La Gota de Rocío

La gota de rocío
del cielo se cayó

No había pasado ni un año desde que Seiya había viajado a la tierra. Su vida se había reducido a las cuatro paredes que le custodiaban; en el frío castillo de la Princesa Kakyuu deambulaba un joven de cabellera negra observando las estrellas a la tenue luz de las lunas.

Algo había cambiado en los astros, desde hacia un par de días los había visto resplandecer de manera diferente; algo en ellos le avisaban que algo le iba a suceder. Tal y como lo habían hecho cuando había decidido partir.

Y entonces lo recordó. Aquella imagen de Serena con un bebé en su regazo y resguardada bajo el abrazo de Darien Chiba. No sabia por qué seguía pensando en ella, lo que sí sabía era que ella jamás seria para él; que ella había seguido aquel destino y que seguramente muy pronto se levantaría el Milenio de la Plata teniéndola a ella como su reina. Pero aun así las estrellas le decían lo contrario.

Se concentró en una específicamente, aquella que brillaba como ninguna otra parecía que se acercaba a el. Lo seducía, lo invitaba a salir de su escondite habitual.

Se dirigió con paso apremiante a los bastos jardines del castillo deteniéndose a la altura de un gran roble. Observó cómo un rayo de luz plateado se impactaba en ellos y una figura se materializaba entre las sombras.

No perdió mas tiempo y se trasformó en la sailor que aun se encontraba dentro de el. Se introdujo en el laberinto de setos en el que el as había ido a parar, y lo que encontró fue un lago que jamás había visto. Estaba en el centro del laberinto.

Inclinada en el lago, vio la figura femenina de su objetivo.


Y en ella el amor mío
la carita se lavó.

Se acercó lentamente, maldiciendo a su mente por jugarle tan crueles jugarretas. No podía tratarse de ella, simplemente no podía ser. ¿Por qué tenia que aferrarse a su imagen¿Por qué tenia que segur prendado de ella a pesar de aquel destino que los había separado sin siquiera otorgarles el placer de una mirada de complicidad? Tenia que acabar con esas esperanzas que se aferraban a él como las espinas a las rosas.

Estando a dos palmos de ella, indagó en su identidad. Iba cubierta por una gruesa capa plateada, ocultándole el rostro. Sintiendo su presencia, la mujer giró sobre sus talones dejando a la vista parte de su vestimenta, un vestido color perla.

-Temía que no te encontraría.- Aquella sonrisa. Una sonrisa idéntica a la que le había robado el alma; y qué decir de aquellos ojos azules que brillaban como el primer día que los había contemplado.- Dime por qué te has ido sin siquiera hablarme.- Con paso delicado se había ido acercando poco a poco a Star Fighter y, mientras tocaba su rostro, esta había vuelto a ser Seiya Kou.

-¿Por qué has venido?- Si todavía existía una posibilidad de que aquello fuera una ilusión más de su mente, no caería en ella tan fácilmente.

-Tenia que hacerlo.- Serena no parecía muy convencida de sus propias palabras y retrocedió mientras las pronunciaba.- Ya no soy la misma Serena Tsukino que conociste hace años, Seiya. Las cartas están echadas, por mas que a mi me guste otro destino; por esta vez está bien que juzgues mi vestido, por que estas ante la Neo Reina Serenity, para todos Serena Tsukino dejó de existir cuando Rini nació.- En su voz había desesperación detrás de aquella nota irónica. Seiya podía percibir como intentaba salir de aquella prisión de Cristal, tal y como él intentaba salir de su prisión de fuego.

Pero era tan temprano
que no salía el sol
y se helaron las manos
y mejillas de mi amor.

-¿Es por eso que has venido¿Porque intentas escapar?- Seiya lo dijo casi con resentimiento, después de todo una reina no viajaría miles de años luz solo para encontrarse con un viejo pretendiente.

-No hablemos de eso ahora, aun no amanece y hay tantas cosas que quiero saber de ti. No tardan en llegar las Scouts, en cuanto noten mi ausencia sabrán que estoy aquí. Tu llegada las alertó, sobretodo a Haruka cuando se enteró. Te extrañé tanto, Seiya.

Aquella sensación fue el cielo y el infierno. Sentir los brazos de Serena apretando su cuerpo fue lo mas maravilloso que había vivido en mucho tiempo; pero el saber que ese abrazo no duraría mucho fue lo que le hizo sentir el alma caer.

Decidió que debía aprovechar cada instante junto a ella. Sacearse de ella hasta que llegaran a arrebatársela una vez mas. La tomó de las manos y notó que estaban heladas. La apretó aun mas deshaciéndose del abrazo y la condujo al roble que le había servido antes de escondite.

Creí que las estrellas
la iban a buscar
y que en su cara bella
se ponían a jugar

Serena recargó su rostro sobre el hombro de Seiya sintiendo lo que hacia tanto había encontrado en Darien: Seguridad, cariño, devoción. Como extrañaba sentir que era simplemente una colegiala y no la madre de una pequeña que tenia sobre sus hombros la responsabilidad de todo un mundo. Y Seiya le ofrecía volver a sentirse libre, sin necesidad de protocolos, solo ella y nada más.

En aquella posición, ambos recargados uno sobre el otro sentados bajo aquel árbol, cayeron bajo un profundo hechizo de Morfeo, uniendo un sueño que ambos habían tenido desde el momento en el que decidieron obviar las predicciones hechas.

Me dijo: tengo frío,
acércame calor

Una ligera brisa bañaba el alba haciendo que la temperatura bajara y que la capa que Serena llevaba fuera insuficiente.

Ella se removió de frío en los brazos de Seiya y este entendió de inmediato qué tenía que hacer. Con sumo cuidado tomó su rostro y lo levantó hasta dejarlo a la altura del suyo. Primero inhaló el perfume dulce que ella expedía, después sus dedos se dirigieron solos a sus largos cabellos dorados enredándose con ellos. Finalmente la apoyó en el roble y se acercó lentamente.

Y fui con tanto brío
que encendí su corazón

El placer era infinito. Era todo y más de lo que siempre se había imaginado. Pero a la vez que la sentía uno misma con el, sentía un vacío en sus entrañas. Ya no se podía conformar con solo unas horas de ella, la quería para siempre. Era un sentimiento que se le antojaba a deseo. Deseo de olvidar lo que había tras aquel momento mágico, deseo de que no existieran todas aquellas personas que dependían de ella o que esperaban tantas cosas de él. Deseo de sentir que Serena realmente era suya.

Y mientras la besaba
me dijo en un temblor:

Los ojos de Serena se abrieron lentamente al sentir los labios de Seiya encontrarse con los suyos. Aquello fue algo completamente nuevo para ella, ese beso no se equiparaba en ninguna proporción al beso de Darien; aquel era dominante y con una pizca de deseo. Pero el de Seiya era toda ternura y paciencia, era completamente de amor y de angustia.

-No me quiero ir nunca.- Le dijo mientras sollozaba.- No puedo regresar a un lugar donde solo te soportan porque les diste un heredero y porque existe una profecía sobre ti. Quiero permanecer contigo, solo contigo me siento viva.- Lo que Serena quiso decir después, nunca se supo, pues Seiya había vuelto a aprisionar sus labios en un segundo beso.

Esto es lo que faltaba
para que saliera el sol.

Era un momento que nuca quería que terminara; pero en el horizonte aun se podía distinguir oscuridad, lo que trajo la estela de cinco luces. Aquel sueño estaba dando sus últimos instantes de felicidad.

En el mismo punto donde Serena había aterrizado, Mars, Mercury, Júpiter, Venus y el Rey Endimión hicieron aparición.

Sin perder ni un segundo Amy puso a trabajar su computadora buscando rastros del as plateado de Serena. Al localizarla no le dijo a las otras sailors, que se habían dividido para encontrarla, sino que se dirigió ella sola hacia el punto en que, la ahora Neo Reina, se encontraba.

Al llegar a los pies del roble deseó por primera vez en su vida no ser una sailor con el deber de regresar a su reina a Tokio de Cristal. La vio ahí, abrazada a Kou, como la misma colegiala que había conocido hacia tantos años. La vio ser ella misma al aferrarse aquella esperanza de evadir un destino trazado desde su nacimiento. Tal vez la Princesa Serenity del antiguo Milenio de Plata se había enamorado del Príncipe Endimión de la tierra, pero Serena Tsukino había dejado su corazón en Seiya Kou, del planeta de fuego.

-No, Amy, no me lleves a aquel infierno. Por favor. –Serena suplicaba a Mercury desde el instante en que se dio cuenta de su presencia.

-No es a mí a quien le tienes que decir, Serena. Te comprendo, de veras que si, pero es tu deber con Sailor Moon, como nuestra reina, regresar a Tokio de Cristal. Recuerda a Rini, ella es tu hija, Serena, te necesita. Tienes que volver.

Por más que Seiya se lo negara, Amy tenía razón y sabía que Serena se iría tras ella en aquel instante.

-Esta bien, me iré. Pero no le digas a Darien y a los demás que me has encontrado. Iré en unos instantes, solo quiero despedirme.- Mercury asintió y se marchó.- Tienes que entender- Comenzó Serena- Es mi hija y debo regresar por mucho que me duela dejarte… ahora que por fin me he dado cuenta. Pero volveré, te juro que lo haré. Espérame aquí, bajo este roble, cuando el alba llegue aquí estaré.- Con un último beso, se envolvió de nuevo en aquella capa plateada y emprendió el camino hacia donde sus guardias y su marido la esperaban.

Esta vez Seiya no se encerró en si mismo, esta vez no deseo la muerte al saber que ella no era para el. Esta vez tenia esperanza, esta vez se dedicaría a pasar cada crepúsculo junto aquel roble a esperarla. Tal vez existiera un imperio que creía depender de ella, tal vez existiera alguien que decía ser su dueño y tal vez hubiera un lazo que la atara de por vida a esa persona; pero ella era para él como solo él era para ella.

¡Oh, gota de rocío!
No dejes de caer
para que el amor mío
siempre me quiera tener.


Hola!! Aqui Mina...muchas gracias por los rr! Hace tiempo que traia en mi cabeza la idea de hacer una especie de songfic con esta cancion. Se llama "La Gota de Rocio" y es de Silvio Rodriguez. Debo decir que la idea originalmente iba a ser un HH...pero nada mas no surgio.

NOTAS DEL CHAP: Bueno pues, he de decir que este capitulo no es precisamente el mas alentador...con respecto a Seiya, en mi punto de vista, Seiya se tiene que resignar a que para Serena las cosas ya estan escritas y que su sentido de la "responsabilidad" es aun mas grande que su deseo.

Se que es medio dificil...pero es algo que debe ser. Existiendo ya una niña de por medio no era tan facil simplemente huir de todo y ya, mas que nada me quise apegar a lo ya escrito y sobre eso crear una especie de historia alterna.

Con respecto a la cancion, me parece que el final de esta no va muy bien con el resto, pero me parecio mejor dejarla completa que simplemente trozarla. Realmente espero que les guste.

Respondiendo a Reviews!

Marisa Makou: Muchas gracias! Fuiste la primera!! Me parece que ya te mande un mensaje u-u

Senshivisa: Gracias a ti tmb! Sabes? el tipo de escritura de Sabines era precisamente eso, desalentador...triste...incluso cruel...has leido "hay un modo..." de Jaime Sabines? He ahi el resumen de todo.

tenshi of valhalla: QUe bueno que te pico la curiosidad!!! Gracias!

SERENABOMBON: Espero que te guste como termina este...se que no es el mejor final feliz...pero lo que he escrito (aunque lo tenga guardado) es mas que nada tragedia...

ORKIDEA: DOnde te contacto? y hablamos...comprendo lo que dices con lo de Chibiusa...pero era algo que ya existia y pues me senti en la necesidad de respetarlo...pero gracias por tu comentario en verdad lo aprecio.

Sele15: No es que dude que Serena ame a Darien...pero hay veces que se siente que la rutina es demasiado pesada y que el amor ya no parece ser suficiente. Despues de tanto tiempo...si no se cuida tiene a irse a la borda...

Weno!! CIAO People!!! Y para la buena Raven...Gracias tipa!!

Mina202