suerte la calle estaba sola, y lanzo la piedra destrozando una ventana en el segundo piso de la casa de la pareja, pedaleo rápidamente su bicicleta para darse a la fuga y no se detuvo hasta que llego a su casa

-donde mierdas estabas Craig! son casi las diez de la noche-

La voz de su padre fue lo primero que escucho al llegar a casa, pero no tenía ganas de discutir con él y lo ignoro mientras le levantaba el dedo medio y se retiraba a su habitación

-Craig! Ven acá!- grito enojado Thomas Tucker

El chico azoto la puerta de su cuarto y la cerro con llave, no tenía ganas de ver ni oír a nadie y se puso sus audífonos para reproducir cualquier música hasta quedarse dormido

oo00oo

Era un nuevo día en el trabajo y todo parecía ir normal...para su suerte, Craig era muy bueno ocultando sus emociones, y no se le notaban las ganas que tenia de romperle la cara al chef repostero cada vez que estaba cerca de Tweek, el día transcurrió de forma regular hasta que en la tarde después de regresar de una entrega Craig se encontró con unos rostros conocidos en la cafetería

-oh, no- menciono con su voz indiferente

-Craig! Hola!-

Clyde gritaba desde su asiento, agitando sus brazos escandalosamente para ser visto, a su lado se encontraba Bárbara, su novia, que solo se limitaba a sonreír divertida

-diablos, me gustaría nunca haberte conocido-

-que malo eres, ¿se supone que esa es tu actitud con los clientes? ¿dónde está tu sonrisa? te acusare con tu jefe-

-vete a la mierda, gordo-

-ack!...Craig, no deberías hablarle así a los clientes-

La voz de Tweek le dio al pelinegro una descarga eléctrica a lo largo de su espalda, hasta ese momento no había dicho ni una grosería frente a él, jodido Clyde que lo sacaba de sus casillas, Tweek se acercó hasta la mesa de Clyde y Bebe disculpándose por las palabras de su repartidor

-jeje no hay ningún problema - dijo la chica rubia- así es Craig Tucker, el chico malo y rompecorazones de toda la escuela-

-además aunque diga que me odia, sé que me considera su mejor amigo, verdad "súper mejor amigo"- dijo Clyde retándole con la mirada a decir otra grosería mas frente a su jefe

"que marica Craig, no puedes decir groserías o te corre tu jefe"

-así es...súper mejor amigo- Craig miro severamente a Clyde que solo sonrió con exagerado optimismo

"me las vas a pagar gordo, culón"

-Jesucristo, como sea, Craig necesito que entregues otro pedido ven por la dirección-

El pelinegro se retiró detrás del rubio rumbo a la barra para que le diera el siguiente encargo, mientras veía al rubio escribirle la dirección pensó en decir algo a modo de disculpa por decir malas palabras en su trabajo (no por haber insultado a Clyde, él amaba insultar a Clyde) solo no quería quedar como un mal educado frente a Tweek

-lo siento por mi vocabulario de hace un momento-dijo desviando la mirada

-ugh, no sabía que eran tus amigos...ese chico viene con su novia al menos una vez a la semana, lo considero un cliente frecuente y por eso no quería que lo molestaras-

-no era mi intención, pero Clyde puede llegar a ser muy "desesperante" no sé cómo Bebe lo soporta-

-amor, supongo; el día que encuentres a la chica adecuada lo entenderás-

-o tal vez al chico adecuado-

Tweek dejo de escribir y levanto la mirada el pelinegro lo miraba penetrantemente, como queriendo ver más allá de su alma, esa mirada del menor lo hacía sentirse vulnerable y desnudo, ¿cómo era posible que un chico de quince años mirara con esa intensidad?

-aun eres muy joven para decir que preferencias tienes-

-las chicas son lindas pero no las soporto, prefiero a los chicos lindos...y rubios- dijo el menor siendo tan directo como siempre

-la tarta esta lista!-

La voz de Christophe interrumpió -para molestia de Craig y "alivio" de Tweek- la extraña atmosfera que se estaba formando en esa platica, el rubio fue por la tarta para entregársela al menor junto con la dirección al momento de dársela a Craig, el pelinegro no perdió el tiempo y rozo sugestivamente sus manos con las del mayor, cosa que sonrojo a Tweek e hizo que desviara la mirada

"ack! qué demonios le pasa a la juventud de hoy en día, son unos precoces, yo no descubrí que era gay hasta después de los veinte años...aunque si tuviera quince años posiblemente me hubiera sentido atraído hacia Craig, es guapo y tiene mucha confianza en sí mismo...si fuera un adolescente estaría estúpidamente enamorado de Craig Tucker"

-¿en qué piensas, petit?-pregunto su pareja, que se encontraba tras el

-ugh...en nada, ¿porque lo preguntas?-

-estas mirando la puerta como si estuvieras hipnotizado-

-ah...yo...yo solo necesito café!-

Se apartó del francés y fue hasta la cafetera dándole la espalda, que demonios estaba pensando; Craig solo tenía quince, era un niño a comparación de él, tal vez eran sus hormonas alteradas después de semanas sin sexo (hubiera tenido una buena sesión la noche anterior si un jodido bastardo no le hubiera roto la ventana de su casa)

Por su parte Christophe seguía viendo hacia la puerta por donde minutos antes había salido Tucker, él no era ningún estúpido, desde hace días se había dado cuenta que el adolescente miraba de forma especial a su novio, y pudo notar como aprovecho para rozar sus manos antes de salir, pero a sus veintiocho años no se iba a rebajar a tener una pelea con un quinceañero hormonal, además amaba y confiaba en Tweek más que nadie, estaba seguro de que su "petit blonde" jamás lo traicionaría, mucho menos con un niño

"eso sería muy enfermo, y Tweek no es capaz de hacerlo"

Pensó eso y regreso a la cocina a terminar de hornear los pastelillos que tenía pendientes.


y eso es todo por hoy, nos leemos luego...

Sayonara!