Disclaimer: Estos fantásticos personajes le pertenecen a la única e inigualable Stephanie Meyer, yo solo los utilizo para dar rienda suelta a la invención de sueños e imágenes que luego se convertirán en historias que presentare luego para ustedes.

Muchísimas gracias a todas las personitas que se tomaron el tiempo de leer, enviar un mensajito, darle following o ponerla en favoritos& si mas aquí está el primer capítulo, deseo que sea de su agrado.

¡Acepto críticas, comentarios, sugerencias, preguntas y lo que gusten!

«El verdadero significado del pasado es que sólo sirve para dos cosas: Recordarnos nuestros errores, y para tratar de solucionarnos» Aria Villaseñor

"Alice te voy a matar" pensé al verla invitarlo por un helado, para reivindir el daño, bien me explicare mejor.

FLASHBACK

Alice el "el pequeño duende con baterias duracell" como le llamaba Jake me había jalado después de clases al centro comercial, me estaba muerta de hambre y me ardian los pies, mientras que Alice se encontraba sin nada.

— Deja de quejarte, Bella esto no lo hacemos a diario. — Me regaño por vigesima vez, después de que me quejara.

— Alice, la última y ya, escogela bien por que luego iremos a comer, es mi última palabra. — Dije con rotundidad.

Mi castaña amiga se encontraba pensando cuando sin más me jalo a una tienda de ropa interior, pero no solo eso era donde vendian la ropa más sexy y diminuta de todo el centro comercial, al entrar abri mis ojos inmensamente al ver la mercancia, Alice me aventó un conjunto de lo más atrevido, constaba de un brassier rojo con encaje negro al igual que el diminuto tanga que sin haber necesidad de imaginartelo sabia que me que no me taparia nada, y lo peor fue que lo hice, me lo imagine me sentia tan avergonzada que sin importarme nada solte la prenda y sali rapidamente; luego todo paso tan rápido que apenas fui consciente de lo que paso. Sentí el duro y trabajado abdomen de alguíen debajo de mi pecho, recé por que fuera solo mi imaginación, trate de tranquilizarme antes de abrir los ojos ¡Demonios había caido sobre alguíen! Y ese alguíen me sostenia de la cintura protegiendome del golpe. La cabeza me daba vueltas y volvi a cerrar los ojos, para no vomitar cuando el chico susurró en mi oido un " ¿te encuentras bien, te lastime?" fue ahí por fin fui consiente de lo ocurrido, con las mejillas a punto de reventar por la vergüenza, me trate de levantar pero no podía me dolia el tobillo y salte un jadeo lastimoso al sentirlo, el chico al parecer se dio cuenta y con un agil movimiento nos movio invirtiendo las posiciones, ahora quedando el sobre mi, permitiendome así poder verlo era alto, musculoso pero delgado, su rostro me hipnotizo era de pomulos levantados, sus labios delgados pero carnosos y rosas; su mandibula recta, y nariz respingingona, sus bellos y magnificos ojos verde esmeralda y por último su cabello era una combinación exquisita entre el castaño y el color caramelo, me sonrojé aun mas al ver que no era la única que veia tan atentamente al otro, sino que el hacia lo mismo conmigo. Me reprimi de bufar cuando alguíen carraspeo sacandonos de nuestra burbuja, pero también gracias a eso el se levantó alejandose de mi, haciendome sentir que me faltaba una parte de mi y negué ante el pensamiento tan absurdo, el me ofrecio sus manos para ayudarme a levantar a lo que acepte abochornada, y más al ver la cara de Al, sabia que tenia mucho que explicarle.

—Yo...lo siento mucho, no era mi intención — mascullé — perdón.

Él luego de mirarme respondio con una perfecta sonrisa dejándome casi aliento.

— Tranquila no pasa nada, ¿Te duele el tobillo mucho? ¿Puedes apoyarlo? — Preguntó con preocupación bañando en la voz.

— ¿Qué? ¿Ah? si, si estoy bien gracias. — Respondí de forma patetica.

— Vaya amigo te luciste, gracias por salvar a Bella de un horrible morete, Soy Alice y ella es Bella, mi amiga. — Alice, llego presentandonos.

— Edward... Masen, mucho gusto. — Contesto.

— Bien, ya que Bella se encuentra en un shock post- traumaumatico y tiro tu helado antes de derrivarte como si estuvieran jugando a los bolos, ¿Qué te parece si vamos por un helado? Nosotras invitamos. ¿Qué te parece? — Cuestionó Alice.

— No hay problema en verdad, fue un accidente a cualquiera le pasa— Respondio con su voz aterciopelada.

Escuche a mi amiga murmurar un "No con tanto frecuencia cómo a Bella", si mis ojos hubiesen sido dagas ya estaria muerta, me apene al darme cuenta del helado derretido en el suelo de fresas.

— Yo insisto, no es ninguna molestia, al contrario. — Replique con confianza.

— Siendo así, yo invitó. — Aceptó con una sonrisa preciosa.

Cuando llegamos a la heladeria se comporto como un verdadero caballero, nos ayudo a sentarnos, fue por nuestros helados, era muy divertido e interesante; estuvimos alrededor de dos horas juntos hasta que nos sorprendimos por la hora, eran las diez de la noche, nos despedimos con un poco de resistencia.

— Entonces Ed—Alice desde el principio le llamo así y el le decia Al, mientras a mi Bella y yo Edward— Ya que estaras aquí alrededor de un mes, ¿Te gustaria ir con nosotras a una fiesta? puedes llevar amigos si gustas—Invitó Alice.

— No conozco a nadie, aparte de ustedes. — Respondio.

— Que bien. Aplaudió Alice— No porque no tengas amigos, sino porque nos tienes a Bella y a mí, para acompañarte, si te animas ten, no te arrepentiras— Le entrego un papel.

— Adiós Edward. — Nos despedimos en el estacionamiento.

A lo que él respondió igual, Nunca antes había estado así de cerca de un chico como el, de atractivo, y ahora tendre una cita con él. Toque con mis dedos el lugar donde el me habia agarrado al caer y todavia sentía las piernas como gelatina y el calor que se desprendia de sus brazos alrededor de mi cintura.

— ¿Qué le escribiste en el papel, Al? — Interroge.

— La dirección de la fiesta y...tu telefono no es genial. —Preguntó. — No te arrepentiras de esto nunca, Bells, lo puddo apostar.

Eso también pensé yo, hasta cuando se termino el mes, y con ello mis ilusiones.

Me desperté bañada de sudor, y temblando, mis ojos estaba llorosos y rindiendome a las emociones comence a llorar amargamente, iluminada solamente de la luz de la luna, Marcaban las cuatro de la mañana y aún no podia dormir, las primeras dos horas habia cambiado de posión, pero al no obtener resultado, pense que seria mejor leer algo, pero esta actividad no me atrapaba como normalmente lo haria, me sente en la cama y me destape, decidi levantarme, ya no podia pasar más tiempo sin hacer nada, sali de la habitación con apesar un ligero camisón rosa con una bata a juego, a través de los enormes ventanales de mi apartameto entró un relámpago resonó e iluminó el interior brevemente. La casa estaba completamente desierta, me camine rumbo a una puerta que se encontraba frente a mi, la abri con cuidado de no hacer ningún ruido, me adentro y sonreí al ver una gran cama blanca al igual que todos los muebles que se encontraban alrededor de la habitación pintada de rosa pastel con flores amarillas en la cual descansaba una niña cobriza de apenas cinco años de edad, al parecer se dio cuenta de mi presencia pues abrio sus pequeños ojos color marrón tan identicos a los mios, al verme movio sus bracitos para que la alzara, lo cual hice con gusto, me sente en la mecedora, que habia al lado de la cama y abrí una pequeña caja de musica, no paso mucho tiempo para que se volviera a dormir, lo recoste de nuevo y bese su frente y me encamine hasta la puerta donde con un simple "Descanza mi amor" me despedí, me dirigi a la sala y me tire en el sofá donde por fin volvi a comenzar a llorar amargamente. Tenia razón Rilley con lo que me habia dicho, que le diria a Nessie cuando me preguntara por su padre, no le podia decir que me habia entregado a un hombre al que no conocia porque el me juraba amor eterno y al finalizar el plazo que estaria allí habia desaparecido, mordi mi labio para retener los gemidos que amenazaban con salir, no me di cuenta que desde la oscuridad del pasillo unos ojos oscuros me veian, hasta que escuche crujir el piso por el peso, no me asuste pues sabia de quien se trataba.

Sue no era mi intensión despertarte.- Susurré al verla acomodarse a mi lado.

Bella cariño tranquilizate, Nessie no te juzgara nunca, ella te ama- Aseguro acomodando un rebelde mechon que se habia puesto en mi rostro palido.

Es que... Tengo tanto miedo a que cuando se entere me rechace.- Acepté avergonzada.

Lo entenderá, son cosas que pasan sin que las pidamos, anda te preparo un té debes estar muerta de nervios para no poder dormir, si no te conociera crerias que no tienes genes Swan. — Comentó riendo mientras entraba a la cocina, me levante siguiendola.

Sue, ¿Se enteraron de lo que ocurrió hoy? — Pregunte con nerviosismo, jugando con el dobladillo de mi camisón.

Te refieres a que trabajaras para Edward, si cariño, tu padre es preocupado pero confía ciegamente en que haras lo correcto y yo también pienso lo mismo. — Contesto acercándose a mi hasta incarse frente a mi. — ¿Pero tú confias en ti? — Indago.

No… no lo se, estaba tan tranquila, pensé que nunca volveria a verlo, el tuvo la culpa de todo esto, me arrepiento tanto de haber caído como una tonta, lo único que le agradezco es que gracias a el, tengo a Renesmee. — Suspire bajando la mirada. — Volvi a soñar con él, soñé el dia que nos conocimos. Tengo miedo, miedo a que me quite a mi hija, miedo a que ella me odie y lo prefiera a el, el es rico, millonario, y no puedo contra eso, y se que tiene derechos sobre ella. — Murmure.

Es normal que lo sigas amando, no lo has olvidado, en realidad siempre dude que quisieras olvidarlo, hija. — Admitio levantándose y llenar las tazas con agua para el te, y entregándome una.

A ti no me puedo mentir Sue, eres como una madre para mí, papá hizo una buena elección contigo, creo que se dio cuenta de que eras la indicada cuando le regalas el recetario para cocinar pescado. — Reimos ambas— Sí lo sigo amando, pero asi como lo amo lo puedo odiar, él nunca se enterara de que tuvimos una hija, hoy tendre que ir a la casa de los Cullen para hablar con ellos y exponer mi proyecto, entre más rápido termine mas rápido se iran de mi vida. Aunque he de admitir que no se como se enteraron de mí, él estaba igual de sorprendido que yo. — Pense en voz alta.

Tal vez es el destino, y ¿Por qué no te pones ese lindo vestido azul que te regalo Alice en tu cumpleaños pasado? Me refiero a que vea lo que se perdio — Se excuso al ver su rostro de confusión.

Edward POV.-

Caminaba por toda la habitación, me sentía como león enjaulado, se que le había pedido a Jasper toda la información sobre Bella, pero sabia que no me había dicho todo a pesar de nuestros años de amistad sabia que había sido un idiota al haberme ido sin decirle nada, sabia que me lo tenia merecido, pero verla visto ayer eso nunca me lo esperaba y menor haberla visto en los brazos de ese idiota, de ver como ella se sentía tranquila, amada y protegida como hace años se sintió conmigo, me lleno de furia el pensar que tal vez ella ya me había olvidado y no la culpaba yo la había engañado, y sabia que si aun no me odiaba lo haría en cuanto se enterara que cuando la conoci estaba no solo comprometido, sino que también esperaba a Romina, mi hija.

Pero tenia que hacer algo para que me perdonara, suspire mientras me volvia a sentar recordando aquella veces donde ella se deshacía en mis brazos a causa de mis caricias, de los caminos con besos a través de su cuerpo, vi que en mi mesita de noche había una botella de Wiskey, me movi para poder tomarla entre mis manos y he hice una mueca muy parecida a una sonrisa al ver el contenido e imaginarlo pasando por mi garganta quemando todo a su paso, no sabia cuantos tragos llevaba cuando unos pequeños pasitos interrumpieron mi cometido, aleje con repulsión la bebida, y me limpie con sus manos la boca, maldiciendo porque me nuevo había bebido, sabia que no era ningún alcoholico pero me daba rabia pensar que con ello podía olvidar la miserable vida que tenia, Tanya y yo eramos la pareja perfecta según las otras personas, eramos guapos, inteligentes con un brillante futuro por delante, ricos, y bueno ambos no la pasábamos bien juntos, y así hasta que su padre nos encontró en la cama, recuerdo que me había amenazado para que me casara con ella, por haberle quitado la inocencia a su hija, no me haga reir pensé en ese momento mientras tomaba mi ropa, y salía de esa habitación, y luego de aquella ''charla'' que habíamos tenido el señor Layevska, había decidido alejarme de ellos, con la promesa de casarme al termino de un mes y medio, y asi había sido, lo había hecho me había casado con Tanya, quien después de haber dado a luz a Romina, al mes había desaparecido dejando una simple nota, ella nunca había accedido a ser madre, en realidad ella ni quisiera le había dado pecho a la niña, había contratado a tres muchachas para que se ocuparan de ella, y un día que yo volvia del pediatra junto con Romina, Chelsea me había entregado la nota de Tanya, en donde se despedida dejándome solo con mi hija.

Edward,

Perdoname yo no estaba preparada para ser madre,

Se que me debes odiar, y debes estar pensando en

Lo mala madre que soy, pero ella se merece lo mejor

No me busques, no pienso volver aunque me

Encuentres, ya lo he decidido, perdóname por favor

Con cariño, Tanya.

Sonreí al ver a mi pequeña rubia rojiza de ojos verdes, asomarse con cuidado a través de la puerta que se encontraba entreabierta de mi habitación, y sigilosamente entrar para luego correr a derribarme en la cama.

¿Ya no estas triste papi? — Preguntó mi pequeña— Ten a Nala cuando me siento triste ella me ayuda para que se me quite.- Me entrego a su pequeño leona de peluche.

Pero cariño si nunca sueltas a Nala, y ¿planeas dármela? —

Si con eso ya no estas triste sí, ayer estabas muy triste, dice mi tio Emmett que es porque te hace falta una novia, ¿Quieres que te compre una, cuando vaya de compras con la abuela? — Cuestiono emocionada, dando pequeño brinquitos.

¿Y tu de donde sacas que puedes comprar una novia, ah? — Pregunte después de que pude dejar de reirme por su inocencia a lo que se puso roja del coraje y humillación.

De la tienda de novias, dah, hay una tienda grandota en donde compras todo para las novias. — Dijo con suficiencia.

Ro, te estas confundiendo en esas tiendas, no venden novias, venden cosas para novias, las mujeres que se quieren casar. — Explique con paciencia.

Que bien. — Grito— Si voy ahí, va a ver muchas mujeres que se quieran casar contigo y ser mi mami.- Grito emocionada.

Romina, tu ya tienes una mamá, no necesitas otra. — Dije con dolor maldiciendo al ver su pequeño rostro, irse llenando de lagrimas

Pero ella no me quiso, por eso se fue papá, yo escuche cuando le decias a tio Emmett, que no podias entender como mamá se fue dejándote solo conmigo— Bramo. — Ojala y mi mami si me hubiera amado y se hubiera quedado— Salio corriendo de la habitación llorando.

Romina, espera hija— Grite siguiéndola, al llegar a su habitación no hice silencio para no asustarla, pero me sorprendi de ver que de bajo de su casa saco una cajita de música que le regale en su cumpleaños y de esta una fotografía vieja, pero la fotografía no era de Tanya, su madre como ella creí por los pequeños susurros que soltaba sino de Bella, por eso no la había vuelto, crei que la había perdido, pero no era asi Romina la tenia creyendo que ella era su madre.

Hija, ¿Como conseguirte esa fotografía? ¿Quién te la dio?— Pregunte con la voz en un hilo.

Yo...la encontre entre tus cosas— Admitio avergonzada.

Romina, ¿Sabes quien es ella? — Inquirí sentandome a su lado.

Mi mamá— Respondió con seguridad.

No, cariño ella no es tu madre. — Dije observando la fotografia donde me encontraba detras de ella abrazandola por la cintura y besando su hermoso cuello.

¿Si ella no es mamá porque la estabas besando? ¿Con ella engañabas a mi mamá? — Reclamó.

No hija, yo...no engañaba a tu mamá. — Mentí.

¿Me puedo quedar la foto, papi?

Pero si ella no es tu mamá, no quieres una de tu mama

No quiero creer que ella es mi mami. La quiero conocer papi, porque no la buscas y te casas con ella, luego yo le pido que si quiere ser mi mamá, ella se ve buena, tal vez... Ella si quiera quererme. ¿Por que no la llamas y le preguntas si quiere, que dices?

No es tan fácil, querida, no es tan fácil.