|La serie Naruto y sus personajes no me pertenecen, sino a su respectivo creador (M. Kishimoto)|

|Para entender mejor: |

…Narración…
-conversación-

-Me estás hartando Uchiha- le advirtió mientras el moreno acortaba el escaso metro que quedaba entre ellos.

-No me digas, Haruno- Ya no quedaban más que centímetros entre sus cuerpos, Sakura estaba hastiada, sin dudarlo concentró su chakra en la mano derecha para darle un certero golpe en el estómago a ese petulante hombre, Sasuke se percató a tiempo para detener el golpe con su mano herida, agarró el puño de la chica para luego empujarla y nuevamente tomar distancia de ella. Ya tenía una cortada bastante profunda en su mano izquierda y sumado a la fuerza del golpe de la chica el resultado no era muy lindo y menos agradable.

Sakura miró su mano con la que había intentado golpearlo, estaba ensangrentada, ella no sentía ninguna clase de herida en su mano, entonces… Miró como la mano del Uchiha se abría y se cerraba, como si pudiese disipar el dolor con eso.

-Así que estas herido… de verdad-

-¿Y qué esperabas? – le dijo con una sonrisa socarrona, pensando cual era la fantasía de la Kunoichi.

-Que me asesinaras – Un balde de agua fría para el ego del moreno.

- Lamento no cumplir tus deseos por ahora -

- Si claro, mientras sea útil para que me ibas a matar ¿no? ¿Cómo supiste que estaba aquí, Uchiha?

- Le diste tu número de habitación a mis subordinados -

- Con que ese era TU equipo – le dijo entrecerrando los ojos – Tu y ese parcito de inconscientes son los culpables del deplorable estado en el que encontré a Karin ¿Me equivoco?- El moreno no respondió. La pelirrosa saboreo la dulce victoria silenciosa - Bien, siéntate, te curaré, podrías haberlo dicho desde un principio Sasuke – habló mientras pasaba por el lado del moreno, prendía la luz para buscar su botiquín, el moreno la observó atónito mientras se sentaba no muy convencido en la cama de la pelirrosa ¿Lo iba a curar así nada más?

- Creo haberme referido a mi mismo como un paciente – le dijo a la chica una vez que esta apareció con las manos limpias de sangre, llevando su botiquín y sentándose en su cama junto al pelinegro.

- Creo haberte dicho que los pacientes saben tocar la puerta, y sin armas – dijo mirando la espada que Sasuke llevaba en el cinturón. Él no respondió. Sakura lo notó incómodo mientras prendía su lámpara de la mesita de noche y la apuntaba al espacio entre ambos donde colocó un almohadín y lo cubría con una tela esterilizada – Muéstrame tu mano Sasuke – le ordenó apacible mientras alargaba el brazo para que él le entregara su mano, a lo que él respondió evadiéndola posándola directamente en la tela sacándole un suspiro de cansancio a la chica – Sasuke... – dijo mientras tomaba la muñeca del moreno para dejar reposar la mano herida sobre la suya – Debo mirar de cerca – Miró la herida unos momentos para luego sacar un par de pinzas del botiquín, las limpió con alcohol para mirar de nuevo al moreno, quien observaba una de las esquinas del cuarto como si fuese lo más interesante del mundo, o eso era hasta que sintió un piquete realmente doloroso en su mano, miró a la chica con el seño fruncido – Lo siento Sasuke, pero deberías pensar más antes de romper un cristal con las manos, fue un vaso ¿no? – le dijo mientras seguía sacando pequeños cristales con las pinzas.

- Si -

- Bueno, no llores, solo un poco más y podrás asesinarme, ya no seré útil – le dijo concentrada en la herida.

- Lo estoy considerando en serio -

- No me digas, y ¿cómo lo harás? ¿Rompiendo un botella con tu mano? – Le dijo burlona.

En dos segundos su larga cabellera rosada estaba repartida por la almohada, la mano sana de Sasuke en su pecho, presionando para no dejarla escapar, y más arriba su katana con el filo en su cuello.

-No me tomes el pelo Sakura -

- No te atreverías Uchiha… ¿Ves la aguja que tengo en mi mano Sasuke? –dijo moviendo la cabeza en dirección a su mano que efectivamente sostenía una aguja muy delgada y pequeña apuntando al brazo del chico – Tiene veneno, y nada más y nada menos que del mismo Sasori, se que has oído hablar de el Sasuke, me tomó un par de años encontrar un antídoto efectivo, que no deje secuelas en la victima por la concentración de químicos, solo yo sé donde está la cura, solo yo sé cómo crearla – dijo mirando directo a los ojos negros sin flaquear-

- Ni que fuera un principiante Sakura – dijo serio presionando un poco el filo de su espada contra el blanco cuello de la chica pero aún sin herirla.

- ¿Quieres probarme Sasuke? - dijo acercando peligrosamente la aguja al brazo del moreno – Si yo muero prepárate para acompañarme en la muerte más lenta y dolorosa – Sin decir más el Uchiha se separó de ella sentándose de nuevo, pero sin dejar de mirarla, algo en la seguridad con la que hablaba Sakura le daba mala espina – Me parece inteligente de tu parte recapacitar Sasuke, pero… mira tú brazo -
El Uchiha vio primero las manos de Sakura, no había rastro de la aguja, seguido miró su brazo para confirmar que la aguja envenenada se encontraba allí clavada. Le dirigió una mirada asesina a Sakura la que huyó rápidamente hasta el otro extremo de la habitación.

-Esta si me la pagas Haruno- dijo levantándose y caminando hasta ella con un aura asesina de mil y un demonios.

- ¡Sasuke, detente! No era verdad lo del veneno, bueno en parte…- Pero él no se detuvo hasta tenerla cerca.

- ¿En parte? – dijo sacando su katana lentamente

- Si, tengo el veneno y el antídoto pero no estaba en la aguja, solo lo dije para que te alejaras pero como eres un bruto te moviste mucho al soltarme y se clavó - explicó mientras se deslizaba sigilosamente a un lado para alcanzar su porta armas.

- Ni siquiera lo pienses – le dijo agarrando a la chica fuertemente de la muñeca con la que trataba de alcanzar un kunai en su escritorio.

- Vamos Sasuke no te enojes – dijo soltándose del agarre del chico

- No estás en condiciones de pedir nada -

- Pero si en condiciones de decir que no he terminado de curar tu mano, y no se ve bien – dijo tranquilamente a pesar de la amenazante mirada del moreno, el que muy a su pesar había notado un insistente escozor en su herida – Déjame terminar de curarla, luego me matas – dijo sonriente.

- Te cobraré la palabra - le dijo para volver a sentarse, quitarse la maldita aguja del brazo, lanzarla por allí y dejar su mano izquierda reposar en la cama.

- Revoltoso Sasuke – dijo tomando su lugar en su cama y reacomodando el almohadín, la tela que ya no estaba tan esterilizada, y por último su botiquín con los implementos, luego tomo la mano de Sasuke para revisarla de cerca nuevamente – Bien, creo que ya no queda ningún cristal en tu mano, la voy a desinfectar así que quizá te moleste un poco – el moreno no respondió ni si quiera hizo una mueca – Si que eres irritable -

- No comiences Sakura -

- Solo digo la verdad – dijo al tiempo que le desinfectaba la herida al chico con poca delicadeza.

- Estas buscando que de verdad te mate -

- ¿Qué, acaso te ha dolido Sasuke-kun? – Le dijo molestándolo ante sus propias narices.

- Eres una molestia, y no me ha dolido – dijo mirando para otro lado.

- Ya, suficiente de hacerte sufrir por ahora Sasuke, solo déjame cerrar la herida- habló sonriente por sacar al moreno de sus casillas mientras dejaba los trozos de algodón a un lado para comenzar a hacer lo que había anunciado con ayuda de su chakra. Por otro lado Sasuke disfrutaba de un estado infinito de alivio, ya no sentía el dolor ni el escozor que había provocado el alcohol, se sentía realmente bien.

-Ya está – dijo feliz la chica, a lo que él observó su mano sin ningún tipo de herida ni cicatriz – Ahora tienes dos opciones Sasuke, la primera es matarme, como dijiste que harías, y la segunda es largarte y dejarme dormir- Le dijo levantándose para llevar los desperdicios al basurero del baño, desinfectar los utensilios que había utilizado y guardarlos en su equipo y luego apagando la luz principal.

- ¿Todavía no te vas? – le dijo abriendo la cama para dormir, apagó la luz de la mesa de noche y comenzó a patear por debajo de la cobija al moreno que seguía sentado en el borde de la cama.

- No recuerdo haber dicho que te dejaría con vida – habló como si fuese lo más obvio del planeta.

- Sasuke ya vete, eres casi tan molesto como yo – le dijo aumentando sus patadas - ¡Vete maldita roca con cara!

- Esta bien, ya que insistes e imploras por tu vida… te dejaré vivir solo por esta noche – declaró mientras se levantaba de la cama – Mañana te dejaré saber mi veredicto final – Sakura no se saldría tan fácil con la suya, el también sabía cabrear a las personas y con mucho gusto lo haría.

- Lo que sea pero ya lárgate de una vez quieres – le gritó al tiempo que el Uchiha se alejaba.

- Hey, Sakura – la llamó dándose media vuelta.

- ¿Qué? – respondió evidentemente irritada desde su cama.

- Lindo pijama – Soltó para esquivar un kunai directo a su cabeza y luego salir por la puerta rápidamente, pero quedándose el tiempo suficiente para oír a Sakura gritar.

- ¡Maldito pervertido!- gritó a todo pulmón, sabía que se había quedado ahí para escucharla quejarse, por un segundo pensó en salir a darle una paliza, pero sabía en qué punto era vulnerable… su orgullo – Apuesto que Suigetsu es mejor que tú en la cama – soltó haciéndose la desentendida con respecto a la posición de moreno, no lo gritó pero lo dijo lo suficientemente alto para que el altanero de Sasuke lo escuchara del otro lado de la puerta.

Auch, definitivamente Sakura se había adjudicado ese round.

Sonrió con deleite una vez que ya no percibió el chakra del moreno. Bien que se lo merecía, pensó. Quizá eso traería represalias pero qué más daba le había atinado al egocéntrico de Sasuke justo en su orgullo. Estaba tan satisfecha con su victoria en el jueguito de "quién cabrea más a quién" que ni siquiera le dio importancia al hecho de que el moreno había aparecido abruptamente de nuevo en su vida, era algo tan insignificante al lado de poder humillar al susodicho razón por la cual, decidió no amargarse la vida e irse a dormir con una sonrisa de oreja a oreja.

Por otro lado Sasuke estaba hecho el mismísimo demonio, y sus subordinados no tenían idea de por qué, ni qué bicho le había picado. El jefe había llegado a la habitación 201 dando un portazo, el cual había despertado a todos lo que allí dormían, Suigetsu y Juugo salieron y le pidieron que fuera más cuidadoso y silencioso en cuanto a sus movimientos, Juugo mencionó que no debían despertar a Karin una vez que el moreno los había ignorado completamente para beber sake en la cocina, abriendo y cerrando gavetas como si fuesen sus peores enemigas, y cuando el Uchiha les dedicó una simpática mirada de advertencia a ambos decidieron que era mejor no interrumpir al irritado jefecito.
No se saldría con la suya, oh… eso si que no, y si se atrevía a hacerlo de nuevo la mataría, como se atrevía… hmp hastiar a un Uchiha era una mala idea y se lo haría saber o por las buenas o por las malas.

°……………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

Les deseo un muy feliz año nuevo.

Gracias por leer.

IioB.