EL MOTIVO DE TU BÚSQUEDA

Cap. 2

ANTES DE LO ESPERADO

Bueno, sin más qué decir…

My little pony no me pertenece, solo hago esto para entretener.

A tan solo unos metros de la casa club de las CMC, estaba alguien, cuya presencia era de cierta forma esperada, pero no por eso menos impactante para las crusaders, quienes estaban un poco más que sorprendidas por la forma en que se presentaron las cosas.

— ¡Por favor, no te alteres!

— ¡Pero por qué ahora, con mil escarabajos que no esperaba que fuese tan pronto! —gritó Apple Bloom haciendo coraje.

— Perdón —respondió sinceramente la que las espiaba desde una ventana —, le pedí a mi hermana que me envíe primero un poco antes de su despertar para que así las cosas fuesen mejores, pero no me hizo caso y la envió a ella primero.

— ¡Pero… La cosa esa que dijo la Glimmer esa… la paraplégica!

— Paradoja…

— ¡No me interrumpas, jovencita!… —suspiró para calmarse— Mira, ahora vas a entrar conmigo a la casa club y ya veremos qué hacer.

— Ok.

— ¿Ok…?

— Ok.

— ¿Ok…? —Le hizo un gesto amenazador con la mirada.

— Sí.

— Así está mejor, muestra algo de respeto y tendrás pay para comer.

Scootaloo se asomó por una de las ventanas de la casa club y no pudo evitar sentirse incómoda con la situación.

— ¿Es quien creo que es? —preguntó todavía incrédula ante lo que presenciaban sus ojos.

— Me temo que sí — responde tras un suspiro—, habría preferido un poco más de tiempo para que las cosas se pongan en orden, pero no siempre puedes tener lo que quieres.

— Eso es raro ¿desde cuándo eres tan estricta?

— Solo hago lo necesario para educarla — Voltea la mirada hacia la espía— … Adelante, pasa y sírvete algo, debes estar cansada.

La intrusa, ahora invitada, entró primero en la casa club, la pegaso le bloqueó la entrada a la terrestre con una de sus alas para poder tener unas palabras a solas.

— No quiero ser la mala en este cuento, pero siempre me imaginé que serías la más permisiva y alegre.

— Tampoco hace falta que lo sea, los Apple siempre somos estrictos con el trabajo y las cosas serias. No voy a permitir que ella se convierta en la excepción.

— ¿Y por eso eres firme como en la época de tu abuela?

— Como ya te dije, no hace falta, y mira —señala al interior de la casa cómo Sweetie le ofrecía galletas a la invitada con una sonrisa y un enorme vaso con leche—. Con ella ya tenemos bastante dulzura.

— Creo que tienes razón, si le aumentamos un poco más tendrían diabetes.

— Hablando de eso ¿no crees que es raro que vinieran tan pronto?

— Bueno, recuerdo que nos dijeron algo acerca de que sucedería poco antes de darnos cuenta…

Las dos se dieron cuenta de lo que en verdad significaba, ya no había marcha atrás ni forma de evitar el problema que tendrían que afrontar.

— ¡Cómo pudiste ser tan tonta! —regañó la pegaso.

— ¡A mí no me mires, que tu tampoco te controlaste!

— ¿Qué, cómo puedes decir eso?

— Ella dijo que le pidió a su hermana que la envíe primero a ella, pero envió a la otra.

— ¿Y eso qué significa?

— Que además de ella y su hermana hay una más que quiere que la envíen antes y ya sabes lo entusiasta que puede ser cierta jovencita.

— Eso no lo niego, pero no creo que todo sea así como dices.

— ¿No? Pues mira, Solo una podría abrir un portal en el tiempo y ya sabemos de quién se trata. Luego viene ella y nos dice que enviaron a otra antes que a ella. Eso significa…

— ¡Que dos ya están aquí! —exclamó la pegaso.

— Ahora tenemos que encontrar a la otra y estar atentas a la llegada de la tercera.

— No tengo un buen presentimiento.

Castillo de Twilight, tres horas de fiesta después…

Spike estaba buscando un lugar para sentarse, bailar, beber y divertirse tratando de recordar sus innumerables anécdotas con todos los asistentes. Irónici cómo suena, el asistente número uno pasa un buen rato con los asistentes a la fiesta.

Tras una buena búsqueda, su cruzada culmina con un sofá cálido y extremadamente cómodo para cualquier agasajado.

— Aaaahhh —exhala aliviado—, justo lo que estaba buscando.

— En serio te divertiste hoy, Spike —señaló la princesa de la amistad sentándose en un sillón sacándose sus ceremoniales zapatillas doradas—. Mañana tendremos mucho tiempo para ponernos al día, hace poco…

— ¡ES HORA DE LA AFTER PARTYYYYYY! —gritó Pinkie saliendo de la nada con las otras mane.

Dos hora de after party después…

— Uf, Spike, creo que esta fue la que nos mató —dijo Twilight tratando de respirar por la fatiga mientras se recuesta en el sillón.

— Ni que lo digas —respondió el dragón—, nunca habría imaginado que una pony pudiese beber más que un dragón del doble de su tamaño.

— Eso no es lo más impresionante —agregó Applejack—, eso lo hizo sin perder clase.

— No importa qué esté haciendo —comentó Rarity—, una dama siempre debe tener clase.

— Pues ahora reconozco que no eres tan delicada como creía, eres bienvenida a Sweet Apple Acres para el festiva de cidra.

— Gracias, cariño, haré un espacio en la agenda para no perdérmelo.

Todos los presentes rieron. Las seis y Spike estaban repartidos por toda la sala. De detrás del sofá donde se encontraba Spike apareció Pinkie con un pastel que decía "Feliz regreso, Spike".

— ¡NO SE QUEDEN ASI, ES HORA DE LA AFTER AFTER PARTY!

El dragón miró a la princesa y ella asintió en acuerdo con la idea que todos los demás tuvieron al mismo tiempo. El dragón entendió que la princesa y sus amigas daban su aprobación. Levantó una garra de manera que el pastel salió disparado para chocar con la cara de la yegua rosa.

Todos estaban contentos, ya la mayoría no tenía las energías para otra celebración, por otro lado Pinkie disfrutaba relamerse su embadurnado rostro.

Rieron un poco más, conversaron otro poco y terminaron por despedirse. La velada había sido, desde el punto de vista de casi todos, un éxito. El dragón se sentía satisfecho por haber sido recibido con semejante agasajo, pero algo extraño pasaba por su mente, no entendía bien de qué se trataba, pero algo se anidaba dentro de él y no lo dejaba disfrutar del momento en su totalidad.

— Spike, estoy muy cansada —declaró la alicornio lavanda—, creo que tu también necesitas descansar para que mañana podamos ayudarte con tu memoria.

— ¿Por qué dices eso?

— Porque lo que recuperaste esta noche fueron los recuerdos vinculados con tus sentimientos, no todos.

— Yo recuerdo todo.

— ¿Cuántas gemas acumulaste en el patio trasero del castillo?

— Yo, ehm, pienso queeee….

— ¿Lo ves? Todavía hay cosas que no recuerdas, por eso tenemos que ayudarte a que tu memoria vuelva por completo.

— No le veo el caso, seguro son pequeños detalles que me vendrán de repente, cosas casi sin importancia.

— ¿Cosas como el motivo de tu búsqueda? —dicha pregunta por parte de la alicornio hizo que una de las escamosas orejas de Spike se levantara— No me gustó mucho dejar que te vayas por tanto tiempo para luego volver y meternos todos en una lucha contra un ser de muchas dimensiones. Además, hay algo, o alguien, que también está involucrado con tu rápida recuperación.

— ¿A qué te refieres con eso? Volví y ya, hasta tenían preparada una fiesta, y luego otras dos fiestas extra.

— Lo de las fiestas extra fueron idea de Pinkie, pero la primera fiesta no estaba planeada para ser tan escandalosa como acabó siendo.

— No te creo, si hasta había una banda preparada.

— Plan B de Pinkie, en caso de que tu recuperación fuese mejor de lo esperado. Sabes, cuando alguien pasa por el proceso de recuperación de la mente suele tardar mucho más de lo que tu tardaste, debería haberte tomado otros dos meses siquiera recordar un poco sobre lo que hacíamos juntos y ahora estás recordando muchas cosas, como los nombres de casi todos los habitantes de Ponyville.

— ¿No es bueno que me recupere así de rápido?

— No, bueno sí, pero es que creo que hay algo o alguien que está muy interesado en que recuperes tus recuerdos lo más rápido posible.

— Entonces dejémoslo en que se trata de un buen amigo, si me ayuda no me hago lio.

— Eres demasiado despreocupado. Spike, se que hay algo que también sospechas, puedo notarlo cuando evitas verme a los ojos mientras de hablo.

— No estoy evitando verte, simplemente estoy recostado de espaldas hacia ti.

— Eso no cambia la cosa. Mañana tendremos tiempo para hablar y aclarar estas cosas — dijo entre bostezos—, por ahora solo vamos a dormir —le da un beso de buenas noches — … Bienvenido a casa, Spike.

A la mañana siguiente…

Spike se levantó relativamente temprano, si nueve de la mañana puede contar como temprano. Limpió los dibujos con marcador de su rostro, cortesía de Rainbow Dash, y se dirigió hacia la cocina para sacar unas cuantas cajas de cereal y un recipiente lo suficientemente grande para contener tres litros de leche.

— Espero recordar cómo se hace esto —se dijo a sí mismo.

Por fortuna recordaba bien cómo elaborar un desayuno de soltero. Se acercó a la mesa del comedor y encontró a Twilight leyendo el diario equino que le dejaron a la puerta en la madrugada. Por alguna razón no parecía estar contenta.

— ¿Sucede algo?

— No es nada malo, si a eso te refieres, pero sí es algo que no quería que pase.

— Mientras no pase nada malo por mi está bien.

— No solo eso, sino que en Canterlot corre la voz de la próxima llegada de una princesa de un país lejano que quiere establecer una alianza con Equestria. Según el diario y la carta que me envió la princesa Celestia, ahora tengo que posponer las vacaciones que solicité para organizar la recepción.

— ¿Necesitas ayuda con eso?

— Gracias —dijo con una cálida sonrisa—, extrañaba escuchar la voz del dragón que siempre me ayudaba.

— ¿Osea que puedo ir contigo?

— Todavía no. No es bueno sobrecargar tu mente tan pronto y un viaje a Canterlot sería demasiado abrumador.

— ¿Por qué?

— Pasaron muchas cosas en Canterlot y todavía no las recuerdas, pero cuando estés listo te llevaremos para que las cosas vuelvan a ti. Por ahora quédate en Ponyville, le pedí a las CMC que te ayuden como guías por ahora.

— ¿Las CMC?

— Sí, las CMC ¿algún problema?

— No, pero algo en mi interior me dice que pudiste pedirle ayuda a alguien más, como Rarity, por ejemplo.

— Jajaja, eres muy gracioso. No quieras aprovecharte de la situación fingiendo que no te acuerdas de lo mucho que te gustaba Rarity desde que llegamos a Ponyville… Creo que oí el carruaje llegar.

Efectivamente, un carruaje esperaba a la puerta del castillo, tirado por dos pegasos que de poder daban muestra y decorado con un tocado en forma del símbolo del elemento de la armonía.

— Spike, una cosa más —dijo antes de salir por la puerta—, estoy consciente de que creciste mucho y todo eso, así que quiero pedirte una cosa mientras no estoy.

— ¿Qué es?

— Que ni se te ocurra hacer una locura ¿entendiste? —pidió confirmación con una mirada asesina.

— …

— Tomaré tu silencio como un "sí". Nos vemos dentro de una semana.

Dicha despedida le trajo un recuerdo más a la mente, relacionado con muchas situaciones en que su vida corrió peligro. No sabía si estar agradecido o aterrado. Solo le tomó un minuto asimilar el hecho y los recuerdos para continuar con su desayuno en compañía de Owlowiscius.

Disfrutó de cada bocado, no eran gemas, pero ya tendría tiempo para buscar las que Twilight le dijo que escondió en el patio trasero, algo para añadir a su lista del día. Otra cosa que le vino a la mente fue elaborar una lista para que la búsqueda de dichas gemas tuviese un lugar y prioridad, pero faltaban más actividades para llenar el papel que planeaba usar para su primera lista desde que se fue de Ponyville.

Varias cosas le vinieron a la mente, pero no las podía poner en una lista como la que estaba haciendo, "oler sus olorosos pies" tendría un lugar en la lista, pero seguramente estaría al final, pero ¿al final de qué? ¿qué otras cosas podría hacer si no recordaba bien ni estaba familiarizado con los nuevos cambios en su hogar? Una idea vino a su mente.

— ¡Eso es, Owlowiscius, tienes un genio por amigo!

— Whoooo.

— Yo, por supuesto, acabo de tener una gran idea. Ya que no puedo pensar bien en qué poner en mi lista, la primera cosa será buscar cosas para ayudarme con mi memoria y ponerlo en mi lista.

— Whoooo.

— Lo sé, "hacer una lista" es la primera actividad en mi lista. Suena mucho como algo que Twilight diría… ¡Eso es, a Twilight le encantan la listas! Lo anotaré entre las cosas que pude recordar.

— Whoooo —le recordó el búho aleteando suavemente sobre su percha.

— Tienes razón, no puedo recordar muchas cosas si solo me quedo aquí, un paseo es lo que me hace falta para refrescar la memoria ¿Qué dices, amigo? ¿quieres salir a pasear un rato?

El ave se acomodó en su percha y esponjó sus plumas dando a entender que seguía cansado por las actividades de la noche anterior y ya era hora de dormir para los animales nocturnos. Otro recuerdo que vino junto con una imagen de Fluttershy sosteniendo un libro de ornitología explicándole por qué su emplumado amigo no podía jugar con él por las mañanas. Así que decidió salir solo y en silencio para no despertar al asistente nocturno de la princesa.

Salió y recorrió las calles de Ponyville. Tenía todavía en mente las palabras de Twilight, no debía cometer ninguna locura, pero divertirse sanamente no es ningún tipo de locura, tampoco lo es saludar a viejos amigos para recordar buenos tiempos.

Una de las primeras amistades que se encontró por las calles cercanas a una plaza fue Lyra, quien curiosamente estaba conversando con su amiga Bon Bon, tal como lo hace cada mañana antes de sus habituales compras.

— Hola, hace mucho que no te veo.

— ¿Hace mucho? Pero si fuiste una de las primeras en saludarme durante la fiesta —dijo Spike sin entender la broma.

— Era un chiste, Pinkie lo hace parecer muy fácil.

— Perdón, creo que sigo siendo el mismo dragón despistado de siempre.

— No siempre fuiste así, a veces eras mucho más despistado —le dijo con una sonrisa tranquila—. No parecías estar muy al tanto de lo que pasaba a tu alrededor desde lo que pasó en el río.

— ¿El río? —preguntó Spike sin entender lo que decía Lyra.

— ¿No lo recuerdas?

— Solo recuerdo lo que vi en la foto y que alguien me dio un beso en la mejilla, pero todo se pone borroso.

— ¿Dijiste "beso"? —preguntó Rose, la yegua de melena rojiza y una cutie mark de rosa— No pude evitar escuchar sobre un beso. Vamos, cuéntame los detalles.

— ¿Yo? —preguntó señalándose a sí mismo— Si no recuerdo muy bien lo que pasó.

— No sientas vergüenza, somos amigos, además no puedes dejarnos con la intriga. Daisy y Lily quedaron en shock cuando vieron la foto que Feather Weight nos vendió.

— ¿Les vendió la foto?

— Lo hizo para ganar dinero para comprarle un regalo a sus padres por su aniversario.

Ahora ya no podía sentir esa rabia que tanto lo carcomía por dentro, entre las cosas que quería hacer figuraba la de darle su merecido al entrometido pegaso que divulgó el vergonzoso acontecimiento entre todos sus conocidos. Pero ahora no podría hacerlo por el motivo que tuvo, entendía la fuerza del deseo de retribuir a la familia las innumerables cosas que hicieron por uno, ya no podía estar enojado con él.

— Bueno —suspira—. Yo recuerdo que estábamos jugando, o algo parecido, por alguna razón yo estaba perdiendo y me enojé, no tuve un buen día y me encontraba de mal humor….

Narra Spike…

No entiendo bien cómo lo hacían, pero siempre me ganaban la partida, creo que se turnaban quién ganaría cada juego y me dejaban siempre en último lugar. Me sentí humillado en muchos sentidos.

Apple Bloom no dejaba de pedirle a las otras que se aguantaran la risa, me daba miedo cómo se reían, porque no era como cuando alguien se hace la burla o como cuando te cuentan un chiste.

— Chicas, ya les dije que tienen que mantener la compostura ¿quieren arruinarlo todo?

Las dos se tranquilizaron después de la segunda advertencia y me miraron con caras raras, parecían cómplices en algo.

Todo se puso borroso entonces. Lo último que recuerdo es que las tres me estaban abrazando y me sentí muy contento.

Fin de la narración…

— ¿Y cómo te sentiste cuando te estaban abrazando al mismo tiempo?

— Yo… Recuerdo que por un momento dejaron de molestarme los problemas que tuve todo ese día y me sentí muy tranquilo, como si nada malo pudiese pasar mientras nos quedáramos así.

— AAAAAAWWWWW.

Dijeron las yeguas que lo escuchaban suspirando por la ternura de la escena que se imaginaban. Cada una tenía una idea más alocada que la otra, pero todas tenían un marco romántico como regla obligatoria. Daisy y Lily estaban en el suelo con los ojos cerrados suspirando por su naturaleza dramática, Rose no se quedaba atrás, hasta se le veían los corazones saliendo de su cabeza.

Spike, por su lado, se sorprendió al notar que varias ponis se habían acercado para escuchar lo que decía, la vergüenza fue creciendo a medida que más yeguas se acercaban para escuchar. Era como si todos quisieran saber qué fue lo que ocurrió. Al parecer hasta habían hecho sus apuestas.

Llegó a su límite cuando escuchó a una gritar desde el fondo "Vamos, no te detengas, dinos más".

"¿Y por qué no se lo preguntan a las CMC?" se preguntaba para sus adentros, no soportaba estar tan ruborizado. Es posible que la misma sensación la hubiesen tenido sus tres amigas al ser asediadas con preguntas al respecto.

— ¿Ya le preguntaron a las CMC?

— No nos quieren decir nada, ya lo intentamos con todo y no sueltan una palabra, ni siquiera Sweetie Belle, y ella es de las que dicen todo lo que les pasa por la cabeza —respondió Lyra.

Por alguna razón debieron mantener el secreto y soportado la presión por parte de todo Ponyville.

¿Será que ya se lo contaron a detalle a sus hermanas mayores y que por eso Twilight le dio esa advertencia? ¿será posible que haya hecho algo malo y que sus amigas lo estén encubriendo para protegerlo? De ser ese el caso, por su honor, tendría que compensarlas por todo este tiempo de apoyarlo en una situación de esta naturaleza.

— Lo siento, si ellas no quisieron contarles yo ya no continuaré — anunció elevando la voz para que todos pudiesen escuchar claramente—. Perdón por hacerles perder el tiempo.

Se retiró con la cabeza baja y pensativo. No cabía duda, algo se escondía por una muy buena razón, tenía que averiguarlo a como de lugar.

Inconscientemente, sus pasos lo guiaron hasta el sitio que más frecuentaba de pequeño, la boutique Carusel, cuya puerta estuvo apunto de tocar, pero se abrió antes de entrar su garra en contacto con la madera barnizada. Solo sintió una fuerza que lo jaló hacia adentro de forma violenta y el cierre abrupto de la puerta tras de sí. Una unicornio muy enojada lo miraba con ojos que parecían estar a punto de expulsar fuego azul.

— Ra… Rarity, qué gusto verte —saludó Spike nervioso porque estaba recostado en el suelo con la unicornio presionando su cuello con ambos cascos y unas tijeras flotando cerca de sus ojos.

— ¡Lagartija desvergonzada inútil y rastrera! ¡Eres el mayor depravado que podría pisar esta tierra!

— ¿Quiere alguien explicarme qué es lo que hice?

— Hola — saludo alguien desde su lugar en la mesa de la sala.


Y bueno, gente linda, eso es lo que tenemos por ahora, sinceramente disfruto mucho con la intriga, así que seguiré con este fic, un gusto ver que lo lees, también si lo comentas, en fin, hoy no tengo mucho qué decir y ya sabes.

Sin más qué decir, se despide Old Grimie.