Otro capítulo más reeditado. Le estoy dando una revisada a la historia, antes de subir el siguiente. Cada martes actualizare la historia. Saludos.
Ya se que me tarde más de la cuenta, perdón, (digo mientras la audiencia me mira con ganas de asesinarme) pero bueno este cap esta bastante largo y aun no lo había terminado, y espero que para ustedes la espera haya valido la pena, perdón.
Además también ya pronto van a poder leer mi primer one-shot, tenia que decir algo mas en mi defensa.
Gracias a kyuzo92, john23, Fokiita, Kerosen, Elizabeth Salazar, Amai Sheccid, Lamsi-chan, y eLy.
Castigos, castigos, y más castigos
Capitulo Cuatro
Dentro del sótano del palacio del Reino de la Oscuridad estaban casi todos los guerreros tanto del Reino de la Luz como del Reino de la Oscuridad, algunos agarrándose a golpes, otros discutiendo y la mayoría conteniéndose para no matar a Cyborg a golpes por haberlos puesto en esa situación muy comprometedora por accidente.
Entre los castigos tanto para las chicas como para los chicos estaban el toque de queda que solo los dejaba salir de sus cuartos para comer y entrenar durante tres semanas, Y eso si se portaban bien porque estaban amenazados con que si algún otro incidente más de ese tipo ocurría en lugar de tres semanas iban a ser diez, también para el horror de Chico Bestia los videojuegos y demás diversiones como jugar en alguna cancha o siquiera ver una pelota estaban vedados por ese mismo tiempo, incluso el postre estaba prohibido, entrenarían doble turno, o sea, hasta casi quedar inconscientes, y debían de limpiar una zona del castillo antes de que se cumpliera una semana.
La mala noticia para Robin, Speedy y Chico Bestia: a ellos les toco la peor de entre todas para escoger dentro del castillo, o mejor dicho entre ese castillo y el otro: el sótano, una donde ningún valiente, sirviente o criado del castillo, se atrevía siquiera a pisar porque esa zona era la peor de todas las disponibles para limpiar. La entrada a él básicamente era un cuarto en cuyo piso estaba una puerta pesadísima de piedra con una chapa de hierro muy oxidado.
Era conocido por estar permanentemente cerrado, debido, para desgracia de ellos, a que en la habitación donde estaba esta puerta que llevaba al sótano había un hedor infernal debido a las innumerables cajas llenas de comida podrida e incluso animales muertos por cacerías y pescas pasadas que se echaron a perder, todo debido a que un mal día la llave del sótano se perdió y no hubo forma de abrirla ni abrir un agujero en el piso. Y para colmo con el pasar de los años la descomposición era tan grave que incluso había días en que se podía ver salir de la habitación un humo color verde limón o como algunos criados le bautizaron al color en broma "verde sótano".
Robin, Speedy y Chico Bestia estaban hincados sobre la puerta, todos con cubre bocas para soportar el hedor que podría compararse con la peste de un zorrillo, discutiendo que debían hacer.
—Cuando acabemos con esto me las vas a pagar Robin.-Llevaba repitiendo Speedy desde hacía diez minutos—, créeme que me las vas a pagar…
—-No se ustedes, pero entre que nos pongan más castigos y limpiar allí, prefiero lo primero.
—Si Chico Bestia, como si no estuviéramos castigados lo suficiente.
— ¡Y como si el olor no fuera suficiente!
—Pero aún así tenemos que abrir esta puerta.-trato de calmarlos Robin.
— ¿Y cómo la abrimos?
—Bueno—sugirió Speedy—, tal vez si la derribamos…
Pero había tantas cosas amontonadas allí, hasta en la escalera para bajar al sótano, que por más que la empujaron y patearon no hubo forma de derribarla.
—Es inútil—Se quejó Chico Bestia—. Necesitamos ayuda.
— ¿Y a quien vamos a pedírsela? —preguntó Speedy, molesto.
—Espérenme un rato, voy a ver a quien consigo.
Primero le pidieron ayuda a Mamut quien tuvo pésimos resultados porque la puerta de alguna manera resistió a sus puñetazos mientras que el resto del piso quedó agrietado. Luego trató Jinx quien no tuvo mejor suerte a pesar de toda su magia, de hecho aunque agrieto la puerta solo logró que mas del hedor pasara a la superficie hasta que el humo verde volvió a hacer su infernal aparición y obligó a todos a retroceder, y finalmente Mas y Menos quienes ni encontraron forma de abrirla. La situación estaba desesperante.
— ¡Tenemos que abrir esa puerta! —Gritó Robin, frustrado.
— ¡Pero si todos ya lo hemos tratado! —Dijeron Mas y Menos—, ¿qué haremos?
—Bien-dijo Chico Bestia- eh, yo tengo mejores cosas que hacer con mi tiempo, así que si me disculpan…
— ¡Ah, no! —Gritó Speedy—, ¡tú no te mueves hasta que esa puerta se haya abierto!
— ¿Quien más puede ayudarlos? —les preguntó Mamut.
—Solo quedamos nosotros—se quejo Robin—tendremos que ingeniárnoslas.
— ¡Lo tengo! —exclamó de pronto Chico Bestia, haciendo que todos voltearan hacia él.
— ¿Qué cosa? —le preguntó Jinx
— ¡Busquemos a las chicas del Reino de la Luz! después de todo, por lo de la otra noche nos deben una.
—No puedes estar hablando en serio—Robin lo miró sin poder creer lo que escuchaba.
—Bueno, no podemos recurrir a Trían
—Y si él nos descubre, va a ser peor.
— ¡Pero parece que no tienen otra opción! —exclamó Jinx, quien extrañamente sonreía.
A pesar de las quejas de Robin, Más y Menos se dirigieron a toda velocidad para buscar el castillo del Reino de la Luz mientras Speedy se peinaba para la ocasión y Robin se sentaba en el piso, resignado...
Estaban todos los guerreros del Reino de la Luz regresando al castillo después del entrenamiento. Por ironías del destino Selene ese mismo día decidió que por que Starfire y Raven cumplieron perfectamente bien con el castigo perdonarles el resto de la temporada, de forma que todos estaban reunidos cuando vieron una línea atravesar el piso a toda velocidad y para sorpresa de todos cuando la línea se detuvo enfrente de ellos llegaron dos pequeños pelirrojos desconocidos.
— ¿Ustedes son del reino de la Luz? —preguntó uno de ellos.
— ¿Y quiénes son ustedes? —Cyborg alzó una ceja.
— ¡Somos Más y Menos, si podemos! —dijeron los pelirrojos al mismo tiempo, causando que todos menos Raven se echaran a reír.
— ¡No se rían…! —reclamó Mas
— ¡…que necesitamos ayuda! —continuó Menos.
— ¿Qué les pasa? —Bumblebee no entendía que era tan urgente.
—Somos del Reino de la Oscuridad y…
— ¡Del reino de la oscuridad! —exclamó Gizmo mientras los demás retrocedieron—. Entonces no debieron de haber venido descerebrados-
Y poco después de decir esto ya había sacado de su mochila parte de su arsenal de armas pero antes de que pudiera hacer algo Raven creó un escudo para los dos niños que se abrazaron asustados. Temblando, continuaron hablando.
—Necesitamos ayuda por favor tenemos amigos en problemas en el castillo
— ¿Ir hacia el castillo del Reino de la Oscuridad? —preguntó Aqualad sorprendido. —Tendríamos que atravesar el bosque prohibido...
Ojala no hubiera mencionado la palabra "prohibido".
—Pues yo quiero ver el castillo.-dijo Red X dando un paso al frente.
— ¿Qué tal si nos castigan a todos? —Bumblebee trató de intervenir.
—Necesitan nuestra ayuda—Cyborg no pensaba que podía acabar tan mal el asunto, y pronto los convenció a todos hasta que enfilaron hacia el castillo de la Oscuridad, cuidándose a cada momento de que nadie los viera porque si no estaban muertos.
Starfire, Raven, Cyborg, Gizmo, Red X, Aqualad, Más y Menos llegaron en poco más de una hora. Robin seguía refunfuñando mientras Speedy ya había terminado de alaciarse el cabello y Chico Bestia aun forcejeaba con la puerta. Afortunadamente todos los demás ya había pasado por su cubre bocas, porque el olor era horrendo, y aún así algunos no pudieron evitar retroceder.
— ¿Que es ese olor? —preguntaba Starfire.
—Huele a muerto—decía Gizmo…
—Como si alguna vez hubieras estado cerca de uno. —le respondió Raven sarcásticamente.
— ¿Se puede saber porque huele así? —Bumblebee se animó a preguntar.
—Es una larga historia…—les dijo Robin sin sentirse de humor para platicar.
—Tal vez queramos oírla…—le reclamó Starfire.
—Cuando alguien dice "historia larga" es porque no quiere contarla. —le respondió Robin todavía en el suelo.
—Disculpa por querer saber que paso y querer ayudar
—De nada…
De nuevo Starfire ya estaba lista para lanzarle una de sus starbolts a Robin cuando Cyborg la detuvo y Speedy le reclamó a Robin por ser tan grosero. Robin contestó, Bumblebee se puso del lado de Star, Chico Bestia también se metió en la pelea y en cinco minutos todos ya comenzaban a discutir sin acordarse por que discutían.
Y por esa discusión nadie se fijó en que Jinx le había hecho señas a Mamut y Gizmo, y tampoco que los tres acababan de retirarse de la habitación.
Cuando por fin Raven y Bumblebee lograron calmar a todos de nuevo se concentraron en abrir la puerta del dichoso sótano.
—Tranquilos—intentaba decir Bumblebee—en lugar de discutir mejor hagamos lo que vinimos a hacer, así pronto podremos irnos. Solo tenemos que abrir esa puerta
Cyborg se agachó y de su brazo salió una enorme sierra con la que intentó cortar las ranuras de la puerta pero fue en vano.
—Lo más que pude hacer fue aflojarla. Raven, tal vez con tus poderes puedas abrirla.
—Azarath Metrion Zinthos…
Raven hizo lo que nadie había podido: con solo levantar su mano hizo que la puerta se abriera de golpe. Pero al momento de abrir esa puerta el hedor fue tal que todos retrocedieron hasta la otra puerta y la abrieron a los gritos de "¡Aire, que no puedo respirar!"
—No sé ustedes—les decía Chico Bestia—pero yo no vuelo a entrar allí sin una máscara de oxigeno.
Cuando por fin se abrieron paso entre tanta caja y entraron al sótano se encontraron con un cuadro peor que grotesco: Animales descompuestos muertos como palomas, venados y pescados, cajas que escurrían un líquido que nadie quería saber que era, verduras podridas e incluso una extraña sustancia azul marino pegada de las paredes. Incluso se podía ver, más que un vapor verde una niebla verde flotando por todo el lugar.
—Con razón esto está tan apestoso…—Speedy trataba de cubrirse la nariz.
—Amigos, yo creo que ya deberíamos de irnos—les sugirió Bumblebee.
—Creo que tengo una ideales dijo Aqualad— ¿hay algo con agua aquí?
—Escuché que por aquí pasan las tuberías de agua del castillo. —le respondió Robin.
—Entonces cúbranse…
Tras concentrarse por unos momentos, pudo dar con una tubería y controlando el agua que fluía por allí logró hacerla reventar y usar el agua para que esta recorriera todo el sótano y aunque quedó el agua de un color no verde sótano sino verde pantano se llevó gran parte del hedor y alguna que otra cosa azul marino que por su consistencia podría tratarse de moho. Dejó a todos muy empapados, como si se acabaran de dar un baño con todo y ropa, pero al menos el ambiente era respirable.
La idea era muy buena, y pudo haber funcionado… de no ser porque la tubería después no se pudo reparar y estaban inundándose. Por desgracia como no era tanta el agua al principio nadie se daba cuenta.
—Bien, con esto al menos buena parte del olor se fue.
— ¡BUYA! —exclamó Cyborg
— ¡PUEDO RESPIRAR! —gritó Chico Bestia emocionado, lanzando el cubre boca al aire.
—Y estamos todos empapados— respondió Raven rodando los ojos.
—Bueno, algo es algo.
Bumblebee se acerco a Robin
—Fue un placer ayudarlos, nos vemos.
Todos los del reino contrario comenzaron a retirarse pero antes de poder subir las escaleras la puerta se cerró de golpe. Todos voltearon como si fuera una película de terror, e inmediatamente corrieron para salir de allí pero tras un rato de forcejear con la puerta se llevó una terrible sorpresa.
— ¿Qué pasa? —gritó Red X.
— ¡Que la puerta no quiere abrir! —Exclamó Starfire— ¡Esta trabada!
—Genial—dijo Raven en un tono sarcástico—: ahora estamos atrapados en un sótano.
—No puede ser tan difícil abrirla—Cyborg se hizo paso entre la multitud—, vean y aprendan.
La puerta por dentro habría con una perilla que aunque poco práctica considerando el ángulo desde el que había que jalarla era lo más seguro que se le ocurrió a los que diseñaron el castillo. Cyborg jaló la perilla pero esta no quería salir por más que lo intentaba. Hasta que la jaló con tanta fuerza... que cuando terminó de rodar escaleras abajo después de que todos se apartaron y recuperó el equilibrio todo lo que quedó en sus manos fue la condenada perilla y una puerta imposible de abrir.
—Amigo Cyborg, ¿estás bien? —Star voló hacia él y lo ayudo a levantarse.
Pero antes de que Cyborg respondiera todos descubrieron que el sostenía la manija, de forma que Robin trató de abrirla pero fue hasta ese momento en que se dio cuenta de que la puerta abría empujándola con la perilla y no jalándola.
—Oh, rayos…
