Siempre he querido un fic con ese nombre. De las cosas weirdas que me componen.
02
"Crybabies"
Killua está desgarrado. Las lágrimas inundan su piel cremosa, ruedan por sus mejillas y empapan su playera gris.
Los ojos de Gon inmediatamente se ponen brillosos en clara señal de un llanto próximo. "Lo siento, nunca quise hacer que llores, no fue mi intención-" Y el pelinegro suelta las palabras atropelladas, le toca el rostro [con sus manos callosas que queman] y su voz se quiebra y todo Gon es un desbarajuste [porque es débil ante Killua, porque su corazón duele al ver al chico con la fragilidad expuesta, porque es un monstruo al provocar desdicha en aquél ser de amor puro].
Killua no puede contenerse. Se hiperventila y su rostro se contrae innumerables veces. Las lágrimas no dejan de llover, una tras otra, marcando un ritmo constante, sus labios tiemblan y la piel de su rostro se torna roja.
El albino no puede articular palabras, de su boca salen sonidos que no ajustan ninguna. "Ngh, n-no, Gon, ngh la c-c-culpa es mía." [Por ponerse sentimental y perderse en aquellos ojos de Júpiter].
Gon, quien ha comenzado a soltar las lágrimas, tiene el rostro rojo y de su nariz caen mocos transparentes, niega con la cabeza.
Porque no, en serio no es culpa del chico frente a él. Es culpa suya. Le ha dicho al albino que lo ha extrañado como un demente, que sentía todo lo que pasó con las hormigas-quimera, le confesó que se sentía desdichado por saberse un traidor a la amistad y que no se sentía merecedor de ella [ni de su presencia, ni de todas las aventuras juntos, ni siquiera del hecho de que aquel chico le mire con sus órbitas azul-pueril-hechizante], y que lo quería, le amaba tanto que dolía, que asfixiaba. Y que en cada uno de los segundos lejos le añoraba, se sentía enfermo de nostalgia.
Y es que sí. Son pubertos de 14 años, no entienden de amores y amistades. No hay límites para lo que sienten, son torpes y viven en la deriva del caudal de sentimientos. Son dos niños llorando penas que no son penas. Porque hay más de lo dicho, hay contexto detrás de todo.
Killua niega de igual forma. Él llora porque eso es más de lo que jamás imaginó. Porque cuando él daba y daba [y Gon recibía y recibía] nunca esperó nada a cambio, (quizá solo la sonrisa de Freecss) y el que el chico le haya dedicado sus pensamientos y le confiese el amor interminable que siente hacia él es irreal, útopico, es una epifanía demasiado buena. Killua se vuelve el ser más feliz en todo el cosmos.
Y Gon llora porque Killua no debe llorar, porque aquél chico se merece millones de hectáreas de flores silvestres de colores, porque se merece las estrellas del cielo observable y más allá, porque se merece toneladas de dulces que no sacan caries [de esos hechos de amor].
Ambos sienten demasiado, tanto que explotan en lágrimas dulces.
"Killuaaaaa". Gon no aguanta no decir su nombre, bálsamo de corazón, hechizo revitalizador.
Las gargantas escuecen, los ojos arden y se hinchan debido a lo salado.
En su reencuentro, el chico-naturaleza y el chico-universo son un par de bebés llorones.
Notas:
La parte final es con cariño.
