Capitulo 2 El Regalo.
-Fallen –llamo Kagura desde la puerta -¿Puedo
pasar?
-Claro pasa –le dijo sonriendo -¿Sucede algo?
–pregunto al ver la cara seria
amiga.
-Tenemos un pequeño
problema con Hiei-san.
-¿Problema?¿Qué clase
de problema? –pregunto confundido.
-Hiei-san cree que entre tu
y Ku-chan hay algo –dijo mientras se sentaba en
la cama.
-Pero
eso es una tontería, Kurama y tu son como los hermanos que
nunca tuve.
-Tu bien sabes que los celos hacen que las personas
vean lo que ellos
quieren ver –dijo tranquilamente –Aunque no
se porque si eres tan feo –le
dijo en tono burlón.
-Muy
graciosas -
-Sabes que no lo digo enserio –dijo dándole
una fuerte palmada en la espalda
–Pero hablando enserio debes
hacer algo al respecto.
-¿Debo?
-Si Fallen y mientras
mas pronto mejor.
-Me pones las cosas un tanto difíciles.U
-Bueno hablaría yo con el pero...
-¿Pero?
-Pero creo que no me creyó cuando le dije lo que Ku-chan
nos contó de el.
-¿Y porque crees que con migo
seria diferente?
-Solo haz el intento por el bien de Kurama –tras
esto Kagura se levanto y
salio de la habitación dejando a
un pensativo Fallen.
Kurama se estaba bañando, Fallen estaba recogiendo el
desastre que había
hecho en la cocina al derramar la
comida encima de Kurama y en el suelo (
YS: sin comentarios).
Hiei entro a una de las habitaciones la cual estaba repleta de
fotos de
Kurama, Kagura y Fallen.
-Hola Hiei-san no te oí
entrar –saludo Kagura, quien estaba sentada en un
cómodo
sofá con un libro en las manos.
-Hn. –Hiei miraba con
curiosidad todo lo que lo rodeaba -¿Quiénes son?
–pregunto tomando una de las fotografías.
-Somos mi
tía Shiori, La madre de Fallen, la Sra. Tskimine y yo antes de
que
Fallen y Kurama nacieran.
-Hn. –Kagura le sonrió
-Si lo deseas puedo enseñarte fotos de Kurama cuando era
un niño –Hiei
afirmo con la cabeza, Kagura le sonrio y
saco un gran álbum de fotos y se
sento junto a Hiei para
mostrárselo –Esos dos bebes a mi lado son Fallen y
Ku-chan
–dijo Kagura mostrándole una foto donde estaba un lindo bebe
pelirrojo y un bebe castaño de unos cuantos meses, junto a
una niña de unos
siete años con el signo de la
victoria en una mano y algunas raspaduras,
detrás de ellos
habia dos niños que lloraban (U ¿Cierta lobita habrá
tenido algo que ver?).
Había otras donde estaba Kurama
solo, con el uniforme de color azul,
aparentaba unos 10 años,
se encontraba en el jardín de la escuela bajo un
árbol
de sakuras el cual estaba floreciendo.
En otra se encontraban los
tres, Kurama ya tenia el cabello largo, estaban
en una fiesta de
cumpleaños, al parecer la de Kurama, porque el era quien
apagaba las velas.
Había una donde Kagura estaba
sentada en un columpio con un traje negro y el
semblante triste,
Kurama y Fallen a su lado tratando de consolarla ambos
tenían
una cinta de color negro en su brazo, Hiei no supo el porque de
aquello.
-Esta foto fue tomada después de que mi padre
muriera por una enfermedad...
Mi... Mi madre murió cuando
yo nací y por eso no la conocí –le dijo Kagura
con
una sonrisa triste.
-Hn.
-¡Oh, es verdad, Hiei-san
–dijo Kagura poniéndose de pie -¿Podrías
disculparme un momento por favor?.
-Hn.
Kagurara salió
de la habitación para dirigirse a la suya, tomo una pequeña
caja envuelta en papel de color blanco y un hermoso moño
rojo, después
regreso con Hiei.
-Como la hija mayor de
la familia Minamino es mi deber y también un honor
darte
la bienvenida ala familia –dijo mientras colocaba la caja en las
manos
de Hiei, quien no hizo ningún movimiento solo miro
el objeto en sus manos de
forma curiosa.
-¿Qué
demonios es esto?
-Es un regalo, ¿qué esperas?...
Ábrelo –dijo con impaciencia –Vamos no te va
a morder.
Hiei abrió el regalo encontrándose con un pequeño
dije en forma de estrella
de cinco picos y en cada punta estaba
grabado cada uno de los cinco
elementos, Hiei miro ala loba que
le sonreía, luego al regalo y una vez mas
a Kagura.
-Todos los de la familia lo tiene –dijo Kagura enseñándole
el de ella, la
única diferencia entre los dos dijes era
que el de Kagura tenia un lobo en
el centro y el de Hiei era un
dragón –Lo que esta en el centro de la
estrella refleja
nuestra personalidad –dijo sonriendo mientras le colocaba
el
dije a Hiei –Es un honor para nosotros que formes parte de nuestra
familia... Primo.
En ese momento algo extraño sucedió
Kagura lo abrazo y el no se movió, solo
se quedo ahí
sin saber como reaccionar, sintiendo el calor de quien lo
abrazaba
tan cariñosamente, normalmente abría matado al idiota
que se
hubiera atrevido a invadir su espacio personal pero, no le
molesto que la
prima de Kurama lo abrazara, era tan cálida
como el, la única diferencia era
que Kurama olía a
rosas y Kagura olía a flores de cerezo blanco, tras un
momento se separaron y ella le sonrió encantadoramente (de
forma muy
parecida a las de Kurama) y salió de la
habitación dejando a Hiei a solas.
Espero que con esto
le entre en su dura cabeza que el es el único que
Kurama
ama penso mientras caminaba por el pasillo Pero sentí
algo extraño
cuando lo abrace, como si yo...
-¡Kagura! –Aquella dulce voz la trajo de vuelta ala
realidad, para darse
cuenta que estaba sobre Kurama y que ambos
estaban en el suelo.
¿Tan absorta estaba en mis
pensamientos que no me di cuenta de la presencia
de Kurama?
-¿Estas bien?
-¿Eh, si –dijo levantándose
y ayudando a Kurama en el proceso –Solo esta un
poco distraída
(Youko Saiyo: ¿Un poco? Kagura: ¡No molestes Youko!).
-¿Haz visto a?...
-Esta en la habitación de los
recuerdos –le dijo interrumpiéndolo.
-¿No le
habrás mostrado fotos de cuando era bebe, Ne Kagura?
-¿Yo?¿Me
crees capaz de enseñarle fotos embarazosas de cuando eras
niño?
–pregunto sarcástica.
-Si.
-Bueno
me atrapaste Ku-chan.
-Lo sabia.
-¿Porque no vas con
el? –dijo dándole un pequeño empujón –Le
dará mucho
gusto verte en este momento?
-¿Qué
estas tramando?
-¿Yo, Nada. –dijo con una pequeña
sonrisa.
Kurama puso cara de confusión pero hizo lo que su
prima le decía y encontró
a Hiei en trance y
mirando el regalo que Kagura le había dado.
-¿Hiei?
–llamo amorosamente.
-¿Hn?
-¿Estas bien?
-Si
Kitsune estoy bien.
Kurama miro lo que traía en las manos.
-Eso es...
-Esa loba me lo dio –dijo tranquilamente –Dice
que todos los de tu familia
lo tienen.
-Es cierto –le dijo
el pelirrojo mientras se sentaba en el cómodo sofá y le
hacia señas a su pequeño Youkai para que se sentara
con el, Hiei obedeció y
se sentó a su lado.
-Jamás
he visto que tu lo tengas zorro –dijo mientras asía que su
compañero
descasara la cabeza en sus piernas y le
acariciaba el cabello.
El pelirrojo no le contesto, simplemente
saco el mismo pendiente que el que
Hiei tenia, pero este en vez
de dragón tenia un zorro.
-Todas las noches me lo quito
para que no nos moles –le contesto con una
sonrisa llena de
amor mientras lo miraba de la misma manera.
-Baka Kitsune –dijo
para después besarlo dulcemente en los labios
(Lizerg-chan:
¡Que lindo! Youko Saiyo: (dándole un zape) ¡Cállate!)
Kagura entro en la cocina para ver que Fallen había
hecho mas desastres de
los que había limpiado
-Eh,
Fallen, ¿Necesitas ayuda? –pregunto sudando una enorme gota
U
-Si por favor.
Kagura comenzó a recoger el
desastre de la cocina.
-Mañana saldré toda la
mañana así que trata de no hacer desastres.
-¿a
dónde vas -pregunto Fallen curioso.
-Eso es algo que no te
incumbe –dijo un tanto molesta.
-Lo lamento no quise... –se
disculpo.
-No importa –dijo- Solo puedo decirte que saldré
hoy por la noche y no
regresare asta mañana en la tarde y
trata de no darle problemas a Kurama con
Hiei-san.
-Pero si
esa no es mi intención.
-Eso lo se pero sabes que Hiei-san
es muy celoso.
-¿No me podría ir con tigo?-dijo
poniendo cara cómica.
-No, lo que voy hacer son cosas de
lobos.
-Si pero temo que Hiei-san quiera usarme para afilar su
Katana .dijo sudando
gotita y con una cara muy cómica.
Kagura comenzó a reírse de su amigo.
-No te rías
-Lo siento pero eres muy... Gracioso cuando pones esa cara de
tonto
-
-Bueno, ve a darte un baño yo terminare
aquí –dijo mientras trataba de
contener la risa.
-¿Y
quien ara la cena?
-Pues yo.
-¡¿Y TERMINAR TODOS
ENVENENADOS!
-¿Qué insinúas?
-Eh nada
jajaja U
-Anda ve a bañarte ¯¯
-Gracias
–dijo Fallen y salió corriendo de la cocina antes de que
Kagura
cambiara de opinión.
-¿Qué es lo
que querrá ese viejo?...
-¿Kagura? –llamo el
lindo, el encantador, el hermoso... (Youko Saiyo: Ya
deja de
decir tantas ridiculeces y continua con la historia Lizerg-chan:
Bueno, bueno, como decía) Kurama.
-¡Ku-chan, me
asustaste –dijo –No te oí entrar
-¿Estas bien?
-Si, ¿Por qué?
-Estabas hablando sola.
-Estoy
bien Kurama –dijo tranquilamente –Por cierto, ¿No deberías
estar con
Hiei-san?
-Hiei me pidió que le preparara
algo de comer –dijo el pelirrojo mientras
sonreía.
-Para tener un cuerpo tan delgado y pequeño tiene un gran
apetito –dijo
mientras soltaba una risita.
Kurama también
sonrió.
-Gracias...
-¿Hm? –Kagura no entendía
por que Kurama le daba las gracias.
-Por darle el símbolo
de la familia a Hiei.
-Como la hija mayor de la familia mi deber
es darle la bienvenida a tu
pareja .
-Gracias.
-Hay
Helado de fresa en el congelado –dijo mientras sonreía -¿Por
qué no le
das un poco?
