Un dios entre los mortales
Sasuke Uchiha, destinado a un futuro brillante desde que usaba pañales, estudiante de la Universidad de Cambridge en Londres, hijo de uno de los más importantes empresarios de todo el mundo. Con un físico tan espectacular que cualquier mujer solo con mirarlo quedaba prendada de él. Cabello negro azabache con reflejos azulados, unos increíbles 1.90 m, y un cuerpo ejercitado tan perfectamente que por donde lo vieran era puro músculo. Como acto de rebeldía, a sus 18 años decidió tatuarse, 3 comas invertidas en la parte inferior de su cuello, de lado izquierdo.
Perteneciente a una de las familias más acaudaladas del mundo, Sasuke creció acostumbrado a obtener todo lo que él quería cuando lo quisiera. Además de tener un físico digno de un dios griego, era muy inteligente, es por eso que había logrado acceder a la mejor universidad del mundo.
Cuando tenía apenas 7 años, convenció a su madre de que lo inscribiera en un club de soccer, deporte que practicó hasta los 18 años, claro que 11 años de arduo ejercicio consiguieron darle un cuerpo totalmente tonificado y muy musculoso.
Desde pequeño fue asediado por las niñas, quienes siempre se la pasaban abrazándolo o tomándolo de la mano, algo que a él no le agradaba para nada, odiaba a las niñas, y mientras más lejos estuvieran de él, mejor.
No fue hasta que ingresó a la secundaria cuando comenzaron a interesarle las chicas, fue el chico más popular de su generación, por lo cual siempre estuvo invitado a absolutamente todas las fiestas que había, pero sin duda las que el organizaba eran las mejores, se había besuqueado con un sin número de chicas, que dejaban que les tocara todo su cuerpo cuantas veces quisiera, pero nunca le intereso formalmente ninguna de ellas, siempre en cada fiesta se le veía acompañado de una chica diferente, todas hermosas y de muy buen cuerpo, pero con ninguna llegaba a nada serio por más que las chicas le rogasen que comenzaran un noviazgo.
Cuando cursaba el último año de secundaria conoció a una chica mayor que él, cursaba el último año de preparatoria, era sin duda la chica más sexy que había visto en toda su vida. Capitana del club de porristas de su escuela, rubia, de ojos color miel y un cuerpo jodidamente bueno, como él decía. Coincidieron en una fiesta, ella se acercó a él para comenzar a entablar una conversación. Entrado el tiempo, comenzó a acariciar las bien torneadas piernas de la chica, aunque eran un poco cortas para su gusto pues la chica tenía la estatura promedio de todas, y a él le gustaban las chicas altas.
Un amigo lo jaló de improviso, y le advirtió que no se metiera con esa chica, ya que era la novia del capitán de fútbol americano de la preparatoria y que si no quería meterse en problemas, mejor se alejara de ella. Lo meditó unos minutos y decidió hacerle caso a amigo. Kai, como se llamaba el novio de la rubia, la cual se nombraba Kim, era buen amigo de su hermano mayor Itachi, aunque ellos fueran un año más grande que él, un día había escuchado hablar a su hermano con su padre, diciéndole que Kai le había dicho que cuando él se graduara, Itachi tomaría su lugar como capitán del equipo. No quiso meterse en problemas, ni con su hermano ni con el tal Kai, por lo que simplemente se fue hacia otra parte de la casa.
Una semana después, mientras estudiaba para los exámenes de admisión para la preparatoria, se encontraba completamente solo en la lujosa y enorme casa de su familia, tocaron el timbre, se sorprendió al ver que se trataba de Kim, quien se le tiró encima apenas lo tuvo en frente, esa noche perdió su virginidad con aquella chica, no se arrepintió, pues solo la vio un parte veces más, una fue cuando acompañó a su hermano a una gran y alocada fiesta de despedida para los de último año de la preparatoria, ella se encontraba sentada en las piernas del tal Kai, un tipo musculoso de unos 10 centímetros más alto que él. La segunda fue en su fiesta de graduación, entrada la madrugada, recibió una llamada de la chica, dándole su dirección, esa noche volvió a enrollarse con ella, para ya no volverla a ver nunca más, pues ella se marchó a la universidad.
Al entrar en la preparatoria, rápidamente se hizo popular, debido a que gracias a su hermano, que estaba en último año, conocía a varias personas de ese grado, además de que siguió con sus conquistas. Deportiva y académicamente se hizo notar, llamando aún más la atención de las chicas, le encantaba salir con chicas de 2° y 3°, pues ya estaban más experimentadas que las de su mismo año, según él, aunque aún no encontraba a una chica que le interesara enserio.
El tiempo pasó y pronto llegó la graduación de su hermano Itachi, él había sido aceptado en la Universidad de Cambridge, por lo que se mudaría a Londres, el apreciaba mucho a su hermano, aunque eran totalmente diferentes. Como él, Itachi también tenía un físico espectacular, se parecían mucho, salvo que Itachi tenía el cabello mucho más largo que Sasuke y sus rasgos eran más maduros, pero a diferencia de su hermano menor, Itachi no contaba con la fama de mujeriego que se había forjado su Sasuke, de hecho había tenid novias, de las cuales solo una hizo que se interesara completamente en ella, tanto que incluso se la presentó a sus padres, su nombre era Konan, una preciosa chica de extraño cabello azul, y ojos color miel, con un cuerpo voluptuoso pero de esbelta figura.
Sasuke recordaba a esa chica perfectamente, su hermano se enamoró como un completo idiota de ella, comenzaron a salir cuando iban en 3° año de secundaria, todo iba muy bien, pero cuando se encontraban en 2° año de preparatoria, la madre de la chica falleció en un fatal accidente, y su padre tomo la decisión de mudarse a Londres, de donde él era originario. Muy en el fondo, Sasuke sabía que su hermano aún tenía la esperanza de reencontrarse con su antigua exnovia, por eso se entusiasmó demasiado cuando supo que Cambridge lo había aceptado.
Llegó también el momento de la graduación de Sasuke y, al igual que su hermano, la Universidad de Cambridge lo había aceptado, cuando le comentó a Itachi la buena noticia, éste le dijo que Londres le iba a encantar y que el departamento que le habían comprado sus padres era lo suficientemente grande para 2 personas.
De inmediato nos hermanos Uchiha comenzaron a contar con gran popularidad con las chicas, aunque se sorprendieron de ver a chicos igual e incluso más altos que ellos, pues si algo les encantaba a las chicas de Japón es que los hermanos Uchiha superaban los 1.80 metros, Sasuke media alrededor de 1.87 m. mientras que Itachi ya tenía una altura de 1.92 m.
A Sasuke le encantaron las chicas inglesas, pues eran más altas de que Japón, y a él le encantaban las chicas altas.
Sus padres solían visitarlos a menudo, pues cuando tenían que atender algún asunto de sus empresas en Inglaterra, siempre pasaban a visitarlos.
El menor de la familia, últimamente había salido varias veces con una chica pelirroja llamada Karin, no era tan alta como él quisiera, de hecho al parecer media 1.72 m, a Sasuke le importaba mucho la altura, pero decidió frecuentarla más porque, según él, era una verdadera perra sucia en la cama, y eso le encantaba.
Estaba a punto de terminar su carrera enfocada en la rama administrativa, su hermano estaba estudiando una maestría y se preparaba para asumir el mando en la empresa de su familia ubicada en Londres, sorpresivamente el director general encargado de esta, había muerto repentinamente, y como aun Itachi no estaba listo para asumir el mando, su padre tuvo que atenderla el mismo, por lo cual junto a su madre, se mudaron temporalmente a Londres, dejando a cargo al hermano de su padre, Madara Uchiha, la empresa de Japón.
Se veía cada vez menos con la pelirroja, pues estaba concentrado totalmente en terminar su tesis, además de que ella le había dicho que había conseguido un trabajo de secretaría de un importante empresario, a lo que no le tomó importancia, pues nunca le exigía explicaciones, no era su novia ni nada por el estilo, pero al parecer a la chica le encantaba dárselas.
No se imaginaba que, de haberle preguntado para que importante empresario trabajaba, las cosas hubieran tomado un rumbo distinto del que estaban a punto de tomar.
