Bad Romance
By : X-SweetNicotine-X
Disclaimer: Los personajes de South Park no me pertenecen, son propiedad de Trey Parker & Matt Stone. Los artistas y/o marcas mencionados tampoco son de mi propiedad.
Warning: Contendio yaoi o slash (boyxboy)
-x-x-Emm pues aquí está el siguiente capítulo de Bad Romance, dedicado para Maestro Jedi, muchas gracias por tu review, es un honor que leas mi fic, aunque confieso que si pensaba hacer un Stenny, la parejita principal en esta ocasión es otra hehehe conforme vaya avanzando la trama se sabrá,,, y si tengo un Bunny en camino! Espero subirlo pronto, su nombre será "Darling"…-x-x-
xoxo
Con un poco de suerte, llegó justo cuando sonaba la campana de inicio de clases, caminó rápido por los pasillos sin mirar a nadie. Estaba a punto de entrar a su salón, pero un par de brazos alrededor de su cintura lo hicieron desistir, tanto que había corrido para llegar a su primera clase y ni siquiera entraría. Un suspiro escapo de sus labios.
-Buenos días Stan…- Saludo sin mirarlo, reconocía perfectamente el perfume de su amigo.
-Hey Kenny…- Respondió hundiendo su rostro en el cuello del rubio- Me gustaría hablar contigo…- Kenny se giró para encararlo.- Es sobre Kyle…- El pelinegro bajó la mirada e inevitablemente el rubio suspiró de nuevo.
Marsh lo guió hasta los jardines traseros de la escuela, los que estaban cerca del gimnasio, donde lo llevó hasta un enorme árbol de sicomoro, donde ambos se sentaron después de limpiar un poco la nieve. El silencio se instalo rápidamente entre ellos, se veía desde lejos que a Stan le estaba costando mucho trabajo empezar a hablar. Kenny solo lo miraba de reojo.
-Bueno… tuvimos una pelea… ayer- soltó de pronto sin despegar la vista del suelo, Kenny levantó una ceja extrañado.
-¿Y…?- dejó de mirarlo, para buscar sus preciada cajetilla, el silencio de su amigo le dio tiempo para sacar un cigarro, bajar el pañuelo de su rostro y colocarlo lentamente entre sus labios.
-Es que… bueno… peleamos por ti…- El sonrojo en las mejillas de Stan era escandaloso y el cigarro del rubio termino entre la nieve.
-¿Qué?- Ni siquiera hizo el intento de levantar su marlboro- ¿Cómo que pelearon por mí? ¿Él sabe algo de lo de nosotros?
-N-no, no creo…
-¿Entonces?- miraba al pelinegro casi con desesperación, y él evitaba por todos los medios su mirada.
-Sabe que sales con Butters…- Kenny lo miró shockeado- y con Tweek…
La mirada del rubio se perdió en la nada, si Kyle comenzaba a averiguar mas, las cosas se podían poner feas con Cartman e indudablemente él y Stan estarían en problemas. Comenzó a divagar en sus pensamientos, tenía que inventar algo más o menos creíble para explicarse, el pelirrojo por desgracia no era nada tonto. ¿Estaba enamorado de los dos y no sabía por cual decidirse? ¿Lo hacía para obtener almuerzos gratis? Piensa Kenneth, piensa.
Fue el turno de Stan de mirar a su amigo con algo de preocupación. Aquellos ojos azules se iluminaron repentinamente causándole un sobresalto.
-¿Kenny?- Se inclinó hacia su amigo, quien sin más explicación empezó a reír- ¿¡Ken! Vamos viejo me estas asustando…
-¿No lo vez Stan? ¡Es perfecto!- Contestó con una enorme sonrisa pintada en los labios, Marsh le miró sin entender - Si Kyle sigue preguntándote sobre eso… no, espera... – Lo miro intensamente - Aun no me dices porque pelearon…
-Emm… - sus mejillas volvieron a colorearse- Le dije a Kyle que no te molestara, que tu debías tener tus razones… -Palideció de un momento a otro- Y él me dijo que estaba loco por defenderte y comenzamos a gritarnos -Suspiro - Me gritó que siempre estaba de tu parte y bueno, al final dijo que si quería podía unirme a tu lista de enamorados, pero que a él lo dejara en paz…
Kenny lo miro un largo rato sin decir nada. Stan comenzó a asustarse, ¿Había dicho algo que no debía? La culpabilidad ya había comenzado a llenar sus ideas, cuando sintió de repente como sus labios eran sellados por los del rubio, cerró los ojos y se dejo llevar por el mar de sensaciones que lo asaltó y pasó sus brazos alrededor de la cintura de su amigo por segunda vez en el día juntando sus cuerpos despacio, Kenny no perdió tiempo y paso una de sus manos por detrás de la nuca del pelinegro, pegándose más a él y logrando de paso introducir su lengua en la boca ajena.
¿Cómo demonios le hacía Kenny para besar tan de poca madre? Era la pregunta que siempre lo asaltaba. Si lo besaba así, solo siendo amigos ¿Cómo lo besaría si fueran algo más? Un débil gemido escapo de sus labios al imaginarlo.
Kenny sonrió dentro del beso, lo había escuchado claramente, rozó suavemente la entrepierna del co-capitán del equipo de futbol americano con su mano libre, haciendo que éste soltara otro gemido y arqueara su espalda inconscientemente en busca de más contacto, le encantaba tener al pelinegro de aquella manera.
Con gusto lo haría con Stan en aquel instante, corto el beso y abrió los ojos lentamente esperando ver el característico sonrojo de su amigo y en se sorprendió al encontrar a alguien más en su lugar, su imaginación debía de estarle jugando una mala pasada, ¡Él no podía estar ahí! ¿O sí?
Alucinado acaricio aquel rostro con ambas manos, el pelinegro suspiro pesadamente, podía sentir la suavidad de su piel así que lógicamente era real, Kenny sonrió maravillado ante su descubrimiento y cuando aquellos parpados se abrieron dejando al descubierto aquellos profundos ojos ámbar, beso de nuevo aquellos labios, esta vez con más delicadeza, temiendo que su espejismo se rompiera en cualquier momento, unas manos se colaron por debajo de su camiseta y el rubio se dejo hacer, habrían seguido así de no ser por el insistente sonido del un celular que les corto de lleno la inspiración.
-¿Qué mierda?- Se las arreglo para sacar el aparato de su bolsillo sin dejar de besar el cuello de su acompañante, miró la pantalla sin mirarla en realidad y contesto la llamada dispuesto a matar a quien fuera que se atreviera a interrumpirlo.
- ¿Bueno? - El pelinegro rió con la cara que puso y Kenny lo calló con un beso, como le encantaba aquella risa grave… - Ajá- El rubio se alejo lentamente, y cuando unos expresivos ojos azules lo miraron con confusión, se separo de golpe de su amigo, se enderezo y algo nervioso comenzó a arreglar su ropa, se levanto del suelo, el pelinegro dudó.- ¿Qué? ¡No juegues conmigo! ¿Dónde carajos estas?- Volteo para todos lados y Stan se levanto rápidamente - ¡Hijo de puta! Si, si. Te esperamos aquí… ¡Bye!
-¿Quién era?- pregunto en cuanto Kenny corto la llamada.
-El pendejo de Damien, dice que nos puede ver desde donde esta…- Stan se sonrojo por milésima vez.
Kenny maldijo una y otra vez su falta de discreción, gracias a Dios había sido Damien quien los había pillado, no quería imaginarse que hubiera pasado si hubiera sido alguien más, sin contar que acababa de confundir de nuevo a Stanley…
Se cubrió el rostro con ambas manos en un gesto de desesperación, aunque salía con ocho personas diferentes, no podía olvidarse de él ni de su mirada intensa, miro de reojo al pelinegro sacudiéndose la nieve de sus pantalones negros, su mirada se ensombreció, se sentía patético intentando remplazar a la persona que amaba, ¿Cómo se fijaría realmente alguien en él siendo así?
Se volteo rápidamente hacia el gimnasio, esperando al anticristo, no tenía ni un minuto cuando el príncipe infernal atravesó la ultima ventana del gimnasio como si no tuviera vidrio alguno y se materializó frente a ellos.
-Mira que si son idiotas…- Los miro a ambos con desaprobación- A punto de coger en los jardines de la escuela, a la vista de cualquiera que entre al gimnasio y lo peor de todo sin invitarme…- Kenny sonrió ante la insinuación, recuperando su brillo - Me deben una…
-La próxima vez te llamaré- Respondió el rubio sin dejar de sonreír, acercándose al anticristo y besándolo levemente en los labios.
-… Muchas gracias Damien- Respondió nervioso Stan y los ojos rubíes lo miraron intensamente.
No era que le desagradara Damien, simplemente aun no se acostumbraba a "compartir" las atenciones del rubio, era tan extraño ver como Kenny podía demostrarle a tantas personas su afecto como si fuera lo más normal, sin inmutarse si alguien lo dejaba y sin preocuparse por serle fiel a nadie.
Damien Thorn y Stan Marsh eran los únicos que se sabían la agenda completa del rubio y los únicos en los que Kenny confiaba lo suficiente como para contarles su secreto: estaba enamorado.
El día que Kenny los junto para contarles la noticia se veía muy mal, parecía que tenía semanas sin dormir y su piel se veía más pálida de lo normal, cuando les dijo sobre su problema Damien lo miró entre incrédulo y divertido, en cambio Stan lo felicitó con una enorme sonrisa en los labios, misma sonrisa que prácticamente murió al instante de escuchar el nombre del afortunado, fue entonces el turno del anticristo para sonreír de oreja a oreja como solo un maniático lo haría.
"Una presa difícil de atrapar" había dicho Damien sin dejar de lado su escalofriante sonrisa. Kenny lo miro suplicándole silenciosamente que lo matara ahí mismo. Y a los pocos segundos un camión apareció de la nada para atropellar al rubio. Mientras él hacia su viaje al infierno de ida y vuelta, el príncipe obscuro había hecho un trato con Stan para ayudar en todo lo posible a su amigo.
Cuando el rubio volvió, ambos los esperaban para contarle su plan de conquista, pero en cuanto Damien vio aquellos ojos azul zafiro, encontró algo que nunca llego a imaginar encontrar en ellos y ante la atónita mirada del otro, comenzó a besar se forma hambrienta al rubio, quien solo se dejo hacer. Stan Marsh se marcho de ahí con los colores subidos y las hormonas alborotadas, para enterarse al día siguiente de que el rubio ahora coqueteaba con todo mundo.
…
Kenny los apresuró para ir a la clase de gimnasia que estaba a punto de empezar. Damien detuvo a Stan del brazo antes de ir tras del rubio.
-Yo lo acompañare a verlos entrenar…- le dijo al hijo menor de los Marsh, con la cara inexpresiva que siempre tenía.
Stan suspiro. ¿Ya sabía toda la escuela que se había peleado con Kyle? El dichoso lunes apenas empezaba.
oxox
Gracias por leer, saben que los reviews nunca estan de mas ;)
