Disclaimer: los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Kishimoto. Este fic está hecho sin fin de lucro.
Aclaraciones:
- Asdfghjkl diálogo.
''Asdfghjkl'' pensamientos.
[...] Cambios de escenas.
Tanto Sakura como Itachi y Sasuke serán los narradores
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II
Ñaño
Hermano (-ña)
Sakura POV
Tras unos momentos apareció él.
Tal fue mi impresión que casi suelto mis pesados bolsos. Pocas veces se veía un hombre así. Llevaba el cabello largo, atado en una coleta floja. Algunos mechones enmarcaban su magnífico rostro. Por un momento me perdí en aquellos cautivantes ojos negros, tan oscuros como la noche. Atrayentes, misteriosos, enigmáticos. Me pregunté quién era.
- ¿Si?- su voz grave me sacó de mi ensoñación. Tarde unos momento en contestar.
- Eh, soy Sakura Haruno.
- ¿Sakura?- una mujer con pelo negro, al igual que él, apareció de detrás de la puerta.
- Así es- sonreí forzosamente.
- Pasa, pasa- apremió ella-, te estábamos esperando. ¡Sasuke, baja por favor!
Entré. El sutil naranja de las paredes daban un ambiente cálido pero energizante a la sala. Luego de unos momentos un chico de mi misma edad bajó desde unas escaleras que había en la sala. Me atrajo tanto como el hombre que me había abierto la puerta. El mismo cabello, con la diferencia que éste lo tenía más corto; las misma facciones; los mismo ojos… Demasiado iguales. Únicamente los diferenciaba el cabello y la notable diferencia de edad. Me espanté. Oh, no.
Si eran tan parecidos era porque eran hermanos. Efectivamente. También tenían semejanzas con la mujer. ¡Eran mis hermanos, joder! Tan atractivos. Me sentí culpable por pensar de esa forma sobre ellos. Pero, no los conocía. Eran realmente muy atractivos.
Suspiré. Esto no podía estar pasándome. ''Olvida, Sakura''.
Itachi POV
Oí el timbre. Mikoto me había informado que ese día llegaría nuestra hermana. Cabía la posibilidad que fuera ella.
No sin cierta languidez fui a atender el timbre. Tomé el pomo de la puerta, tiré de él y desde ese momento todo se movió en cámara lenta.
Ante mis ojos apareció una mujer de belleza casi sublime. Lo primero que captó mi atención fue el singular color de su cabello. Rosa. Nunca había visto nada parecido antes. Claro que pensé que eran tinturas, pero al observar con detenimiento las raíces supe que no era así. Admiré su nívea piel, que a la luz del sol parecía iridiscente. Sus orbes verdes, semejantes al color jade, me encandilaron. Me perdí en las curvaturas de sus pequeños senos, los cuales no estaban exhibidos, pero aún así eran muy visibles. Sus apetecibles labios se curvaron en una pequeña sonrisa.
Y caí en la cuenta de que muy probablemente era mi hermana.
- ¿Sí?- pregunté.
- Eh, soy Sakura Haruno.
Sakura Haruno. Era ella. Mi hermana. Me abofeteé mentalmente por admirar su belleza de manera tan ¿descarada? Creo que aquella era la palabra correcta, pues no era correcto desear a mi propia hermana. Sin embargo era tan cautivante…
- ¿Sakura?- escuché preguntar a mi madre detrás mío.
- Así es- estaba nerviosa, incluso sin conocerla, podía notarlo.
- Pasa, pasa, te estábamos esperando. ¡Sasuke, baja por favor!- vociferó.
Una vez que ella entró, cerré la puerta. Suspiré cuidadoso de que nadie me oyera. Tenía la vista trasera de su cuerpo. Con algo de culpa, cerré los ojos. No podía estar fijándome en mi propia hermana. Vale que cuando le abrí la puerta no sabía quien era. Pero en ese momento, sí. Y aún seguía latente el deseo de conocer la textura de su piel, de sus labios. Recién la conocía y ya estaba pensando en cosas íntimas. Nunca alguien me había atraído tanto con la rapidez que ella lo hizo. Inspiré profundamente y abrí los ojos. Hice un gran esfuerzo por no echar una ojeada a su trasero.
Sasuke bajó las escaleras y posó su mirada en ella. Lo vi en sus ojos. También la deseaba.
- Sakura, ellos son Sasuke- Mikoto lo señaló y ella lo miró, interesada- e Itachi- mi madre me señaló a mi esta vez y ella me observó con el mismo interés-. Sasuke, Itachi, ella es su hermana, Sakura Haruno.
Le sonreí como pude mientras que Sasuke se limitaba a emitir uno de sus característicos monosílabos. Intentaba aparentar indiferencia, pero yo lo conocía bien. Esa chica le era todo menos indiferente.
- Itachi- me llamó-, Sakura ocupará tu habitación y tú te irás con Sasuke- mi hermano largó un bufido en desacuerdo-. Por favor, sean amables y ayúdenla a instalarse, ya saben, liberen el cuarto y muéstrenle la casa- ordenó-. Dentro de unas horas llegarán sus muebles, quiero que la habitación quede libre para cuando estén aquí, ¿de acuerdo?. Siéntete como en tu casa, Sakura- le dijo.
Luego le sonrió y se fue.
- Ven- tomándole una mano, la guié hacia las escaleras.
Arrugaba su falda con su mano restante, estaba nerviosa. También mordía su labio inferior en un gesto inocente. Sin embargo, a mis ojos se veía sumamente seductor. Sacudí mi cabeza suavemente en un intento de disipar esos pensamientos; era mi hermana, joder.
Sasuke POV
- ¡Sasuke, baja por favor!- escuché el grito de mi madre.
Me levanté de mi cama con desidia. Había escuchado el timbre hace unos momentos; seguramente me llamaba para conocer a mi nueva hermana. Al parecer mi padre llevaba una vida paralela a la de Fugaku Uchiha, en la cual tenía una hija llamada Sakura Haruno. Itachi ya era lo suficiente molesto, no necesitaba más.
A paso desinteresado me dirigí a las escaleras y luego las bajé. Lo que vi me fascinó, aunque claro, hice esfuerzos por aparentar indiferencia. Sin embargo, mi hermano me conocía, estoy seguro de que lo sabía.
Ella. Su inusual color de cabello me sonprendió, era rosa. Luego, sus ojos esmeralda, o jade, no pude apreciarlos bien pues no quería que se percatase de mi escrutinio. El exquisito arco de su cintura le sucedía a la pequeña pero apetecible curvatura de sus senos.
Miré a mi hermano, quien me estaba observando con un ligero matiz de burla es sus ojos. A veces tenía la impresión de que me podía leer la mente.
- Sakura, ellos son Sasuke e Itachi- nos presentó mi madre-. Sasuke, Itachi, ella es su hermana Sakura Haruno.
Sentí el peso de su mirada en mí, mas no me digné a devolvérsela. Un agradable cosquilleo en la parte baja de mi vientre me puso alerta. Conocía esa sensación. Joder, joder.
- Itachi, Sakura ocupará tu habitación y tú te irás con Sasuke- esta chica no hacía más que taer problemas-. Por favor, sean amables y ayúdenla a instalarse, ya saben, liberen el cuarto y muéstrenle la casa. Dentro de unas horas llegarán sus muebles, quiero que la habitación quede libre para cuando estén aquí, ¿de acuerdo?- Mikoto nos miró a Itachi y a mí-. Siéntete como en tu casa, Sakura- y se fue.
Cerré los ojos. No podía darme el lujo de mirarla, pues el efecto que ella tenía en mí podría ser vergonzosamente visible.
- Ven- oí a Itachi.
Supe que mi hermano la tomó de la mano, ¿cómo se atrevía?... ¿Y éso a mí qué me importaba?. Subí con celeridad las escaleras mientras ellos me seguían. Me dirigí al cuarto de baño en un intento de calmarme. Una vez así, me dirigí a mi cuarto y lo observé. Luego tendría que compartirlo con Itachi por la molesta de Sakura Haruno. Bufé.
Oí los pasos de ambos. Mi jodido hermano le estaba enseñando la casa. Le estaba hablando, tal vez tocando… Agarré mi cabello en dos puños y tiré de ellos.
Había pasado un hora, creo, cuando Itachi abrió de sopetón la puerta de mi habitación.
- Sasuke- me llamó, noté un muy leve matiz de euforia en su voz-, tienes que hacer un espacio para mis cosas, ya sabes.
- Hmph- fue toda mi respuesta.
Él rodó los ojos y salió.
Moví mi biblioteca y mi escritorio y le hice un pequeño espacio en la habitación. Ciertamente podría haberlo hecho más grande, pero estaba algo reacio a la idea de que Itachi se mudase a mi habitación. Dudaba que en aquel espacio entrase siquiera su cama. Reí para mis adentros.
Un sonido bastante molesto resonó en mis oídos. Me acerqué al a ventana y allí estaba el camión de mudanzas. El unos momentos oiría el chillido de Mikoto ordenándome a ir a ayudar.
- ¡Sasuke!- sonreí ante el cumplimiento de mis predicciones-, ¡baja ya!
Itachi, Sakura, mi madre y yo bajamos los pocos muebles del camión. Con algo de dificultad debido a las dimensiones de la puerta y los susodichos muebles, los cargamos hasta el salón principal.
- Sasuke, ayuda a Sakura con sus cosas. Mebuki y yo nos encargaremos de las demás. Itachi, ¿liberaste ya tu habitación?
Mi hermano fue a hacer lo que mi madre le pidió.
Tomé el borde de la cama y Sakura comprendió mis intenciones. Subimos juntos los muebles para que no fuera tan pesado. En la habitación ya despejada -lo cual me sorprendió- Itachi preguntó:
- Sakura, primero que nada, ¿dónde quieres poner tu cama?- claramente deseaba agradarle a nuestra nueva hermana.
Quizás le ocurría lo mismo que a mí. Aunque tal vez mis celos me causaron aquella impresión. ¿Dije celos? Pues, no, yo no sentía nada hacía esa chiquilla. Nada bueno.
No pude evitar que mis ojos admirasen su cuerpo por enésima vez. No me cansaba de observarla. Aparté la vista al recordar que se trataba de mi hermana. No obstante, nadie podría culparme de mis incestuosas sensaciones, pues ella era alguien ajeno para mí, alguien con quien nunca había tratado. Y no podría verla como a una hermana en apenas unas horas cuando ni siquiera habíamos cruzado una sola palabra. Sin embargo, aún no podía distinguir qué era lo que ella me producía.
- Allí- señaló a un lado de la ventana que daba al nuestro jardín trasero.
El tiempo pasó entre las amables preguntas de mi hermano, las nerviosas respuestas de ella y mis interminables silencios. Nunca había visto a Itachi hablar tanto.
Mikoto nos llamó a cenar. Aún no habíamos terminado de colocar todo en su lugar. Bajamos al comedor.
Siendo sincero, deseaba sentarme a un lado de mi nueva hermana, pues se me ocurrían muchas cosas que podría hacer con esas piernas debajo del mantel. Pero mi estúpido - y realmente sagaz- hermano se me adelantó. Fui obligado a sentarme frente a ellos mientras que mi madre ocupaba una de las cabeceras. Bufé como muestra de fastidio, incomprendido por los demás, claro.
- Hola, mamá- Sakura saludó a alguien detrás mío.
No me di la vuelta a hacer lo mismo. Después de todo ésta era la otra mujer de mi padre.
- Chicos- llamó Mikoto-, ella es Mebuki Haruno.
- Hola, Itachi, Sasuke- la mujer entró a mi campo de visión.
Era muy parecida a Sakura pero, a diferencia de su hija, tenía el cabello rubio; sonreía. No obstante sus ojos no opinaban lo mismo; estaban rojos, por el llanto, supuse.
- Buenas noches- saludó Itachi con su habitual tono condescendiente que tanto me irritaba.
Sentí un punzante dolor en mi pie. Levanté el mantel y vi que el causante era el taco del zapato de mi madre.
- ¡Sasuke, saluda!- me reprochó Mikoto por lo bajo.
- Hmph- solté de mala gana-. Hola- ni siquiera la miré.
El taco me atacó una vez más. Le devolví el pisotón. Mebuki se sentó en la cabecera restante. Mi madre se levantó y sirvió la comida, pasta putanesca, un platillo no muy común aquí en Japón. Comenzamos a cenar en silencio hasta que mi madre lo rompió.
- Sasuke, te cambiaré de escuela.
- ¿Y éso por qué?- pregunté con ostensible molestia.
- Ya lo hablamos, Sasuke- se sostuvo la cabeza con su brazo mientras éste estaba apoyado en el borde de la mesa-. Estamos hasta el techo de deudas y no nos podemos dar el lujo de pagar un colegio privado, ¿comprendes?
- ¿Qué hay de él?- señalé con la barbilla a Itachi.
- Curiosamente, Itachi asiste a la universidad en el mismo complejo en el que Sakura, el cual es gratis. Cursarás tu último año de secundaria con tu hermana- sonrió para reconfortarme.
Miré a Sakura, quien me devolvía la mirada. Parecía asustada. Mis puños apretaron el mantel. Itachi se mantenía impasible.
- Mañana es lunes- habló Mebuki con amabilidad-. Asistirán al colegio por la mañana e irán en el coche de Sakura y volverán para el almuerzo. No volveré hasta la tarde, pero estará Mikoto.
- Sin embargo, me iré al trabajo luego de comer, por lo que estarán solos por unas dos horas.
- ¿Ya has inscripto a Sasuke?- preguntó mi hermano.
Volví a arrugar el mantel. Me molestaba demasiado cundo él hablaba de mí como si no estuviera ahí.
- No, ya he llamada pero mañana iré con ustedes y allí lo haré.
Luego Mikoto y Mebuki hablaron sobre la venta de la casa Haruno. Al terminar la cena cada uno se fue a su respectiva habitación. Itachi. Hmph. Por culpa de mi hermanita ahora tenía que compartir mi cuarto con él. Ya había traído su cama y alguna de sus cosas. Se arregló con el nimio espacio que le había dejado.
- Sasuke- escuché su voz llamándome. De mala gana me volví hacia él.
- ¿Qué quieres?
- Lo que sientes por ella, olvídalo.
- No sé de qué me hablas- mentí.
Itachi ahogó una risa. Con uno de sus dedos golpeó mi frente. Lo aparté de un manotazo.
- Claro que lo sabes, te conozco mejor que tú mismo- se sentó en su cama con tranquilidad.
Me percaté de que mi hermano no poseía muchas coas, pues no había traído casi nada y la ahora habitación de Sakura estaba vacía.
- ¿Sólo has traído éso?
- Lo demás está en el pasillo- contestó-, pero no es mucho. No cambies de tema. Sé que te gusta, te conozco.
- Si tanto me conoces, sabrás que no admitiré nada- solté.
- Estúpido hermano menor- se mofó-, lo acabas de hacer.
Apreté los dientes. ¿Acaso Itachi nunca cesaría de molestarme?
- ¿Y qué si me gusta?
- Es tu hermana- dijo imperturbable con esa insoportable seriedad.
- No me jodas. No hace ni un día desde que llegó, no puedo verla como tal. Además, tú sientes lo mismo.
- Calla- respondió con un gruñido. Sonreí de lado ante su molestia.
El sonido de unos nudillos golpeando la puerta interrumpió nuestra conversación. Me extrañé. Si fuera Mikoto hubiera entrado de sopetón, ¿y si era Sakura? Itachi y yo cruzamos miradas. Al parecer había pensado lo mismo.
En un arrebato de lo más inmaduro, ambos nos lanzamos por el picaporte de la puerta.
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¡Domo! ¿O no que este capítulo está más largo? Trataré de hacerlos así. Nuevamente, es un capi introductorio, pero prometo que en el próximo empezará la verdadera acción. Aquí vemos que los tres hermanos tendrán unas horas de soledad por las tardes, lo cual les vendrá muy bien xD.
Con respecto a la palabra de hoy, no sé si es muy rara, pero como verán, va perfecta.
Muchas por los alertas, reviews y favs, me ayudan a seguir.
Un beso.
22/10/2013
