Muchas Gracias KYUUBI por haberme dejado tu opinión. Me fue de muchísima ayuda para hacer este capítulo y espero contar con tu increíble buen gusto para criticar esta capítulo.
Itadakimasu: Buen provecho
Gochisoosama deshita: Gracias por la comida.
Hentai: Pervertido
Capítulo N°2: "El maravilloso amigo de Kairu"
-¡Hola!-saludó con muchos ánimos.
Cerró los ojos.
-¡Vamos despierta!-ordenó.
Levantó los párpados pesadamente.
-¡Ya era hora! Mira, apagué tu despertador, es muy ruidoso.
-¿Nyo?- bostezo.-Debo estar soñando.-se rascó la cabeza, se restregó los ojos y volvió a mirar.
-¡Hola Kairu! Buenos días.-se acercó demasiado.
-¡Waaaa!-gritó sobresaltado.
-¡Ah!-el pequeño animal se alejó un poco.- ¿Qué te pasa?
-¿Eh?-parpadeó unos segundos.-Ah, ya recuerdo… anoche…-anoche encontré ese extraño libro brillante y libere al guardián de las cartas Clow. Hice que todas, bueno, casi todas las cartas desaparecieran y también… me convertí en una chica.
-¿Lo recuerdas?-Soy Kerberos.
-¿Kerberos? Pero eres muy pequeño.- dijo con un dejo de incomodidad al tener que revelarle la cruda realidad.
-Ugh ¿Pequeño? ¿Cómo te atreves mocosa?-dijo agitando su puño.
-¿Perdón? Yo soy un chico.-ambos nos gruñimos mutuamente.
-Kyle, baja a desayunar.-dijo mamá desde abajo.
-¡Ya voy! Me voy, te traeré algo de comer ¿Ne? Quédate aquí.
Kyle bajo por las escaleras y sentados a la mesa estaban su madre y su padre.
-¿Ike no piensa venir?-preguntó.
-Tal vez pensó que sería mejor quedarse a desayunar allá y luego venir.
-Uh.-cuando yo me quedaba a dormir en la casa de Stan me encantaba quedarme a desayunar con él… y prácticamente otra vez estoy pensando en… ya va más de una semana ¿Será suficiente?
-¡Itadakimasu!*- Comió apresuradamente pues no quería hacer esperar a ¿Cómo se llamaba? ¿Kero? -¡Gochisoosama deshita!*- sin que nadie lo viera tomó unas galletas y subió rápidamente las escaleras.
-Toma. Ignoro que comen los guardianes de los libros mágicos pero te traje unas galletas.
-¡Están deliciosas!-dijo devorando.
-Bueno, tengo que irme a la universidad así que nos vemos más tarde ¿Si?
-Bien, solo deja que me ponga bello.
-¿Qué? Tú no vienes.
-¡Qué mala eres!
-¡Cállate! Soy un varón.- y diciendo esto se cargó su mochila al hombro y se fue.
Al salir de casa no sabía con qué sorpresa me iba a encontrar.
Doblé en la esquina y allí estaba esperándome Stan con una expresión dura en la cara. Me había visto, no podía retroceder e ir por otro camino, me paralicé y no pude seguir avanzando. Al ver que no me acercaba a él… comenzó a caminar hacia mí. Quería correr mas mis piernas no respondían.
-¿Qué pasa Kyle? ¿Esto significa que ya no somos amigos?-lo veía tremendamente enojado pero no pude evitar notar como se le quebraba la voz al decir mi nombre.
-Yo…
-¿Qué fue lo que te dijo de mí? Ese pedazo de basura.
-Escucha Stan voy tarde para mis clases ¿Podemos discutir esto como adultos en otra ocasión más favorable para mí?
-No, no habrá otra ocasión. Lo sé. Te llamo y no me contestas; te mando mensajes y no los respondes; voy a tu casa y me dicen que no estás; te voy a buscar a tu universidad y no estás.
-He estado muy ocupado últimamente.-estaba realmente nervioso, no es que Stan me de miedo, sé que él es incapaz de golpearme. –Lo siento mucho…
-¿Lo sientes? ¿De veras?-comenzó a ablandarse, como cada vez que discutía conmigo. Otro motivo más para ilusionarme y pensar que tal vez, sólo tal vez le guste un poquito.
-¡Claro que sí! Eres mi súper mejor amigo, es solo que es muy importante para mis padres que termine con las mejores notas todas las asignaturas.- mentí.
-Deberías mandarlos a la mierda a tus viejos. ¿No les basta con que hayas adelantado tantos años?
-Sí, bueno… enfrentarme a mis padres no es mi fuerte.
-Yo puedo hacerlo por ti si quieres.
-Uh. No gracias. Siento que me voy a meter en muchos problemas. Ya me tengo que ir.-dije cortando la grácil atmosfera que se había ido creando.
-¿Ya? No vayas a clases. Ven conmigo. Vamos a algún lugar donde nadie nos moleste. –dijo tomando mi mano. Me solté casi al instante con un movimiento brusco. -¿Qué pasa?
-¡Nada! ¡Me voy!-me di la vuelta y comencé a correr. Para mi sorpresa Stan me perseguía.
-¡Espérame! ¿A qué hora sales? Para que vaya por ti.
-¡No sé, Stan, no sé!
Me siguió hasta la facultad y para mi fastidio se quedó esperándome en un punto estratégico, desde el cual se podía ver la puerta de entrada y salida de mi salón. -¡Ugh!- es decir no es que no me guste Stan, pero no quiero que él lo sepa.
-Hola Kyley.-me saludó RegiRock a lo que solo respondí con un asentir de cabeza. –A mí me parece que a alguien lo vino a buscar su novio.- rió.
-¡No somos novios, idiota!-bufé, sonrojándome.
-Está bien, cálmate amiguito. Solo me debe haber parecido. Es que el verlo ahí, como vigilándote me hace pensar cosas. Cambiando completamente de tema, anoche estaba con mi videocámara y adivina lo que grabé.
-No sé… a tu gato.
-No. Algo mucho mejor.
-¿Qué?
-A una bruja.-Casi estallo de risa al imaginar aquello. Por suerte el profesor no se dio cuenta de nada de lo que estábamos hablando.-Es en serio lo tengo todo grabado. Es una bruja de verdad.
-Me muero por ver el video.
-Qué lástima que tengas que irte con tu novio a algún lugarcito privado, véase hotel.
-¡Grrrr!-el profesor posó su mirada en él y simuló tranquilidad.
La clase hubo terminado.
-Luego voy a tu casa y te muestro el video.-guiñó un ojo.-Ahora los dejo solos… aunque cuidado con ése que tiene cara de Hentai*.
Salí resignado a encontrarme con Stan, que para ese punto ya se había acercado a la puerta, como temiendo que fuera a escaparme de él.
-Ahora que estás libre, vayamos a tomar un helado ¿Qué te parece?- Esa maldita sonrisa en su rostro, ¿Por qué Dios? ¿Por qué soy tan débil? Obvio… terminé diciendo que sí.
El paseo por el parque se terminó convirtiendo en contar cuantas lamidas le daba Stan a su helado mientras el mío se me derretía en las manos.
Llegué a casa decepcionado de mí mismo. Subí a mi cuarto, para encontrarme con Kero-chan.
-¡Al fin llegaste Kyle! Tengo hambre.-se quejó.
-¡Uf! Está bien, te traeré algo de comer, supongo que debes tener mucha hambre.
-¡Claro que sí! ¿Dónde estabas? Todo el día afuera… deberías cuidar mejor a tu guardián favorito… estos niños de hoy…
-Waa. Tuve un día terrible y encima me regañas.-dije gestual; bajé las escaleras y fui hasta la cocina donde no había nadie, abrí el refrigerador y elegí unos 4 budines rellenos de chocolate, los metí en el microondas y aguarde. ¡Qué apetito más voraz tenía aquella extraña criatura! Subí de nuevo sin que nadie me viera y me encerré en mi cuarto.
-Ten.- se los entregué.-Espero que sea suficiente.
Me senté en mi escritorio dispuesto a repasar lo visto en clase, aunque no estuviera prestando mucha atención siempre algo pescaba.
-¡Ohayo Kairu-kun!-gritó entusiasta Regiak entrando sin previo aviso a mi habitación. En lo primero que pensé fue en esconder a Kero-chan, pero fue demasiado tarde.
-¡¿Qué haces aquí?-dije asustado. Kero se quedó inmóvil junto a su comida, deseando no llamar mucho la atención, por desgracia se encontraba sentado en un costado del escritorio del cual me había levantado de un salto.
-Te dije que vendría ¿Recuerdas?-dijo acercándose. Miró detenidamente a Kero. -¿Y éste peluche? ¿Te lo regalo Stan?- asentí con la cabeza rápidamente y de manera sobreexcitada y antes de que pudiera decirle algo, lo tomó por la cabeza y lo examinó… hizo una pausa y exclamó: ¡Está bien feo! Me quedé paralizado con ojos como platos y la boca abierta. Me imaginé que diría Kero si pudiera contestarle. –Podría haberte dado un osito no tan defectuoso como éste.- rió.- ¡Solo mira su enorme cabeza! O un ramo de flores, o una romántica salida al cine… o… - mientras RegiRock enumeraba las cosas que supuestamente Stan pudiera haberme dado en lugar de Kero, noté que temblaba de la ira. Oh oh, esto no iba a terminar nada bien. Intenté que se callara cambiando el tema pero no fue suficiente.
-¡Cierra la boca mocoso!-grito enfurecido.
Hubo un silencio incómodo mientras Regiak se dedicaba a sacudir al pequeño animal para comprobar que estuviera vivo.
-¡Suéltame de una buena vez!-se desprendió de sus manos y voló hasta mí.
-¿Qué está pasando aquí?-retrocedió para luego señalarme con algo de incredulidad en sus propias palabras.- ¡Tú eres la bruja!
-¿De qué estás hablando? Regi, escucha, es muy importante que no digas nada…
-¡Genial! Mira.- sacó su videocámara y puso "Play" y pude verme a mí mismo… o más bien misma volando por los cielos con Kero-chan a mi lado. Eso fue suficiente para mí. Sentí como si mi cerebro se desconectara del resto de mi cuerpo.
-¿Eres tú? Y si lo eres ¿Qué hacías en medio de la noche y disfrazado así?-frunció el ceño, supongo que llegaba la hora de sincerarme… después de todo… podía confiar en él.
-Lo que pasa es que ayer yo… bueno, es una historia muy larga… -me pasé una mano por el cabello, señal de nerviosismo.
-Entonces mejor empieza ahora, ¡Vamos! Quiero saber cómo hiciste para volar… yo siempre quise volar.-sus ojos brillaron como estrellas.- ¿Puedes hacer algún hechizo que me haga volar a mí?
-Eto… no es tan fácil… ¡No tengo tanta magia! Lo que pasó es que encontré un misterioso libro y lo abrí y aparecieron todas estas cartas Clow, que liberé por accidente.- le mostré las tres Cartas Clow que estaban en mi posesión.-Aún tengo que atrapar a las demás. Todavía me faltan 50 más.-me eché en la cama, cansado.
-Guau, 50 cartas es mucho.-dijo todavía observando las cartas.
-¡Ni me lo menciones!
-Y… ¿Este quién es?-señaló a Kero, es verdad me había olvidado de presentarlo. -¿Tú nueva mascota mágica?
-¡Yo no soy la mascota de nadie!
-Él es Kero-chan y es el guardián de las cartas Clow.
-Me llamo Kerberos.- dijo enfadado y dándose cierto aire de importancia.
-A mí me parece que alguien se durmió en su trabajo.-sugirió Regi.
-Grrrr.- solo atinó a decir.
-No peleen. Todo fue mi culpa.- traté de suavizar la situación.
-Oye. Todavía no me has explicado cómo, si eres tú el del video, estabas disfrazado de chica.
-La triste realidad es que no estaba disfrazado. Es que para atrapar las cartas debo transformarme.
-Ya veo. Debe ser alguna clase de embrujo o hechizo que hay que romper. ¡Aw me encantaría que me muestres como te transformas, lo grabaré todo!
-¡Qué buena idea! Así verás todos los poderes de las cartas Clow. –asintió Kero ignorando por completo mis súplicas de "No por favor"
Nos encaminamos para el parque, que a esta hora esperábamos no hubiera mucho público. Sostuve la llave frente a mí y comencé el hechizo.
-Llave que guardas los poderes de la oscuridad…. – unos remolinos comenzaron a formarse en torno a nosotros. –Muestra tu verdadera forma ante Kyle, quien aceptó la misión contigo.- Todo se llenó de luz gracias al enorme sello que yacía debajo de mí. -¡Libérate! –La llave se transformó en el báculo y lo tomé. Suspiré, me sentía un poco cansado.
-Y con ése báculo puedes hacer magia ¿Verdad?- dijo juntando sus manos.
-Sí. –asentí. -Pero necesito una carta.-De pronto Kero arruinó por completo mi excusa saliendo de mi mochila y llevando consigo la carta Vuelo.
-¡Kyle, usa ésta!
-¿No tienes una pose para decir conjuros?
-¿Y para qué?-pregunté algo nervioso. Sabía que algo estaba tramando.
Mientras tanto las sombras de todas las personas concurrentes a la universidad comenzaban a desaparecer.
Al día siguiente llegué patinando a la facultad y me encontré con un amontonamiento de gente. ¿Qué estará pasando ahí? Me pregunté y me dirigí a averiguarlo
-¿Qué sucede aquí? –les pregunté a unas compañeras de mi clase.
-Ah, buenos días Kyle.
-Mira.
Todos los escritorios y asientos de los salones, al parecer, se encontraban unidos formando una enorme pila justo en el medio del campus.
-Cuando llegamos ya estaba así.-afirmaron.
-Entonces en los salones…- dije pensando en voz alta.
-¡Rápido, vamos a ver!-
Corrimos en dirección a nuestro salón de estudios para ver cómo estaba. Abrimos la puerta y allí se encontraba. Una pila de escritorios y sillas en medio del aula que admiramos con sorpresa y miedo ¿Qué demonios estaba pasando?
-¿Quién habrá hecho esta clase de travesura?
-Como no han encontrado a los culpables no tendremos clases hasta que esté todo en orden.
Regiak llegó un poco sobre la hora, como era habitual en él. Nosotros estábamos sacando del montón los escritorios y poniéndolos en su lugar.
-¡Ohayo RegiRock! Muy buenos días.-dije.
-¡Muy buenos días! Esto es… - me apartó del resto de los chicos.-Crees que podría ser causado por una carta Clow.
-Uh.- no se me había ocurrido pensar que podría ser por obra de una carta Clow, pero sabía quién tendría una respuesta.
Al salir de clases fuimos a mi casa a preguntarle a Kero-chan.
-Fue obra de una de las cartas Clow.-dijo con confianza.
-Ouch, nos costó mucho trabajo poner todo en su lugar ¡No te imaginas! Es decir ¿Qué clase de carta Clow es la que hace que pase eso en la Uni?
Se quedó pensativo unos instantes. –No lo sé pero lo más importante Kyle, es que te transformes en un Cardcaptor.
-¿Por qué?
-Porque debes capturar a la carta Clow si hace de las suyas.
-Ya te he dicho que es algo imposible.
Lo dice la persona que perdió las cartas.- me recordó. Fruncí el ceño ante su acusación.- ¡Está decidido! Iremos esta noche al colegio.
-¡¿QUÉ? ¿Esta noche?-negué repetidas veces con mi cabeza, oponiéndome rotundamente. -¡No! ¡Está prohibido ir!-dije como último recurso. –Además me da miedo la noche… por qué… - ¡Me dan miedo los fantasmas!- -De ninguna manera.
-Pero hay cartas que solo, aparecen durante la noche Kyle.
-Es probable que sea muy peligroso durante la noche…
-¡Gracias Regi! – ¡Se puso de mi lado!
-Por lo tanto, con mucho gusto los acompañaré… -Me tiré en la cama resignado. – ¡Además finalmente tengo la oportunidad de ver a Kyle en acción!
Nos encontrábamos en la entrada de la facultad.
-Tengo miedo. –si tan solo mis padres no se hubiesen dedicado, durante mi infancia, a asustarme para que no saliera a bailar ni nada de eso.
-No te preocupes, todo saldrá bien… yo estoy contigo.-me aseguró Kero riéndose estrepitosamente.
-Pues, yo creo que no marchará bien.
De repente y a lo lejos venía corriendo Regi.
-Disculpa. ¿Te hice esperar mucho?
-Descuida. Yo también acabo de llegar.
Sacó su video cámara.
Suspiré.- ¿La trajiste?
-Claro, no quiero perderme ningún detalle de tus descabelladas aventuras. Ahora muéstrame otra vez como te transformas.
-Llave que guardas los poderes de la oscuridad, muestra tu verdadera forma ante Kairu, quien acepto la misión contigo… ¡Libérate!- una cegadora luz me cubrió emergente del sello en el suelo y para sorpresa de todos nosotros no me convertí en esa chica. La llave se transformó en báculo correctamente pero en mí nada había cambiado o eso creí.
-¡Te ves genial! –aseguró Regiak. –lo único que había cambiado en mi era mi ropa, que fue sustituida por un frac blanco con bordes azules y sin mangas, un minishort azul, medias hasta las rodillas también azules, guantes blancos y una capa roja amarrada por un enorme moño y una boina también roja.
-¡Me da mucha pena!- grité avergonzado.
-Yo creo que te ves con muchos ánimos.-dijo Kero, que ahora y como por arte de magia, lucía un moño rojo en el cuello. – ¡Además yo me veo genial!
-¡Tú no sabes lo que es la pena!
Antes de que siquiera pudiera contestarme un fuerte ruido surgió detrás de nosotros.
-¿Qué fue ese ruido tan extraño?- nos adentramos en las tinieblas.
-¿Sucede algo malo?-preguntó Kero. Di unos pasos para atrás aterrado. –Es la presencia de una Carta Clow. Una estatua llegó volando y casi nos aplasta. -¡Tranquilízate!- dijo refiriéndose a mí que temblaba de temor.
-Es que no puedo.
La estatua se elevó del suelo como si alguien o algo la sostuviera.
-¡Mira!-gritó Regiak señalando al suelo. – Solo se ve su sombra.
-¡Cuidado!-grité. Nos separamos corriendo. ¿Esa es la carta Clow?
-Se trata de la carta… -miles de sombras comenzaron a reunirse en un punto exacto. –Son los ataques de la carta Sombra.
-Por favor Kero, quédate al lado de Regi.-le dije.
-Puedes contar conmigo.
Me alejé de ellos, supuse que si quería atacar a alguien sería a mí por ser el Cardcaptor. Tomé la carta viento y a mí alrededor brilló la luz. Las sombras se acercaron a mí y me rodearon peligrosamente –Ahora, conviértete en cadenas de la justicia… ¡Viento!- viento disipó la gran ola de sombras que se aproximaba a destruirme mas las sombras no se rendían saltaban de la tierra para atacarme. Intentaba esquivarlas o golpearlas con el báculo pero así no aguantaría mucho.
-¡Utiliza la carta Vuelo para escapar antes de que te mate!-grité Kero, a su lado Regiak lo inmortalizaba todo con su cámara.
-¡Vuelo!-desde el cielo podía verse la horrible mancho negra de sombras en medio del patio del colegio.
-Debe encontrar la sombra original parece ser que la carta a reclutado a todas las sombras de los estudiantes. La cantidad es tan impresionante que ni siquiera Kyle podrá detenerla. –examinó el pequeño animal.
-¿No hay ningún método para hacer desaparecer las demás sombras?
-Si las sombras de los alumnos reciben rayos de luz desaparecerán y el único que quedara con vida sería Sombra, eso podríamos hacerlo con un conjuro de magia, lo malo es que aún no capturamos esa carta.
-Creo que tengo una idea.
Desde las ventanas la carta Clow arrojaba escritorios y sillas hacía mi ubicación, mientras yo, como podía trataba de esquivarlas. Claro que volando era más fácil.-Por eso dije que sería imposible para mí. ¿Qué puedo hacer? –la enorme mancha negra se elevó hasta mi posición y tomó un extremo del báculo. -¡Oye! ¡Suéltame! – Vuelo intentaba tomar distancia lo más posible pero era casi imposible. -¡Ayúdenme!- cuando estaba a punto de ser engullido por las sombras las luces de los reflectores del campo de juego se encendieron, seguidos por las luces de las aulas y las sombras que me sujetaban desaparecieron. ¿Qué paso? Ya no están las sombras.
-¡Kyle!- desde una ventana me saludaban alegremente Kero y Regiak, me acerqué a ellos.
-Las sombras desaparecieron. ¡Muchas gracias por tu ayuda RegiRock!
-¡Kyle, deprisa, allí está la verdadera sombra!-señaló Kero-chan.
En medio de toda la luz aún se mantenía de pie una sombra, la carta Clow.
-¡La atraparé! –volé hacía donde se encontraba esquivando sus ataques.
-Esta es tu oportunidad para capturarla.-dijo Regi.
-¡Muéstrale todo lo que puedes hacer!-grito Kero.
Una vez más saqué una carta y con los ojos cerrados la arrojé. –Ahora conviértete en cadenas de justicia… ¡Viento! –la carta envolvió a la Sombra y todavía era mi turno de atacar. –Regresa a la forma humilde que mereces… ¡Carta Clow! –en un gran ventisca la Sombra se convirtió en carta.
-¡Lo lograste!-se alegró Kero-chan. -¡Kyle Cardcaptor es un experto en su trabajo!
-Es un chico maravilloso.- dijo Regiak.
Al día siguiente…
-Hola Maryan ¿Has visto a Regiak? Lo estoy buscando.
-Creo que está en la sala audiovisual.
-¡Gracias!- me encaminé hacía allí con mi regalo en la mano, no era mucho, solo algo que había preparado especialmente para él. Cuando estuve en la puerta golpeé. –RegiRock ¿Estás aquí? Solo quería agradecerte por haberme ayudado ayer. – entré y en efecto ahí estaba observando con gran fascinación la grabación obtenida.
-Hola Kyle, solo estaba mirando tu gran hazaña de anoche, se ve con increíble nitidez.
-Waa. – En la pantalla podían verse imágenes de mí gritando.- ¡¿También me grabaste cuando estaba gritando?
-Le suma dramatismo a la escena.- me guiñó un ojo.- ¡Por favor déjame acompañarte a atrapar las demás cartas!
-Bueno… yo…
-¡Eso es un sí! No te preocupes, lo registraré todo… no puedo esperar a que se aparezca la próxima carta… -Regiak, definitivamente solo podría ser él. Asentí.
