Espero les guste el fic. Si tengo errores avisen me. Los quiero, espero reviews.
Capitulo 2
Capitol City
Llegamos a la ciudad unos minutos después, por las ventanas se podía ver a la gente feliz saludándonos. Yo saludaba y daba besos a todos ellos mientras que Daviel solo los miraba con ira. Al abrirse la puerta del tren, dejando que bajáramos de este, vi mejor a esa gente. Todos eran extraños, algunos tenían la piel violeta, otros amarilla y tenían unos vestidos que nunca me los hubiera imaginado, parecían payasos. Yo lo único que hacia era caminar y saludar a todos con una sonrisa que quitaría la respiración a cualquiera.
Llegamos a una habitación toda blanca donde estaban nuestros estilistas.
-Este es Enebro- dijo Dows señalándonos a un hombre pequeño igual a los demás- Ewla- nos señalo a una mujer- y Ester, ellos serán tus estilistas Ania.
-Nos encantas Ania- dijo Ewla acercándose a mí y tocándome el pelo- amo tu pelo.
-Somos la envidia de los demás- me dijo Enebro sin mirar a Daviel.
-Que dirá el público cuando te vea esta noche- dijo Ester alegremente.
Daviel se fue con sus estilistas dejándome a mí en una habitación toda gris y con aparatos con mis estilistas.
Empezaron con bañarme, no me daba pena quitarme la ropa delante de ellos porque parecían como animales con esa ropa que llevaban. Ellos me hicieron recordar un perrito que tenia cuando era pequeña haciendo que sonriera de felicidad.
Después de bañarme, me quitaron el sucio que tenia por mi cuerpo, me metieron en un baño de crema y después me quitaron los pelos que tenia en todo mi cuerpo.
A la final me pusieron una bata y me giraron para que me pudiera ver.
-Wao
Estaba radiante, parecía el mismo sol, tenía la piel perfecta y mi pelo hermoso como nunca.
-Fuiste fácil querida, solo tenias algunas cositas que te arreglamos- me dijo Ewla haciendo que le diera una verdadera sonrisa.
-Ania! Hermosura- me dijo una mujer entrando a la habitación- soy tu estilista Earia.
Lo primero que me di cuenta es que casi todos en esta habitación tenían el nombre con la E, lo segundo es que ella era hermosa, era alta, pelo morado y liso que le llegaba por la cintura pero se le veía bien, tenia un buen cuerpo y se vestía bien, tacones altos, una falda larga pegada al cuerpo y un corsé morado oscuro, no como mis otros tres estilistas.
Ella me llevo hacia una habitación donde se podía ver toda Capitol City desde la ventana, nos sentamos y me sirvió un poco de comida de la mesa pequeña. Vi un rato por la ventana admirando el paisaje y viendo como se hacia de noche.
-Bueno Ania, primero te digo que empezaste con el pie bueno, todos te aman, Dows me ha dicho que ya tienes patrocinadores y que eres la figura de la belleza para muchos.
-Si a si me dicen- digo yo solo sonriendo como siempre.
-Segundo querida, a ti y a Daviel los vamos a vestir sobre cosas de sus distritos, ya tengo los vestidos listos, solo falta ponerlos y lucirlos. Aquí tengo algunos dibujos que hice estos días, ya tengo el tullo y te quedara hermoso.
Con esto terminamos de comer y nos fuimos a cambiarnos. Me vistieron de guerrera, tenia una armadura que me hacia notar mas mis curvas, era todas gris y estaba la parte de arriba que solo me tapaba los pechos y me dejaba descubierta la barriga, tenia una falda corta y unas botas hermosas del mismo color. A la final me pusieron un cintillo de hierro para que me echara el pelo hacia atrás haciendo ver los hermosos rulos.
Fui con mis estilistas y Earia hacia los carruajes, todavía no estaba Daviel, será que estará llorando en su habitación. Ese pensamiento me izo reírme de el.
-Nosotros nos vemos después Ania- me dijeron mis estilistas y se fueron después de darme un beso cada uno.
-Estas preciosa, nos vemos en el otro lado- me dijo Earia.
Yo me quede sola viendo como los caballos estaban quietos hasta que sentí una presencia atrás de mi haciéndome voltear.
Era un chico alto, musculoso, pelo marrón, aparenta 17 años, vi que era del 1.
-Hola, soy Arthur... y tu eres Ania- me dijo este dándome la mano para estrecharla pero no lo hice, solo lo veía con desprecio. Me puse mis manos en la cintura y dije:
-Que quieres 1?
-Directa verdad preciosa?- esto ultimo me hizo casi darle un puño en la cara pero me retracte- Quería que fueras del grupo de los profesionales, quieres?- Me lo pensé un rato, los profesionales son los mas fuertes y yo debería de estar.
-Claro- dije yo volteándome.
-Bien, nos vemos 2.- Arthur se fue dejándome sola viendo los caballos.
-Ya quiero que termine esto- dijo Daviel acercándose a mi. Tenía el mismo vestido mió y vi que en verdad tenia músculos y no era tan flacucho.
Me le quede mirando haciendo que el se pusiera rojo y apartara la mirada.
-¿Que sabes hacer?- pregunte yo con voz fría sin apartar la mirada.
-¿De que?
-Combate
-Se manejar el cuchillo y tengo un poco de fuerza- dijo este viéndome de vez en cuando.
-Te doy un consejo- me le acerque a el poniendo mi boca cerca de su oreja haciendo que se sonrojara mas- si quieres sobrevivir un tiempo mas en la arena... deja esa timidez a un lado, demuestra que eres del 2.
Y con eso me separe de el dejándolo petrificado. Me subí a la carroza ágilmente y me quede hay esperando a Daviel.
-¿Porque me dijiste eso?- me pregunto el cuando estaba alado mió.
-Solamente un consejo- dije yo mirando hacia adelante sin mirarlo..
Las puertas se abrieron mostrando a la gente gritando de alegría. Era de noche pero por las luces se podía ver todo con claridad.
Primero fue el distrito 1 haciendo a la gente que gritara más fuerte. Cuando llego el 2, todos enloquecieron, me tiraban rosas y besos y yo saludaba con mi mano y les mandaba besos también. Escuche por los altavoces a Caesar Flickerman " y hay viene la sorprendente carroza del 2, esta Ania Filick luciendo a cien por ciento su belleza con ese vestido y esa sonrisa haciendo que todos caigan a sus pies... y alado de ella esta Daviel Casmur viéndose mas fuerte y luciendo su belleza"
Al escuchar belleza con Daviel me gire hacia a el viéndolo y me di cuenta que de verdad el es bello... Aparte rápido mi mirada hacia el publico para no desconcentrarse " no te encariñes, en la arena intentara matarte" Lo olvide y seguí saludando al publico.
Después de que se paro el carruaje y que el presidente Snow diera su discurso nos fuimos todos con su famosa frase:
-¡Bienvenidos a los 69 juegos del hambre!
