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-Dib...-
Un susurro llegó hasta sus oidos. Alguién lo llamaba...¿Pero quién?.
Nada. No había nada a su alrededor para cuando abrió sus ojos y todo se encontraba en plena obscuridad.
¿Por que estaba allí?
No lo recordaba...
¿Estaba muerto?
Intentó hacer memoria pero los recuerdos le eran confusos...
Recordaba vagamente haber ido a espiar a la casa de Zim ya que este había tenido un comportamiento poco usual. Sabia a la perfección como es que se había infiltrado y colocado camaras en todos lados. Pero despues todo eso se volvia extraño... puesto que sus recuerdos se fragmentaban. Mostrandole solamente pequeños detalles...solo llegaba a reconocer el laboratorio del alien, algo verdoso con consistencia liquida y unas enormes ganas por respirar.
Una terrible jaqueca detuvo sus pensamientos y se llevó automaticamente las manos a la cabeza.
Todo le llego de golpe sin proponerselo, como si se tratase de una pelicula. Allí pudo admirar un enorme y bello planeta de color rojo con tres lunas. Ese era Irk en su esplendor y lo pudo reconocer por la Inmensa a un costado del grandioso planeta. Se quedó estático por un rato en el vacío en el que se encontraba y por fin entendió...Había ido a Irk?
Trató de bloquear esos extraños recuerdos. ¿Por que sentía que eso era toda una mentira?
Las imagenes lo siguieron atacando y el dolor de la hacqueka fué en aumento.
Recordaba los enormes edificios irken, construidos de la mas alta tecnología y un enorme edificio en forma de colmena. Donde se incubaban a los millones de irkens que pronto saldrían de sus capsulas para formar parte del ejercito Imperial. Algo estaba muy mal... ¿Por que razones iria a Irk? ¿Por que rayos observaba a los irken encapsulados?
Esos no pidían ser sus recuerdos! ¡¿Que le había pasado? Se alarmó un poco al pensar que alguien le había implantado memorias o que en cierto modo lo quisieran controlar por medio de estas. ¿Pero quién era capaz de hacerlo y con que razones?.
¿Y Por que ahora tenía la urgente necesidad de estar en Irk?
Parpadeó confundido. Sinceramente tenía una gran necesidad de estar allá...de convivir con los demás irken...
La jaqueca se disipó por completo dejandolo exhausto. Deseaba dormir...
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-Hey!-
Un hormigueó lo recorrió por completo, de pies a cabeza, despertandolo por fin de su letargo.
Dib abrió lentamente sus ojos pero una potente luz lo obligó a cerrarlos. Sentía que todo su cuerpo estaba entumecido, así que se obligo a mover los deos de las manos y de los pies. Él dolor comenzó una vez que movio un poco las piernas y las muñecas. Una vez seguro de que sus musculos ya no le hormigueaban ni dolian pudo susupirar ondo puesto que tenía una sencación de no haber respirado por un largo periodo.
Para cuando quiso levantarse para desentumirse por completo se encontró con la agradable sorpresa de estar atado. Abrió nuevamente sus ojos, ya acostumbrado a la luz a su alrededor y buscó con la mirada el origen de su problema... Se halló con solo una sabana cubriendo su desnudés y amarrado a una camilla de hospital...
Parpadeó por unos segundos sin entender que pasaba -Pero que demonios...?- pensó en voz alta e intentó liberarse.
-Creó que ya despertó- anunció alguien no muy lejos de él. Eso provocó que volteara lo mas que pudo su cuello...y lo que vió no le agradó para nada.
Había dos irken detrás de él, revisando un expediente y algunas maquinas que probablemente monitoreaban su estado. Los dos no pasaban de un metro cuarenta y uno tenia los ojos azules mientras que el otro los tenía morados. Vestían el mismo uniforme que Zim, con los tipicos guanes y botas negras.
Dib pensó en lo peor. Seguramente lo utilizarian como a un conejillo de indias. Ya que no era usual ver a dos irken checando tu estado para ver si "estabas bien" y menos cuando se trataba de los alien mas hostiles de toda la galaxia y que no mostraban misericordia.
Solo con eso le fue suficiente para tratar de liberarse. Lastimablemente unicamente había logrado lastimarse.
-creo que está defectuoso- dijo el irken de ojos azules mientras observana como Dib hacía lo posible por liberarse.
-Yo creo que sí-concordó el otro y dejó el expediente del humano en una mesita levitante -me lo mandaron muerto esta mañana. Dicen que estaba flotando en el Kir-
El otro irken no pudo evitar hacer una cara de sorpresa para pasar a una de completo asco al imaginar al humano flotando en una de las mas importantes sustancias de su raza.
-Es realmente asqueroso! No entiendo como estos gusanos con pelo son tan estupidos- comentó
-Es natural en su raza- suspiró el de ojos morados mientras se acercaba al humano -Quiero clasificarle como defectuoso pero es extremadamente raro-
-¿A que te refieres de raro?-
-Sobrevivió al Kir. Ningún humano es compatible con ella y que yo sepa muchos de estos monos jamás han sobrevivido. Hasta el día de hoy, claro- miró a Dib con detenimiento.
-Entonces que haremos con él?-
-No tiene el código. Así que por reglas de Irk hay que ponérselo, después de que sea marcado podremos experimentar con él- respondió mientras activaba un botón.
A lo lejos se abrieron dos grandes compuertas, dando paso a un potente laser del mismo tamaño que un irk. Automaticamente fue desplazado hasta donde se encontraba el humano. Listo para comenzar su tarea.
Dib observó por unos segundos la maquina. Abrió los ojos con terror al reconocerla puesto que era el mismo lazer que usaba Zim para marcar a los humanos como sus experimentos.
Dirigió su mirada hacia los irken y los miró con resentimiento. A pesar de hablar el dialecto él les podía entender perfectamente...Y parecía que hablaban de él como si fuera un simple objeto!. Eso simplemente lo enfureció y comenzó a pensar en una manera de salir de allí.
Pensó en muchas formas de escapar pero todas requerian de usar algun objeto punsante para poder liberarse y defenderse. Lo único malo es que en aquella blanca y extensa habitación no había nada mas que él, los irken y el gran lazer. Detuvo sus pensamientos y se dió una bofetada mental.
Miró el potente lazer a su costado derecho y lo analizó por completo. Una gran idea cruzó por su mente pero quiso desecharla al instante...
-Enciendela- ordenó el irken de ojos morados. El otro irken agarró un diminuto control y lo activó.
El lazer fue encendido y este comenzó a grabar el símbolo irken en la piel de Dib. Provocando que el humano gritase de dolor.
El irken de ojos azules observaba divertido el sufrimiento del chico hasta que notó algo extraño. Se acercó a la camilla al sospechar las verdaderas intenciones de Dib...
-Alejate de mí!- Dib gritó con aparente odio en el idioma irken. Sorprendiendo a los extraterrestres tal y como él había pensado.
Con una sonrisa sarisfecha -por lograr su propósito- aprovechó el estúpido mutismo de los dos irken y con una certera patada cambió la dirección del lázer. Tanto el irken de ojos azules como el de ojos morados se vieron obligados a agacharse cuando el lazer les disparó muy cerca de ellos.
Fue allí cuando aprovecho para liberarse la otra muñeca. Se había dejado marcar por el simbolo irken...pero gracias a eso ahora era libre.
Agarró la sabana que lo cubria, la dobló con extrema velocidad y se la siñó a la cintura. Sin dudarlo dos veces salió corriendo de aquel lugar.
-Atrapaló!- gritó el irken oji-morado al otro mientras intentaba desactivar el lázer.
Una alarma comenzó a sonar en los pasillos provocando que Dib corriera aun mas rápido y abriera mas su zancada para recorrer con agilidad cada pasillo que cruzaba. Estaba seguro que uno de los dos irken lo perseguían ya que escuchaba las patas metalicas seguirlo por cada pasillo por donde él hiba.
Al pasar por cada pasillo pudo notar varios instrumentos medicos alienigenas. Era evidente que se encontraba en un hospital irken...pero temió por su vida al solo echo de pensar estar en el planeta Irk...si estaba en ese lugar lo mas seguro es que le capturarían y esa vez si se asegurarían de asecinarlo.
Corrió todo lo que su cuerpo le permitió. Probablemente usarían las Unidades U.C.I para encontrarlo y eso no sería nada lindo.
Siguió corriendo a toda velocidad hasta que pudo divisar otro camino, solo que este estaba mal alumbrado y obviamente pensó en que esa era la parte trasera del hospital alien. Se detuvo por completo y regresó sobre sus pasos para entrar por el extraño lugar. Miró detenidamente y divisó una puerta en muy malos estados. No dudó ni un solo segundo entrar por ella.
-Bingo- una vez dentro buscó algún interruptor para encender alguna luz pero no había ninguna. Se vió obligado a tantear a su alrededor para hallar algo con que defenderse y de paso encontrar algun tipo de salida.
Tardó al rededor de cinco minutos antes de casi caer por una viejas y malgastadas escaleras. Tanteó rapidamente para toparse con el barandal de metal y comenzar a descender. Tenía la sensación de que aquellos irken estaban pisandole los talones. Así que fue bajando de dos en dos los escalones y apoyandose firmemente en el barandal para no caer y rodar.
"Seguramente por aqui hay una salida" pensó mientras descendia.
Bajó aproximadamente seis niveles hasta llegar a lo que eran las tuberias. Desde el primer nivel sus ojos ya se habían acostumbrado a la obscuridad. Por lo cual pudo admirar las grandes bodegas debajo del hospital. ¿Por que rayos unos alien harían almacenamientos debajo de un hospital?
Entre mas bajaba pudo observar que cada tipo de almacén guardaba distintas cosas. En el primero se encontraba todo tipo de maquinaria alienigena. Entre todas ellas abundaban más los aparatos medicos que usaban los irken. En el segundo se encontraban armamentos al igual que el tercero mientras que el cuarto y quinto contenían alimentos chatarra.
Rodó los ojos y suspiró. Ese era el sano alimento de los irken. Las sodas-poop y los snacks...
Ya en el sexto solamente habían enormes laminas de lo que seguramente era el metal mas fuerte de toda la galaxia y de allí comenzaban las grandes y refinadas tuberias.
Se detuvo por unos breves segundos para admirarlas. A diferencia de las tuberias humanas estas estaban realmente limpias. Seguramente era el mismo metal. Aun así, estaba realmente sorprendido. Deseaba con ímpetu que la humanidad usara esa misma clase de metal para el sistema de tuberias y claro, para el avanze cientifico.
-Wow- susurró y es que... habían bastantes cosas que apender de lo paranormal. De los irken para ser mas precisos. Pero era una lastima que ellos fueran consumistas y arrogantes...
Comenzó a seguir lentamente la tuberia. estaba seguro de que nadie lo hallaría, tardarían bastante ya que cabía la posibilidad de que se hubiera escondido en los niveles superiores. O por lo menos eso pensarían aquellos irken o no? De todas formas. Siguió su camino a un paso normal y gracias a eso tuvo el tiempo suficiente para pensar en lo que le había acontecido.
Seguia confundido acerca de...pues...TODO! . De sus recuerdos modificados, de como había despertado y de como había escapado. Y por que tenía la certeza de haber estado en Irk? Si una parte de su mente le decia que eso era imposible!.
¿Entonces por que la recordaba como suyas? ¿De quien eran? ¿Quien se las había implantado? ¿Realmente estaba en Irk? Debía buscar respuestas... y algo le decía que las encontraría por medio de Zim...
-Zim…ese maldito y estupido irken- susurró con furia mal contenida. Estaba seguro de que ese alien de una u otra forma tenía la culpa.
Siguió caminando por un largo rato y miró detenidamente su brazo con el simbolo irken grabado en él. Frunció el seño y lo miró con desprecio. A pesar de la línea ahora estaba marcado como pertenencia al Imperio irken...y eso era para nada bueno… Debía encontrar alguna forma de ocultarlo y que ningun alien o humano lo viera.
Estornudó.
-Cierto…aun sigo err… semi-desnudo- desdobló la sabana que tenía señida a sus caderas e intetó hacer una especié de bata, haciendo nudos de aqui para alla hasta cumplir su objetivo.
"Bueno, por lo menos se parece y me cubrirá un poco" pensó mientras se la colocaba de forma correcta.
Una vez tapado decidió descansar un rato en una de las orillas de la inmensa tubería. Debía pensar en un plan y en el plan B y C en caso de que no funcionara el primero...Estaba seguro en un 98% de estar en el planeta Irk pero también existían otros planetas conquistados por esa raza. Así que debía pensar en alguna estrategía para salir de el planeta que estaba y regesar a la tierra.
Talvez sería bueno robar un boot bien armado y con un buen suministro de combustible. Pero para eso necesitaba de una arma efectiva.
"Y de donde fregados saco algo como eso?" se cuestionó mentalmente. Y se obligó a pensar mentalmente de alguna opción.
No podía hacerse pasar por un irken ni mucho menos andar enseñando su marca a los demás...No...
"Vamos Dib...piensa piensa..."
Una ciudad. Muchos irken y posibles alienigenas esclavos. Mucha producción en masa. ¿Escabullirse?. Sería fácilmente capturado si cometía un minúsculo error. Entre las masas podría pasar desapercibido, talvez buscando ropa parecida a los irken en el basurero...
Se dió otra bofetada mental.
En un basurero estaba todo lo que necesitaba! Desde metales hasta chatarra...Y entre la chatarra podía fabricar una eficaz arma!
Listo, eso era todo lo que necesitaba.
Se recargó mas en el metal. Acostumbrado a la fria temperatura y comenzó a dormitar. Talvez en unas horas se pondría en marcha al basurero de esa ciudad...
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Un rugido de hambre proveniente de su estomago le despertó de su profundo sueño.¿Que le sucedía a su cuerpo? No había dormido comodamente y ahora tenía bastante hambre y un poco de sed...
Se levantó de su lugar y se estiró como un felino para poder retomar su camino. La tubería era extensa y de esta habían diversos caminos. Estuvo tomando varios caminos al azar para poder encontrar una salida...pero entre mas caminaba mas sentia perdido y hambriento. Pero ni modo, debía continuar hasta salir.
Pasaron varios minutos u horas... cuando se encontró con una de las tuberias enrejadas. Bufó molesto y se vió obligado a regresar sobre sus pasos.
Era desesperante! Parecía mas un laberinto que una tubería. Se quedó por un rato quieto, pensando...recordando...
Extrañaba su hogar. Ho! su amada casa y su familia a pesar de que lo creyeran un maniático.
¿Por cierto...que habria sido de todos ellos? Se refería a todo su mundo incluyendo a su padre y a Gaz. Le preocupaba que en su ausencia Zim hubiera echo de las suyas y que nadie se percatara hasta que ya fuera muy tarde.
La preocupación lo embargó y caminó con prisa. Ahora deseaba con mucho ahínco regresar e impedir que ese idiota matara a toda la raza humana...
Caminó alrededor de 5 kilometros -después de toparse con varios caminos cerrados- hasta que sintió una brisa caliente. Por alguna extraña razón la siguió y un rato después por fin pudo divisar la salida de aquellos extraños túneles y tuberías.
...
La luz que se filtraba un poco en el inmenso túnel y eso lo cegó unos breves momentos, así que tubo que esperarse a que sus ojos se acostumbraran. Cuando por fin pudo asomarse para ver el exterior se quedó anonadado...
Un inmenso y extenso desierto inundaba sus ojos. Era simplemente gigante! No había absolutamente nada a su alrededor, cero vegetación y cero fauna.
Ese era un planeta completamente diferente a lo que era Irk (basandose en sus recuerdos). Por lo tanto estaba en otro planeta, ahora la pregunta era...¿En cual planeta se encontraba?
Se fijó en el cielo y en la posición del sol antes de tocar la arena. Al parecer y según su opinión eran aproximadamente las 4 a 6 p.m. Por lo tanto el desierto no estaba tan caliente a diferencia del medio dia.
Suspiró profundamente el aire caliente, llenando sus pulmones y por unos breves momentos creyó estar en su amado planeta. En la Tierra. Abrió sus ojos sorprendido y se rió de si mismo. ¿Como podia pensar que su planeta era semejante al que estaba en ese mismo momento? Era simplemente imposible.
Dió un pequeño salto para salir por completo del túnel y automáticamente olvidó el tema al sentir la fina arena bajo sus pies desnudos. Era tibia y en cierto modo...relajante.
Se acomodó bien la manta que tenía puesta y se cubrió la cabeza y boca al estilo árabe para evitarse problemas con la arena. Una vez listo comenzó su larga caminata al rededor de la ciudad para encontrar el famoso basurero.
Le tomó al rededor de una hora para alejarse de la ciudad. En realidad esta era bastante enorme e increíble, ya que de ella surgían enormes edificios irken y alrededor de estas habían miles de boots surcando el cielo, como si se tratase de un tipo de transito.
Dib simplemente estaba maravillado. Una esplendida ciudad construida de la nada y en el desierto. Sinceramente era imposible...pero eso era lo mismo que decían muchos en su planeta antes de que surgiera la gran ciudad de Dubai.
Comenzó su caminata. Pero entre mas rodeaba la ciudad ...mas se sentía como en casa. Tanto el cielo azul y el sol radiante eran bastante parecidos a los de su planeta. Lo único faltante eran las nubes ya que no había ni una sola a la lejania... talvez era nolstalgia? ...si, solo era eso. Nostalgia.
Caminó unos 2 kilometros hasta que el sol fue bajando al atardecer. Tenía sed pero no bastante como se había imaginado en un principio. La hambre era otra cosa, se le antojaba algo chatarra, talvez unas papas bien saladas...
Siguió caminando hasta que a lo lejos por fin pudo divisar varias pilas de basura. En algo estaba seguro, los irken y los humanos eran semejantes en su sistema de tiradero. Entendía que una ciudad que tiraba toneladas de basura era dificil de controlar pero eso era una exageración!. Y que era eso verde en la cima de la colina de pura chatarra malgastada? ¡Se movia!.
Se talló los ojos con la finalidad de poder averiguar que era eso asqueroso y fue en ese mismo momento cuando se percató que no llevaba lentes. Y era cierto...no los llevaba puestos desde que escapó del hospital...
"Que rayos me está sucediendo?" se preguntó. Eso no era normal. Nuevamente enfocó su vista a la pila de basura y afirmó que podía ver perfectamente, como si nunca hubiera usado anteojos.
Extraño...
Ahora tenía ganas de golpear a Zim. ¿Que le había echo? ¿Por que no recordaba?
"Rayos...encerio lo quiero matar..."
Caminó directamente hacía el basurero de esa ciudad alienigena.
El atardecer dio paso a la penumbra cuando por fin pudo llegar a las inmensas pilas de basura. Pero en todo ese tramo que se había aventado caminando jamás alzó la vista al cielo. Tenía bastantes ganas de hacerlo, de asegurarse que estaba en otro planeta y encontrar varios satelites naturales en esa noche...Pero y si solo se encontraba un satelite natural como lo era la luna? Eso ya era bastante coincidencia y en lo que menos quería pensar era que el imperio irken estuviera gobernando su amado plantea. Por eso mismo se negaba a mirar hacia arriba.
Así que se concentró en entrar a hurtadillas al basurero, evitando ser visto por cualquier alien -tanto irken como de otra especie-. Una vez dentro fue buscando por secciones, al parecer toda la basura que había visto a la leganía era pura comida chatarra y malgastada. El basurero era gigantesco, echo para contener casi todos los desechos diarios que tiraba la ciudad y para su sorpresa estaba dividido en secciones. Seguramente para reciclar.
Buscó rápidamente la sección que deseaba, era obvio que todo estaba en el dialecto irken. Lo entendía, eso era cierto, pero no a la perfección. Así que se vió obligado a buscar con la vista los metales que necesitaba y si estos le resultaban extraños para él entonces acudia a los enormes letreros para asegurarse de que se trataba cada sección.
Pudo encontrar algunos metales que le servirian como el hierro, el cobre y el estaño. Pero aun así no encontraba el acero ya que era necesario para fabricar un arma. De echo, ¿donde ponían todas las armas inutilizables? Era obvio que no las ponian junto a la chatarra común. Y eso era por que había observado a Zim (por medio de cámaras espías) tirar algunas de sus armas en un contenedor especial.
Fue en busca de esa sección, pero entre mas leía se daba cuenta que jamas los encontraría.
-¿Quién anda allí!- escuchó a lo lejos y se vió obligado a ocultarse detrás de una pila de basura chatarra.
-¿Escuchaste algo vortiano?- se escuchó una voz mas grave que la anterior y después un fuerte golpe que inundó todo el lugar... -No malgastes mi tiempo basura!
-Tsk...-
-Que escuchaste?- ahora lo entendía. Se trataba de un irken.
-N-nada...-
-Tenías que ser un hijo de voort!-sentenció el irken ahora mas enojado.
Dib solo suspiró de alivio al escuchar al par alejarse de donde se encontraba. Los golpes no se hicieron tardar ya que se escuchaba un suave eco de ellos. Deseaba ayudar al vortiano, pero carecia de algún arma para defenderse a si mismo y al pequeño alienígena...
Salió de su escondite y siguió buscando. Esta vez con mas velocidad. Leyó cada letrero que podía y por fin dió con el desecho de armas el cual eran guardados en una bodega.
Siguió las direcciones hasta que pudo que dar con ella. Todo el camino estaba libre por lo tanto pensó en que todos los vortianos e irken ya habían salido de su jornada y solamente faltaban aquellos dos aliens. Una vez ya cerca de la bodega le fue facil poder entrar en esta ya que no portaba cerradura pero si un identificador. Le tomó alrededor de 6 min hackearlo.
"Por fin..." pensó una vez ya adentro.
Las luces se prendieron automaticamente al ver movimiento departe de Dib. Alumbrando todo lo que se almacenaba en ese lugar. Desde todo tipo de armamentos alienigenas hasta increibles voots.
"Que acaso ese no es un prototipo de la inmensa?" se acercó rapidamente al fondo, el cual tomaba mas forma de un hangar que de almacén. Y si que esa nave se parecía a la inmensa! Solo que un poco mas "pequeña". "Con este prototipo es mas que suficiente como para retar a la inmensa o incluso sacar a todos los irkens de esta ciudad" hizo nota mental. Talvez un dia tendría la necesidad de usar aquella nave.
Comenzó a mirar los demás voots aparte del prototipo. Era posible reparar algunos y poder salir de ese planeta. Pero aun seguía el asunto de aquel vortiano. De alguna forma debía ayudarlo...
Buscó entre todas las armas algunas que le fueran de utilidad o que podrían ser reparadas facilmente. Entre millones de armas solo diez le servian y estaban en buen estado. Comenzó a arreglarlas en la parte del hangar, ya que algunas las necesitaba desarmar y ver que problema tenían.
Tlinck
Una tuerca calló al piso, apenas hiba en la sexta arma cuando lo escuchó caer. Lo único malo es que él no la había tirado...
Salió disparado con dos armas en cada mano. Corrió todo lo que pudo hacia lo mas profundo del hangar, donde ninguna luz prendiese y revelara su ubicación. Se escondió entre la oscuridad, atento a su alrededor y a lo que estaba adentro junto con él. Debía encontrar una forma de escape si este resultaba mas fuerte o numeroso que él.
-Rapido... -se escuchó un susurro la cual se difundio en todo el lugar como un eco. Una voz femenina que al parecer hablaba irken...
Las luces se volvieron a activar en la sección de armas y lo que pudo llegar a ver lo dejo boquiabierto.
"Personas...? Imposible..."
-Hola lindo- volteó con rapidez pero lastimablemente no pudo evitar el fuerte golpe directo contra su nuca.
-Lo encontramos!- alcanzó a escuchar una voz masculina.
Un tremendo dolor inundó su cabeza...
Ya no estaba en la parte mas obscura del hangar si no que en la seccion de armas...
-Apartense!- se le hacía conocida esa voz...Pero era necesario gritar? Le dolia mucho la nuca...
Miró hacia el techo y sintió algo humedo detras de su cabeza, en su cuello.
-Hey! Me escuchas?- la miró. Si hubiera estado en sus cinco sentidos jamas se lo habría creido.
Una señora de unos aparentes treinta y cinco años le hablaba y lo zarandeaba por los hombros. Su cabello era violáceo y sus ojos color ambar, se parecía demasiado a...
-¿Gaz...? -alcanzó a susurrar.
Todo se volvió negro...Otra vez.
Continuará xD.
Valla por fin lo acabé!. No saben lo que me costó hacerlo!
Lo que pasa es que ya tenía hasta el capi 4 pero desgraciadamente extravíe el USB camino a mi casa y lo peor de todo es que allí estaban todos esos capis!.
Saber de que trataba cada capi no es el problema. Si no que al redactarlos me hago bolas ya que me cuesta mucho describir lo que ve Dib. T_T encerio fue un tormento. Espero les guste al igual que a la personita que me pidió que lo hiciera. Ne Jiji-chan?
Fue echo en diferentes dias así que perdonen los errores y faltas de ortografía.
Sekhoya990: Lo siento ^^U en eso se tardará bastante. Todo depende de la persona que me lo ha pedido. Ella quiere ver paso a paso como el odio entre Dib y Zim se va convirtiendo en amor. xD
InvaderSil: Me alegra que te guste ^^ como veras. Si tengo planeado continuarlo solo que tardaré un poco en subirlo xD.
Ariam18: Jo xD te pido un poco de paciencia. Pronto lo entenderás jojo~
Nuriko Hamilton: Me alegra que te guste!. Jo es que tiene una explicación la aparente muerte de Dib. Como veras en este capi: Está vivo! Todo tiene su explicación. Y que bien! owo espero que este capi sea de tu agrado y que no encuentres tantas faltas de ortografía xD.
Espero les halla gustado este capi. Si tienen algún comentario, advertencia, gitomataso por favor háganlo por medio de los benditos reviews ^^.
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