Visita al medico
"...Nunca ir al doctor es facil, en especial para Marianella..."
-Ay... duele, Dios santo y su madre -decia Marianella conteniendo para no mandar a la mierda a todo el mundo.Todo había comenzado bien para ella ¡Es más! Podría decirse que había sido un día genial algo sin duda muy inusual en su vida.A tempranas horas de la mañana había recibido la noticia de que sus profesores se ausentarian por ende ella sólo tendría que ingresar de 13:20 a 15:30 para sus clases de danza.Después de celebrar el poder descansar un poco más, y despedirse de sus amigas, llegó a su casa y se tiró en su cama.Sus ojos se cerraron pidiendo el sueño que tanto le hacía falta pero...Una hora después- ¡Me duele Mena! Me duele - se quejaba la bailarina mientras se sostenía con fuerza la panza, en un intento de aliviar el dolor que la agobiaba- No te preocupes mañana iremos al medico -esaa simples palabras fueron mas que suficiente para que la bailarina dejara su dolor de lado por ubos segundos-¿Médico? -pregunto deseando haber escuchado mal-Llevas dos días en cama sin poder moverte debido a ese dolor o vas al medico o esperas un milagro del espíritu santo, vos elegís -dijo Mena con una "dulce sonrisa" en su rostro- ¿Me vas a llevar igual aunque yo diga que no, no?- Exactamente, que inteligente que sos -dijo con sarcasmo la escritora mientras se cruzaba de brazos-Odio los médicos -le hizo saber esperanzada de que su gemela no la llevará-Una lástima, acabo de sacar turno - le informó orgullosa -Asi que... -sus rostro angelical cambio a uno totalmente diferente, mientras gritaba como si se tratará del más cruel demonio - ¡Vas a ir al medico a si tenga que arrastrarte hasta el auto y atarte en el asiento! ¿Entendiste hermosa? - Marianella asintió temerosa provocando la sonrisa de su gemela -Entonces que descanses Mari mañana va a ser un largo dia - Mena se acercó y depósito un suave beso de buenas noches en la frente de su gemela y abandonó la habitación.
Al día siguiente...
- No ni loca, ni en pedo ¡Sueltame Mena! -Marianella trataba inútilmente de soltarse del agarre de su gemela, mientras está la arrastraba por un largo pasillo-¡Ya callate!Marianella si que era dramática cuando se lo proponía, no había dejado de rogar desde que habían salido argumentando que ya se sentía un poco mejor y que no veía la necesidad de ir al medico-¡Es que no quiero ir! -harta de los gritos de su gemela Mena se da vuelta y la encara. Sólo existía una forma de convencer a la bailarina para que esta se dejara examinar... Amenazarla con el colegio.Marianella era una alumna muy responsable o como a ella le gustaba decir insoportable, había que obligarla a faltar. Esta chica no entendía que cuando uno estaba enfermo debía a veces dejar sus obligaciones de lado aunque sea por 24hs y ponerse como prioridad a uno mismo. Pero eso parece que era imposible en la bailarina, ya había perdido la cuenta de la veces en donde su gemela se levantaba con fiebre, tos o hasta con vómitos he iba igual.
"No puedo faltar Mena, además estaré bien, no es para tanto"
Siempre minimizando las cosas, sin duda está chica era su dolor de cabeza permanente. Igualmente no le era de extrañarse esa actitud por parte de su gemela. Marianella toda su vida hizo danza y con el paso del tiempo sus profesores se volvieron cada vez más exigentes, lograban de cierta forma disciplinarte hasta el punto de que te asustabas por no a ver conseguido un vestuario que te pidieran o ir enferma a clase para que no te saquen de una coreografia.Con los años no hacía falta que te digan que traigas pollera de ensayo o te ates el pelo para bailar, Marianella lo hacía de forma automática, ya se había acostumbrado. Y a pesar que esa "diciplina" de cierta forma le ayudo, a veces le terminaba jugando en contra.-Ya faltaste dos clases ¿No querrás seguir faltando verdad? -cuestiono Mena provocando que su gemela al fin se callara -Si mal no lo recuerdo, mañana tenes desde 9:30 hasta 17:30 clases de danza con Fernanda y con Laurita, está comenzado todo el armado para el teatro, sería una lástima que faltará por no - la escritora no pudo continuar que ya tenía a su gemela arrastrandola a ella mientras miraba los números de la puerta del consultorio- ¡Ni loca voy a faltar mañana! -dijo decidida Marianella provocando una sonrisa en la ojiazul que veía triunfante como se había salido con la suya.
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-Siguiente...-Nos toca a nosotras -Mena se paró dispuesta a entrar al consultorio hasta que se da cuenta que su gemela seguía petrificada en la silla de "la sala de espera" - Marianella veni -dijo entre dientes harta de todo esto ¡Como era posible que le tuviera miedo a los médicos con 17 años encima! -No puedo creer que tenga que hacer esto -susurro para luego acercase a su gemela y tomarla del brazo -Esta me las vas a pagar -dijo a medida que arrastraba a la joven mujer
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-Veamos recuestate en la camilla -un hombre mayor de bata blanca examinaba a la bailarina, con sus manos comenzó a tocarle la panza mientras le preguntaba si sentía molestia en alguna zona en específico - No es el apéndice, tampoco el hígado... ¿Se alimenta bien? - le pregunto a la escritora- No realmente, casi nunca está en casa así que es usual que coma una hamburguesa en la calle -respondio con sinceridad Mena -Ademas de que es bastante exquisita con la comida, no le gusta nada que no sea dulce o golosinas-Mena -le reprocho la bailarina-Es la verdad-Tiene el intestino inflamado, tendrá que hacer dieta por algunos días - le informó el medico mientras se sentaba nuevamente detrás de su escritorio-Dieta -odiaba hacer dieta, además de que casi ninguna fruta o verdura le gustaba por lo cual le era imposible llevar una "buena alimentancion"-Nada de lácteos, ni harinas, que coma frutas y verduras frescas - la escritora escuchaba atenta cada palabra mientras el hombre anotaba todo en una receta - Que tome una buscapina para el dolor cada ocho horas, y estará mejor dentro de unos días-Gracias doctor -agradecio la escritora mientras agarraba el papel que el medico le ofrecía-¿Podré ir a la escuela mañana? ¿Hacer actividad física? -si hubiese tenido un sartén en la mano no hubiese dudado ni un segundo en darse lo contra la cabeza a su gemela ¡Como puede ser que aún estando enferma a ella sólo le preocupara las clases de danza!- No veo el inconveniente que vallas, estarás bien -el hombre se paró y saludo a ambas jóvenes antes de que está antes retirarán por la puerta
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- ¿No voy a poder comer chocolate no? - ni bien Marianella terminó de decir eso un hermoso chichon del tamaño de una pelota se asomó en su cabeza -Eres mala Mena -le dijo adolorida mientras se llevaba la mano al lugar del impacto-Y vos sos una idiota - le respondió la escritora bajando la mano
Fin
Hola mis queridos lectores ¿Como estan? Realmente espero que bien ¿Que les ha parecido el capitulo? Sinceramenteespero que les halla gustado, a medida que valla pasando el tiempo, Mena y Marianella vivirán situaciones de humor y hasta a veces de drama... No nos olvidemos que deben aprender una lección muy importante ¿Cual sera? Bueno eso sin duda lo sabremos en los siguientes capitulos... Nos leemos, Mena
