Octubre 4, 2018.
Mikasa Ackerman, ese es el nombre de la chica que me cambió por completo. Ella llegó a mi vida en el último semestre de la preparatoria. Los mejores meses de mi vida.
2013.
Mikasa ya había cumplido unas semanas de haberse integrado a mi grupo. Había oído que se estaba volviendo bastante popular entre los alumnos de la escuela, y no solo con los de 6to semestre, sino que incluso con los de 4to y 2do.
Por alguna razón, ella gustaba de pasar tiempo conmigo, eso incluía estar conmigo durante la hora del almuerzo y caminar juntos de vuelta a casa. Ella comenzó a verme como un tipo increíble pues admiraba que me pudiese desplazar de un lado a otro como cualquier otra persona.
"No es algo de lo que te deberías sorprender. He pasado toda mi vida sin poder ver absolutamente nada y también he pasado toda mi vida en esta ciudad, en el mismo barrio y la misma casa… Las cosas no cambian mucho y si lo hacen, lo hacen gradualmente. Me dan tiempo para adaptarme…"
Le había dicho.
Mikasa era una chica bastante alegre, su voz era agradable al oído, luego de unos días por fin había encontrado a qué flor me recordaba su aroma, y esa era la gardenia.
"La gardenia es una de las flores que simboliza la pureza y la dulzura. No obstante, este simbolismo muchas veces está asociado a los colores de la gardenia, por ejemplo: la gardenia blanca es la que más cuadra con este significado.
Otro de los símbolos de la gardenia es el amor secreto existente entre dospersonas y, también la alegría.
Por último, cabe señalar que la gardenia es una flor que simboliza todo lo relacionado con el mundo espiritual, sobre todo la atracción pura y limpia. Es una flor muy mística vinculada al poder de la atracción y a la energía positiva."
Fue lo que había encontrado en el apartado del libro de botánica en el que había estado buscando el aroma de Mikasa. Debo admitir que en un principio "el significado" que describían sobre las flores me parecían absurdos "solo son flores" pensaba pero, con el pasar de los días iba descubriendo que Mikasa encajaba en esa descripción.
Una chica bastante pura, dulce y alegre que pasaba su tiempo con el chico ciego y que lo hacía de manera gustosa, que hacía lo posible por conocerme sin ponerme incómodo o hacerme sentir mal y que me contagiaba con su energía positiva.
FLASHBACK.
"Oye Levi, ¿cómo es no poder ver?" Me preguntó alguna vez mientras caminábamos a casa. "¿Es como si yo mantuviera los ojos cerrados todo el tiempo?"
"Hmmm… No exactamente. ¿Qué ves cuándo tienes los ojos cerrados?"
"Nada."
"Estoy seguro que ves algo…"
"Obvio no…"
"Ok… ok… Hmmm… ¿Qué es el negro?"
"Un color. Levi no ent…"
"Permíteme, estoy tratando de explicarte lo mejor que puedo… Entonces, estamos de acuerdo que el negro es un color que se puede ver, ¿cierto?"
"Sí…" Escuché a Mikasa responderme dudosa. Aun no entendía a lo que yo quería llegar.
"¿Cómo es la oscuridad?"
"¿Oscura?, ¿negra?"
"Exacto. ¿Qué ves cuando cierras lo ojos o cuando estás en un lugar de noche sin ninguna luz encendida?"
"Oscuridad. Negro."
"Así es. Aun cuando todo sea oscuridad, ves algo. Tus ojos siguen haciendo su trabajo de mandar una imagen a tu cerebro. Ahora, trata de ver con tu espalda, ¿qué ves?"
"¿Qué?"
"Lo que dije, trata de ver lo que hay detrás de ti con tu espalda. ¿Qué ves?"
"Nada… Nada, Levi."
"Ahí lo tienes. Mis ojos son como tu espalda o cualquier otra parte de nuestro cuerpo. No sé lo que sea la oscuridad pues nunca la he podido ver, solo siento. No hay una imagen en mi cerebro, solo sonidos, olores sabores, sensaciones, ¿sueño? Sí, ¿qué sueño? Sonidos, olores, sabores, sensaciones… Un ciego no está en oscuridad, un ciego está en un espacio… o algo así…" Concluí.
"Vaya… Ahora que lo dices, nunca me había puesto a pensar y es tan lógico y obvio lo que me acabas de responder… Gracias por sacarme de mi ignorancia, Levi." Dijo mientras tomaba mi mano y le daba un ligero apretón para acto seguido volver a soltarla.
Esa acción me tomó por sorpresa y solo sentí un poco de calor en mi rostro.
"Atracción pura y limpia." Fue lo que se mantuvo en mi mente luego de eso y el resto de ese día.
Mikasa se había vuelto bastante cercana a otra chica del salón, Sasha y en algunas ocasiones ella se nos unía durante el almuerzo. Debo admitir que en un principio me molestaba su presencia, pero luego me acostumbré a las irreverencias de la chica.
Poco a poco más compañeros se fueron agregando y pasé de ser el chico ciego que tomaba en solitario su almuerzo en el salón a uno que pasaba cada día ese momento con diferentes personas.
Consciente estoy que todo se debió a que ellos querían pasar más tiempo con Mikasa y no los culpo. Conocí un poco más los gustos y personalidades de mis compañeros y ellos la mía… En parte.
Sucede que, ellos siguieron recibiendo en mayor medida mi "personalidad escudo", esa que le mostré a Mikasa el día que llegó a mi vida. Creo que mi personalidad escudo era más carismática, pero no dejaba de ser fingida.
Mikasa era la única que estaba conociendo mi verdadera personalidad, incluso ella es la única persona, a parte de mi madre, que sabe la razón por la que uso vendas en mis ojos.
Fue en mi casa, la había invitado a comer pues me había dicho que sus padres habían salido y que lo más probable era que ella tendría que preparar su comida… lo cual le daba demasiada pereza…
Mi madre había salido, siempre comemos juntos por lo que le pedía Mikasa que esperáramos a mi madre para comer los 3 juntos. Estábamos en la sala, yo tumbado perezosamente en el sofá y ella probablemente sentada en el sillón. Mikasa había encendido el televisor y cambiaba constantemente de canal buscando algo que le llamara su atención. Finalmente se detuvo en un canal de música.
FLASHBACK.
"Levi…" Noté un poco de nerviosismo en su voz. Se avecinaba una conversación seria…
"Dime."
"Hay algo que he querido preguntarte hace tiempo porque me causa mucha curiosidad…"
"Pregunta."
"Tengo miedo de meterme en un tema sensible para ti…"
"Bueno, si es el caso, haré uso de mi derecho a no responder. ¿Te parece?"
"No quiero molestarte…"
"Mikasa, me molesta ahora que le estés dando muchas vueltas y me molestará más si no haces la jodida pregunta de una maldita vez, ¿comprendes?"
Sí, parte de mi verdadera personalidad es ser alguien con muy poca paciencia y con un vocabulario bastante "florido" el cual me costaba mucho contener con ella. Por alguna razón me daba pena hablar así frente a ella.
"Está bien." Se apresuró a responder. "¿Por qué usas vendas en tus ojos todo el tiempo? Cuando te conocí, creí que te habían operado recientemente o algo similar a eso, pero con el pasar del tiempo y conversando contigo que no es así, entonces me he estado preguntando eso."
Admito que la pregunta me tomó por sorpresa y que era algo que no me gustaba recordar (aun cuando al ponerme las vendas todas las mañanas lo recordaba inevitablemente) pero no me podía negar a responder esa pregunta. No a Mikasa.
"Como ya sabes, soy ciego de nacimiento. Durante mi tierna infancia no tuve problemas por ello, solo era cuestión que mis padres hablaran con las educadoras (eso en preescolar) y luego con los maestros al entrar a primaria… Los maestros explicaban a mis compañeros mi condición y eso era todo. A esa edad la mayoría somos empáticos… sin embargo a la edad de 7 años comencé a notar algunas risas de compañeros cuando me acercaba, de algún modo supe que se trataba de mí, que se burlaban de mí pero, no sabía por qué… Lo peor no fueron las risas, lo peor fue cuando hice llorar a una niña pequeña, posiblemente hermana menor de alguno de la primaria. Solo recuerdo haber ido caminando a la salida, a encontrarme con mi madre en el punto en el que siempre la encontraba, cuando sentí un golpe en mi abdomen y luego tropecé… debo suponer que caí a lado de la niña y en algún momento ella me vio a la cara… Soltó un grito de horror y me empujó lejos de ella, luego escuché su llanto y poco después su madre llegó preguntándole qué pasaba, hubo unos segundos en los que solo escuché a la niña balbucear en medio de su llanto "monstruo" y luego a la madre decir "no te asustes, es solo un niño cieguito, por eso tiene sus ojos así." Avergonzado me levanté y empecé a correr sin saber a dónde me dirigía, tropezando cada 3 pasos y empujando a diestra y siniestra hasta que choqué con algo. Dice mi madre que fue un muro. Me desmayé. Cuando desperté supe que no estaba en mi casa, olía raro, pronto me di cuenta que estaba en el consultorio del doctor Jaeger, mi madre me había llevado ahí luego de encontrarme tirado y sangrando de la frente, tenía una herida en la ceja derecha. Mi cabeza dolía, en especial en esa parte, me toqué y tenía puestas gasas… Mi madre habla con el doctor, él le decía algo de que las heridas en la cabeza suelen sangrar mucho aunque sean cosas pequeñas y que de cualquier modo estaría al pendiente de mí para descartar alguna secuela por el golpe que me había dado. Decidí hablar.
CONSULTORIO DEL DR. JAEGER, 2002.
"Mamá, ¿cómo son mis ojos?"
"Hermosos mi vida."
"¡Mentirosa! Los niños de mi escuela se ríen de mí cuando me acerco y a la salida asusté a una niña y comenzó a llorar diciendo que soy un monstruo, luego su mamá le dijo que yo era ciego, que por eso mis ojos son así, dime mamá ¿cómo son mis ojos?"
2013.
Mi madre no supo cómo responderme, pero el doctor Jaeger sí. Se llama estrabismo, no es algo exclusivo de los no videntes, tiene varias causas, pero en mi caso es por mi ceguera. Mis ojos, al no estar enfocados en ver algo, usualmente están en constante movimiento y no están coordinados. Cuando paran, no lo hacen en una misma dirección. El doctor recomendó a mi madre que yo comenzara a usar lentes oscuros, para evitarme malos ratos. Así que comencé a utilizarlos, pero seguido los perdía o se me caían y las risas volvían. Mi madre me colocaba una venda por las noches para evitar que se cayera la gasa que cubría mi herida en la ceja, por lo que tuve una idea, ya que las gafas no funcionaban, una venda era lo que necesitaba. Así que una mañana le pedí a mi madre que me vendara los ojos… y desde entonces uso las vendas.
Mikasa me había escuchado sin interrumpir, aun cuando ya había terminado de hablar ella se mantuvo en silencio unos momentos más hasta que escuché que se levantó de su asiento y al instante ya me estaba tomando de las mejillas.
"Oye…"
"Quiero verlos."
"¿Qué?"
"Quiero ver tus ojos. Tu madre te dijo que son hermosos, quiero verlos."
"No seas ridícula Ackerman… Las madres siempre dirán que sus hijos son los más hermosos, si no lo hacen ellas, ¿quién más lo hará?"
Mikasa no soltó mis mejillas.
"Qué remedio." Solté derrotado. "Está bien, tú ganas."
Mikasa soltó su agarre y yo me incorporé en el sofá. Comencé a aflojar mis vendas tardándome mucho más de lo que usualmente me lleva hacerlo. Solo bastaba que las soltara de mis manos y las dejara caer pero, realmente tenía miedo de hacerlo.
"Levi…" inquirió.
"Ya, ya…"
Bajé las vendas y abrí los ojos. Escuché como soltó un poco de aire por la impresión…
"Te dije que…"
"Levi… ¡tus ojos!"
"Sí, sí, lo sé…" empecé a decir mientras llevaba mis manos a colocarme las vendas de nuevo.
"¡Realmente son hermosos!" Dijo al tiempo que de nuevo me tomaba de las mejillas, esta vez podía sentir su aliento cerca de mi cara y pude percibir más que nunca su aroma a gardenias.
"¿Qué?"
"Wow, son azules, ¡no! Grises… ¿o son plata? Aunque veo algo de oliva…"
"¿Qué rayos dices, mujer?" Dije queriendo zafarme de su agarre pues comenzaba a sentir como el calor iba poco a poco invadiendo mi cara.
"Es curioso. Están fijos, pareciera que me ves intensamente y eso llega a intimidarme… mejor dicho, a apenarme…"
"¿Apenarte?"
"Me gusta empezar a creer que realmente me estás viendo así, Levi…"
Después de eso sentí como poco a poco fue guiando mi rostro con el agarre de sus manos y pude sentir un leve cosquilleo en mi cara causado por su cabello y su aliento concentrarse cada vez más en mis labios al punto que sentí un leve y brevísimo rose de nuestros labios…
"¡Estoy en casa, cariño! Perdón por la demora."
Realmente estaba a punto de recibir mi primer beso y mi madre había llegado justo a interrumpirlo…
Mikasa al escuchar la primera sílaba soltada por mi madre soltó mi rostro y escuché que había caído en la alfombra de la sala.
"Oh, aquí están."
"Buenas tardes señora Ackerman. Mi nombre es Mikasa, un gusto en conocerla. Perdón por la molestia de mi visita."
"Oh, pero qué chica tan encantadora. Por favor solo llámame Kushel y por el contrario, me da mucho gusto que por fin mi hijo haya traído un amigo a casa… ¡Levi! Tus vendas…"
No era de extrañar que mi madre se sorprendiera de verme sin las vendas puestas, solo me las quitaba para dormir y bañarme. Ni siquiera en mi propia casa estaba sin ellas.
"Creo que las apreté demasiado en la mañana. Solo me las iba a colocar correctamente, mamá."
"Oh, es eso… Pero bueno, ustedes chicos deben estar hambrientos como yo, pasemos a comer."
Mikasa y mi madre se llevaron bien desde el primer momento. Mikasa pasó buena parte de la tarde con nosotros hasta que el sol comenzó a caer. Mi madre se ofreció a llevarla pero ella se negó. Mi madre dejó de insistir con la condición de que Mikasa nos llamara en cuanto estuviera en su casa, solo para hacernos saber que había llegado sana y salva.
A los 30 minutos el teléfono de la casa timbró, mi madre respondió y saludó alegremente a Mikasa, al escuchar eso me fui más tranquilo a mi habitación.
"¡Levi, levanta tu teléfono. Mikasa quiere hablarte!"
Lo hice y pude escuchar como mi madre colgó el teléfono de la sala.
"¿Hola?"
"¿Levi?"
"Ajam…"
"Gracias por la invitación. Fue muy agradable pasar la tarde con ustedes y tu mamá cocina delicioso."
"No tienes nada que agradecer…"
"También, gracias por contarme la historia del porqué de tus vendas."
"Uh, bueno… yo…"
"Tienes unos ojos hermosos, Levi Ackerman. Tu madre no lo dice solo porque seas su hijo…"
"Bueno, gracias, creo…"
"Levi…"
"Dime."
"Eres muy atractivo."
"Woah, ¿A qué viene eso?"
"Bueno, yo… no sé… Supongo que consideré mi deber decírtelo."
"¿Deber?"
"¡Sí, deber! Hasta mañana."
"Espera, Mikas…"
2018
Mikasa colgó antes que pudiera decirle algo más. Realmente quería preguntarle si había intentado besarme o había sido todo una malinterpretación mía, tal vez solo quería ver más de cerca.
"Otro de los símbolos de la gardenia es el amor secreto existente entre dospersonas." Fue lo que se me vino a la mente al recordar el cómo había disfrutado de su fragancia concentrada.
Amor secreto. Sonreí ante eso. ¿Así que así es como se siente estar enamorado? Yo podía ser algo asocial, pero no era estúpido como para no reconocer que sentía una fuerte atracción por Mikasa e incluso algo más profundo que eso, y tal vez, solo tal vez estaba la posibilidad latente de haber sido correspondido.
Todo era demasiado perfecto para ser verdad…
