Spike el gran y poderoso Casanova


A la mañana siguiente en Ponyville la nieve cubría la mayor parte del territorio de Ponyville, la granja de los Apples no era nada fértil en esas fechas, menos mal que se habían preparado cultivando a tope toda la primavera y verano, ahora tenían comida a montón, por lo que los locales de manzanas, pasteles, frituras, comestibles en general, estaban bien surtidos en cuestión a alimentos.

Y al parecer a la gente le venía bien esto ya que las calles estaban llenas de ponis comprando, negociando, incluso haciendo trueque.

-¡Una gallina por esos tomates!- gritaba una poni anciana.

-Señorita, ya le dije, no aceptamos gallinas.- intentaba pacientemente el vendedor de tomates.

-¡Tome mi gallina!- seguía la anciana gritando y agitando la gallina en la cara del vendedor.

Y eso se vivía en las tierras de Ponyville, un ambiente un tanto rustico, o completamente rustico, la atención de la mayoría de los ponis se habría centrado en la llegada de un carro de madera impulsado por una unicornio color azul y un cabello blanco con tonos azules.

"Maldita sea"

Se lamentaba mentalmente Trixie.

"Estas malditas ruedas hacen que me duela el estómago, nunca debí confiar en ellas, nota mental, me vengaré después"

Caminaba a paso apresurado, no quería que nadie la viera y empezaran a lanzar tomates… ¡Esos malditos tomates!.

Lentamente se acercaba a la plaza principal en donde daría su actuación, por lo menos estaría alejada de los puestos de comida en donde podían conseguir tomates u otro tipo de frutas y verduras arrojadizas.

-¿Quién es esa?- preguntó una anciana a las espaldas de Trixie.

-¿Quién?... Esa es Trixie, una farsante…- respondió un anciano sin darle tanta importancia.

-¡Es Trixie!- gritó el mismo anciano después de pensarlo un rato

Todos y todas las Ponis rápidamente voltearon a donde trixie se encontraba, sin embargo, contrario a lo que Trixie creía, no le arrojaron tomates, de hecho, todos empezaron a pisotear el suelo en forma de aplauso.

-¿Q-que pasa aquí?- preguntó Trixie algo confundida.

-¡Habló!- Un poni anónimo gritó

Todos empezaron a galopar con más intensidad aun.

-La gran y humilde Trixie está confundida, por favor, explícamelo… Tu.- dijo Señalando a un anciano.

-Eh… no lo sé, yo solo seguí el juego-

-Bien…- Trixie suspiró –Quien sea, díganme porque no me están arrojando productos variados-

-Eres una celebridad, al parecer a la gente le gustó tu forma de ser humilde y te perdonó… después de casi destruir Ponyville-

-Eso no tiene mucha lógica-

-¿A quién le importa? ¡ERES TRIXIE!-

Todos empiezan a galopar de nuevo.

Trixie, no acostumbrada a este tipo de trato de la gente, mucho más después de que fue humillada en público por Twilight, solo hizo lo que mejor le salía.

-Bien, pues la gran y… poderosa Trixie necesita un par de cosas para empezar con su Show de magia, necesito uno o dos asistentes- Dijo en voz alta Trixie, sin embargo al pensarlo de nuevo se arrepintió rápidamente.

Dos chillidos molestos se hicieron presentes pasando entre la gente, eran dos pequeños potros, uno alto naranja y otro color Azul cadete, bajo y obeso.

-¡Nosotros seremos sus asistentes gran y poderosa Trixie!- dijo el pequeño poni con unas tijeras de Cutie Mark.

-Dios mío…- Trixie se tapó la cara con su sombrero.


Biblioteca


Spike se había levantado temprano ese día para poder hacer todos sus deberes y poder hacerle el desayuno a Twilight para poder tener el día libre, le gustaba tener el día libre, podía hacer lo que quisiera, y quería pasear por el parque.

-¡Spike!, ¿en dónde estás?- Twilight se había despertado, se le podía escuchar desde la cocina.

-¡Aquí Twilight, estoy haciendo el desayuno!- gritó de regreso Spike

Twilight escuchó esto y empezó a bajar las escaleras

-Que bien, ¿Qué haces?-

-Caliento el sartén- respondió Spike

-Lo sé, ¿Pero qué?- volvió a preguntar

-…El sartén-

-¡Spike!-

-He he tranquila, estoy jugando, hago huevos con tocino- Dijo riendo Spike

-Bien- Twilight suspiró sentándose en la mesa -¿De dónde conseguiste tocino?-

-No te lo diré, le dirás a Fluttershy y ella no me hablará en meses-

Twilight estaba en shock -…¿Spike?-

Spike se atacó de risa de nuevo –Es broma Twilight, lo vendían en el mercado-

-Estas muy bromista este día Spike, ¿algún motivo especial?-

Spike se hizo el inocente –Bueno… si, de hecho-

-¿Qué sería?-

-¿Puedo tener el dia libre?, ya terminé todas las tareas de la biblioteca- Spike suplicó de rodillas –Mira, incluso leí por ti tus libros- dijo mostrándole toda una pila de libros desordenados.

Un nuevo suspiro se dio en la boca de Twilight… -Bien, supongo que te lo mereces-

-¡Gracias!- Spike dijo alzándose a los brazos de Twilight y abrazándola –Te juro que no te arrepentirás, mañana acomodaré toda la biblioteca yo solo-

-No creo que sea una buena…- Twilight no pudo terminar su charla ya que Spike salió corriendo de la biblioteca.

-Oh Spike…- Twilight suspiró una vez mas y se sentó en la mesa… Olía mal la biblioteca, al parecer Spike no había trapeado bien el suelo antes de irse… no… Olía a… quemado…

-¡Demonios!- Twilight corrió al sartén mientras que con un extintor extinguía el fuego que estaba en su interior.

-¡Uff, Spike!- gritó mientras seguía extinguiendo el fuego.


Continuará…

Gracias por seguir la historia, en el siguiente capitulo Trixie se encuentra con Spike, tengan paciencia hermanos, solo un pequeño Spoiler.

Un beso negro a todos.

-EMVARE