Holiii

Aquí yo subiendo el segundo capítulo y tristemente el final lamento la demora u.u espero sea de su agrado, los agradecimientos los colocare al final n.n

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen son propiedad de Masashi Kishimoto

Nota:

–Diálogos–

"Frases o palabras importantes"

–"Pensamientos"

"Recuerdos"


Capítulo 2

Cerró sus ojos intentando relajarse y poco a poco se quedó dormida.


–Hay que despertarla, a ella no le gusta faltar a clases– susurro la rubia viendo a la ojiperla completamente dormida

–No, déjala dormir– ordeno el blondo, desde que habían salido de su casa se había dormida, se veía cansada y un poco pálida, –"Tal vez efectos del golpe que se dio cuando se desmayó"– pensó.

– ¡Pero qué dices!, no piensas dejarla aquí o ¿Sí?– susurro exaltada.

– ¡Por supuesto que no! yo me quedare con ella hasta que despierte– respondió el blondo de manera despreocupada.

– ¡Que tú que! – expreso asombrada, jamás había visto a su hermano preocuparse por alguien ajeno a su círculo de amigos, porque ahora actuaba diferente – ¿Desde cuándo te preocupas por ella?– expreso aturdida por el inusual comportamiento de su hermano – ¿Acaso te gusta?– observo detenidamente las reacciones de su mellizo y se sorprendió al verlo ligeramente avergonzado –Oh por dios, ¡Te gusta! –

–Shhh Ino, la despertaras con tus chillidos– ni siquiera se molestó en negarlo, porque ni el mismo sabía lo que sentía por la ojiperla, bueno más bien si sabía pero no se lo diría a su loca hermana, cerró los ojos un momento, era extraño, al principio todo lo hacía por la apuesta pero de un día para otro sentía la necesidad de saber más de la ojiluna, quería conocerla en toda la extensión de la palabra y también quería besarla, se sonrojo levemente y agacho la cabeza para que su hermana no lo notara.

– ¡Vete ya! tus amigas te esperan, anda– gruño haciéndole señas hacia el edificio.

–Ok, ok "don Gruñón" me voy, solo cuida bien de mi sexy cuñada, nada de toqueteos eh– susurro mirando tiernamente a la Hyuga, dicho eso salió del auto y corrió hacia el edifico donde la esperaban sus amigas.

El rubio negó con la cabeza, su hermana estaba igual de loca que su madre, pero tenía que admitir que en esta ocasión estaba en lo cierto, la ojiperla era más que sexy, era una diosa, se pasó hacia la parte trasera del auto y se retranco contra la puerta del lado derecho, subió una pierna en el asiento y atrajo a la azabache hacia el de tal manera que la mitad de menudo cuerpo quedo entre sus piernas y su espalda sobre su pecho, ella se removió un poco tratando de sentirse más cómoda, giro hacia su costado izquierdo quedando su cabeza justo en el corazón del blondo y aferrando su mano derecha en su camisa, la observo anonadado, jamás hubiera imaginado que de debajo de todo ese atuendo nerd se encontrara la lindura que tenía en brazos, acaricio su mejilla y sintió una descarga eléctrica recorrer su cuerpo al sentir su piel tan suave, era tan perfecta, tan malditamente caliente que tuvo que reprimir las ganas de besarla, desvió la mirada hacia otro lado, intentando controlar sus impulsos, decidió pensar en otras cosas, pero en todas ellas se encontraba la Hyuga, sonrió involuntariamente esta chica había puesto su mundo de cabeza en un solo día, pero definitivamente no lo cambiaria, cerró los ojos y aspiro el dulce aroma que emanaba la azabache, era embriagador y relajante simplemente exquisito, unos minutos después se durmió.


Se arrebullo más sobre su fuente de calor para sentirse más cómoda, hacía mucho que no se sentía así, era una sensación de seguridad y protección como la que le proporcionaba su Niisan cuando tenía miedo, donde él llegaba y la abrazaba diciéndole que todo estaría bien, que cerrara los ojos y pensara en algo bonito, le encantaba su aroma, era reconfortante, se abrazó a un más y aspiro fuertemente, abrió los ojos de sopetón ese no era su Niisan, intento incorporarse pero unos brazos en su cintura se lo impedían así que alzo la vista y tuvo que cubrirse la boca para evitar gritar por la sorpresa, estaba durmiendo sobre Namikaze Naruto, y además él la estaba abrazando, se removió intentando liberarse pero lo sintió apretar su agarre, volvió a intentarlo esta vez aplicado un poco más de fuerza lo que provocó que el apretara aún más, respiro pausadamente intentando encontrar la forma de alejarse de él.

–Deja de moverte, no pienso comerte– le hablo el ojiazul, se había despertado cuando la sintió aferrase más a él, pero se hizo el dormido para no espantarla, se divirtió mucho al ver su cara de sorpresa y más cuando ella intento alejarse de él.

–Ahhh– grito al verlo despierto y observándola entre divertido y ¿Hambriento? –Na-Naruto-k-kun ¿Po-Porqué pen-pensaría que querrías co-comerme?, acaso eres, eres u-un caníbal– susurro asustada por el simple hecho de imaginarse morir devorada por personas.

El Namikaze soltó una risotada, la ojiluna era tan inocente, definitivamente esa chica le gustaba y mucho, era una cajita de sorpresas y él quería seguir descubriendo más de ella.

–No Hinata, No soy un caníbal, no devoro humanos, pero tal vez a ti si te devoraría– le sonrió seductor, apretándola aún más contra él, rio divertido al ver su cara espantada –No tengas miedo solo estaba bromeando–

Suspiro aliviada por un momento creyó que él hablaba en serio, de repente sintió un ligero dolor en la espalda, se mordió el labio para reprimir un quejido.

–Naruto-kun podrías s-soltarme po-por fa-favor– pidió con la voz entrecortada por la falta de aire.

–Ohh claro– respondió el blondo al verla palidecer un poco, le ojiperla se reincorporo quedando sobre sus rodillas y el imito sus acciones, la observo detenidamente y sus anteriores instintos lo azotaron con más fuerza, tenía que besarla, ansiaba hacerlo y esta vez no se reprimiría.

–Hinata– susurro con un tono de voz un poco ronca –Perdóname por lo que estoy a punto de hacer pero ya no puedo contenerme más– y dicho esto tomo su níveo rostro entre sus manos y unió sus labios con los de ella, gimió inconscientemente, eran tan dulces y exquisitos mejor de lo que había imaginado, la ojiperla tardo un poco en corresponderle intentando imitar sus lentos movimientos, y él sonrió internamente, era bueno saber que había atracción mutua o algo por el estilo, quería probar más de ella así que mordió levemente su labio inferior, causado que la morena respingara y entreabriera la boca de la impresión dándole acceso completo, introdujo su lengua sin miramientos y comenzó a estimular la de ella, lo que provocó una apasionada batalla por ver quien dominaba a quien, la atrajo más hacia el colocando sus brazos en su espalda baja, mientras la morena subía los suyos y los colocaba tímidamente sobre sus hombros, la siguió besando a pesar de que sentía que el oxígeno se les agotaba, no quería separase, sentía que si lo hacia la Hyuga se desvanecería, así que poco a poco la fue recostando de tal modo que el quedo encima de ella, estaban un poco incomodos pero eso no impidió que siguieran besándose, el ojiazul se separó poco a poco solo para observar el rostro sonrojado de la ojiplata, la mirada brillosa y los labios rojos por el beso.

–Eres tan hermosa Hinata– le dijo acariciando su mejilla, paso sus dedos por su rostro delineando cada parte de él –Simplemente divina– susurro en su oído al tiempo que mordía su lóbulo, la morena gimió bajito por las sensaciones que le produjo, se sentía perdida y hechizada por los labios del Namikaze, gimió un poco más fuerte al sentir los expertos labios del ojiazul, descender por su cuello y una de sus bronceadas manos acariciar su costado izquierdo hasta detenerse en su muslo y volver a subir, el volvió a besar sus labios con más pasión, mientras su mano trazaba círculos alrededor de su vientre, suspiro fuertemente y cerró los ojos dejándose llevar por la pasión cuando el rubio volvió a posar sus labios en su cuello. El blondo sentía su cuerpo arder de puro deseo, gruño extasiado cuando ella enredo sus manos en su cuello y comenzó a acariciar su cabello, estaba empezando a perder el control, comenzó a desabrochar la ajustada blusa y se le hizo agua la boca cuando observo el sexy brasier de encaje negro que traía puesto, su mente se desconectó y su instinto primitivo lo domino por completo.

La Hyuga se tensó cuando sintió los labios del rubio recorrer la piel de su estómago, abrió los ojos y se asustó al ver las intenciones de el al dirigir sus manos hacia su espalda – "¡Dios mío!, que estoy haciendo" –

– ¡No! Por favor– le suplico removiéndose incomoda intentando quitárselo de encima, el detuvo todo acto y la miro desconcertado, observo su rostro asustado y como sus ojos se aglomeraban de lágrimas, se incorporó lentamente para no asustarla, cuando ella se sintió liberada se levantó levemente y se sentó en el otro extremo, se comenzó a abrochar la blusa torpemente, bufo frustrada al tercer intento fallido.

–Tonta, tonta, tonta– susurro para sí misma al darse cuenta de lo que estuvo a punto de hacer, si su padre se enteraba ardería Troya o en este caso Tokio.

–Calma Hinata, haber déjame ayudarte– le pidió el blondo al ver sus intentos por arreglarse, no entendía que es lo que había pasado, había perdido el control, aunque parecía que ella lo estaba disfrutando igual que él, pero eso no quería decir que estuvo bien lo que hizo, no quería presionarla, ella era especial, se acercó un poco y extendió sus manos hacia el final de su blusa.

– ¡N-No! – Semi grito al tiempo que le daba un manotazo –Y-yo pu-puedo sola–

–Dije que yo te ayudaba– reitero el rubio tomando la blusa y comenzando a abrocharla, la vio virar el rostro y cerrar los ojos, suspiro desilusionado, quería entenderla pero si ella no se lo permitía él no podía hacer nada.

–Listo, Hinata quiero que sepas que esto…–

–Ya se lo que vas a decirme Na-Naruto-kun, q-que esto fue un error…que no debió haber pasado…que es mejor olvidarlo y hacer de cuenta que nunca sucedió– se mordió el labio para reprimir un sollozo – N-No te preocupes lo en-entiendo.

– ¿Q-Qué? – Pregunto como si no hubiera puesto atención de lo que decía la azabache – ¿Enserio piensas eso Hinata?

–T-Todo mundo sabe que eres u-un s-seductor nato Naruto-kun, que andas con una un día y con otra al siguiente, e-es un instinto que forma parte d-de ti– expreso con resignación –Lo que no entiendo es ¿Por qué yo?, hace unos días ni siquiera me volteabas a ver, y simplemente de un día para otro me… me besas ¿Qué es lo que quieres de mí? – le pregunto en un susurro y con la voz demasiado aguda por el llanto reprimido.

–No pensé que me tuvieras en ese concepto– susurro dolido el rubio, jamás le había importado la opinión que la gente tuviera de él, pero el saber que ella pensara eso, en verdad lo había herido, si quería que ella confiara en él debía de sincerarse por completo, tal vez lo odiara después pero lo mejor era decir la verdad –Tal vez me odies con lo que te voy a contar, pero quiero que sepas una cosa antes, lo que acaba de pasar, para mí no fue un error y lo que te voy a decir no tiene nada que ver con esto vale– la vio asentir, respiro profundamente y prosiguió –Hace unos días no te conocía, ni siquiera sabía que existías, pero todo cambio cuando acepte una estúpida apuesta.

– ¿U-Una apuesta? –

–Así es, una apuesta, donde tenía que seducirte, hacer que te enamoraras perdidamente de mí, y después utilizarte– respondió en un susurro

– ¿Utilizarme? A que te refieres con utilizarme– pregunto suspicaz, no quería pensar mal pero necesitaba saber.

–En hacer que te acostarás conmigo– le respondió apenado.

–E-Entonces tu…esto...Oh por dios– sintió nauseas de tan solo pensar lo bajo y humillante que era todo este asunto, dejo sus lágrimas correr libremente por sus mejillas –"Que idiota soy, estuve a punto de caer completamente en su juego"–

–N-No te m-me acerques– le medio grito cuando el hizo el ademan de tocarla –Creí q-que eras diferente, que tal vez yo te…– se mordió el labio para no terminar la frase –Pero eres igual que todos...no te importa lastimar a los demás con tal de ganar– se limpió las lágrimas e intento salir del auto.

–Aún no he terminado de hablar Hinata, y no te dejare ir hasta que no me hayas escuchado– habló serio el ojiazul, tomándola del brazo y halándola hacia él, aprisionándola en un abrazo, sintió el forcejeo de ella por liberarse pero apretó más su agarre –Si, admito que el objetivo de la apuesta era jugar contigo– le susurro en su oído, la escucho sollozar pero prosiguió –Tal vez soy un maldito inhumano que lastima a los demás, pero lo que no sabes es que desistí de la apuesta por ti…porque desde la primera vez que vi tus ojos, no pude borrar la inocencia, la paz y la tranquilidad que transmiten, pusiste mi mundo de cabeza con tan solo una mirada, con tu sonrisa con tu calidez y sencillez, simplemente tu sola presencia cambio por completo mi vida- le dijo mientras le acariciaba el cabello –Me gustas mucho Hinata, no sé cómo paso ni cuando fue pero me enamore de ti, tal vez creas que estoy loco por decirte esto, si apenas te conozco, pero es la verdad, no te pido que me correspondas porque tal vez no sientas lo mismo o peor aún, me odies…lo único que quiero es que me perdones por lo idiota que soy– susurro arrepentido –Hinata yo te juro que lo que paso hace un momento no tuvo nada que ver con esa estúpida apuesta– suspiro desilusionado cuando no recibió ninguna respuesta, pero por lo menos ella ya no seguía forcejeando –Hina, por favor perdóname, dame una segunda oportunidad para empezar bien las cosas, quiero conocerte, quiero saber más de ti, necesito que confíes en mí. Por favor– suplico con la voz acongojada, le abrazo un poco más fuerte para transmitirle la veracidad de sus palabras con ese gesto, poco a poco sintió las delicadas manos de ella abrazarse a su espalda en busca de protección, metió un brazo bajo sus rodillas y la sentó en su regazo, ella simplemente subió sus pequeños brazos, se aferró fuertemente a su cuello y se echó a llorar escondiendo su rostro entre su pecho, sintió su corazón encogerse al verla tan pequeña y frágil, "Estuve a punto de lastimar al ser más bondadoso de este mundo" pensó arrepentido –De hoy en adelante yo te protegeré…es una promesa– le susurro tiernamente, recargo su mentón sobre su cabeza y la arrullo como a un bebé.

La ojiluna se encontraba en shock, estaba feliz, muy feliz al saber que el blondo le correspondía, aun resonaban en su mente aquellas frases "me gustas mucho…Me enamore de ti", pero tenía que enfrentar la realidad, la dura y cruel realidad, ella no era perfecta ni mucho menos, hermosa, estaba "Marcada" por un pasado doloroso que aún no se desvanecía, y jamás lo haría porque seguía presente, ella no podía ser feliz, lloro un poco más intentando encontrar la fuerza necesaria para no derrumbarse por completo ante él.

–Te perdono Naruto-Kun– susurro despacio contra su pecho –L-Lamento haberte gritado y dicho todo eso– alzo la mirada hacia él y le acaricio tiernamente una mejilla haciendo que el blondo cerrara los ojos y suspirara –Se de antemano que eres una buena persona, lo he visto– se soltó de su agarre y tomo las manos de él entre las suyas, callo por un instante, le costaba hablar mientras intentaba no llorar, bajo de su regazo y se sentó en el otro extremo del auto agachando la mirada para que el no viera el dolor que le provocaba lo que estaba a punto de decir –Pero…l-lo siento Na-Naruto-k-kun…lo nuestro no puede s-ser, yo n-no puedo corresponderte– soltó sus manos, tomo su mochila y salió del auto, dejando a un desolado y confundido rubio.


Entro casi corriendo a los aseos femeninos y se encerró en un cubículo, un quejido escapo de sus labios y luego otro y otro más convirtiéndose estos en un llanto incontrolable, lloro hasta que se le agotaron las lágrimas "Es lo mejor para ambos" se repetía una y otra vez, se sentía completamente devastada pero ella no quería lastimarlo, no quería que lo lastimaran, respiro profundamente, tenía que calmarse y hacer de cuenta que nada de eso paso, se dirigió hacia los lavabos e intento arreglar su demacrado rostro como Ino le había enseñado cuando hubo terminado se dirigió hacia su salón, consulto la hora, había perdido dos clases pero llegaba a tiempo a la tercera, lo bueno era que no compartía esa clase con el Namikaze.

Ya dentro del salón se encontraba el profesor, tomo una bocanada de aire y toco la puerta, se escuchó un adelante y con pasos tímidos se adentró.

– ¿Buenos días Azuma-Sensei, puedo pasar? –

– ¿Eres alumna de esta clase? – pregunto confundido el profesor al no reconocer a la chica

–Eh si…soy Hinata, Hyuga Hinata– contesto al tiempo que se sonrojaba, tan radical era su cambio.

– ¿Hinata? – exclamaron a coro tanto el profesor como sus compañeros, se escuchaban murmullos de sorpresa, desconcierto y algunos de admiración, nadie ahí podía creer que esa hermosa chica fuera la Hyuga. El carraspeo del profesor hizo que todos los alumnos guardaran silencio –Tome asiento señorita Hyuga– le indico un lugar vacío junto a la ventana –Bueno volviendo al tema…–


Sonó el timbre que anunciaba el término de la clase, suspiro abatida, no quería ir a la cafetería, pero su estómago exigía ser alimentado, resignada guardo sus cosas y fue directo hacia allá, apenas puso un pie en la entrada, la mayoría de los alumnos voltearon a verla, sintió sus mejillas arder al ser el centro de atención, agacho la cabeza en acto reflejo y fue directo a la fila para esperar su turno.


–Perdedores– exclamo el pelirojo, mientras señalaba al rubio y al pelinegro –Es mejor que comiencen a trabajar para poder pagar mi viaje, les advierto que quiero las mejores Suite de Europa– expreso socarrón –Este fin de semana la pasare en la casa de campo de la familia de Shion, sus padres me aman así que no serán ningún problema, ya lo tengo todo listo– susurro triunfante.

–Te emocionas demasiado Gaara– susurro serio el ojinegro –Invite a Tayuya a un paseo en yate y acepto gustosa así que mañana por la tarde mi triunfo estará asegurado– sonrío prepotente, el pelirojo tan solo bufo –Pero no hay de qué preocuparnos aquí el único que tendrá que trabajar será Naruto– agrego divertido al ver la extraña seriedad de su amigo – ¿Qué tal vas con tu rarita sin gracia Naruto?– pregunto burlonamente, al no recibir ninguna contestación por parte del blondo lo volvió a llamar – ¿Naruto? – frunció el ceño al verlo mirar fijamente hacia la cafetería, giro la vista hacia dicho lugar y se sorprendió al ver a una hermosa joven allí.

– ¿Quién es esa linda chica? – pregunto el Uchiha, sin apartar la vista de ella.

–No tengo idea pero es preciosa, no lo crees Naruto– respondió embobado el pelirrojo.

–Sí, es hermosa– susurro, aun no podía digerir lo que había pasado en el estacionamiento, estaba confundido por sus palabras, quería odiarla por haberlo rechazado, pero simplemente no podía, había algo que no encajaba, una simple frase que rondaba en su mente "Lo nuestro no puede ser" "Lo nuestro" esas palabras lo atormentaban, pero entonces aquello quería decir ¿Qué ella también lo quería? ¿Qué ella sentía lo mismo por él? pero había algo que se lo impedía, "acaso ¿Tiene novio?", muchas dudas lo confundían, y si quería aclarar sus pensamientos debía salir de ahí, el verla solo lo confundía más, tomo sus cosas y se levantó de su asiento, sus amigos lo voltearon a ver extrañados por su reacción, el simplemente les sonrió sin ganas –Lo siento chicos no me siento bien– dijo a modo de disculpa –Si ven a Ino podrían decirle que la estaré esperando en el estacionamiento– callo un momento, había olvidado que la ojiperla iría a su casa –Y que le avise a Hinata, sí– camino un par de pasos hacia la salida, se detuvo y giro medio cuerpo, él pensaba decirles que desistía de la apuesta pero al ver la cara de idiotas que tenían al ver a la ojiluna, decidió fingir un poco más –Por cierto, ella es "La rarita sin gracia"– observo los rostros sorprendidos de sus amigos, hasta la de Shikamaru, el cual se suponía estaba durmiendo, –Mi chica– les recordó, sonrió prepotente y sin más salió del comedor.


El camino de regreso a la mansión Namikaze fue un tormento, Ino intentaba animar el ambiente pero parecía que sus dos acompañantes estaban en otro mundo, suspiro frustrada, se había hecho ilusiones pensando que tal vez a estas horas por fin tuviera una cuñada, pero por lo visto nada de lo que se imaginó paso, su hermano se veía triste y Hinata muy distraída, quería ayudarlos pero no sabía cómo, ni siquiera le prestaban atención. Cerró los ojos y decidió dejarlo por la paz. Llegaron a la residencia Namikaze unos minutos después, la rubia fue la primera en bajar y fue directo hacia su madre quien ya los estaba esperando en la entrada, la saludo sin mucho ánimo, giro la vista hacia sus acompañantes y rodo los ojos, "Así o más obvio" pensó al verlos mirarse disimuladamente.

–Okaa-san, puedo ir con mis amigas de shopping, Sakura llevara su coche, ¿Qué dices? –

–Ok, pero no llegues tarde– le respondió sin mirarla, no es que no le interesara lo que hacía su hija, es solo que en este momento había un asunto mucho más delicado que debía atender.

–Bu-buenas t-tardes Kushina-san– saludo con timidez la ojiluna, haciendo una pequeña reverencia.

–Buenas tardes Hinata, pasa, pasa- la animo al verla un poco nerviosa, no quería asustarla pero si no resolvían esa interrogación, explotaría de rabia.

– ¿Y cómo estuvo la escuela?– le pregunto para aligerar el ambiente.

–Eh bi-bien– susurro sin mucho animo.

– ¿Bien? Por dios Hina, hoy la escuela estuvo todo menos bien, fue el mejor día de todos, no había chico que no babeara por ti, tienes a todos bajo tus pies– argumento la rubia –Madre hubieras visto, Hina arrasó con toda la escuela, hasta peleas y apuestas hubo por ver quién era el primero en invitarla a salir etc. etc. Hinata tiene ahora más números que el directorio telefónico– dijo exagerando un poco solo para hacer rabiar a su hermano, sonrió maliciosa cuando lo escucho gruñir –Eres una pillina Hina– exclamo burlona mientras codeaba a una sonrojada ojiperla.

– ¿Enserio? – Respondió sorprendida la ojivioleta –Pues…sal con todos, quien quita y encuentres al indicado– le sugirió guiñándole un ojo, lo que ocasiono un sonrojo aún mayor en la morena y un bufido furibundo por parte del blondo.

–Bueno yo voy a arreglarme porque Sakura no tarda en pasar por mí– dijo la rubia dirigiéndose hacia su habitación.

–Hina– llamo la Uzumaki, cuando vio a su hija desaparecer por las escaleras–Hablemos en un lugar más privado para que te sientas cómoda, si– sugirió al ver como la Hyuga comenzaba a ponerse nerviosa, ella simplemente asintió.

– ¡Hola Kaa-san!, me fue bien en la escuela gracias por preguntar– ironizo el rubial al verse ignorado por su propia madre.

– ¡Oh! qué bien Naruto, sigue así– le respondió sonriente mientras guiaba a la Hyuga hacia el despacho del rubio mayor.


–Toma asiento– le sugirió –Bueno Hina, dime ¿Desde cuándo?– pregunto sin rodeos.

– ¿D-Desde cuándo q-que Kushina-san?– respondió mirándola desconcertada por la pregunta.

–Sé que Hiashi abusa físicamente de ti– le dijo hiendo al grano, la observo mirarla horrorizada

–N-No eso n-no…q-quien l-le…–

–No trates de negarlo– la interrumpió seria, no iba a tolerar más secretos –Yo vi las marcas Hinata, así que te escucho– la vio palidecer y boquear varias veces, ella simplemente espero paciente una respuesta.

–D-desde hace trece a-años– susurro con voz temerosa – D-después de la muerte de m-madre, Otoo-san cambio mucho– carraspeo un poco y se dispuso a contarle todo, ya no tenía caso seguir ocultando algo que la pelirroja ya sabía –Antes era tierno con nosotros y siempre sonreía, discretamente pero sonreía– se limpió una lagrima y prosiguió – Había ocasiones en las que se olvidaba completamente del trabajo y se dedicaba de lleno a nosotros, nos llevaba de viaje a muchos lugares y nos regalaba muchas cosas, nos decía que nos amaba mucho y que le daba gusto que nos pareciéramos a mamá – sonrió discretamente al recordar vagamente aquellos sucesos –Padre amaba a Okaa-san más que a nada, y aunque él no lo demostrara públicamente, ya que según lo que mi madre me dijo, él tenía que mantener el honor de un Hyuga, aun así se notaba a millas su devoción por ella– guardo silencio por un momento mirando de soslayo a la ojivioleta quien había arrugado el entrecejo al escuchar lo del honor Hyuga –Cuando papá se enteró de que mamá estaba embarazada y además que era muy delicado, la sobreprotegió de todo hasta al grado de apartarla de nosotros, decía que no quería que la molestásemos ni que le provocásemos ningún disgusto ni nada, que era por el bien de todos, pero mamá siempre hacia caso omiso a las órdenes de mi padre y se ponía a jugar con nosotros, muchas veces Otoo-san nos sorprendió y a mí me daba tanto miedo verlo así de furioso que me ponía a llorar, lo que solo empeoraba las cosas porque más se molestaba, algunas veces intento reprendernos pero madre no lo permitió, después de su enojo nos pedía perdón por sus actos y se iba, Okaa-san nos explicó que padre actuaba así porque estaba preocupado por ella y que no quería perderla porque ella era lo más preciado que tenía, dijo que no le odiásemos, y también dijo que él había tenido una niñez dura y muy "disciplinada", al principio no había entendido a que se refería con disciplinada…pero ahora si– susurro agachando el rostro –En una ocasión mientras jugábamos m-mamá se puso muy mal y-y tuvo que ser ingresada d-de urgencia al hospital, pocos días después nació m-mi hermanita y-y…– calló repentinamente, intentando no romper en llanto –Padre se dedicó a beber, n-no quiso saber nada de nosotros, s-se encerró en su estudio y solo salió para el funeral, n-nos gritó a mí y a Neji que l-la m-muerte d-e m-madre había sido nuestra c-culpa p-por haberla hecho esforzarse c-cuando debía es-estar e-en reposo– carraspeo y cerró los ojos para redimir las lágrimas que habían escapado de su cautiverio –N-nos prohibió llorar, pero por desgracia y-yo no pude contenerme y-y… y e-esa fue la primera vez que m-me reprendió por mi falta d-de decoro– susurro mientras un sollozo escaba de sus labios, la ojivioleta se puso de pie y se dirigió hacia la chica tomo asiento junto a ella y la atrajo hacia su pecho para tranquilizarla mientras le acaricia la espalda, creyó que ella ya no seguiría hablando pero se equivocó –N-nos advirtió q-que cada vez que desobedeciéramos s-seriamos re-reprendidos de tal manera que a-aprendiéramos a l-la primera a c-comportarnos– se limpió las lágrimas con el dorso de su mano y prosiguió –Neji-Niisan f-fue más consciente d-de ello y poco a poco fue adquiriendo e-el carácter frio y-y reservado de un Hyuga…delante de p-padre actuaba tan in-indiferente hacia cualquier cosa "infantil" y miraba con prepotencia a los demás– tomo una bocanada de oxígeno antes de proseguir –Pero cuando padre no estaba se trasformaba en el hermano más cariñoso y tierno del mundo, mimaba a Hanabi y jugaba de todo conmigo, Neji-Niisan sacrifico su niñez por cuidarnos y protegernos de padre, porque cuando Otoo-san tomaba se volvía mas violento– sonrió de manera involuntaria al recordar a su hermano – Así fue durante 7 años…si había reprimendas pero eran moderadas y n-no eran t-tan dolorosas…ha-hasta el día e-en que padre se dio cuenta d-del engaño…f-fue el peor día de n-nuestra vida, papá estaba tan molesto y d-demasiado ebrio, q-que golpeo muy fuerte a Niisan…hasta e-el p-pu-punto de d-dejarlo casi in-inconsciente, y-yo no soporte ver eso, así q-que escondí a Hanabi-chan e-en mi habitación, regrese a la sala y-y juntando todo e-el coraje que pude le grite q-que lo dejara en paz, q-que nosotros no teníamos la culpa de la muerte de mamá q-que la culpa e-era de él– callo un momento antes de continuar –Eso fue l-lo peor que pude haber dicho ya q-que su intento asesino s-se concentró en m-mi…me tomo del brazo y m-me arrastro a-al "Cuarto d-de castigo" aquel q-que jamás había sido usado y solo era para casos d-de "Mayor desobediencia", a-antes d-de entrar es-escuche el doloroso quejido d-de mi hermano y vire la vista s-solo para encontrarme con s-su mirada impregnada d-de terror, quise zafarme p-pero me fue im-imposible, padre m-me golpeo tan fuerte q-que ya no pude resistirme, perdí el contacto visual con Niisan al entrar a-al cuarto…e-era una habitación m-muy oscura y lúgubre…Otoo-san m-me obligo a hincarme y en-encadeno mis muñecas sobre u-un pequeño pilar, y recibí e-el peor cas-castigo d-de todos…– apretó los puños sobre su falda mientras su flequillo ocultaba sus ojos llorosos, ya no sintió las caricias que la Uzumaki le estaba proporcionando pero aun así prosiguió –A-aun d-después de 5 años s-se pueden apreciar aquellas m-marcas e-en mi es-espalda, padre d-dice que son un re-recordatorio de lo q-que no se debe de hacer…después d-de eso mi hermano fue enviado a-a Rikujo Jieitai ( Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón) en Ichigaya y n-no lo he vuelto a v-ver desde entonces, Otoo-san prohibió su salida y todas las visitas…N-nos mudamos a Londres donde Hanabi y yo fuimos instruidas en casa, s-se nos prohibió t-todo y si d-desobedecíamos ya sabíamos l-las consecuencias, l-los castigos s-se volvieron más duros, y-yo me jure proteger a-a mi hermana de todo, ella era muy explosiva y curiosa y no se podía mantener quieta así q-que si era necesario re-recibir los c-castigos por ambas l-lo haría, tal como m-mi hermano lo había hecho, aunque ahora ya es más seria y reservada…hace algunos meses volvimos a Japón por motivos de trabajo de mi padre y eso nos dio un poco más de libertad ya que tenía que viajar muy seguido– carraspeo un poco, sentía su voz muy ronca producto del inminente llanto –El lunes olvide p-por completo que O-Otoo-san llegaba d-de viaje y-y tarde más d-de lo debido, m-me reprehendió p-por mi impuntualidad…las marcas q-que usted vio s-son de e-ese c-castigo– susurro mientras se limpiaba las lagrimas

– ¡PERO QUE HIJO DE PUTA! – bramo enfurecida la Uzumaki, tenía los puños apretados tan fuertemente que no se dio cuenta del daño que se había infringido al clavarse las uñas –LO MATARE, JURO QUE LO MATARE– se levantó de su asiento e intento caminar hacia la puerta, pero la ojiperla la retuvo

–Por favor Kushina-san tranquilícese– le susurro

–Pero como me pides que me tranquilice cuando ese desgraciado ha abusado de sus hijos, sus propios hijos– cerró los ojos y respiro profundamente –Hinata tienes que entender que lo que tu padre hace, es un delito y yo no permitiré que los hijos de mi amiga sigan sufriendo–le increpo mientras se volvía a sentar a su lado.

–Yo no sé si podría, me da miedo su reacción…– susurro mordiéndose el labio al pensar lo que su padre haría si se enteraba

–Hina, no tienes por qué seguir soportando todo eso, solo eres una niña, y tienes derecho a disfrutar como toda joven de tu edad, tú y tus hermanos tienen derecho a ser felices y ser queridos y amados, nadie puede privarlos de su libertad, ni siquiera tu padre–

–Pero jamás lo permitirá el…él dice q-que las personas inmaduras y liberales s-son malas influencias, q-que solo nos corromperán y seremos parte de los parias de la sociedad, que el amor hace daño que lastima tanto que te mata lentamente, y-y por eso te-tenemos prohibido enamorarnos.

–Eso no es verdad Hina, el amor es lo más hermoso que dios pudo crear, es lo que nos une, lo que nos da fuerzas para seguir luchando, amar es darlo todo sin importar las consecuencias, porque el que no arriesga no gana, tu padre solo está dolido por la pérdida de Hana, pero eso no quiere decir que tenga razón ese no es el único tipo de amor que existe y eso Hiashi lo olvido.

–Lo se Kushina-san, e-es solo que quiero ayudar a Otoo-san pero ya no sé qué hacer para que esto ya no siga, p-para que los abusos terminen, para volver a-a ser u-una familia– ya no pudo soportar la presión de todo y se echó a llorar como hace tiempo no lo hacía, se rompió por completo y dejo salir todo aquello que la había apresado tanto tiempo, aquello que había callado y hasta ahora podía liberar, lloro dejando salir todo su dolor y sufrimiento entre los brazos de la mujer que desde el primer día que la conoció le había ofrecido seguridad y protección la que tanto le hacía falta. Se quedaron así por tiempo indefinido ajenas a lo que pasaba a su alrededor por ello ninguna de las dos se dio cuenta que una tercera persona había escuchado su conversación.


Estaba furioso, encolerizado que hasta sentía nauseas, él no iba a permitir que siguieran dañando a su Hinata, y le importaba una mierda si eso sonaba posesivo el no dejaría que nadie le tocara un solo pelo, se apartó con sigilo de la puerta y camino a paso apresurado hacia el garaje, verla así de rota le había partido por completo el alma y ahora solo tenía una cosa en mente así que sin saber bien el camino hacia su destino, arranco a toda prisa perdiéndose por las calles de la abarrotada ciudad.


– ¿Ya estas mejor? – le pregunto cuando solo se escuchaban pequeños sollozos y el pequeño cuerpo había dejado de temblar, la ojiperla simplemente asintió con la cabeza ya que presentía que su voz se había ido.

– ¿Quieres que te prepare un té? – volvió a asentir, –Vamos juntas sí, no quiero dejarte sola– le susurro con amor, se separaron poco a poco, la peliroja le paso algunos pañuelos para que se aseara y después partieron hacia la cocina, cuando llegaron la morena se sentó en un taburete y recargo los brazos sobre la mesa, mientras la peliroja preparaba un té de manzanilla y sacaba una caja de galletas de la alacena para acompañarlo, después de algunos minutos, sirvió el té en dos tazas y le ofreció una a la ojiluna, se sentó frente a ella y estuvieron en silencio mientras degustaban el sencillo aperitivo.

–Gracias Kushina-san– susurro la ojiluna sin mirar a la mujer –Usted ha sido tan buena conmigo que yo no sé cómo pagárselo– sorbió su nariz y carraspeo un poco –Denunciare a mi padre, pero primero necesito ir por Hanabi, no soporto saber que ella sigue allá– expreso con determinación.

–Yo te llevare vale, no voy a dejarte sola Hinata, ya no estás sola– le dijo mientras la tomaba de las manos y le sonreía cálidamente para infundirle seguridad, la morena solo asintió y le devolvió la sonrisa.


Estaba frente a una deslumbrante sala de estar, había recorrido media cuidad y se perdió varias veces pero al fin había dado con la imponente Mansión Hyuga, al principio se sintió intimidado al ver la inmensidad de aquella enorme residencia, pero se recompuso al instante, había pensado en muchas excusas para poder ingresar pero no creyó que con el simple hecho de decir que era un amigo de Hinata le fueran a dejar pasar y bueno allí se encontraba ahora, esperando porque "Hiashi-sama" como lo había llamado el mayordomo lo atendiera.

–Namikaze-san, Hiashi-sama lo recibirá en su despacho, acompáñeme– le informo aquel hombre ya un poco viejo, asintió sin más y siguió al hombre por un largo y elegante pasillo, se detuvieron frente a una puerta de roble, el mayordomo le hizo una seña de que tocara y después se retiró, apretó los puños ansioso por fin estaría cara a cara con el desgraciado que había abusado de su Hinata, toco tres veces y espero con impaciencia, escucho una voz profunda y seria invitándolo a pasar y así lo hizo, giro el pomo y con paso firme se adentró a la habitación, era un despacho demasiado elegante pero no se detuvo a admirarlo, su vista esta fija en aquel hombre de cabello largo de color café, piel bronceada y ojos perlas que lo miraban con frialdad, nada parecidos a los cálidos y brillantes de Hinata, le devolvió la mirada a pesar de que ese hombre era demasiado intimidante no se dejaría amedrentar, había lidiado con la furia del "Habanero sangriento", así que ese vejete no sería nada.

Se dirigió hacia aquel tipo quien estaba retrancado al borde del escritorio y con los brazos cruzados, cuando hubo llegado frente a él no lo pensó dos veces y le soltó tremendo puñetazo en el rostro que lo hizo trastabillar y caer al suelo, no lo dejo recuperarse ya que le salto encima y siguió arremetiendo contra él.

–Es un Hijo de puta– le espeto sin dejar de golpearlo –como se atreve a golpear a sus propios hijos, maldito bastardo, no dejare que le vuelva a tocar ni un solo cabello a Hinata– de un momento el Hyuga le golpeo en la mandíbula, lo que ocasiono que el blondo se fuera hacia atrás, el castaño se puso de pie con un poco de dificultad y escupió un poco de sangre.

–Mocoso estúpido…quien te da derecho a entrar en mi casa y atacarme– grito encolerizado, mientras se limpiaba con la manga de su camisa, su boca ensangrentada –De esta no sales vivo– expreso con ira , cerro las manos en puños y se le lazo sobre el ojiazul quien comenzaba a ponerse de pie, esquivo los primeros puñetazos pero sin darse cuenta choco contra un mueble y trastabillo un poco lo que el castaño aprovecho y le golpeo en el estómago causando que el blondo se encorvara hacia al frente sosteniendo su vientre y intentando aspirar un poco de aire, el ojiperla sin perder tiempo le soltó un golpe a media espalda con su codo haciéndolo caer de bruces, –Yo educo a mis hijos como se me de mi gana, y ni tu ni nadie me va a venir a decir cómo hacerlo– espeto con rudeza al tiempo que le pateaba fuertemente en el vientre, lo vio hacerse un ovillo y quedarse así, sin moverse, le miro indiferente y con una sonrisa burlesca, –¿Qué acaso eso es todo lo que tienes?– le pregunto alzando una ceja –Eres igual de fanfarrón y altanero que tu madre, que idiotas– espero con superioridad, ni se inmuto cuando el rubio le lanzo una mirada asesina e intento incorporarse fallando en el intento y quedando de rodillas frente a él.

–No llamare a la policía porque tu "imprudencia" es algo insignificante que no merece la pena– le dijo mientras caminaba hacia su escritorio y sacaba algunos pañuelos y comenzaba a limpiar su magullado rostro, se sentó en su silla para descansar un momento, el rubio por su parte se puso de pie apoyándose de un pequeño estante, intento caminar hacia aquel hombre pero le dolía horrible la espalda –Eso si te prohíbo que te vuelvas a acercar a mi hija y a mi casa, si me llego a enterar que tu o tu madre o cualquiera de tu odiosa familia le han hablado siquiera, esta vez no me contendré comprendes– le amenazo, sacando un pequeño revolver de algún cajón del escritorio y colocándolo sobre el mismo –Ahora lárgate de mi casa– le grito señalando hacia la puerta. El rubial lo miro desafiante, cuando lo vio sacar el arma se sintió presa del pánico pero no se lo demostró, tenía que ser valiente, sonrió irónico mientras le miraba divertido –Cree que con eso me va a intimidar, que idiota– espeto el blondo de la misma en la que lo había hecho el ojiperla, este simplemente frunció el ceño y lo miro amenazante –No me voy a alejar de Hinata, ni hoy ni nunca, al contrario el que no volverá a verla será usted, porque tenga por seguro que ella a esta casa no volverá– expreso con una seguridad que causo que la ira del castaño avivara.

–Eso jamás lo permitiré, no voy a dejar que un mocoso estúpido como tu corrompa a mi hija– le grito al tiempo que tomaba el arma y se ponía e pie.

–Me importa un reverendo pepino lo que usted piense, me llevare a Hinata y su hermana conmigo y ni usted ni nadie lo impedirá– le respondió mientras caminaba lentamente hacia la puerta, aun le dolía la espalda así que aunque quisiera salir corriendo de ahí no podía estaba a un par de pasos de llegar cuando se detuvo abruptamente al escuchar el sonido del revolver al ser cargado, giro lentamente hacia el Hyuga y trago saliva al verlo apuntar hacia el con el arma.

–No dejare que te lleves a mis hijas, primero te mato ¡Entendiste!– le grito sin apartar el revolver de él, estaba a punto de jalar el gatillo cuando el sonido de la puerta abrirse abruptamente lo asusto haciendo que inconscientemente apuntara hacia la puerta.

– ¡Otoo-san! ¡No!– se escuchó el grito alterado de la azabache, ambos hombres voltearon hacia ella y sin querer el castaño jalo el gatillo, el sonido ensordecedor del arma al ser disparada aturdió los sentidos de los presentes y alarmo a toda la servidumbre.

–Ahhhh– grito la ojiperla al sentir un fuerte dolor cerca del pecho, apretó fuertemente los parpados e intento sostenerse del marco de la puerta, comenzó a respirar con dificultad y sin más cayó al suelo, escucho lejanamente la voz del rubio gritar su nombre y casi al instante sintió algo presionar su hombro.

–Dios Hina, aguanta por favor, ¡llamen a una ambulancia!– pidió a los sirvientes que habían arribado alarmados, vio a su madre quien acaba de llegar toda alterada, supuso que venía con la ojiperla, no le tomo mucha importancia y se concentró en hacer presión sobre la herida que no dejaba de sangrar.

Hiashi observo horrorizado el charco de sangre que rodeaba a su hija, y por un momento eso le recordó a su esposa casi en la misma situación, el prometió cuidar de sus hijos y ser un buen padre, pero solo había hecho estupideces y maltratado a sus propios hijos –He fallado Hana, no pude hacerlo, me deje llevar por el dolor y la amargura perdóname– susurro a la nada

–Perdóname hija por favor – expreso casi en un hilo de voz –Lamento todo el daño que les hice yo lo siento tanto pequeña, los quiero, sean felices– sonrió amargamente y coloco el revolver sobre su cien.

La peliazul antes de perder la conciencia escucho el ensordecedor ruido del arma al ser disparada, el sonido sordo de algo caer al suelo, y muchos aterrados gritos y chillidos después de eso la obscuridad la embargo.


Despertó poco a poco, se sentía mareada y le dolía el hombro, parpadeo un par de veces para enfocar mejor la vista –"Donde Estoy"– pensó aturdida al no reconocer el lugar, giro la cabeza hacia su lado izquierdo y sus ojos observaron a un chico durmiendo en un sillón, –"¿Niisan?"– pensó confundida. Intento incorporarse pero una punzada en su brazo derecho se lo impidió, soltó un quejido sin poder evitarlo, apretó fuertemente los parpados y se mordió su labio para mermar el dolor, escucho los pasos apresurados acercarse a ella y después una mano acariciar su cabello.

–Tranquila Hinata– susurro el castaño –El doctor dijo que no debías moverte, así que estate quieta quieres–

– ¿N-Niisan?– carraspeo un poco para aclarar su ronca voz – ¿D-dónde es-estoy?

–En el hospital– susurro el ojiperla, la vio fruncir levemente el ceño, y agachar la mirada como intentado recordar el porqué, estaba a punto de explicarle cuando ella lo interrumpió.

– ¿Que hago aquí? ¿Qué haces tú aquí?–

–Sufriste un accidente tuvieron que operarte y bueno perdiste mucha sangre, y necesitaban donadores– le explico a grandes rasgos –Me alegra que estés bien llevas tres días inconsciente temí lo peor– susurro

– ¿Neji, donde esta Otoo-san?– pregunto con voz seria aun sin levantar la vista, el por su parte no contesto, no sabía cómo explicarle la situación – ¿Y papá?– volvió a insistir la ojiperla.

–Hina, padre…el– callo un momento, buscando la manera de no lastimarla –Otoo-san, ya no, nos lastimara más, el…él murió–

– ¿Qué?– susurro, no podía creerlo, pronto su mente se vio inundada de aquellos fatídicos recuerdos que creyó eran una pesadilla, sus aperlados ojos se vieron empañados por una capa cristalina que amenazaba con desbordarse –Es mi culpa…y…el no quiso…me pidió perdón…Niisan él estaba mal…yo no quería– intento explicarse, mientras gruesas lagrimas corrían libremente por sus mejillas, de repente sintió que le faltaba la respiración, y comenzó a inspirar fuertemente intentado enviar un poco de oxígeno a sus pulmones.

– ¡Tranquila Hina!– exclamo angustiado el castaño al verla palidecer –Enfermera– grito apresurado –Necesito ayuda ¡Enfermera! – al instante apareció una mujer quien al ver el estado de la chica preparo rápidamente una inyección con un sedante,

–N-no Neji, Otoo-san n-no– susurro medio adormilada, se sentó al borde de la pequeña cama y atrajo el menudo cuerpo de su hermana hacía el, recargo la cabeza de ella sobre su pecho y comenzó a acariciar su largo cabello, para transmitirle seguridad, como cuando eran niños, –Shhh Hina, shhhh– le susurro hasta que el sedante hizo efecto –N-Naru…to– llamo antes de quedarse completamente dormida, por su parte el castaño, se quedó pensativo ante la mención del chico rubio que había estado todo el tiempo junto a él esperando alguna noticia de su hermana.


Despertó al escuchar unos leves toques en la puerta, carraspeo un poco antes de hablar.

–Adelante– exclamo casi en un susurro, vio la puerta abrirse lentamente y se sonrojo involuntariamente al ver al rubio retrancarse en el marco de la puerta y mirarla con ¿amor?, lo observo detenidamente, su cabello rubio alborotado que lo hacía ver un poco rebelde, su azulina mirada que la hacía temblar por la intensidad con la que la observaba, sus hechizantes labios que la trasportaban al mismísimo cielo, se mordió el labio sin ser consiente de ello, al recordar aquel momento en el auto, sus fuertes brazos que la abrigaban y brindaban seguridad.

–Si sigues mirándome así no voy a poder contenerme Hinata– exclamo divertido al verla devorarlo con la mirada, cerró la puerta y se fue acercando lentamente a ella.

Pego un brinco del susto al darse cuenta de su desliz y se sonrojo aún más al verlo acercarse peligrosamente, sintió sus nervios aflorar y trago saliva sonoramente cuando él se inclinó sobre ella y coloco ambas manos a cada lado de su cabeza y acerco su rostro a escasos centímetros del suyo.

–Y-yo– intento disculparse pero los labios del rubio no se lo permitieron, cerró los ojos y se dejó llevar por las sensaciones, casi al instante él se separó de ella, fue un beso corto pero muy tierno.

–Estaba comenzando a olvidar el sabor de tus labios– susurro sonriente al observar como el colorete en sus mejillas se extendía por todo su níveo rostro, la vio morderse el labio inferior y sin poder controlarse volvió a besarla pero esta vez con más ahínco, quería saciarse de ella, mordió el labio que anteriormente ella había mordido para obligarla a abrir la boca, cuando ella así lo hizo profundizo el beso volviéndolo más apasionado y demandante, no apto para niños, se separó a regañadientes al sentir la falta de oxígeno, aspiro una fuerte bocanada para normalizar su respiración, y la observo, estaba sonrojada, con la respiración irregular y lo miraba con devoción y un poquito de vergüenza, se sentó sobre la cama ya que el estar encorvado casi sobre ella no era muy cómodo para besarla.

–Ayer cuando me entere que habías despertado quise verte pero tu hermano me dijo que estabas dormida y no despertarías hasta hoy– guardo silencio un momento cuestionándose internamente si sería bueno lo que tenía pensado decirle – ¿Cómo te sientes?– le pregunto suspicaz con referente a todo lo que había ocurrido, al tiempo que le colocaba un mechón de cabello tras su oreja, la ojiperla agacho el rostro cerro los ojos y soltó un suspiro cansado.

–Más o menos– susurro sin más, abrió los ojos al sentir la cálida mano del blondo acariciar tiernamente su mejilla, lo observo mirarla esperando a que continuara hablando – ¿Es normal que sienta un poco de alivio al saber que Otoo-san esta…? – no termino la frase, si hablar de su madre le costaba a pesar de los años, lo de su padre le afectaba por igual.

–En tu caso si Hina– tomo con mucho cuidado las pequeñas manos de ella y las beso tiernamente –Solo piensa que ahora tu padre ya no podrá lastimarte, ni a ti ni a tus hermanos– le susurró al oído.

–P-pero era mi padre– lo contradijo, el intento objetar pero ella no se lo permitió –Sé que está mal lo que hizo, pero aun así, padre no sabía que hacer sin Okaa-san a su lado.

–El necesitaba ayuda profesional– expreso serio –Hina no tienes por qué sentirte culpable, tú y tus hermanos son inocentes…solo piensa que tal vez ahora tu padre por fin esta en paz, y tú y tus hermanos ahora son libres de la represión por la que estaban sometidos, Ok–

–Ok– respondió simplemente, callo por un instante antes de volver a hablar – ¿Naruto-kun, Hanabi-chan vio lo que sucedió en casa?– pregunto preocupada.

–No Kaa-san no dejo que se acercara, la llevo a mi casa y allí es donde ha estado estos últimos días, se la ha pasado metida en la habitacion de Ino haciendo quien sabe que tantas cosas de chicas, tu hermano también se está quedando allí, aunque pasa más tiempo aquí que allá– susurro mientras le acariciaba las manos –Mi padre le ofreció que se mudasen con nosotros, lo que a mí me pareció la mejor idea pero tu hermano no quiso, el piensa vender la casa y con el dinero comprar un departamento para ustedes, dijo que ya no regresara a Ichigaya y comenzara a hacerse cargo de los negocios de tu padre y de ustedes– le explico a grandes rasgos lo que paso mientras estaba inconsciente.

–Creo que es lo mejor para nosotros, Neji-Niisan siempre se ha preocupado por nuestro bienestar, es el mejor hermano que pude tener– se limpió una lagrima rebelde y sonrió algo triste – ¿Naruto-kun, ya se llevó a-a cabo e-el funeral?–

–Eh…si fue hace ayer por la mañana antes de que despertaras.

–Oh…y-y… ¿Niisan e Imooto, asistieron?

–Por supuesto, tus hermanos, mi familia y algunos socios de tu padre estuvieron presentes, lo sepultaron al lado de tu madre, si quieres ¿Cuándo te den de alta puedo acompañarte?

–Me agrada la idea Naruto-kun– susurro intentando sonreírle, solo logrando relucir una torcida mueca parecida a las de Sasuke, el blondo se recostó levemente al borde de la cama y recargo su peso sobre su codo, acaricio su sedoso cabello azulado y deposito un beso sobre su frente.

–Me fascina tu cabello– susurro tomando un pequeño mechón y lo acerco a su nariz para olerlo –Me vuelve loco su delicioso aroma…toda tu me vuelve loco– le confeso cambiando de tema para que ella se distrajera por un momento, se carcajeo al verla sonrojarse como un tomate maduro –Tranquila Hinata, solo estoy siendo sincero contigo– expreso robándole un casto beso, rio levemente al ver dibujarse en sus rosados labios una tímida sonrisa. Se quedaron mirando en silencio por un largo rato, hasta que la ojiperla en un acto de valentía se atrevió a hablar.

–N-Naruto-kun– lo llamo –yo…mmm yo t-también e-es-estoy eh…e-enamorada d-de ti– expreso con un tartamudeo inevitable, lo vio mirarla desconcertado y respiro profundamente para tratar de controlar sus nervios –Tu también me gustas– confeso en un susurro, un silencio rotundo inundo la habitación y dedujo que si dejaba caer un alfiler al suelo el ruido que haría sería tan fuerte que despertaría hasta al mismísimo demonio.

– ¡SI!– grito el ojiazul, un poco demasiado fuerte causándole un mini infarto a la ojiluna por el repentino cambio de actitud –lo sabía 'ttebayo– siguió hablando sin poder evitar reír como un idiota –Te quiero tanto Hina, no sabes lo feliz que me haces… ¿Hina estas bien? – pregunto cambiando su semblante dichoso a uno angustiado al verla respirar con dificultad.

–Eh…s-si so-solo m-me asustaste– respondió como pudo mientras le sonreía para tranquilizarlo, se acercó a ella para besarla, pero su acto se vio frustrado cuando la puerta se abrió de repente y por ella entro el castaño seguido de una enfermera.

– ¿Qué paso? ¿Por qué gritaron?– pregunto medio alterado intercalando la mirada entre ambos chicos que yacían en la cama "juntos", frunció el ceño al ver al blondo demasiado cerca de su hermanita – ¿Qué es lo que estás haciendo Namikaze?– pregunto con un tono de voz nada amigable.

–Mmm nada solo intentando besar a mi novia–

– ¿Tu novia? – susurraron ambos Hyugas con diferentes tonalidades de voz

–Bueno futura novia, estaba por preguntárselo–

–Eso jamás Namikaze, no permitiré que nadie se acerque, toque o dañe a mi inocente y pequeña hermanita y menos pervertidos como tú o tu padrino ese escritor pervertido–

–Niisan– regaño la ojiperla –a-a mi m-me gusta N-Naruto-kun y-y claro q-que me gustaría s-ser su n-novia– susurro sonrojada la morena

–P-pero Hina su padrino es…–

–Nada de peros Niisan ya tome mi decisión

–P-pero

–Pero nada– sentencio la Hyuga con voz autoritaria, sorprendiendo a ambos hombre, el castaño se cruzó de brazos y bufo molesto, miro fijamente al sonriente ojiazul y lo fulmino con la mirada.

–Te estaré observando Namikaze y si llegas a corromper o lastimar a "MI" hermana, juro por todos los dioses que no habrá nada que te proteja de una muerte lenta y dolorosa– amenazo con una voz casi de ultratumba.

–C-claro– hablo un poco nervioso el blondo, carraspeo para aclarar su voz –Yo jamás la lastimaría y no permitiré que nadie le haga daño, lo prometo, y ero-sennin podrá ser un viejo rabo verde pero no es mala persona– respondió con voz seria y determinada

–Más te vale– susurro el castaño y sin más salió de la habitación, con la enfermera siguiéndole.

–Tu hermano da un poco de miedo– expreso con un poco de temor a la chica quien sonrió divertida –Pero me agrada– agrego mientras se acercaba a su rostro – ¿Crees que se moleste si comienzo a llamarlo cuñado?– pregunto con fingida inocencia, lo que provoco que la ojiperla se carcajeara.

–No tientes tu suerte Namikaze– exclamo con voz seria intentando imitar la de su hermano sin mucho éxito, se miraron unos segundos y después se echaron a reír,

– ¿Naruto-kun…mm puedo preguntarte algo?–

–Claro que si preciosa, ¿Qué sucede?

–Mmm que paso con lo de la…mm apuesta–

El blondo se carcajeo levemente al recordar lo que les sucedió a sus amigos, tomo una bocanada de aire y hablo –Hice la apuesta con Sasuke, un pelinegro con cara de estreñido, a quien le toco Tayuya, la chica que actúa como hombre y es malhablada y con Gaara otro con cara de estreñido pero pelirrojo, a él le toco Shion, la que se viste como monja, el chiste es que el viernes pasado ambos alardeaban que ya tenían a la chica bajo sus redes y que en el fin de semana culminarían su plan de seducción y etc. Etc.– callo un momento intentando controlar las ganas de echarse a reír – Gaara se fue con Shion y su familia a una casa de campo, según el, todo iba viento en popa, hasta que los papas de Shion los cacharon en una situación nada "apropiada" según su religión, solo estaban sentados muy juntos en el sofá besándose un poco apasionadamente, pero bueno se armó el jaleo y Sasuke llevo a Tayuya a un paseo en Yate, el no quiso explicarnos que fue lo que pasó pero creo que fue demasiado impulsivo y fue directo al grano lo que le ocasiono igual un jaleo– suspiro negando levemente –Y bueno ahora Gaara está comprometido y se casara en unos meses, los padres de Shion lo obligaron a hacerlo alardeando que no podían dejar pasar un acto de ese calibre que era pecado y bla, bla, bla y con Sasuke bueno Sasuke está aquí internado, Tayuya lo golpeo casi hasta dejarlo inconsciente y con varios huesos rotos, pero se repondrá al trauma, algún día…espero– susurro encogiéndose de hombros –Así que sin más la apuesta se anuló, con mis amigos medio, más bien completamente traumados y yo desistiendo, pues, todo el rollo de la estúpida apuesta se acabó– expreso sin darle mucha importancia.

–E-eso no suena nada bien, pobres– susurro la ojiperla mordiéndose el labio, se sorprendió cuando sintió unos labios intrusos apoderarse de los suyos, cerró los ojos dejándose llevar y disfrutando de la dulce sensación, se separaron poco a poco, el blondo junto su frente con la de ella, choco sus narices tiernamente y la observo sonriendo –si pobre de ellos, pero sabes yo me siento demasiado afortunado, tal vez estuvo mal la forma en que me acerque a ti, pero "por una apuesta" descubrí al ser más maravilloso de este mundo, quien me atrapo irremediablemente con tan solo una mirada y me vuelve completamente loco cuando se muerde el labio– susurro robándole un casto beso.

–Te quiero Naruto-kun– susurro la ojiperla, mientras le sonreía y le acariciaba su mejilla.

–Yo también te quiero mi rarita sin gracia– rio al verla fruncir el ceño –Eres lo más quiero en esta vida Hinata– le confeso al tiempo que la atraía hacia él y la volvía a besar.

Muchas cosas habían pasado en tan pocos días, que el rubio estaba seguro que si escribían un libro acerca de su historia este se convertiría en un exitoso Bestseller, por las mini pato aventuras y situaciones medio peligrosas medio extrañas por las que tuvieron que pasar, tal vez algún día lo haría pero por ahora se dedicaría a disfrutar lo que un Lunes por la tarde le toco por casualidad. Y ahora comenzaría a poner en marcha su plan "Amando a la rarita sin gracia".

¿The End o.O?


Kyyaaaa lo termine, sé que tarde un poco (Creo que fue mucho) pero dios he tenido bloqueos mentales poderosísimos y aun los sigo teniendo, de esos que me tienen por horas frente a la lap y no más nada, en blanco, bueno olvidando mis problemas mentales crónicos, primero que nada quiero agradecer:

Los Favorites, followers a:

Minako Kennedy

Hanabi Inuzuka

Willy 008

LucePrince 18

Aliasin

Memetomori 1986

Karliss

Alex345

Sakurafer2

Salome Kassandra

Yanahi U

Sakima

gabriel(punto)palma(punto)g(punto) [lamento escribirlo asi pero como se supone que es, no puedo, pero la intencion es lo que cuenta XD]

the brothers of destruction

Cherry Bom99

Y los Reviews a:

Minako Kennedy: Me le alegra que te haya gustado eh aquí la continuación y el final T.T

Guest: Claro que seguiré escribiendo n.n, bueno siempre y cuando mis bloqueos sean leves y no me de uno de esos ataques de depresión e histeria cuando ya no sé cómo continuar una historia u.u.

LucePrince18: Aww me alegra mucho que te haya encantado, Yes! Yo aquí subiendo el capítulo disculpa la tardanza es que me gusta la intriga, espero te guste n.n

dnizz: Y dnizz dijo "quiero que Neji aparezca y puf Neji apareció, poquito pero apareció, bueno tal vez su reacción no fue así de Noooo! Porque! Pero me cuesta expresar el drama aunque yo soy una melodramática casi titulada pero en fin ^_^espero te guste este capítulo.

Hinata Hyuga Ooc: Y yo te respondo con otra cosa ¡ya la subí! (Al fin) jeje, espero y te guste.

Hinata-sama198: me alegra ^_^bueno lamento la demora pero aquí esta el tan esperado capitulo, espero te guste!

Memetomori1986: Oh gracias me haces muy feliz saber que me estarás leyendo, es algo lindo n.n, espero no haberte hecho esperar mucho pero ya está aquí el capituleishon!

Liseth tkm: Oh pequeña mujer, me haces feliz, yo ahora soy feliz al saber que tengo una fan eso es tan halagador y emotivo, si esta historia te la dedique para que tuvieras con que distraerte aunque sea por unos minutos, no sé lo que se siente estar pasando por una situación como la tuya pero échale ganas, no te rindas y sigue el ejemplo que nos da Naruto-kun jamás retroceder y superar los problemas no importa lo difíciles que sean vale, yo soy de México y cumplí 20 el 16 de agosto n.n, te pasaría mi numero pero no creo que nos convenga las llamadas internacionales así que este es mi correo jan_ram1608... por si algún día necesitas un consejo, un chiste, o simplemente platicar no dudes en mandarme un inbox, (Si no aparece completo mi correo esta en mi perfil junto con mi facebook). Bueno espero y este capítulo te guste.!


Gracias a todos los que dedicaron unos minutos de su preciado tiempo y leyeron esta humilde historia con una temática demasiado utilizada, espero que este capítulo sea de su agrado y bueno los finales no se me dan bien así que eso último que leyeron antes de ¿The End? Era el fin XD, me alegra que les haya gustado y no me daré un tiro por ahora, espero bueno sin más me despido de ustedes adorados lectores les mando un beso, espero sus opiniones, favoritos y "te sigo" y nos estamos leyendo…los requeteadoro! n.n