2.- Sonrisas | Lapiven
Descripción: Lapis amaba las brillantes sonrisas de Steven.
Disclaimer: Steven Universe no me pertenece; Drabble dedicado a Elvats
Miles de años atrás, había sido abandonada a su suerte. Ella no era una Crystal Gem, ella no era rebelde; se suponía ella debía quedarse por poco tiempo y luego podía regresar a su hogar, El Planeta Madre. Pero quedo atrapada en medio de la guerra. El caos y la destrucción reinaban en la Tierra, ella veía aterrorizada los enfrentamientos bélicos entre las gemas del planeta Madre y las rebeldes seguidoras de Rose Cuarzo.
¡Intento correr! Pero...una gema del planeta madre la encontró y la confundió con una rebelde, una Crystal Gem, y la usaron como herramienta, en contra de su voluntad. Le preguntaban delante de grandes grupos de gemas: "¿Dónde está tu base?", "¿Quién es tu líder?". ¡Pero ella no lo sabía y ni siquiera podía decirles que no era una Crystal Gem! Muy pronto se dejo claro que la Rebelión de Cuarzo no se detendría, así como la lucha contra las gemas rebeldes. Todas las gemas del Planeta Madre huyeron y en medio del pánico y la confusión... fue dejada atrás.
Ella pudo sentir durante años la ansiada libertad pero sin llegar a obtenerla jamas. Prisionera del espejo, queriendo irse muy lejos para llegar a su hogar. Ansiaba escapar, recuperar su vitalidad; su gema -ubicada en la parte posterior del espejo- se hallaba rota y no había ninguna gema cercana que pudiera arreglarla, se sintió peor con el paso del tiempo.
Y fue miles de años después, cuando fue encontrada. Las mismas preguntas la bombardearon nuevamente: "Muéstranos la Distorsión Galactica" "¿Quién es tu superior?", pero ella no respondió, Lapislázuli no iba a responder. Todo intento para que ella hablara fue en vano, ella no iba a hablar. Después de lo ocurrido, no supo donde se hallaba...
Hasta que lo conoció. Era alguien nuevo, "un nuevo amigo", había dicho él. Sonreía ante el espejo y trataba de comunicarse con ella ¡Trataba de comunicarse con ella! No pudo estar más eufórica que nunca, él, alguien completamente desconocido, trataba de ayudarla y no parecía ser malo. Él es Steven y no paraba de sonreír y de hablar con ella; nada de preguntas sobre el pasado, nada de cuestionamientos de quién era o qué hacia, nada, sólo era un niño sonriendole a un espejo. Sólo era el niño que no dudo en liberarla de su cárcel ni tampoco dudo en curar su gema, para que ella pudiese volver a su hogar.
Ahí fue cuando supo que necesitaba su sonrisa en su vida, lo necesitaba a él en su inmortal vida. Necesitaba esa pequeña felicidad en su vida y sabia que su hogar estaba dónde él estaba.
— ¿En que piensas, Lapis? —pregunto con una sonrisa inocente mientras se sujetaba fuertemente de la espalda de la gema del océano. Ambos estaban volando.
Ella sonrió ligeramente y lo miro a la par que sobrevolaba una nubes.— En ti.
