Ah no, porque me hacen hacer otro capítulo! ahora tendré que comprometerme a subir más. (Digo no es como si ya tuviera ideas para mínimo 10 caps, NO).

Bueno aclaro que este fic tengo planeado hacerlo más como una colección de oneshots. Mientras este tiene lugar casi enseguida del anterior, los que siguen se dispersarán más en el tiempo. No sé si me explico...

Inazuma Eleven GO! © Level-5


"Suerte"

Capítulo 2

Hiroto/Midorikawa

(Hiroto's POV)

Había pasado una semana desde que Midorikawa había comenzado a trabajar conmigo. No pensé que fuera a encontrarme con él después de tantos años. Pero a veces el destino nos puede dar sorpresas. Al menos que esto fuera una mera casualidad.

Aunque darle crédito a la casualidad de este encuentro me parecía demasiado conveniente.

-¿Midorikawa puedes sacarle copia a estos documentos?-le dije, mientras yo mismo me ocupaba de documentos sobre mi escritorio.

-Sí.-dijo atareado con otro trabajo. Pensé en ir yo mismo, pero tomó las hojas y salió casi corriendo de la oficina.

Se ve muy cansado, pensé; o demasiado exhausto debería decir. Tal vez podría darle un descanso. Después de todo, ya no tenía mucho trabajo por hacer hoy. -O eso fue lo que me convencí a mí mismo de.- Eran cerca de las 5. Algo antes que saliera de trabajo no afectaría en nada.

Una vez Midorikawa entrara de nuevo y me entregara las copias, hablé.

-Oye, Midorikawa, que te parece si te tomas un descanso, puedes ir a tu casa si quieres o a comer.

Alzó una ceja.- ¿Qué? ¿Está seguro, jefe?

Todavía me daba risa que se dirigiera a mí de esa forma.

-Sí. Te ves exhausto. Prefiero que pierdas unas horas a que pierdas una semana.

Midorikawa frunció el entrecejo. Sabía que yo tenía razón.

-Bien.-aceptó aunque no muy convencido. ¿Qué se le podía hacer?

Comenzó a acomodar su escritorio y tomó sus cosas.

Sin Midorikawa aquí, yo tampoco tenía más trabajo que hacer.

Tomé mi maletín y seguí a Midorikawa hacia el elevador.

-¿Tú también te vas?

-Sí, ya terminé mi trabajo.-aclaré al meterme al elevador.

Ninguno dijo otra palabra, por lo que en el silencio un sonido extraño resonó fuerte.

-¿Qué…?-murmuré.

-Ah, lo siento.-se disculpó mi asistente.

Volteé a verlo cayendo en la cuenta de donde provenía el sonido.

-Mido, ¿tienes hambre?

-No realmente, un poco…-sin embargo el reclamo de su estómago decía lo contrario.

-No comiste de nuevo, ¿verdad?

-Es que no pude porque me entretuve imprimiendo unas cosas.

Meneé la cabeza.-No vamos a pasar por esto de nuevo ¿o sí?-y por eso me refería a ver Midorikawa colapsar por exceso de trabajo. Al parecer es cierto el hecho de que las personas no cambian.

-jaja, lo siento, jefe. No lo vuelvo a hacer.-no le dio mucha importancia.

Recordé entonces algo.

-Sabes, Mido, tienes una deuda conmigo.

-¿Deuda?-subió algo su tono de voz.

-Sí. Me dijiste que habría una próxima vez.

El enfocó su vista al frente, tratando de comprender a que me refería. Su rostro se iluminó con la respuesta.

-¿Hablas de la comida que me debías?

-Si lo quieres ver de esa forma, pero ahora tú invitabas, ¿recuerdas?

Asintió.-Bien, en ese caso sé dónde ir.

-¿Aquí?

-Sí. No es demasiado barato para ti ¿verdad?

-En lo absoluto.-me reí.

Era un pequeño restaurante de ramen. Había pasado ya tiempo que no venía a uno de estos. Era agradable entrar a un lugar más sencillo de donde estaba acostumbrado.

-Buenas tarde, Midorikawa-san-saludó el encargado quien era muy familiar, acaso...

-Buenas tardes, Tobitaka.

-¿Tobitaka?-pregunté.

Me miró dos veces.-¿Hiroto-san?

-Vaya, ¡quien diría que te encontraría aquí!-me reí.

-Aqui siempre estoy.-dijo.-Midorikawa viene seguido, pero no lo esperaba a usted. Es bueno volver a verlo. -sonrió.-¿Y qué les ofrezco hoy de comer?

-Dos boles de tu ramen especial, por favor.-dijo Midorikawa y el encargado asintió.

-Oye, Mido, recuerdas que antes solíamos hacer concursos para ver quien se acababa el plato primero.

Se rio por lo bajo.-Sí, gracias a eso desarrolle mi gran habilidad para comer y tu ganabas dolores de estómago.

Me encogí de hombros.-Aún así era divertido.

El asintió vagamente. Tobitaka nos sirvió nuestros platos.-¡Gracias por la comida!-agradecí.

-Oye...-me dijo Midorikawa- ¿y qué has hecho? A pesar de tener ¿cuanto tiempo?-preguntó. más para sí mismo.-Hoy es...23 de abril...1, 4...después de una semana trabajando contigo no hemos platicado mucho de lo que hicimos en todos estos años.

Se me hizo extraño que preguntara eso de la nada. Pero si tenía curiosidad de saber, pues no me importaba contarle.

-Pero antes dime, ¿pensaste alguna vez que volveríamos a vernos?-le comenté.

-No. Pensé en hablarte o algo así, pero realmente no sabía dónde estabas. Aparte los estudios eran mucha carga y les dedicaba la mayor parte de mi tiempo como para hacer otras cosas. –suspiró.– Fue un golpe de suerte encontrarnos otra vez, ¿no?

-Suerte.-sí, eso era seguro.

-Entonces, cuéntame ¿cómo te convertiste en el dueño de una de las empresas más importantes de Japón?

-Bueno, no fue algo fácil, pero tuve mucha ayuda. Bien, el convertirme de Kiyama Hiroto a Kira Hiroto fue un largo camino...

Comenzamos a conversar sobre nuestras vidas, nuestros logros. aunque Midorikawa no dejaba de preguntarme cosas y me pareció que hablé más que lo que él. Sin embargo de alguna forma eso nos llevó a trivialidades y a recordar viejos tiempos.

-¡Oye, Hiroto! ¿No recuerdas cuando fuimos a un parque de diversiones y...?

-¿Donde estando a punto de subir a la montaña rusa te asustaste?-lo interrumpí.

Midorikawa me puso mala cara.-Sí, pero yo no me refería a eso.

Continuamos platicando de distintas cosas que habíamos hecho. Tanto lo que hicimos después del FFI como lo que habíamos hecho antes. Sin embargo, de todo lo que platicamos había algo que había esperado Midorikawa comentara, pero no lo hizo. Tal vez no lo recordaba bien, ya que había sido hace ya mucho tiempo.

Miré mi plato de ramen que estaba a un poco más de medio comer, pero el cual ya no me podía terminar. Midorikawa se dio cuenta.

-¡Dame eso!-me arrebató el plato. Y con rapidez continuó con el trabajo de terminar mi comida.

Por alguna razón, se me había quedado muy presente algo que había pasado cuando Midorikawa y yo éramos pequeños.

Estábamos en el Sun Garden y conocía bien a Midorikawa, pero no éramos tan cercanos como lo fuimos después. Por aquel entonces, un día en que estaba jugando fútbol con los demás niños, me caí y me raspé la palma de las manos y creo que también las rodillas. Me había raspado fuerte, al punto de que salió sangre. Yo siendo pequeño, me asusté y me puse a llorar. Los demás me vieron algo asustados, creo que alguien fue a hablarle a la encargada del orfanato. En eso, Midorikawa se me acercó, preocupado.

-Hiroto, ¡todo está bien!-me dijo, diciendo algunas palabras no muy claramente.-No llores por favor.

Sin embargo acatar esa orden no era fácil. -Me duele mucho-sollocé.

Midorikawa me vio sin saber que hacer.-¡Ah!-dijo de repente.-Ya sé. Una vez también me lastimé y me dolía mucho. Hitomiko-san estaba aquí y me dijo que haría que me doliera menos con un truco mágico.-relató emocionado.

-¿Qué hizo?-pregunté algo más calmado.

Entonces Midorikawa tomó mi mano y la besó. Lo miré incrédulo.

-Hitomiko-san me dijo que los besos hacen que te duela menos.-me sonrió. Me quedé inmóvil y sin hablar.

Al ver mi rostro se asustó.- ¿Eh? ¿Te duele, Hiroto? Tal vez no lo hice bien...

-No, me ayudaste. Gracias.-murmuré apenado. Bien si me dolía menos, no lo recuerdo, el pequeño acto de Mido me había distraído lo suficiente del dolor.

-Que bien.-se alegró.

Después de eso, la encargada llegó y me llevó dentro del edificio para atenderme. Después de ese día, casi sin darme cuenta comencé a seguir a Midorikawa, me la pasaba el día siguiéndolo por todo el orfanato. No lo suficiente cerca para que me notara. Lo veía desde lejos la mayoría del tiempo. Y así fue un tiempo hasta que decidí acercarme y hablarle. Midorikawa -siendo tan amigable como era- me recibió bien y comenzamos a convivir más seguido.

Esa fue la razón por la que me volviera tan buen amigo de él.

Dirigí mi vista a su rostro y me sonrió en respuesta.

Bueno, tal vez su sonrisa fue también una razón. Tal vez más de lo que yo pensaba.


Si a alguien se le ocurrió que esto sería como Sekaiichi Hatsukoi pues no.

Prometo que el capítulo siguiente sera mas interesante. OuO