Necesidades de seguridad
Seguridad, ese era un apelativo que muchas personas utilizaban para describir a Hermione Jane Granger, sin embargo, cualquiera que la viera en ese momento sin duda podría cambiar de opinión.
-Maldito orgullo...-se reprochaba Hermione apretando los dientes, su vida estaba tan bien y entonces tenia que abrir su bocota.
-Vamos Hermione, tu no sabrías lo que es diversión ni aunque te bailara enfrente...-le pico Ron a la castaña
-Claro que si se, el que no me guste montar a 15 metros sobre un palito de madera, no es sinónimo de aburrimiento si no de cordura...-respondió la aludida enfadada.
-Seee...claaaaroooo...-siguió el pelirrojo con gesto incrédulo.
Y asi comenzó todo, la chica se sentía realmente tonta, ya habían tenido barias discusiones por el hecho de que a sus amigos les matara el Quidditch y a ella no le moviera ni un pelo, el punto es que empezaron a discutir y termino todo, con Hermione gritando furiosa y proclamando que ella no detestaba el Quidditch por que no lo supiera jugar , si no por que era soporífero, y al final, reto a Ron a un juego uno a uno el próximo fin de semana.
Asi que, tomando la responsabilidad de su impulso, pidió prestada su saeta a Harry y marcho rumbo a la biblioteca por todos los libros sobre el endemoniado deporte que pudiera encontrar, después de tres horas de "consulta literaria", se armo de valor y desfilo rumbo al estadio. La mayoría de los estudiantes con que se topo, la veían como si le hubiera salido otra cabeza...¿Granger con una escoba?, ¿a quien se la abra decomisado?,eran pensamientos que cruzaban por la mente de los trausentes a los que la chica ignoraba olímpicamente.
Con decisión se paro en la orilla del estadio, y se acomodo en unas gradas para colocarse las protecciones que Ginny le proporciono junto con su guía, la cual Hermione rechazo gentilmente, pues no queria hacer el ridículo enfrente de nadie. Ahora lamentaba eso ultimo enormemente, pues tenia que reconocer que el Quidditch no se le daba muy bien, pero que demonios, ni siquiera le gustaba volar, y ahora tendría que aprender sola, pues desde que paso por un pelo en primer año la clase de vuelo, se prometió jamás subir a otra escoba en su vida si podia evitarlo. Y verla ahora, metida en tal señor dilema por una apuesta era irrisorio.
La verdad es que no entendía que le pasaba, ella siempre fue distinguida por su temple y mente fría y ahora en un solo día, ya estaba hasta el cuello con las mentadas apuestas en consecuencia de sus impulsos, Malfoy...sin querer, la imagen del Platinado Sly voló a su mente, y con ello la "deuda" que tenia con el. En realidad que esto la preocupaba, últimamente su temperamento estaba mas cambiado, por momentos la euforia la invadía y en otras ocasiones una tristeza inmensa llenaba su corazón, esto la hacia sentir culpable, pues desde hace bastante tiempo que todo estaba mas que tranquilo, pasada la batalla final y todo volvio a la normalidad, sin embargo se sentía,...bacía.
Y ahora, estaba atrapada en su rutinaria vida, desde que descubrió que era bruja cada año era una ventura y ahora que podia disfrutar de una vida adolescente "normal" se hallaba perdida, ahora podia tomar importancia a cosas como, que ropa usar..., a donde ir el fin de semana,...¿con quien?, uff...ya se estaba desviando del tema otra vez, el punto, es que cada día era mas extraño que el anterior y de ser la chica que ignoraba totalmente las inmadurases del resto, ahora estaba atrapada en una situación provocaba por ella misma al responder a las provocaciones de Ron y Malfoy.
-Que hambre tengo...- se dijo Draco Malfoy, siendo apoyado por un rugido de su estomago, las clases ya habían acabado y el, gracias a su absurda apuesta con Granger decidió salir a dar un paseo mientras todos los demás comían. Grande fue su sorpresa al llegar al margen del campo de Quidditch, pues al parecer no era el único en saltarse las comidas, y mira como será el destino que el otro ocupante de los terrenos era nada menos que Hermione Granger, pero no estaba sola, tenia su vista clavada en el suelo y su expresión era de extrema concentración o enfado, la duda pudo mas que la prudencia y se acerco hacia la castaña con andar tranquilo para averiguar que tenia de interesante el césped y por que la chica lo estudiaba tan exhaustivamente.
Una sonrisita le invadió el rostro al entender la escena y decidió hacerse notar.
-Por mas que te le quedes viendo, no subirá hasta que le digas arriba- Se burlo Draco, haciendo clara referencia a la escoba que Hermione mataba con la mirada.
-Eso ya lo se Malfoy-respondió la chica secamente pero sin despegar la vista del objeto volador.
-Y que esperas...¿que el palo germine al contacto con el pasto?, no sabia que ahora también eras ecologista Granger.-Ironizo el platinado burlándose de su falta de acción.
-No seas capullo, en el libro decía que primero que tienes que hacer, es conocer tu vehículo y familiarizarte con el, para...- pero no terminamos de saber para que, pues el joven Malfoy decidió que ya era mucho de palabras y era hora de la acción, asi que con rapidez inusitada se coloco a un lado de la escoba, puso la mano derecha enzima y grito con decisión:
-¡Arriba!
Enseguida la escoba quedo suspendida a su lado y el tomo a la castaña y la subió, para después el hacerle compañía quedando atrás.
-¡¿Pero que pretendes hurón?!- grito la chica mas sorprendida que enfadada.
-Ah, ah, ah, Hermione, nada de insultos- dijo simpáticamente Draco moviendo su dedo índice de un lado a otro cual abuelita regañando a su nieto favorito. Aprovechando que la chica no respondió pues seguía asimilando lo que acababa de pasar, procedió a explicar.
-Veras, la mejor manera de tomar la escoba es asi- explico el chico tomando las manos de la castaña por detrás y colocándolas a dos manos de la punta de la escoba- asi no resbalaras y tendrás una buena estabilidad ¿ves?-de pronto se dio cuenta que la chica estaba muy tiesa, ¿se desmayo?-¿Hermione estas bien?- pregunto dudoso.-¿Hermione?
-Asi que es cierto...-musito la chica en voz baja, que si no fuera por que estaban tan justos, no la hubiera escuchado-me...me dijiste Her..mione-termino en un tono como de shock.
-Pues...asi te llamas-respondió el chico sin comprender cual era el alboroto y preocupado por el comportamiento de inferí que lucia la castaña.
-¡Cierto!- exclamo la chica alegremente , decidió que si el podia comportarse amable definitivamente también ella, y dejo de lado el hecho de que le estaba diciendo por su nombre, no Granger, si sabelotodo ni...sangre sucia, simplemente Hermione, y por alguna razón eso no la molestaba, al contrario, le causaba una sensación de bienestar, y para ser honestos el que estuviera con ella en la escoba guiándola, la hacia sentir algo que tenia mucho no experimentaba. Protección.
La tarde se les bino enzima, y después de 5 horas Hermione ya volaba medianamente aceptable, Draco seguía sin poder creer que la chica tuviera tal habilidad para sufrir accidentes que haría que Neville Longbottom se sonrojara, en lo que llevaban entrenando, el platinado le dio una vueltas a la castaña para que le perdiera el miedo a las alturas, después cuando creyó que ya estaba lista para intentarlo sola, el bajo, ahí empezó el desastre. Apenas se levanto unos metros y la escoba se descontrolo, asi que estuvieron unos minutos con Hermione gritando histérica y el heredero Malfoy persiguiéndola por todo el campo corriendo lo mas rápido que sus piernas le permitían, hasta que recordó que era el ultimo eslabón de una larga cadena de magos y saco su varita, logro ponerla a salvo, y asi siguieron con incidentes similares.
Después de varios raspones, rescates de árboles y contusiones leves, decidieron que ya era demasiadas emociones en un día, asi que Hermione bajo por ultima vez de la escoba y se acerco a Draco, caminando como baquero (manteniendo sus piernas lo mas separadas entre si), el chico aguanto una carajada al ver esto y en un arranque de caballerosidad extendió la mano para ayudarle con la escoba.
La castaña se la entrego agradecida, pues sus piernas apenas la sostenían, merlín! Era mas complicado de lo que sus amigos lo hacían parecer.
Apenas dio dos pasos y sus piernas se doblaron, causando que ella cayera, sin embargo no alcanzo a tocar el piso, pues un par de fuertes brazos la detuvieron, por instinto giro el rostro para ver a su salvador y se quedo hipnotizada por un par de espejos grises que le sostenían la mirada, Draco esta a un palmo de distancia y no parecia que ninguno de los dos pensara moverse, una gota de agua callo en la frente del chico y rompió la burbuja en la que se encontraban, en segundos se encontraban totalmente mojados e incómodos, se separaron hasta quedar a un metro de distancia. Hermione limpiaba césped imaginario de sus jeans, mientras Draco parecia interesado en memorizar los terrenos del colegio, fue cuando la realidad los golpeo en la cara, ellos dos, Hermione Jane Granger y Draco Lucius Malfoy, Gryffindor y Slytherin, Rojo y dorado, verde y plateado, habían convivido toda una tarde, sin peleas, sin insultos, por el contrario, se habían ¿divertido?, Hermione puso cara de terror al imaginar la reacción de sus amigos si se enteraban de eso, El rubio noto eso enseguida y temió, tubo miedo de que eso no se repitiera, tubo miedo de que esa sensación de felicidad que sentía nunca mas volviera, asi que antes de que la chica pudiera decir algo que arruinara ese momento, se armo de valor y actuó.
-Mañana, aquí a las 7- dijo con una seguridad que estaba muy lejos de sentir, y sin mas dio media vuelta, le entrego la escoba a Hermione y emprendió la marcha al castillo en medio de la lluvia.
La castaña estaba pasmada, sentía un gran cansancio tanto corporal, como en el corazón, ¿por qué se sentía tan perdida ahora?, ¿qué pretendía Malfoy?, sin duda esa actitud le agradaba mas, pero también la descolocaba, su cerebro trabajaba a toda maquina tratando de encontrarle una explicación lógica a su extraña conducta, entonces recordó su apuesta y trato de convencerse de que era un delirio inducido por la falta de alimento, ya que eso justificaría que no estaba en sus cinco sentidos y no tenia nada que ver con sentimientos...no, por supuesto que no.
Después de todo, ya lo decía la profesora de estudios Muggles, "según la pirámide de Maslow, los seres humanos tenemos varias etapas de necesidades, las primeras son las fisiológicas, sin ellas no podemos vivir, después están las de seguridad y blablablabla...bla...si no se cumplen nos sentiremos incompletos...vacios...bla...bla..."
Pero claro, los jóvenes generalmente ignoran las consecuencias de mas de tres días sin comer.
