Capitulo 2
Eran las 00:35 de la noche en el pueblo Karakura y cierto hombre aún seguía despierto, perdido en sus pensamientos.
-Ya pasó más de un mes y aun no regresa, nunca se tarda tanto... bueno tendrá cosas importantes que hacer en el Seireitei.
El tiempo pasaba, eran la 1:40, Urahara volvió a perder las esperanzas nuevamente, desde hacía una semana que la esperaba todas las noches.
-Creo que hoy tampoco vendrá.-Dijo esto en voz alta y dió un largo bostezo.-
Nuestro tendero se dirigía a su habitación cuando escucho un ruido que provenía de afuera. Salió rapidamente, volvía a tener esperanzas de que fuera ella.
Dió un par de pasos más al no ver nada, pero se quedó quieto al sentir el reiatsu de dos sujetos.
-¡Quién está ahi!- Gritó, no estaba de buen humor.
-Valla, valla, que rápido nos descubriste, no esperaría menos de ti Urahara Kisuke.- Decía un individuo alto, con aires de grandeza en su voz.
-¿Ésta es nuestra presa? Interesante- Dijo un tipo de aspecto desalineado y grotesco, a simple vista parecería alguien fuerte solo por ver la excesiva masa muscular que poseía.
Urahara se quedó inmóvil por un momento- Esos dos son Arrancar, como es posible que hubieran más, Ichigo y los demás acabaron con todos, será que... no eso sería imposible-
-Oye idiota en que estás pensando- Dijo uno de ellos sacando de sus pensamientos a Urahara.
Éste pudo ver claramente que ambos llevaban números, el que lo llamó tenía el número 7 y el alto llevaba el 6.
-¿Qué es lo que quieren?
-Nosotros sólo venimos a matarte- Respondió el sexto, como si fuera una respuesta obvia.
Antes de que Urahara pudiera decir algo, los dos se lanzaron hacia él. Éste pudo esquivarlos, pero se maldijo a sí mismo por no haber traído a Benihime. Estaba en aprietos.
-¡Kisuke atrapa!- Dijo una voz muy conocida por él.
-Yoruichi-san- Exclamó muy sorprendido el ex-capitan, mientras veía el objeto que le había lanzado, obviamente era su querida espada.
-Ohh el gran Urahara Kisuke en problemas.- Decía una divertida Yoruichi.
-Ja, excelente entrada Yoruichi-san, estuviste esperando el momento indicado no?
-Claro que no tonto.
- Shihouin Yoruichi, que agradable sorpresa- Interrumpió su conversación el sexto Definitive Spada*.
-Kisuke ¿quiénes son éstos?
-Al parecer son Arrancars que vinieron a matarme.- Explicaba Urahara.-Pero.. ¿Quién los mandó?-Pensó.
-Lo dices muy tranquilo a pesar de que vienen por tu cabeza.
-AHHH! Esta mujer solo vino a retrasar las cosas.- Gritó el séptimo, que había perdido la paciencia y sin mas fue a atacar a la Shihouin. Lo mismo hizo el sexto, que fue directo hacia Urahara.
El ex capitán quería terminar con esto rápido, deshacerce de uno y luego obligar al otro a hablar de sus verdaderos propósitos, lo primero que hizo fue usar una tecnica de Kido de atadura, una vez que tenía al enemigo sin poder escapar, usó a Benihime.
-Canta, Benihime-. Y un rayo tan rojo como la sangre fue directo hacia su atacante. Para sorpresa de Urahara, el sexto desató una explosión cegándolo momentáneamente.
Al mismo tiempo Yoruichi estaba luchando contra el séptimo, era una pelea cuerpo a cuerpo. Cuando éste vió la explosión provocada por su cumpañero usó una técnica muy curiosa, que dejó perpleja a la Shihouin.
-No puedo moverme-.
Una risa burlona se escuchaba.- Pero que tonta eres, te dejaste atrapar tan fácil-
Ella vió su sombra en el piso, estaba siendo pisada por el séptimo.
Aprovechando que Urahara lo había perdido de vista, en un rápido movimiento el sexto fue hacia Yoruichi, con un deseo enorme de sangre. Ambos Definitive Spada iban a atacarla simultaneamente para dar un final rápido.
El ex capitán sintió esa sensación cerca de su mejor amiga, fue tán rapido hasta ahí que cualquiera pensaría que había superado en ese momento a la Diosa de la Velocidad. En un abrir y cerrar de ojos, detuvo con su espada al séptimo y con su otra mano al sexto, esto ultimo le produjo un dolor al que no le dio importancia, su mano se encontraba atravesada por la espada de éste.
-Yoruichi-san ¿estás bien?- Urahara mostraba un semblante serio.
Ella por su parte no sabía como reaccionar, desde cuando su amigo de la infancia se había vuelto tan rápido y fuerte, se sentía por primera vez una carga. Lo vió a los ojos y la Yoruichi Shihouin de siempre volvió, no permitiría quedarse atrás.
-No soy yo quién tiene la mano destrozada- Le dió una sonrisa y se dispuso a atacar al séptimo.
-Tan dulce como siempre- Pensó y rapidamente volvió a su posición seria-¿Cómo pudiste escapar de mi Kido?, estoy seguro de que el ataque de mi espada te atravesó.
-Ohh eso, esa mi habilidad, ¿no ves ahí mi cuerpo en el piso?.- Dijo el sexto
El tendero analizó todo y en cuestión de segundos lo entendió, frunció el ceño y lo atacó directamente. En pleno choque de espada se decidió por sacarse todas las dudas.
-¿Quién los mandó?
-Pensé que nunca lo preguntarías, no te habrás olvidado de tu buen amigo Aizen o si?
Ese nombre, esa persona a la cual Urahara nunca olvidaría, ese tipo le hizo pasar muy malos momentos en el pasado, empezar a recordarlos sólo lo pondría más enojado de lo que ya estaba.
-¿Qué pasa con él?- Cuestionó el tendero esquivando y respondiendo a la vez con su espada.
-¿Creían que con solo encerrarlo se acabaría todo?, que idiotas... digamos que nosotros venimos de parte de las personas que Aizen consideraría su As Bajo la Manga.
Urahara abrió mas los ojos, él pensaba que todo había acabado ese día...
-Supongo que ya sabrás los objetivos que tienen no?- Cuestionaba burlonamente el sexto, para luego darle una mirada seria a el tendero .- Escucha Urahara Kisuke, ni si te ocurra decir algo de esto a la Sociedad de Almas, de lo contrario la pobre chica que tenemos moriría- Esto último lo dijo con una finjida voz triste.
-¡Qué! a quién tienen de rehén- Le gritó el ex capitán.
-Es alguien que cierto chico de pelo naranja no dudaría ni un segundo en salvar.
El tendero puso una cara de incredibilidad y la espada del sexto lo atravesó.- JAJAJA, te distraes tan fácilmente, eres un estúpido.
En ese momento, el cuerpo de Urahara explotó, dejando a un desconcertado Definitve Spada.- No me distraje ni un momento- Dijo fríamente, apareciendo detrás de él y atravesándolo con Benihime.- Tu si lo hiciste-
Al mismo tiempo, Yoruichi estaba luchando con el séptimo.
-Tuviste suerte de que él viniera a salvarte, pero ahora nadie impedirá que te mate.
-Shunko!- La Diosa de la Velocidad hizo valer su apodo, le proporcionó una serie de golpes que el séptimo esquivaba con mucha dificultad.- La otra vez me tomaste por sorpresa... nunca caigo en la misma trampa dos veces.- Una patada directo a su rostro bastó para mandarlo a volar. Yoruichi usó el shumpo y lo alcanzó dandóle un golpe en el estómago que lo hizo sangrar internamente, estaba demasiado enfadada por lo sucedido, no dejaría que Kisuke vuelva a salir lastimado por su culpa.
Mientras tanto en otras parte del pueblo Karakura...
Ichigo despertó al sentir esa presencia que le resultaba tan familiar, eran definitivamente Arrancars, se desesperó y se convirtió en Shinigami. Mientras más se acercaba a donde provenía ese Reiatsu, se dió cuenta de que estaba llegando a la Tienda de Urahara.
Lo mismo para Ishida, Orihime, Renji y Toshiro (estos dos últimos estaban de misión en el mundo real).
-o-
-Kisuke, estas bien?- Cuestinó Yoruichi al ver la cara de preocupación de su amigo.
Antes de que Urahara respondiera llegó Ichigo, este al llegar lo que vió fue a dos sujetos tirados en el piso.
-Urahara-san que fue lo que pasó?- Ichigo empezó a hablar sin rodeos.
-Kurosaki-san, esperemos a que los demas lleguen.
Poco a poco fueron apareciendo rostros muy conocidos.
-¿Renji, Toshiro que hacen aquí?- El pelinaranja cuestionaba.
Ya que Ichigo se encontraba levemente distraído, Urahara aprovechó para hacerle una pregunta a la Shihouin.
-Yoruichi-san, cuando estubiste en la S.S te encontraste con Kuchiki Rukia por casualidad.
-Si, al principio de mi estancia la vi, pero luego un par de días antes de que regrese al mundo real, ella junto a Abarai y el capitán Hitsugaya fueron encomendados a una misión aquí.
La preocupación de Urahara aumentó, todo tenía sentido.
-Ellos no estaban mintiendo, estamos en una situación crítica, nuestra prioridad ahora es...- La voz de su mejor amiga lo sacó de sus pensamientos.
-Kisuke yo... lo siento- Urahara no entendía por qué se disculpaba, no era usual eso en ella.
-¿Por qué te disculpas conmigo Yoruichi-san?- Esa pregunta hizo enfandar a la Diosa de la Velocidad, para ella no era nada fácil lo que le estaba diciendo, y ahora tenía que explicarle el motivo, ese hombre era un idiota.
-¿¡COMO QUE POR QUÉ, ACASO ERES IDIOTA!?- Yoruichi agarró la mano del pobre tendero con brusquedad.
-AAYY, Yoruichi-san eso duele!- El ex-capitán entendió por qué se disculpaba su amiga, y también la razón de ese comportamiento extraño. Él se miró la mano y luego la miró a ella con una cara de suma tranquilidad.
-No tienes por qué disculparte, desde que nos enfrentamos contra Aizen, ese mismo día me juré que no volvería a dejar que te lastimaran de nuevo- el tendero veía fijamente a los ojos de la Shihouin- yo siempre voy a estar para protegerte Yoruichi-san-
Ese era Urahara, no dejaba de preguntarselo, esas palabras eran propias de él?. Un leve sonrojo apareció en sus mejillas, pero para su suerte como era de noche, el tendero no se dió cuenta. Permaneció unos segundos sin responder, tenía que decirle algo rápido.
-No seas patético- Fue lo único que se le ocurrió en el momento, Urahara sólo le lanzó una sonrisa torcida, de esas que sólo eran para ella.
En ese momento llegaron Ishida y Orihime.
-Urahara-san...- Iba a proseguir Ichigo pero el tendero lo interrumpió.
-Vallamos a la tienda, estamos en una situación crítica.
