Hola! Aquí estoy de nuevo con el segundo capitulo de mi fic, hace justo una semana publiqué el primer capitulo y espero que tener el siguiente listo para la semana que viene. Ese era el plan original, pero surgieron complicaciones y hasta ahora no he podido subirlo, lo bueno es que tengo el 3º capitulo casi acabado, así que dentro de 3 días lo subo, lo prometo, y esta vez no habrá retraso.

Spoiler: Evidentemente, si NO habéis visto Piratas del Caribe 4 pues como que leyendo esto lo chafo XD

Disclaimer: La cuarta peli me gusta, pero yo hubiera parado en la 3º.

Resumen: Ahora, vemos desde el punto de vista de Philip lo que piensa de Syrena.

Y ya de paso, aprovecho y le doy las gracias por sus reviews a Gui, Palin Mounet y Bella Scullw.


¿Cuál era la razón de haberla salvado?

Llevaba pensando en eso desde hacía bastante tiempo. Él había sido captutado por la tripulación de Barbanegra, un hombre temible, que hacía que hasta sus propios subordinados le tuvieran miedo. Había sido capturado por su devoción hacia Dios. Había sido obligado a cantar en un bote para atraer a sirenas, que muy posiblemente acabarían con él. Cuando el bote explotó y acabó en el mar, pensó que todo estaba perdido, que moriría ahí mismo, devorado por unos seres de gran belleza y ávidos de hombres. Unos seres que no eran ni humanos, ni peces. Unos seres que formaban otra especie, ni animales, ni humanos. Unos seres que disfrutaban matándo a los hombres, arrástrandoles hasta las oscuras profundidades y dejandoles morir por la falta de aire. Entonces, si sabía que esos seres eran peligrosos ¿Cuál era la razón de haberla salvado?

Ella le había agredido y él la capturó. Pero al verla, todo cambió. Sintió como todo a su alrededor dejaba de existir, solo existían ellos dos. Ella no era humana, era uno de ésos seres que había descrito, que disfrutaba de la matanza de los de su raza, que no pertenecía a su mundo, que eran completamente distintos, pero aún así, ese horrible ser estaba dotado de una belleza única. Sus ojos nunca había contemplado un ser de belleza parecida. Su largo pelo húmedo, sus ojos que le miraban con temor, en vez de tener piernas poseía un gran cola, la cual en ella se hayaba clavada su espada y por la que salía sangre. ¿Sangre? ¿Le estaba haciando daño? En cuanto se dió cuenta de que la cola formaba parte de ella y que por tanto era normal que le hiciera daño, la liberó. Ella le miró con cautela, pero nunca llegó a descubrir que hubiera pasado después, ya que fue encerrada en la jaula de cristal que la tripulación del pirata llevaba confeccionando desde hacía un tiempo. Siguieron el rumbo acordado, llevando a la sirena con ellos y Philip empezaba a preguntarse la razón de haberla salvado, cuando claramente ella había querido matarle. ¿Por qué la había salvado?

Se ahogaba. Solo fue un momento, si no se hubiera girado no lo hubiera visto. Como ella abría la boca intentando coger aire inexistente, como los ojos se iban cerrando poco a poco. ¡Se estaba muriendo! Intentó abrir la jaula pero le fue imposible sin la llave, que estaba seguro de que nadie le daría, así que con una espada consiguió abrir una rendija para que todos vieran que la sirena se había quedado sin aire. Y en efecto, en cuanto la sirena tuvo esa rendija para respirar cogió una gran bocanada de aire. Cuando vio que el pirata zombificado iba a restirar la espada, rápidamente puso su biblia, dejando así un hueco para que a la sirena le llegara el aire sin problemas, siempre venía bien llevar la biblia consigo, nunca se sabía en que circunstancias podría ser de utilidad. Y una vez más se preguntaba la razón de haberla salvado, dos veces.

Ella le observada, notaba su mirada fija en él. Cuando la había salvado, la segunda vez, vio la mirada de incomprensión en la chica. No era de extrañar, hasta él mismo se lo estaba preguntando. La capturaba, la liberaba, la volvían a capturar por su culpa y cuando estaba al borde de la muerte volvía a salvarla ¿Por qué lo hacía? ¿Cuál era la razón? Miró al cielo, preguntandose si acaso El Señor le estaba poniendo a prueba. ¡Crack! La jaula de la sirena se había roto y cuando él llegó la forma de la sirena cambiaba a una apariencia más humana, su cola se separó en dos piernas, con pies, dedos y cuando se preguntaba si el torso también cambiaría, dándole la forma de una mujer, ella se cubrió con rapidez. Se obligó a no tener esa clase de pensamientos y ayudar a la chica, ya que todos los hombres la miraban con admiración y seguro que no se habían obligado a censurar sus pensamientos como él. Le quitó la camisa y la ayudó a levantarse, pero cuando la sirena, ahora con la apariencia de una bellísima mujer humana, intentó dar un paso volvió al suelo sin remedio. Era lógico, si no había caminado en su vida, no podía pretender aprender a la primera. Intentó que ella pasara un brazo por su cuello para poder cargarla. «No necesito tu ayuda». Le dijo con un tono frío. él lo ignoró y la cargó en brazos. Su piel estaba húmeda y salada, las gotas de su pelo caían encima suyo, pero no le importaba. Y olía a mar, al viento, al sol, era un olor único (propio de las de su raza, o eso suponía).

Ella era...ella no era el monstruo que se había obligado a creer, era una sirena, de acuerdo, pero no era como las demás. Las demás le hubieran dejado morir cuando la torre explotó, pero ella no; las demás le hubieran enviado al fondo del mar para que se hundiera, pero ella no. Ella era bella, un ser creado por una divinidad, presa en el mundo de los hombres. Él podía ver su aspecto exterior, un ente dotado de una belleza sin igual. Pero también veía como era por dentro, su forma de ser, el significado de sus miradas. Al poder cargarla (y salvarla por tercera vez) pudo apreciar todas esa cosas que en un principio creía que ella no poseía. Y también encontrar la respuesta a su pregunta.

¿Cuál era la razón de haberla salvado? ¿Cuál era la razón de seguir haciéndolo? (Aún arriesgándose a que el Capitán le clavara su espada en el costado, buche, espalda o cualquier otro sitio que creyera adecuado). La respuesta era bien sencilla. No había ninguna razón, era un impulso, algo dentro de él lo que le obligaba a protegerla a pesar de las consecuencias (poco le importaba lo que le pasara a él).

Sólo era eso, un impulso.

(Y no pensaba dejar de hacerlo).


¿Merezco pedir algún review después del retaso? Yo creo que sí, así que ahí va: ¿Reviews?

No sé si dejo muy clara la respuesta de Philip, lo que quiero decir es que ayuda a Syrena sin pensar, de foma automática, sin vacilar porque piensa que es lo correcto y que no le importa lo que le pase.

Mitsuki Sakurai.