Capitulo 2: Disculpa aceptada
Su baño había sido realmente algo agradable, no sólo porque al fin estaba limpio, también porque la melodía de Bofur había ayudado a que se relajara y pudiera disfrutar el momento como nunca.
—Dígame Bilbo…—el alegre enano observa curioso al hobbit mientras regresaba sin prisa al campamento— ¿usted toca algún instrumento, canta o quizás le gusta bailar?
—Pues la verdad yo... —no alcanza a acabar su respuesta, debido a que su atención fue capturada por el movimiento de los arbustos que estaban a su izquierda, al voltearse pudo ver que el causante de aquello no era otro que Thorin Escudo de Roble que salía de entre las sombras con su acostumbrado rostro serio.
—Saqueador… Tengo que hablar con usted —Intentó no sonar tan agresivo con el mediano, quería hacer las paces con él, no asustarlo más de lo que ya estaba, mas no reservó una mirada amable hacia Bofur, todo lo contrario, no había pasado por alto la aprensión reflejada en la mirada del otro enano hacia el mediano mientras le sonreía con falsa tranquilidad—Sus hermano y su primo le han apartado un plato de comida, es mejor que vaya -le ordenó bruscamente.
—Thorin—interrumpió Bilbo intentando ser lo más amable posible—, si no es molestia, me gustaría volver para cenar también… —miró algo tímido al rey, básicamente porque a pesar de todo, parecía que este no cambiaba el trato con él, seguía siendo frio, duro y serio, incomodándole bastante.
—Ladrón, creo que fui lo suficientemente claro al decir que debemos hablar los dos solos, es urgente—Falló en no ser brusco en su hablar, ya que no le gustaba que cuestionaran sus órdenes. Fue consciente de cómo el mediano observó al otro enano como si le pidiera ayuda o permiso, cosa que le disgusto bastante pero sólo suspiro algo cansado y volvió a hablar pero de forma más suave para darle confianza al hobbit— luego podrá volver y comer a gusto, pedí que le guardaran su porción, pero ahora, necesito que me acompañe—lanzó una mirada severa a Bofur para que los dejara solos de una vez, no quería volver a repetir su orden de que fuera al campamento y no interrumpiera su momento privado con su ladrón.
Bilbo no quería alejarse de su amigo en ese momento, aún si Thorin se lo había ordenado y Bofur, por su parte, había visto la incomodidad de Bilbo ante las palabras del rey por lo que estaba renuente a dejarlos solos, después de todo lo que Thorin había dicho y hecho con el hobbit los días anteriores, su sentido de protección hacia el pequeño ladrón era mucho más fuerte que su sentido de seguir una orden de su rey, sin embargo, vio como el pequeño hobbit asintió y le dio una mirada de disculpa. Él ya lo sabía, Bilbo no quería ocasionar más problemas con Thorin y sólo quería estar bien y tranquilo con todos, incluso si para ello debía soportar el carácter severo y malhumorado del monarca—Yo me adelanto, Bilbo, te esperaré en el campamento y protegeré tu comida
El mediano esbozó una sonrisa a Bofur y asintió a sus palabras mientras seguía a Thorin, quien ya le había dado la espalda y caminaba por un sendero que lo alejaba aún más del campamento. Rezaba a los valares para que no fuese una conversación desagradable, no estaba de humor para recibir quejas, ni malos tratos por parte del serio enano, sólo quería comer y luego dormir tranquilamente.
Caminan en silencio, siendo iluminados por la luz de la luna. Thorin no se molestó en voltear para comprobar si el mediano lo seguía o no, sabía que lo hacía, incluso si no se escuchaba el andar de sus ligeros pies. Al poco caminar llegan al lugar en donde antes había tenido la reunión con Gandalf. Le pareció que era un buen lugar para una conversación tranquila y alejada de enanos curiosos, sobretodo de sus sobrinos.
En el lugar había un gran árbol de ramas caídas que creaban una especie de cortina que impedía a quien se acercara observar a quienes se encontraban bajo la sombra del árbol, dando la privacidad necesaria. En la base del magnífico árbol, las raíces parecían verdaderos brazos, entrelazándose y formando unos improvisados asientos. Pero lo más curioso era que en frente al árbol había un tronco circular, que podría servir, claramente como una mesa o cama. En sí, el lugar de día era agradable para estar, pero de noche un encanto único se apoderaba del sitio, tal vez fuese la luz de la luna que se filtraba por las hojas y ramas cayendo sobre ellos lo que lo hacía pensar así.
— Bilbo, tome asiento...—señala las raíces del árbol y espera paciente a que tome su lugar, para el luego sentarse a su lado dejando sólo un pequeño espacio entre ellos. Lo que debían conversar, debían hacerlo cara a cara, aunque al mediano le disgustara aquello, debían hacerlo—sé que le es poco cómodo el estar a solas conmigo y créame que entiendo el por qué –suspira y mira al pequeño que asentía a lo que él decía con el temor y la incomodidad reflejada en los ojos, aquello sólo lo hacía sentir peor de lo que se sentía por haberle tratado tan mal con anterioridad—yo...no soy bueno expresando todo en palabras, pero sé que lo ha notado…
El hobbit observaba curioso, pero guardando cierta distancia con el rey. No era común verle en ese estado, tan nervioso y hablador, sin embargo, sabía que debía escucharlo. No, más bien, él quería escucharle. Tenía curiosidad y quería saber qué era lo que Thorin Escudo de Roble le diría esta vez. Quizás se había arrepentido de sus palabras luego del ataque del orco pálido, tal vez, ahora quería que regresara a la Comarca y que olvidara el contrato que lo unía con la compañía… con él.
—Quisiera dar formalmente una disculpa a mi comportamiento desde el inicio de este viaje, sé que usted ha visto que mi comportamiento no es el mejor y claramente no lo ha sido y por ello quiero que sepa que no se volverá a repetir, usted ha mostrado ser un digno miembro de mi compañía, un miembro leal y valiente, merecedor de respeto y admiración, se ha ganado la confianza del grupo y el aprecio de todos, sobre todo el mío.
—¿Eh? Pero… Thorin —aquellas palabras eran demasiadas para un pequeño hobbit, de hecho, sentía que no las merecía o quizás, no merecía tanta distinción por parte del enano —sólo hice lo que cualquiera hubiese hecho, nada más…
—Créame mediano, ni siquiera los más leales o valientes enanos se enfrentarían cara a cara con Azog como usted lo ha hecho, Gandalf tenía razón, es usted realmente necesario en esta compañía, es uno más de nosotros. —Prestó especial atención a la reacción del hobbit, deleitándose con la forma en que los rasgos de su rostro se suavizaron y mostraron una alegría y emoción que no había visto antes. Realmente aquellas criaturas eran muy transparentes, podía ver fácilmente a través de él.
—¿Usted de verdad piensa eso?... Thorin...yo realmente agradezco sus palabras. Sólo he querido ayudarlos, lo que dije fuera de la montaña es verdad, quiero que recuperen su hogar, que disfruten de un lugar en donde sean felices y si yo puedo ayudarlos a conseguirlo, lo haré —sonríe radiante y mira al enano—. Me alegro ser considerado uno más, para mí, ustedes son muy importantes, más de lo que puedo expresar en palabras.
—Me alegra escuchar que nos tiene tanto aprecio, Maestro Bolsón y ya es hora entonces de que regresemos al campamento. Debo atender unos asuntos y usted debe cenar —curva sus labios, mostrando una pequeña sonrisa y se levanta para salir de aquel lugar, esperando por Bilbo fuera del refugio bajo árbol. El primer paso había sido dado. Había logrado llegar a buenos términos con el mediano y ahora sólo necesitaba anunciar sus intenciones de cortejo a sus más cercanos y luego a la Compañía, como dictaba la costumbre enana, tenía que ser de esa forma básicamente, para que nadie se interpusiera ni osara llamar la atención del hobbit.
—Thorin… —llamó el hobbit. El monarca bajó la vista para encontrar su mirada con la de él— Por favor, dime Bilbo, es demasiado formal si me llamas por mi apellido— Era agradable ver como Thorin aceptaba de buena forma su sugerencia.
Al regresar al campamento Bilbo vio con dicha a Gandalf sosteniendo su parte de la cena, al parecer el mago también quería hablar con él. Por suerte lo haría mientras comían, realmente dudaba si podría conversar con otra persona hambriento como estaba. Caminó hacia su amigo y se sentó a su lado, ahora únicamente le faltaba su pipa para poder tener un perfecto momento, pero por desgracia la había perdido en la cueva de los trasgos. Mientras cenaba notó por el rabillo del ojo cómo los enanos, en vez de cantar y bromear todos juntos se dividían y hablaban en voz baja, luego tendría que preguntarle a Bofur qué era lo que había pasado. Pero sería después, ahora quería comer con tranquilidad mientras compartía un agradable momento con el mago.
Bofur por su parte había estado cenando tranquilo, esperando por Bilbo, no podía negar que estaba preocupado por la repentina urgencia de Thorin de hablar con el hobbit, en especial después de todo el trato hostil al que lo había sometido injustamente, pero cuando lo ve regresar con una sonrisa bailando en los labios, lo hizo sentir una preocupante tranquilidad. De seguro el rey no le había dicho nada malo, pero justamente eso podría ser un problema para él ahora que se había decidido a cortejarle. Siguió los movimientos del mediano hasta que nota que se retira con Gandalf a un lugar apartado aparentemente para charlar.
Ahora estaba más seguro de que debía actuar pronto, informaría en ese momento que estaba en planes de cortejar a Bilbo para que nadie se interpusiera, incluso si esa noticia no era bien recibida por algunos, ya que claramente él no había escogido a un enano, pero era lo mejor. Solo estaba esperando a Thorin para hacer su anuncio ya que había hablado con su hermano y con su primo y ellos no habían tenido problema alguno con su decisión, para ellos, el hobbit ya era parte de la compañía, era uno de ellos. Sin importar si era o no un enano, era digno para Bofur.
—¡Fili!, ¡Kili! —Llamó Thorin a sus sobrinos— ¡Vengan acá! — les dice y se retira una distancia prudente para hablar con ellos acerca de su intención de cortejar al hobbit. Como era de esperarse, ambos enanos estaban felices. El rey sabía que tenían un gran aprecio al mediano, aún con sus bromas y sus frases, era una forma de llamar su atención y de integrarlo. Una vez hubieron estado los tres apartados, les comunicó su cometido.
—Pero tío, ¿no tienes que decir a todos tus intenciones?
—Sí, eso hare, pero primero debo decirle a mi familia antes de anunciarlo a los demás. Vengan, lo anunciaré ahora que Bilbo está hablando con Gandalf. —Sonríe a sus sobrinos y los guía, mientras llama a toda la compañía para que se reuniera en círculo y poder hacer su anuncio formal.
—Tío —Kili tira del brazo de Thorin para atraer su mirada— ¿qué harás para llamar su atención? ¿Podemos ver cómo lo cortejas? ¡Oh! ¡Ya sé! —sonríe entusiasmado observándolo — ¡Podemos ayudar! Sé que Fili también ayudara, ¿no es así, hermano?
—Estoy de acuerdo con Kili, podemos ayudarte, además, sé que Bilbo te aceptará y será tu consorte —Fili esboza una sonrisa tranquila hasta que escucha a Bifur decir lo mismo en khuzdul. Los seis enanos se miraron sorprendidos, sin embargo lo que llamo la atención fueron las caras de Thorin y Bofur que no podían creer las palabras que habían escuchado.
Cuando Thorin los llamó a todos, Bofur sintió que era su oportunidad para anunciar su deseo de cortejar seriamente a Bilbo; su hermano y su primo ya le habían dado aprobación y apoyo, animándolo a tomar la palabra, después de que el rey hablara. Caminó con una sonrisa nerviosa hacia la fogata mientras escuchaba a su primo hablar hasta que queda impactado al igual que su familia ante las palabras de Kili, confirmando sus sospechas, él no era el único que estaba tratando de conquistar a Bilbo.
Su pregunta se deslizó tan suave pero tan dudosa entre sus labios esperando que aquello sólo fuese una confusión y no un juego cruel del destino.
—¿Tú… también... quieres cortejar a Bilbo?—Su pregunta se deslizó tan suave pero tan insegura entre sus labios, esperando que aquello sólo fuese una confusión y no un juego cruel del destino
La compañía se sumió en un silencio incómodo observando cómo ambos enanos se miraban con asombro y ansiedad. No era normal que dos enanos se sintieran atraídos hacia un mismo enano o enana, pero ¿cuál era la probabilidad de que dos enanos se sintieran atraídos hacia la misma criatura? ¿Hacia un hobbit?
Tanto Thorin como Bofur se miraron fijamente, sosteniendo la mirada del otro, recobrando la compostura, mostrándose serios y decididos hablaron al mismo tiempo de forma enérgica y posesiva sin saber que en ese momento se declaraban una guerra muy distinta a cualquier otra en donde hubiesen peleado antes…
—¡Yo voy a cortejar al Hobbit!
Notas:
Historia realizada en conjunto con www . fanfiction net ~cctookandersen
chas gracias a todos por sus comentarios y los que se dan el tiempo para leer esta historia. Nos vemos en el próximo capítulo.
