Disclaimer: Los personajes aquí usados no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto. No recibo ningún tipo de beneficio al publicar esto excepto la felicidad que me provoca el recibir los reviews y favoritos de algunos lectores de buen corazón.

Advertencias: What If? "Este fic participa en el topic: "Escuela Shinobi: creación de fics" de la Aldea Oculta entre las hojas. Pedido especial para loko89772.


El brillo de sus ojos


GaaraUzumakixx―

1


Apuesto a que quieren saber mi nombre.

Te aseguro que no.

No lo reconocían.

Ninguno de ellos había hecho el mínimo esfuerzo por reconocerlo. Naruto se había dado cuenta de que su presencia paso inadvertida para ellos. Sasuke fue el centro de atención de nuevo dejándolo a el relegado.

Gaara lo había rechazado, Kankuro se había burlado de él y Temari ni siquiera había volteado a verlo.

Ella, la que había prometido fervientemente recordarlo y mantenerlo en su corazón, no lo había reconocido.

Y no es que Naruto fuera alguien común. Había muchas personas rubias y de ojos azules, pero nadie tenía esas marcas en sus mejillas, nadie. Era improbable que alguien olvidara a tan singular muchacho, simplemente por esa característica en su piel era recordado por muchas personas.

Pero entre todas esas personas no encajaban sus hermanos.

Intento por todos los medios llamar la atención de ellos cada vez que estaban cerca y a simple vista pero nada había dado resultados, ellos no lo volteaban a ver ni de reojo. Lo consideraban inferior, débil, sin esperanzas de convertirse en un chunin hecho y derecho como ellos lo harían.

Tal vez eso era lo que más le dolía de todo. Que si le llegaban a prestar atención lo vieran con odio, con superioridad.

Esos ya no eran sus hermanos más. Naruto comenzó a preguntarse qué fue lo que hizo que cambiaran. Al menos de Gaara sabia la razón, pero de Temari y Kankuro no. Parecían ser los subordinados del pelirrojo en lugar de ser sus hermanos de sangre. Le temían, les horrorizaba su presencia, como si en lugar de un ser humano fuera un demonio dispuesto a atacarlos y romperlos en pedazos.

Temari era hermosa, imponente. Al menos así la consideraba él. Ahí estaba ella, en medio del campo de pelea a punto de enfrentarse a la chica del equipo del cejotas. Naruto sabía que Tenten era fuerte pero también estaba seguro que Temari tenía muchísimas técnicas escondidas detrás de ese abanico. Y no se equivocó pues momentos más tarde lanzo a volar por los aires a la castaña con todo y sus armas.

Simplemente poderosa.

― ¡Gaara, debes recordar!

El pelirrojo hizo caso omiso de sus palabras y volvió a atacarlo con todas sus fuerzas.

― ¿Por qué no puedes recordarme? Soy yo, Naruto.

― ¿Por qué debería hacerlo? Solo eres alguien más en este mundo, eres una amenaza para mi existencia así que debo eliminarte.

Muchos pensaran que cuando peleaba con Gaara aquel día lo hacía solamente para defender a sus compañeros de equipo. Pero esto iba más allá.

Era el momento de intentar conectar con él. Estaba un poco desconcertado debido a que ninguno de ellos había insinuado siquiera que lo conocían. Eso ya era demasiado.

Incluso cuando Kankuro se le acerco en la fase de las peleas individuales de los exámenes, jamás hizo ningún comentario acerca de su relación cuando eran niños. Incluso le pregunto por su nombre.

Gaara estaba fuera de control.

En un momento dado Gaara cayó de rodillas, agotado.

Temari intento ayudarlo a levantarse, se preocupó por él, sin embargo a él no le intereso y la mando a volar por los aires haciendo que esta chocara contra varios árboles y se hiciera varias heridas de consideración.

Naruto hubiera estado de acuerdo en no alargar la pelea, simplemente salvaría a Sakura y Sasuke para poder huir a un lugar seguro.

Pero en ese momento no podía pensar en nada más que en la paliza que le daría a su hermano por haber herido a Temari.

Naruto quiso correr hacia ella para poder ayudarla, pero Kankuro se había interpuesto y se la había llevado lejos del campo de batalla. Al menos ese cretino se preocupaba por alguien más que no fuera el mismo.

La pelea duro varias horas y al final no hubo ningún vencedor realmente. Sin embargo Naruto pudo entender un poco lo que había pasado en la vida de los hermanos de la arena mientras el no estuvo presente todos esos años.

Se dio cuenta del dolor y sufrimiento por el que paso Gaara así también como la impotencia de Kankuro y Temari al no poder ayudarlo.

Temari.

Hubiera dado su vida inclusive porque todos los malos sentimientos que tenía ella se traspasaran hasta su ser y ser el quien cargara con todo eso.

La aldea de la arena pide ayuda a la hoja para recuperar a una kunoichi que ha sido raptada.

Y ahí estaba de nuevo. Ayudando a sus hermanos a superar una difícil prueba.

Matsuri, una chica que había sido tomada por Gaara como su alumna, había sido raptada por unos tipos de la aldea de los artesanos simplemente para poder atraer a Gaara y arrebatarle el poder del Shukaku que tenía en su interior.

Pero sus planes salieron frustrados y todos volvieron sanos y salvos de aquella mala experiencia.

―Llámame si necesitas ayuda de nuevo, bebito llorón.

Naruto apretó los puños detrás de ellos. Ese maldito vago de Shikamaru siempre estaba atrayendo la atención de Temari. El no entendía que le miraba ella al chico de coleta, siempre estaba aburrido y a punto de dormirse.

Siempre que el necesitaba ayuda aparecía ella, y viceversa.

Naruto siempre quedaba relegado.

―Te recuerdo.

Naruto abrió los ojos con asombro. ¿Acaso Gaara había dicho…?

― ¿Cómo podrías olvidar a aquel que te salvo hermanito? ―bromeo Kankuro.

―No me refiero a eso, yo le recuerdo. Ahora lo veo con claridad.

― ¿A qué te refieres? ―esta vez fue Temari la que pregunto.

Gaara trago saliva.

―Eres mi hermano. El niño que mi madre trajo a casa aquel día. El que papa lanzo fuera de casa el día posterior a su muerte. El que fuimos obligados a olvidar.

Naruto, Temari y Kankuro se tensaron.

― ¿Obligados? ―definitivamente Naruto no entendía nada.

―Orochimaru. Él fue el que hizo posible eso. Yo recuerdo que nos llevó a su laboratorio y nos hizo caer en una especie de genjutsu. Borro nuestras memorias y las reemplazo con otras. El Kazekage sabía que te encontrabas en Konoha, sabía que eras lo único que nos había mantenido unidos. Tu recuerdo siempre estaba presente entre nosotros tres, y eso significaba un problema. Papa quería que dejáramos de recordarte, que olvidáramos cualquier lazo que tuvimos contigo. No se la razón por la que lo hizo, supongo que quería que no tuviéramos nada que ver con la hoja, que no hubiera remordimiento cuando empezara el plan para acabar con la aldea. Yo no te recordaba, pero el haber muerto hizo que viera prácticamente toda mi vida pasar frente a mis ojos. Y ahí estabas tú, escondido dentro de mis memorias.

― ¿De qué rayos hablas? ―Kankuro estaba perdiendo la paciencia.

―Él es nuestro hermano. Naruto Uzumaki.

Naruto se giró hacia los mayores. Kankuro tenía un gran signo de interrogación en la frente mientras que Temari se llevó las manos a la boca.

―Chicos, verán…

―Entonces es verdad ―todos la miraron con detenimiento―. Tú exististe. No eran sueños, eran recuerdos.

―Yo… ―Naruto no acabo su oración antes de que Temari se lanzara a sus brazos abrazándolo con fuerza. Kankuro hizo una mueca de sorpresa pero seguía igual de confundido, ¿cómo podía ser Naruto su hermano? ¿Por qué Gaara hablaba de un genjutsu? El no recordaba nada de lo que acaba de balbucear su hermano.

―Sabía que eras real. Que no eran simples sueños o alucinaciones ―hablo Temari. Seguía abrazando al chico con fuerza.

El rubio sintió las lágrimas casi salir de sus ojos.

Gaara los miraba con la mirada enternecida mientras que Kankuro solo permanecía en silencio.

A Naruto no le preocupaba mucho, tenía fe en que el cretino de su hermano lo reconocería así como Gaara, o al menos lo intentaría, así como Temari.

―Pensé que me habías olvidado para siempre.

La chica se separó de él y acuno su rostro entre sus palmas dedicándole una sonrisa amorosa. Naruto sintió que le flaqueaban las piernas.

―He olvidado muchas partes de nuestra historia juntos. Pero luchare por recordarlas, no importa lo que tenga que hacer.

Naruto sonrió. Su corazón latía con rapidez, estaba feliz. Volvió a mirar esos ojos verdes que tanto le gustaban y se sintió completo. Eran los ojos de Temari.

Su Temari.


¿Qué tal?

Perdón que no había escrito nada de este fic, pero no tenía ideas.

Antes que nada déjenme aclarar que este capítulo, así como el anterior, son recuerdos de Naruto. Sentí que si quería que entendieran todo el what if a la perfección debía poner memorias atrasadas, y creo que ha quedado claro. O al menos eso espero. Ojala no haya sido tedioso el leerlo.

Sé que ahorita no se centra mucho en la relación entre Temari y Naruto pero necesitaba que quedara desglosado el pasado.

Gracias por esperar, ¡nos leemos luego!