La gran mayoría de los personajes de esta historia son pertenecientes del creador Hajime Isayama (Shingeki no Kyojin/ Attack no Titan /進撃の巨人).
Contiene personajes adicionales creados por mí. Algunos de los personajes conocidos tendrán un cambio mínimo o radicales a como se conocen originalmente.
"Me dejaste, porque ibas de pasada
lo más elemental, que es tu mirada.
Yo te dejé, porque iba tan de prisa,
lo más elemental, que es mi sonrisa.
Pero entre tu mirada y mi risueño
rostro quedó flotando el mismo ensueño..."
Amado Nervo.
CAPITULO I
Hoy inicio a cursar el nivel medio superior en una de las más prestigiosas academias conocida como "Academy Wings of Freedom". Mi padre es muy amigo del director de la academia por lo que se hizo cargo sin consultarme en registrarme mucho antes del comienzo de clases para formar parte del grupo de debate, según él, soy una persona de carácter muy noble por lo cual sería un gran problema para poder dirigir una empresa, hacer negocios y contratos, que muchos aprovecharían de mi nobleza para utilizarme y perjudicarme por lo que él asegura que si entro en debate me formare como una persona más segura y forjare mi carácter. Debo de complacerlo de alguna manera después de aquella discusión, si antes el sostener una conversación con él era un poco difícil ya que no congeniábamos en temas que nos gustase a ambos pues ahora es totalmente difícil hasta para decir "Buenos días", no por el temor de que empiece a echarme en cara todo aquel suceso, si no por el temor de que no conteste y simplemente me ignore, eso me lastimaría aún más, pero sorpresivamente hoy al momento de pisar la salida de la casa escuche a mis espaldas su grave y reconocible voz pronunciando "¡Esfuerzate!" , más que una palabra de motivación sabia el mensaje oculto en ella "¡Haz tu deber de ser el mejor de la clase!" "!Recuerda que un hombre de negocios es todo un erudito!", lo sé… ¡lo sé!, se cuál es mi deber.
Desde niño siempre preferí utilizar el transporte público para moverme en la ciudad, conocer y disfrutar de ella sin necesidad de que alguien más me manejara, por lo que no me es difícil ir a la escuela por este medio. Me agrada tomar el metro, posicionarme cerca de la ventana y mirar las escenas que me regala aquella ciudad metropolita. Observar a las personas haciendo sus actividades matutinas y sentir los primeros rayos de sol en mi rostro, que sensación más agradable de saber que es un nuevo día.
Llegue a frente de un enrejado de gran tamaño de color cobrizo conocido como la entrada principal de lo que es mi nuevo instituto, sin todavía haber puesto ni un pie dentro se podía sentir esa aura de perfección y lujo lo que provoca que me incomode y los nervios empiecen a aparecer, te preguntaras ¿Acaso estás hablando enserio?, yo realmente nunca he logrado encajar dentro de este tipo de ambiente lleno de modales y buen porte, es cansado el presentarme a fiestas o eventos de parte del trabajo de mis padres donde el tema de conversación es lo de siempre "Mi empresa está ganando millones" "Compre un vestido de la marca x valorado en más de € 850" "Cada vez me hago más rico"… dinero, riquezas, negocios, dinero, famosos, dinero, dinero, bla, bla, BLA!, medito y pienso ¿Acaso personas como ellos que estudiaron en los mejores institutos, que ahora administran cientos de negocios y que han conocido tantos países no tienen algo de cultura y conocimiento por compartir?, realmente este tipo de mundo nunca me podre acostumbrar.
Aun sin atravesar aquel enrejado que me separa de tan majestuoso edificio que solamente era el edificio principal, pues realmente aun me faltaba en conocer el campus completo, si esto me asombra no me imagino cuando conozca lo demás, alzo mi mirada para contemplar toda la infraestructura, tiene un estilo muy victoriano, a pesar del tiempo se ve en excelente estados, tapizado de baldosas de piedra, con ventanales de gran tamaño y un tejado que parece ser de pizarra*. Dirijo mis ojos sobre el escudo que se encuentra en la parte superior de la entrada de aquel edificio, son dos alas entrelazadas, debajo de ellas se encuentra redactado lo que parece ser su lema "Por el conocimiento y la libertad" para después dirigirme a las ultimas letras de color doradas muy resaltantes y leo mentalmente "Academy Wings of Freedom".
Sin saber cuándo llegue a la puerta, tomo una bocanada de aire antes de entrar, esa aura ahora es mayor, veo el gran espacio de la entrada, piso de mármol color hueso, decoraciones en las paredes de cuadros con frases o poemas enmarcados. Tienen un aroma agradable que da a saber la gran labor de las personas de mantenimiento de este lugar, hay muchos chicos y chicas conversando, por lo visto muchos ya se conocen. Me dirijo a un gran pasillo donde se encuentran la fila de casilleros de color azulados en contra de la pared, busco mi casillero asignado para prepararme y dirigirme a lo que ahora será mi primera clase que es… Matemáticas, vaya asignatura para empezar la mañana. Abro paso entre la multitud de chicos que sin duda congenian muy bien entre ellos.
Me encamino al salón y me siento en el último pupitre que se encuentra a un lado de la ventana, me da una asombrosa vista de los demás edificios y sus jardines de hermosas rosas, orquídeas, pinos y cientos de variedades de flora, perdido en aquella escena salgo de la realidad y empiezo a tararear una melodía que es perfecta para aquella imagen mientras muevo un poco mis pies, siento esas ganas de querer expresar lo que estoy sintiendo por medio de una canción seguido de una coreografía de excelente coordinación a mis emociones, salgo de mi mundo cuando siento una mano posar mi hombro.
-¡Eren! ¡Oye Eren!, ¿estás bien?, te estuve hablando más de 2 minutos pero no tuve respuesta. Buenos días Eren.
-¡Oh Armin!, Buenos días, perdón solo que…
-Es hermosa la vista ¿no es así?, llena de inspiración y alegría.
-¡Exactamente! – Le dirijo una amplia sonrisa –Es un excelente panorama para interpretar junto con un tema musical con un concepto de romanticismo.
Armin Arlert, un chico de estatura baja, de complexión delgada, rasgos finos, cabello rubio y ojos azules cristalinos, hijo de un empresario que es el mejor amigo de mi padre y colega en negocios. Él es mi mejor amigo, me escucha y me entiende a la perfección, siempre puedo contar con él, es una persona noble, honesta, realmente muy inteligente y muy sencilla, es todo lo contrario a los demás chicos que conozco. El igual que yo no puede acoplarse a tal ambiente por lo que nos sentimos estando juntos siempre.
-Realmente sabes cómo darle los conceptos a cada paisaje con solo un vistazo, es asombroso.
-Después de todo, es Eren, él es asombroso, no, es maravilloso en el mundo del arte.
Al procesar tal comentario caigo en cuenta de que la única presencia faltante en ese momento había llegado.
Mikasa Ackerman, de cabello negro que llega sobre sus hombros, de estatura media, complexión delgada con ciertos rasgos asiáticos muy finos, realmente es una chica muy atractiva, entre ella, Armin y yo nos conocemos desde pañales, igual que Armin, ella también es alguien con quien confiar, es una persona igual que nosotros, tiene un carácter serio e inexpresivo pero detrás de ello tiene un amable corazón, la considero como una hermana y la aprecio mucho, aunque haya veces en que se vuelve una persona muy sobreprotectora sobre mí, siempre está al pendiente de mi acciones y en ocasiones siento que me sofoco con tanta atención de su parte pero a pesar de ello le agradezco por estar siempre a mi lado.
Ellos dos son mis más valiosos y únicos amigos que puedo considerar verdaderos. Realmente soy feliz pasando el tiempo con ellos pues son los únicos a los que puedo compartir mis pensamientos y sentimientos.
-Un comentario muy único de Mikasa. Buenos días – Armin responde seguida de una risilla, el sabia lo mucho que me avergonzaba cada comentario que hacia Mikasa sobre mí.
Siento mi rostro sonrojar.
-N-No es para tanto Mikasa, aún me falta mucho por aprender, no necesitas ser tan considerada. Buenos días
Mikasa instantáneamente desvía la mirada, puedo notar un leve sonrojo en su rostro y con un tono suave de voz responde.
-B-buenos días chicos.
El encuentro es interrumpido con el sonido de la campana que da a saber el comienzo de la primera clase, haciendo que todos tomáramos nuestros lugares y recibiéramos a nuestro profesor.
"Sera una larga mañana", pensé, no porque no me gustara la escuela y las asignaturas o fuera malo en Matemáticas y en demás materias, simplemente era aburrido el ver cosas que había aprendido durante las tutorías que tuve en vacaciones por lo que fijo mi mirada nuevamente hacia la ventana pensando en cientos de canciones y coreografías que quedarían en perfección con tal obra de arte que tenía ante mis ojos.
Las primeras clases fueron una eternidad, empecé a sentir la necesidad de satisfacer mi antojo de almorzar cualquier cosa al escuchar nuevamente la campana que avisaba la llegada del descanso.
Rápidamente me levantó de mi asiento y estiro mis extremidades lo más que podía. Y me dirijo a mis amigos.
-¿Oigan irán a la cafetería a comprar algo?
-Yo me prepare un almuerzo asi que no necesito comprar.
-Ah, de acuerdo ¿Y que hay de ti Mikasa?
-También traje almuerzo. ¿Acaso no traes el tuyo Eren?, puedo darte del mío, lo hice yo misma y…
-Eh… gracias Mikasa, pero no te preocupes, yo comprare en la cafetería.
-Eren ¿quieres que te acompañemos?
-No, estaré bien, gracias Armin pero mejor empiecen ustedes, quien sabe cuánta gente habrá y cuánto tiempo me tarde.
-Yo me encargare de cuidar a Eren.
-N-no… Mikasa
-Tal vez te pierdas así que vamos, te acompaña-… -Le sujeto del brazo con delicadeza.
-Mikasa estamos en la escuela, estaré bien, solo iré a la cafetería, en un momento vuelvo – le acaricio su cabeza.
-Está bien Eren, si tú lo pides aquí estaremos esperándote.-Responde con un notorio sonrojo. Realmente Mikasa puede ser muy sobreprotectora e insistente… y muy sobreprotectora, si, nuevamente lo recalco por si no quedo claro.
Salgo del salón y bajo las escaleras dirigiéndome a la cafetería… ¡ESPERA!, pero ¿Dónde queda la dichosa cafetería?, ¡demonios! Este lugar es enorme a lo que eran mis pasados institutos. Hago una caminata rápida por cada pasillo que encuentro más nunca llego a mi destino. Subo y bajo escaleras pero nada. ¡Mierda! Estoy perdiendo tiempo, entonces siento como si me dieran una patada en el trasero al recordar que la cafetería no se encuentra en este edificio, si no que en otro. ¡¿ES ENSERIO?!
Salgo del edificio por la parte trasera encontrándome con aquella flora que tanto estuve admirando y los demás edificios. Ahora lo único que falta es saber… ¡En cuál de los edificios se encuentra la cafetería!, cada vez siento el hambre inundar hasta en mi mente, debí almorzar algo más pesado para resistir hasta el descanso.
Empiezo a caminar y me hipnotizo con la belleza de la naturaleza, me adentro por los rosales con su agradable aroma y los frondosos árboles de gran tamaño que dan una perfecta y agradable sombra. Es entonces cuando caigo en cuenta que me he alejado de los edificios, miro la hora en mi celular… ¡solo me quedan treinta minutos!, tal vez para ti será aún mucho tiempo pero si vieras el enorme campus que pareciera una propia ciudad, estoy seguro que desearías poder volar.
Fue entonces que simplemente decidí caminar por donde la fuerza desconocida me orientara y poder toparme con alguien a quien preguntar y como si fuera por una gracia divina encontré a un chico a mis cercanías sentado bajo un roble, podía observar que se encontraba leyendo, realmente puedo ser un idiota en cosas tan comunes pero ciertamente nunca he tenido un buen sentido de orientación. Me acerque al chico.
-H-hola
El chico no aparta la mirada del libro, creo que me está ignorando.
-Perdón que te moleste, soy de nuevo curso y quería saber por dónde queda la cafetería.
Gira la hoja para dirigirse a la siguiente página, definitivamente él me está ignorando. Me molesta un poco, como puede comportarse tan groseramente cuando sabe que hay alguien frente a él.
Mi hambre es más fuerte que mi paciencia.
-¡Hey! ¿Estas escuchando?, por favor me gustaría que me indicaras donde…
-¡CALLATE!
El chico deja el libro a un lado y se levanta rápidamente sujetando con una mano el cuello de mi camisa. Su rostro se encuentra a una corta distancia del mío por lo que puedo observarlo detalladamente, tiene cabello azabache cortado a un estilo militar, puedo notar que es más bajo que yo, tiene una complexión delgada, su piel es tan nívea, su expresión seria, neutra y un poco intimidadora, tiene una mira penetrante y sus ojos son pequeños de color verde-oliva lo que me provoca una corriente eléctrica por mi espina dorsal, en conclusión tienen un aspecto muy atractivo, ¿Qué?, lo veo ¿¡atractivo!?.
Me abofeteo mentalmente y vuelvo a la realidad.
-Que mocoso más molesto, ¿acaso tus padres no te enseñaron modales?, ¿Qué mierda quieres?
-Y-yo… lo s-siento mucho, n-no quise i-interrumpir... y-yo – Mi padre tienen razón, soy tan frágil, fácilmente me traicionan los nervios. La escena de este momento ha de ser tan estúpida, un chico más bajo que yo me ha intimidando. Suelta su agarre.
-Edificio "E", entrando doblas a la derecha.
Se dirige a tomar su libro para así retirarse.
-¡G-gracias!... Soy Eren ¿y el tuyo? – Grito a sus espaldas pero es en vano, él ha desaparecido de mi vista, ¿pero que estoy haciendo? ¿Porque demonios me nació el deber de decirle mi nombre? , da igual, pero ahora me he quedado con la inquietud de saber el suyo.
"Eren ¿eres estúpido? Parecieras una colegiala", pienso, miro mi reloj, ¡MIEEERDAAAA! ¡RESTAN QUINCE MINUTOS!
El resto del mañana quedo atrás, ya era hora de finalizar el día de clases, lo que significaba que era tiempo de las clases extracurriculares. Que aburrido será al no tener a Armin y Mikasa cerca de mí, pues seleccionamos diferentes clases, Armin ama la pintura y el dibujo y sin dudarlo selecciono la clase de Artes Platicas mientras que Mikasa tiene una gran habilidad en los deportes, sobre todo en el Basketball, por lo que formo parte del equipo, "Si que van a disfrutar" recelo mientras me dirijo al salón donde se encuentra el grupo de debate, realmente no me gusta la dicha de estar sentado por 2 horas pero no tengo opción, mi padre quiere que forme parte de esto. Realmente desearía poder haber entrado en el club de baile, teatro o coro.
Coloco mi mano en el pomo de la puerta, para así encontrarme con un salón de gran tamaño donde se encuentra una mesa redonda con sillas, en una de las paredes se encuentra una gran pantalla blanca para las presentaciones en proyecciones, en el techo se encuentra colgando un proyector digital, en otra de las paredes se encuentra una pantalla de plasma de gran tamaño, mesas unos cuantos ordenadores, libreros y estantes con libro de diversos tamaños, colores y grosores.
Nadie ha llegado por lo que me auto invito a pasar y tomar asiento mientras espero. Poco a poco empiezo a escuchar voces a cercanías, es entonces que el salón empieza a perder todo silencio y observo a las personas que conformaran parte del equipo que son chicos y chicas de diversos grados y grupos mientras toman asiento, me ven y me sonríen, devuelvo la sonrisa.
-Hola, soy Petra Ral de segundo año, ¿eres de nuevo ingreso? – Escucho la voz dirigida a mí, proviene de la chica que se ha sentado a mi lado, de tez blanca, cabello corto y castaño, sus ojos tienen un color ámbar. Agradezco que me esté hablando, realmente soy pésimo para interactuar con personas y empezar una conversación.
-Hola, soy Eren Jaeger, y sí, soy de nuevo ingreso… primer año… jeje- y creo que aquí termina la conversación.
-¡JAEGER!, ¿es enserio? ¿Eres el hijo mayor de Grisha Jaeger?
Escucho la voz pertenecida a una chica que corre hacia mí quitando al chico de su asiento que se encontraba a lado mío posicionándose y adueñándose del asiento y mirándome con un rostro de sorpresa y emoción a la vez.
-Eeh… s-si... así es.
-¡MAGNIFICO!, adoro los mall's de tu padre, tienen las mejores tiendas de libros sobre ciencia y titanes, ¿no amas a los titanes? Yo sí. Me convertiré en la mejor científica ganadora de un premio nobel de química por mi descubrimiento de que los titanes en verdad existieron y…
-Hanji, basta, estoy seguro que Eren no tiene interés por ese tema- Petra interrumpe a la loca chica de los titanes que pareciera contar un cuento de nunca acaba.
-Oh perdona, voy a presentarme debidamente, soy Hanji Zoe, segundo año, es un placer el conocerte Eren –Estira su mano y correspondo al saludo estrechando la mía a la suya.
-Gracias, yo igualmente es un placer -…Creo.
Hanji es una chica de estura media, su cabello es castaño y está sujeto a una coleta, sus ojos son de café oscuro que tienen cierto defecto pues se encuentra detrás de un par de lentes que sin duda queda a su personalidad, realmente parece ser una persona muy alegre.
Petra mira hacia un reloj que cuelga en una de las paredes para ver la hora.
-Ya es hora de comenzar, ¿porque no iniciamos con presentaciones?
-¡Espera!, aun no podemos iniciar, falta el líder- avisa uno de los chicos
Ahora que veo, hay un asiento vacío a lado de Hanji.
-Es verdad, debemos esperarlo- responde la chica de ojos ámbar.
-No hay de qué preocuparse, hay que iniciar, después de todo, al enano no le interesa quienes somos, así qu-
-¿Quién mierda es enano?
Todos colocan su mirada hacían la voz que proviene de la entrada. El chico fija sus ojos en mí y siento nuevamente una corriente eléctrica, es aquel chico de expresión neutra que me tope en el descanso.
*Pizarra: Teja compuesta de roca densa. Es cara pues tiene una gran durabilidad. Resiste de años hasta un siglo o un poco más.
¡Hola chicos!, he vuelto con el primer capítulo, espero que lo hayan disfrutado. Ya empieza la aparición de más personajes y sobre todo la de Levi.
La historia es narrada por Eren pero habrá ocasiones en que será desde la perspectiva de Levi.
Sería un gusto leer reviews asi como contestarlos.
Gracias por su atención, próximamente el 2do capitulo.
¡Nos leemos pronto!
