Este segundo capítulo se trata de la vida del triste vampiro y del despertar de Lincoln, de antemano gracias por leer.
Hace mucho tiempo 2 reinos habían entrado en guerra, un horrible conflicto que solo traía dolor a los habitantes de ambos reinos y a todos los pueblos que rodeaban a los mismos.
Muchos desconocían como inicio el conflicto, pero eso poco les importaba a los habitantes ellos solo querían dejar de vivir con miedo, lo malo era que ninguno de los 2 reinos iba a ceder terreno en la guerra, después de todo los únicos que sufrían eran los plebeyos.
Al rey y la mayoría de la nobleza poco les importaban las vidas de unos simples granjeros y soldados menores, o al menos así era hasta que empezaron a haber bajas en sus bolsillos debido a la falta de mano de obra, y por esto en uno de estos reinos se realizó una reunión para resolver los problemas financieros que la guerra generaba, aunque en realidad se trataba de un baile donde toda la nobleza asistiría.
Entre las diversas discusiones que tenían, un hombre elegante y jovial que vestía de negro irrumpió en el salón de baile, se paró en el centro del salón y proclamo en voz alta con una gran sonrisa en su cara.
-Damas y caballeros por lo que he visto están en un serio predicamento, estas horribles batallas ponen en peligro las vidas de todas las personas del reino y yo aquí les traigo la solución.
En ese momento hubo muchas reacciones diferentes, risa, curiosidad e ira. Cuando el misterioso hombre se disponía a hablar nuevamente 2 guardias se pusieron a ambos lados de él, y el rey en persona se le acercó y le dijo.
-He visto muchos tontos en mi vida, pero tú que no conoces tu lugar estas entre los más grandes, por esta interrupción el castigo más adecuado se llevaría a cabo con una cuerda y una caída rápida. Pero en vista que tienes talento de bufón y me has hecho reír, por esta vez y solo por esta vez dejare que te vayas.
El hombre salió escoltado del salón por los 2 guardias, su presencia poco a poco fue olvidado por todos excepto por una persona que realmente estaba interesada en lo que el hombre tenía que decir, esa era Florence Valentine la única hija de un conde del reino, una verdadera princesa de sangre noble pero que a diferencia de los demás ella sentía un sincero amor por su gente, así que sin que nadie lo notara se escabullo fuera del salón en busca del hombre que le ofrecía una solución milagrosa al sufrimiento de su pueblo. Lo normal para alguien seria dudar de un hombre tan sospechoso y ciertamente había algo en aquel sujeto que a Florence le molestaba, pero la chica tenía el extraordinario talento de ver los corazones de las personas y ella no detecto que aquel sujeto estuviera mintiendo. Lo malo para la chica es que era una princesa, que pasaba la mayor parte de su vida dentro de una mansión rodeada de personas amables que la querían, esto la hiso inconsciente de la maldad que podía haber en los corazones humanos.
Después de un poco de búsqueda la chica encontró al hombre al lado de una fuente en el jardín del salón.
-heey, tú, lo que dijiste antes era cierto. Puedes detener la guerra.
-no, yo no puedo detener la guerra, pero puedo darte algo que la detendrá.
-¿enserio? ¿Y qué es?
Con una sonrisa el hombre saco un frasco con un líquido rojo de su bolsillo junto con una carta.
-esto jovencita es lo que detendrá la guerra. Dijo el hombre alzando el frasco.
-¿cómo se usa?
-debe beber el contenido del frasco.
-¿y la carta?
-debe guardar la carta y después de beber el contenido del frasco puede leerla.
De verdad en aquel hombre había algo que a Florence no le agradaba, pero no podía detectar ninguna mentira viniendo de él, así que tomo una decisión, ella pidió que le diera el frasco y guardando la carta entre sus ropas de un solo trago bebió la poción.
Y 3 días después tal como aquel hombre lo había dicho la guerra termino, ya no habían más batallas ni enemistad y tampoco supervivientes. Solo quedaba una solitaria chica ensangrentada mirando hacia el vacío, cuando al fin había recuperado la conciencia los recuerdos fluyeron a su mente junto con 2 hilos de sangre que recorrían sus mejillas. Que había hecho y porque, lo único que había en su cabeza eran rostros aterrorizados dirigidos hacia ella, hombres, mujeres y niños por igual, todos perecieron en un frenesí de sangre.
Solo había sufrimiento carente de cualquier otra emoción, se quedó mirando hacia el cielo que se encontraba nublado por el humo proveniente de ambos reinos, se mantuvo así un par de horas para tratar de escapar de la realidad, hasta que recordó la carta que aquel hombre le había dado, cuando la saco tenía un poco de sangre pero no la vio manchada en el interior y cuando la leyó finalmente comprendió que había pasado.
-si estás leyendo esto, es que mi plan fue todo un éxito y estamos todos muertos. Te preguntaras que paso, para empezar te contare mi historia, mi nombre es Boris Porgnes era un alquimista que vivía junto a su familia en uno de los pueblos cercanos al reino, era un hombre que trabajaba duro día a día pero era feliz, tenía un trabajo y una familia a la cual amaba mis días eran tranquilos, hasta que 2 semanas después de que se declarara la guerra un pelotón armado fue avistado por un pastor que salía a alimentar a sus animales, en su mayoría en el pueblo eran simples granjeros, por eso no teníamos los medios para defendernos así que yo y los líderes del pueblo fuimos hacia el noble que controlaba la zona que habitábamos para conseguir un poco de ayuda, pero cuando hicimos la solicitud se nos fue negada. Su pueblo es de simples granjeros no tienen nada que otros pueblos no puedan ofrecernos, no vale la pena salvarlos, con esas palabras fuimos echados de su propiedad en ese momento sabíamos que solo teníamos una opción, debíamos abandonarlo todo y empezar en otro lugar, pero ya era demasiado tarde cuando volvimos al pueblo todos habían sido asesinados, ahí no había nadie capaz de defenderse fue simplemente una masacre, todos incluyendo a mi familia muertos, en ese instante algo se rompió dentro de mí y jure venganza, venganza en contra de quienes nos ignoraron y también contra quienes nos quitaron todo lo valioso por lo que vivíamos, así que me fui viaje buscando algo que les trajera sufrimiento, hasta que lo encontré, lo que les traería devastación, sangre de un oscuro. Sería imposible controlar a uno, pero si le daba una poción que le hiciera perder el control en su momento más vulnerable como su transformación, el haría mis deseos realidad. Y eso nos trae aquí, escogí a un noble ya que ellos solo se preocupan por sus intereses, gracias por cumplir mi deseo y vive en tinieblas por perderlo todo.
Comprendió que su estupidez trajo este desastre y que esto no debía volver a suceder. Ese día nació Fallen Blood, una chica de sangre noble que cayó en la oscuridad, una criatura que mantenía a raya a los demás seres ocultos en Las sombras.
Indiferente de todos estos hechos un niño se encontraba desmayado en medio de un cuarto oscuro, un niño que debido a un relámpago que retumbo en los cielos lo saco del mundo de los sueños, el chico abrió lentamente los ojos y cuando estuvo consiente de donde se encontraba llevo rápidamente sus manos a su pecho asegurándose de que se encontraba bien, al quedar más tranquilo miro a sus alrededores en busca de la chica que se encontraba herida, por suerte ahora se veía mucho más claro y no necesitaba su teléfono para ver, pero al no encontrar a la chica supuso que todo se había tratado de un sueño, posiblemente al entrar en la habitación se había caído y golpeado en la cabeza y por eso había tenido aquel sueño, decidió levantarse del piso y sintió fuertes dolores musculares por todo su cuerpo como si hubiera estado entrenando con Lynn todo el día, se masajeo los brazos y para dejar más tranquilo a su corazón, decidió llamar en voz alta a cualquiera que estuviera en la mansión ya sea la chica o cualquier otro, pero lo único que salió fue un quejido sordo, lo volvió a intentar pero de nuevo no pudo emitir ningún sonido, ya en pánico decidió gritar con todas sus fuerzas pero aun no emitía sonido alguno, totalmente asustado se preguntaba porque no podía hablar, y como respondiendo a sus dudas una voz casi robótica resuena en su cabeza.
-(para poder hablar necesita respirar)
Lincoln no sabía de dónde provenía la voz, pero más importante se dio cuenta del significado de esas palabras, él no estaba respirando. Desesperadamente empezó a suspirar y gracias a eso pudo hablar.
-quien dijo eso ¿hay alguien ahí?
Pero nadie respondió a la incógnita de Lincoln el chico muy asustado paso su mano por su cabeza y noto que la herida que se había hecho con el cristal había desaparecido y en su lugar había sido reemplazado con un anillo. Era un anillo algo inquietante, era de color negro con la cabeza de lo que parecía un demonio o un ogro y en su boca sostenía una gema roja, intento quitárselo pero al ver que era inútil desistió.
Lincoln ya no quería saber más de lo que aquí pasaba, así que tomo su teléfono y su paraguas que estaban tirados en el piso y se dirigió a salir de la mansión.
Al llegar abajo Lincoln busco la ventana por la que había entrado siendo mucho más simple ahora que podía ver todo lo que había a su alrededor sin la necesidad de depender de su teléfono, algo que el chico no notaba debido a lo asustado que se encontraba, al encontrar la ventana la subió con mucha mayor facilidad que la vez anterior.
Al salir noto que ya no llovía con tanta intensidad, pero ahora habían relámpagos cuando se disponía a irse recordó que había guardado el comic de ace savvy debajo de un arbusto, recupero su comic y se fue casi corriendo.
Ya bastante lejos de la mansión quemada Lincoln se preguntaba que había sido eso, Lincoln ya no creía que lo que había visto fuera un sueño.
Pero si no era un sueño como seguía vivo, el vio que algo similar a una estaca de acero que atravesaba su pecho, definitivamente creería que fue un sueño sino fuera por la herida de su mano, o el anillo, o el simple hecho de que tenía que concentrarse para seguir respirando. Se fue pensando en eso todo el camino y antes de que se diera cuenta ya se encontraba en la casa Loud, al abrir la puerta fue recibido por un balón de futbol americano que se dirigía a él extrañamente lento, solo necesito colocar sus brazos delante de su cuerpo para recibirlo en sus manos.
-increíble atrapada Lincoln. Dijo Lynn
-ahh ¿gracias?
-oye deberías estar más feliz ese era mi mejor pase, tal vez tengas talento para el futbol después de todo.
-claro Lincoln el balón iba muy rápido. Dijo luan acercándose a ambos.
-¿de veras? Dijo Lincoln.
-Lincoln ¿te encuentras bien? Parece que viste a un fantasma, estas blanco, jajaja entiendes, entiendes. Dijo Luan.
- estoy bien solo algo cansado, creo que me iré a mi habitación a descansar un poco.
Y sin esperar una respuesta de sus hermanas Lincoln se dirigió a su habitación, se recostó en su cama y tal vez para dejar de pensar en todo lo que le había sucedido en el transcurso del día, se quitó su ropa quedando solo en ropa interior y se puso a leer el comic que hace poco había ido a comprar, el título del comic era Ace Savvy vs el vampiro.
Bien eso fue todo por ahora, espero que les haya gustado.
