Aclaracion: Todos los personajes de esta historia son obra y propiedad de Stephenie Meyer, y yo solo los utilizo a mi antojo
Despertar
-En serio, Edward si un día no comienzas a bajar la velocidad a la cual conduces, nos vas a terminar matando, y de paso necesitando un Volvo nuevo.
-Mi amor, sabes que yo conduzco excelente, y que la velocidad es un lujo al tener este maravilloso auto, ¿Tan poco confías en mí?
-No hagas pucheritos amor, sabes perfectamente que confío en ti, aun así tu manera de conducir es temeraria.
-Está bien bajo la velocidad-pausa- ¿Feliz?
-Sí...- pausa- … ¡EDWARD CUIDADO!
Una luz blanca me cegó en ese momento, y no supe más.
Todo era oscuridad donde estaba, no había vida, no había alegría ni tristezas, sólo estaba yo y el vacío.
¿Dónde estaba? ¿Qué era este lugar?... ¿Quién era yo?
Muchas preguntas llegaban a mí en las penumbras, no recordaba como había llegado hasta ese estado, mas bien, no recordaba nada de mi vida.
No recordaba mi nombre, ni mis padres o hermanos, tampoco recordaba si tenía novia o amigos, no recordaba si estudiaba o tenía un empleo, todo referente a mi vida personal había desaparecido de mi mente.
De pronto me llego una frase que debía haber escuchado alguna vez.
"Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdo" ¿Qué quería decir ello? ¿Debía simplemente olvidar todo? ¿Mis memorias eran las manchas oscuras de mi mente, al cual no deseaba revivirlas?
¿Por qué? ¿Por qué no recordaba?
"¿Cómo sigue?" dijo una voz de mujer bastante lejana
"Igual" respondió esta vez un hombre "El choque fue muy fuerte, es un milagro que no hallan muerto…mas esta en coma y no sé si va a despertar"
"Pero ¿Podrá, verdad?" esta vez la voz de la mujer sonaba histérica "¿Podrá despertar?'"
"Aun que lo hiciera, es probable que sufra de efectos secundarios"
"¿Qué efectos secundarios?"
"Parálisis total del cuerpo, problemas visuales o auditivos, trastornos de sueño y/o a nivel neuronal, etc… si despierta podrá sufrir un sin fin de efectos colaterales a las heridas del mismo accidente"
¿De quienes eran aquellas voces? Pareciera que hablaran del estado de un paciente que hubiera sufrido un accidente muy grave.
"¡EDWARD CUIDADO!" Resonó el grito de una mujer joven en mi cabeza.
¿Quién era Edward? ¿Por qué escuchaba aquel grito en mi cabeza?
De pronto sentí la urgencia de salir de donde sea que estuviera, de despertar del sueño de oscuridad en el que estaba sumido.
Poco a poco trate de mover la punta de mis dedos de la mano derecha de mi cuerpo físico, lo cual resultaba una tarea realmente estresante.
"¡Su mano Carlisle!" exclamó alguien.
Mientras yo seguía tratando de mover mi cuerpo, cada segundo que pasaba en aquel lugar de pesadilla era peor, y más horrible. No soportaba la soledad total de aquel vacío sin norte o sur.
Mis parpados me pesaban bastante, mas seguí tratando de abrirlos, utilizando todas mis fuerzas en ello.
Apenas abrí mis ojos una luz blanca me cegó "Que sensación tan familiar" pensé.
Todo estaba borroso, a mí alrededor podía distinguir figuras negras de personas, parpadeé unos instantes y enfoqué mejor.
A mí alrededor había seis personas observándome.
Eran tres hombres y tres mujeres. De los hombres, el mayor parecía tener cuarenta años como máximo, tenía el cabello rubio y los ojos de color azul, vestía bata de médico y la expresión de su rostro denotaba cierto cansancio, alegría y a la vez preocupación.
Luego venía otro chico, de unos veinte años, era bastante musculoso como un levantador de pesas y bastante alto, aun así su rostro parecía sonreír como el de un niño de cinco años, su cabello era marrón oscuro, corto y ondulado y sus ojos eran entre verdes y azules.
El último era también un chico de aproximadamente veinte años, era menos musculoso que el otro chico, pero igual intimidaba, era bastante alto, su cabello era rubio y liso y sus ojos eran de un azul penetrante.
La mujeres eran todas diferentes entre si. La mayor, también debería tener unos cuarenta años, era menuda, poseía una sonrisa maternal de alegría y preocupación, su cabello era color caramelo y sus ojos eran verdes.
La siguiente era una chica rubia escultural, sus ojos eran azules, y era bastante parecida a otro joven rubio.
La última era una chica bajita, su cabello era negro, corto he iba en todas direcciones, sus ojos eran una mezcla de verde y azul, sus facciones eran muy finas, lo que la hacia parece una pequeña duendecillo.
Todos eran bastante pálidos, los dos chicos de cabello oscuro se parecían bastante a la pareja mayor, además todos poseían una gran belleza, ya que todas sus facciones y cuerpos eran simétricos y proporcionados.
-Edward- dijo la mujer de rostro maternal corriendo a abrazarme- ¡Edward, hijo, despertaste!
¿Edward, hijo? ¿Era el hijo de aquella mujer que lloraba de alegría sobre mí? ¿Mi nombre era Edward? ¿Donde estaba?
La mujer se separó de mí, y me observó co los ojos llorosos y el semblante lleno de dicha, pero eso cambio al ver mi expresión de confusión.
-¿Edward?
-¿Quién es usted?- dije mirándola con confusión, todos me meritaron asustados ante lo que dije- ¿Quiénes son ustedes? Y… ¿Quién soy yo?
-Edward… ¿No-no-no nos reconoces? – preguntó un cierto tono de alarma en la voz la pequeña chica de cabello negro y facciones de duendecillo.
Yo negué con la cabeza, aparentemente mi nombre era Edward. La mujer de rostro maternal escondió el rostro en el hombre del médico, mientras que la duendecillo estaba en estado de shock, y la joven rubia apretaba con fuerza la mano del chico que parecía levantador de pesas.
-Edward…chicos por favor salgan, acaba de despertar, no debemos abrumarlo…Esme cielo tú te puedes quedar, los demás deberían ir a ver como sigue su amiga- el hombre que era medico, parecía conocer a los muchachos, ya que ellos asintieron con consternación y se marcharon, sin replica alguna, cerrando suavemente la puerta tras si. En la habitaciones, sólo quedamos el doctor, la mujer de rostro alternar cuyo nombre parecía ser Esme y yo.
-¿Cómo te sientes, Edward?- preguntó el doctor, mirándome con cierta precaución.
-Confundido-respondí- no sé, como llegue aquí, o quienes son ustedes, no recuerdo nada.
-¿Nada?- cuestiono, yo asentí con la cabeza.
-Mi memoria comienza desde que desperté aquí.
-¿Qué le sucede a Edward, Carlisle?- preguntó la voz alarmada de Esme mirando con los ojos vidriosos a al medico de nombre Carlisle.
-Como te dije hace unos momentos atrás, Edward, al despertar, podría sufrir secuelas, aparentemente, el impacto fue tan fuerte, que su memoria personal a quedado borrada, Edward no es capas de recordar su vida personal.
-¿Perdí la memoria?- murmuré consternado,
"Un hombre sin memoria es nada"
-Me temo que sí- dijo el médico con la voz desecha, por primera vez lo veía deshacerse frente a mí- lo lamento, hijo.
-¿Ustedes son mis padres?
-Adoptivos- respondió Esme- estas con nosotros desde los cinco años.
-¿Qué edad tengo?- volví a preguntar.
-diecinueve- contesto Carlisle- Los chicos que viste hace un rato son tus "hermanos" todos ellos también fueron adoptados por nosotros…si me permites un momento, iré a hablar en privado con tu madre.
-Sí.
Ambos salieron en silencio de mi habitación de hospital cerrando la puerta tras ellos de manera suave y sutil.
Hundí mi cabeza en la almohada y comencé a hacer memoria de lo que sabía hasta el momento.
Mi nombre era Edward, tenía diecinueve años, era adoptado, tenía cuatro hermanos y lo mejor, no podía recordar de nada de mi vida pasada.
"Dulce ironía, cruel destino"
"¿Qué sucede Carlisle?" escuche la voz de Esme tras la puerta.
"No podemos revelarle toda su vida" respondió el doctor.
"¿Por qué no?"
"Por que de no hacerlo tenemos tres opciones"
"¿Cuáles son?"
"De no contarle su vida, puede que él jamás vuelva recordar, o puede que recuerde todo de inmediato o…"
"¿O qué?"
"O puede que enloquezca"
"¿Enloquecer?"
"Si le revelamos detalles abrumadores, o demasiado importantes para él puede que pierda la cordura"
"Eterno resplandor de una Mente Sin Recuerdo" Ahora, aquellas palabras tenían más sentido de lo que tuvieron nunca.
Las manchas de mi memoria, podrían bastar para que yo perdiera el juicio, aparentemente era mejor olvidar lo que alguna vez fui y comenzar desde cero una nueva vida
"Doctor Cullen se le solicita en urgencias, Doctor Cullen se le solicita en urgencias"
"Ya vuelvo amor, cuida de Edward" dijo e tono apresurado Carlisle.
"Siempre lo haré" respondió Esme.
Se sintieron unos pasos apresurados por el pasillo y la puerta de mi habitación abrirse.
"Mi madre" sonrío de manera maternal y se acerco a mí.
-Espero que te recuperes pronto hijo, nos haces falta de sobre manera, todos te necesitamos amor.
-¿Es en serio?
-Claro que sí bebé, tú eres muy importante, te necesitan tus hermanos, tus amigo, tu…, el punto es que todos te necesitamos de vuelta
- Tengo miedo mamá- dije de pronto, Las palabras de mi "padre" todavía rondaban por mi cabeza
-¿Miedo de que bebé?- dijo mi madre con su voz dulce.
-De recordar.
-No temas, nosotros te ayudaremos de a poco, y veras que en poco tiempo te habrás recuperado por completo y volveremos a ser felices.
-Eso espero.
