PECADOS OLVIDADOS
Por Ayumi / Yong Mi
TODOS LOS DERECHOS DE NARUTOS SON PROPIEDAD EXCLUSIVA DE MASASHI KISHIMOTO, ESTO NO ES MÁS QUE UN PASATIEMPO PARA MI, QUE NO ME REPORTA GANACIAS (lo cual es una verdadera lástima XDDD)
NOTA: He considerado importante aclarar un detalle. Muchos deben haber leído el capítulo 469 del manga, pues bien, he decidido saltármelo y no tomarlo en cuenta ¿por qué? Pues porque complicaría muchas cosas. Empecé a trazar la historia mucho antes de éste capítulo y podría haberme adecuado a lo ocurrido, pero a final de cuentas creo que lo mejor es 'ignorarlo'. Lo aclaro por si de pronto ocurren algunas cosas y no saben como situarlo.
CAPÍTULO 2. Tensión
Tras casi diez minutos de golpear la puerta sin obtener resultados, Yamanaka Ino decidió que no le quedaba más opción que usar la vía no directa y descortés. La culpa era de ese necio.
De su bolsa sacó un juego de llaves y luego de analizar un poco para recordar exactamente cuál era la correcta, metió una de ellas en la cerradura y la puerta se abrió al primer intento. Entró en la casa con paso seguro y se encontró en pleno pasillo al dueño de la casa
-A ti te estaba buscando
-¿Cómo entraste?-preguntó Naruto con cierta curiosidad
-Tengo llave. Bueno, mejor dicho tomé la llave de Sakura.
-Podías haber tocado
-Lo hice. Pero tú elegiste ignorar mis llamados y eso no podía permitirlo. Todo mundo supuso que no estabas de humor para tener compañía y que lo mejor que podíamos hacer era darte un poco de espacio para clamarte y pensar…pero ya han pasado cinco días, así que tu tiempo terminó. Sakura será dada de alta mañana.
Tras la sorpresiva noticia la rubia dio un paso atrás, no pensaba que fuera necesario para su seguridad física o algo similar, sino que quería darle a Naruto, inconscientemente, la sensación de privacidad para procesar la información. Aunque fuera prácticamente nula.
-Ella… ¿está bien?-la voz sonó distante, casi forzada. Como si una pelea interna hubiera ocurrido a causa de esa misma pregunta
-Físicamente está bien. De hecho Tsunade-sama sólo la mantuvo internada tantos días para tenerla en observación y…darles espacio a ambos
Le siguió un nuevo silencio, momento que Ino aprovechó para evaluar el estado de su amigo. Estaba un poco pálido, sus ropas se veían con la suciedad de cuando se está haciendo una limpieza profunda y sus cabellos estaban totalmente revueltos, pero fuera de eso parecía agradablemente bien. No es que alguno de ellos hubiera llegado a temer que él se dañara a si mismo, pero tan 'normal' era tranquilizante.
-No has ido a verla. Lleva cinco días internada y no las has visitado ni una sola vez
-¿Te sorprende?
-Francamente sí
Naruto abrió los ojos con incredulidad para luego mirarla con desconfianza
-¿No sabes nada?
-Claro que sí. Aunque no estuve presente cuando…pasó lo que pasó, Tsunade-sama me lo contó todo.
-Entonces debes saber exactamente el por qué de mi ausencia. Mi lugar ya no estaba junto a ella
-Ridículo. Hasta donde recuerdo, ella es tu esposa.
Instintivamente bajó la mirada a la mano izquierda del rubio, buscando la argolla matrimonial que reforzara sus palabras, pero en cambio encontró el dedo desnudo. Desconcertada por el detalle recorrió vagamente la habitación y no vio colgada una sola fotografía de ambos. Eso explicaba el porque de la ropa sucia de Naruto.
-Quizá aún sea mi esposa, pero obviamente no soy yo quien tiene el derecho de estar con ella
-¿Por qué? ¿Por esas ridiculeces que dijo Sasuke? No puedo creer que le creyeras, o lo que es peor, que en lugar de confrontarlo salieras huyendo como una heroína de novela romántica
-¿Perdón?-preguntó con incredulidad
-Lo que oíste. ¿Cómo puedes haberle creído? Entiendo que no eres especialmente brillante y que cuando se trate de Sakura seas incapaz de pararte para pensar detenidamente, pero has tenido cinco días para enfriar la cabeza y poder darte cuenta de que la historia de Sasuke se cae por todos lados
-¿De qué hablas?
-¿Quieres que te los enumere?-preguntó Ino, pero era una pregunta retórica porque sin darle tiempo a hablar comenzó a explicarse-¿No te parece curioso que Sasuke 'revelara' la verdad justo en ese momento? Pudo haberlo dicho desde el inicio, impedirte la entrada, asentar una posición superior a la tuya, pero lo hizo sólo cuando Sakura despertó y quedó claro que ella era incapaz de recordar ni su nombre. Él puede decir lo que quiera porque la única persona que podría desmentirlo con rotundidad no puede hacerlo. Toda esa acusación se sostiene sólo por su palabra.
-¿Crees que no he pensado eso?-respondió soltando un suspiro cansado mientras enterraba su mano derecha en sus cabellos-Si sólo fuera eso…Pero pasaron cosas
-¿Qué cosas?
La expresión de Ino estaba teñida de curiosidad y preocupación a partes iguales. A Naruto le hubiera gustado callarse, guardarse los desagradables detalles para si mismo…pero sentía la tremenda necesidad de desahogarse, por lo menos un poco.
-Nosotros estábamos teniendo problemas. No eran…cosas importantes, o al menos así me lo parecían, pero empezaron cuando él regresó a la aldea
-¿A qué problemas te refieres?
-Ella…se ponía muy nerviosa si el nombre de Sasuke salía por casualidad a flote en una conversación, no sólo cambiaba el tema sino que pedía que no lo mencionáramos para nada, le prohibió, específicamente y delante de mí, que viniera a nuestra casa, cosas así
-Esa no parece la actitud de alguien que está teniendo una aventura con el otro
-Lo es si se sentía culpable. Una vez los vi. Cuando regresé a casa, pensando que ella tardaría en llegar, me los encontré hablando muy cerca el uno del otro. Inmediatamente le dijo que se fuera pero…ella estaba muy nerviosa. Igual que cuando regresó de aquella misión
-Por la forma en te refieres a ese evento, supongo que es al que se refiere Sasuke que es cuando la embarazó ¿no?
-Sí. Ella dijo que había escuchado rumores, comentarios que no le gustaban para nada, así que lo mejor sería olvidarnos por completo de seguir buscando a Sasuke y dar la vuelta a la página. Aquella era la primera vez que decía eso. Ahora veo que no es que escuchara rumores, sino que en verdad se encontraron. Comprobé lo que dijo de la posada, ella en verdad adelantó a sus compañeros para quedarse una noche sola, ellos mismos me dijeron que aunque Sakura no explicó el motivo, parecía que pensaba reunirse con alguien. ¿Por qué no me dijo que se lo encontró? Ellos realmente se vieron en esa posada y en lugar de contármelo…se inventó que escuchó rumores. Quizá pelearon y por eso su petición, pero obviamente la pelea se arregló con su llegada.
Ino meditó con calma la información y las palabras que pronunciaría para tratar de convencerlo de creer en la inocencia de Sakura. Si en sus manos estaba que se solucionara todo aquello, tenía que hacerlo lo mejor posible.
-Yo…insisto que eso que me cuentas no parece la actitud que tendría una joven…enamorada de otro hombre. Ella no quería verlo….
-Siempre lo miraba-dijo distraídamente, interrumpiendo su argumento
-¿Eh?
-En las pocas veces que coincidimos los tres…ella siempre lo miraba. Lo hacía de reojo y trataba de que no me diera cuenta, pero me percataba. Hablas de que piense con calma, que analice todo, pero olvidas toda la historia que hay tras de nosotros, lo que motivó nuestra boda… Ella bien pudo haberlo seguido amando y cuando tuvo la oportunidad…
-O tal vez no
-¿Lo crees en verdad Ino? Sabiendo los sentimientos de Sakura por Sasuke, por mí… ¿puedes decirme con absoluta seguridad de que no crees que me engañara?
El tiempo entre su pregunta y la respuesta esperada le parecieron eternos, a pesar de que seguramente no pasaron de un par, pero ansiaba aquella respuesta como pocas cosas en la vida, o al menos en los últimos tiempos.
-Sí puedo. Conozco a Sakura y sé que aunque haya pruebas en su contra y las cosas parezcan acusarla, la conozco lo suficiente como para saber que ella nunca, jamás, traicionaría un juramento hecho a ti. Jamás haría intencionalmente algo que te hiciera daño. Ahora tú dime ¿cuál palabra vale más para ti? ¿La del compañero que traicionó a la aldea, te hirió buscando tu muerte y se alió con un enemigo de Konoha…o la de quién siempre ha estado a tu lado apoyándote y protegiéndote? Esa respuesta es sólo tuya.
Otra vez el silencio. Ése que poco tenía que ver con Naruto, pero que llevaba cinco días acosándolo, torturándolo; sólo que aquella vez estaba cargado de dudas, de posibilidades…de esperanza.
Segura de haber hecho todo lo que estaba en sus manos para intentar tranquilizar a su amigo, Ino se dispuso a irse. Ella y Tsunade estaban jugando sus cartas para asegurarse de que Sakura pudiera regresar a su casa al día siguiente, pero si las cosas fallaban tendría que ir preparando unas cosas para recibirla ella.
-Me voy. Tienes mucho que pensar y lo harás mejor a solas-por todas respuesta el rubio asintió distraídamente y decidió que quizá sería bueno aprovecharse de ese detalle para terminar de informarle-Será dada de alta al mediodía. Quiero pensar que irás por ella para traerla a casa, a la casa de ambos. Sé que puede ser algo incómodo al principio, pero Tsunade-sama y yo creemos que estar en un ambiente familiar podría ayudarla a activar sus recuerdos, a no sentirse tan perdida. Sé que será duro para ti y lo último que quisiéramos sería imponerte su presencia pero…ella te necesita.
-Quizá Sasuke trate de impedirlo
-¿Se lo permitirías?-la pregunta flotó en el aire sin recibir respuesta-No te preocupes por él. Está en una larga misión, regresará hasta dentro de dos semanas. Tsunade-sama no le permitió tener la oportunidad de estar cerca de ella mientras tú no…reconsideraras las cosas.
Tras aquel último comentario finalmente abandonó el lugar, dejando a su ocupando perdido en todo lo que tenía que pensar.
Cuando se cerró tras de si la puerta, se dejó caer exhausta contra ella. Estuvo horas planeando ese encuentro, meditando los posibles argumentos que daría, siempre con la intención de defender el honor de su amiga y en apariencia…lo había conseguido. Si bien Naruto todavía tenía que decidirse y darle a Sakura, al menos, el beneficio de la duda, sentía que las cosas estaban muchos mejor que cualquiera de los días anteriores.
Sin embargo…hubo un momento en que temió echarlo todo a perder. Cuando él le preguntó si ella realmente estaba convencida de la inocencia de Sakura, temió que él notara su titubeo. Su duda.
Eran amigas desde hace años y aunque metería las manos al fuego por ella y su compromiso hacia un matrimonio…había una parte de ella que también dudaba. Era como un 1% de si misma la que dudaba, pero estaba ahí.
Sakura jamás le contó sobre sus sentimientos actuales por Sasuke, ni siquiera por Naruto. Desde el regreso del Uchiha también ella llegó a notarla extraña, pero cuando la cuestionó al respecto la había frenado en seco, sin querer entrar en detalles sobre lo que fuera que estuviera sintiendo.
Confiaba en que su amiga era leal, incapaz de querer dañar a Naruto o faltar a sus votos….pero ese encuentro en la posada. Eso era otra cosa. ¿Podía ser verdad? ¿Podría ser cierto que algo hubiera ocurrido en aquel lugar? Más importante aún ¿Sería cierto que el bebé no era de Naruto?
¡No! No lo sabía pero tenía que confiar en Sakura. Ella merecía que sus amigos creyeran en ella y lo haría. Sus sospechas y dudas serían algo que no compartiría con nadie.
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Cuando la noche cayó sobre Konoha Naruto seguía meditando la visita de Ino y sin una sola respuesta.
Quizá para todo mundo resultara fácil dar su opinión bienintencionadamente, pero nadie más que él podía entender todos los sentimientos que lo embargaban. Como le gustará que las cosas se resumieran a 'Éstas son pruebas ¿le crees?'. Porque era una cuestión mucho más emocional que racional.
Las acusaciones de Sasuke lo arrojaron directamente a una pesadilla, pero era una pesadilla que él llevaba temiendo y esperando a partes iguales. Durante todo ese tiempo se mintió a si mismo, se obligó a enterrar 'el asunto' de Sasuke en lo profundo de su mente, a olvidar que una vez Sakura estuvo enamorada de él.
Cuando ella y Sakura empezaron a salir trató de convencerse de que estaba con él porque lo amaba, que había logrado enamorarla, que lo amaba de la misma manera en que él lo hacía…pero en el fondo el temor seguía ahí. El temor de que ella aún amara a su viejo amigo y que sólo estuviera con él como una especie de premio de consolación.
Las palabras de Sasuke le hicieron darse cuenta de que en realidad jamás dejó de temerlo, simplemente dejó de pensar en ello. Durante el tiempo que estuvieron casados, antes del regreso del Uchiha, había sido inmensamente feliz, seguro de que al fin lograría tener la familia que siempre deseó…al final su castillo de naipes se derramó por completo.
No podía imaginarse a Sakura como una malvada mujer siéndole infiel con el hombre al que aún llamaba amigo para hacerle daño, pero si podía imaginarla como una joven enamorada atrapada en un matrimonio que al final no deseaba y del cual quería verse libre.
Y ahora tenía que combatir sus miedos, sus prejuicios e intentar pensar lo más objetivamente posible si era capaz de creer en la inocencia de Sakura. Si llegado el caso era capaz de personar.
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Doce horas después seguía sin las respuestas. Sin ser conciente de si mismo salió de casa y caminó sin rumbo fijo, pero no se sorprendió mucho al verse frente a la puerta de la habitación de su esposa.
Su esposa. Esas dos sencillas palabras bastaban para volver a sumergirlo en el torbellino de la confusión, rabia y dolor. A pesar de los días transcurridos desde que Sasuke profirió sus acusaciones, no sentía ni un poco más tranquilo.
Se decía a si mismo que aún era demasiado pronto, aún necesitaba tiempo para pensar, alejarse un poco para poder ver las cosas con un poco de calma….pero al final del día había una cosa que no cambiaba, su necesidad de protegerla. Estaba muy dentro de si mismo como para ignorar que ella lo necesitaba. No importaba si ella en verdad lo hubiera engañado, si en verdad fuera responsable del dolor que sentía, no podía mantenerse alejado de ella sabiendo que lo necesitaba.
Tan solo el verla como estaba ahora, sentada en la orilla de su cama con la vista perdida en un punto del suelo, con los hombros hundidos y una palidez preocupante, se ponían en funcionamiento sus instintos. Cualquier otro en su lugar no estaría ahí, no hubiera podido ser convencido de dar una oportunidad, de creer en ella; si lo hiciera, si se fuera, nadie podría culparlo. Pero él mismo había tenido esa expresión de desolación, de soledad, cuando era un niño ¿cómo podría dejarla sola?
-Buenos días-saludó mientras entraba en la habitación con un paso inseguro. Sakura, que había estado perdida en sus pensamientos, se sobresaltó visiblemente en cuanto escuchó su voz, lo que lo hizo sentir curiosamente culpable
-Bu…buenos días.
Parecía asustada. La Sakura que él conocía no se asustaba fácilmente, o al menos no lo demostraba abiertamente, siempre era fuerte y estaba lista para proteger a quien lo necesitara, pero la entendía. Estaba perdida en un mundo que no conocía, con personas que era incapaz de recordar, debía sentirse muy perdida. Era horrible darse cuenta de lo que un simple golpe en la cabeza podía llevarse.
-Escuché…que hoy te dan de alta. Supongo que estás mucho mejor
-Sí-un muy incómodo silencio se instaló entre ambos, había cosas importantes flotando en el aire, por eso ninguno de los dos sabía cómo dar el siguiente paso-Yo…quiero pedirte una disculpa. No sé cómo…pedirte que perdones mi traición
Sus palabras lo golpearon con la misma fuerza que lo hubiera hecho uno de sus golpes. ¿Ella se estaba…disculpando?
-Entonces… ¿es verdad? ¿Lo has recordado?-preguntó sintiéndose esperanzado y temeroso, pero un movimiento negativo con la cabeza fue su respuesta
-Sigo en blanco pero…él dijo
-Olvídate de lo que ese idiota haya dicho, no es verdad
-¿Mintió?
Al verla con esa expresión anhelante se dio cuenta que ambos necesitaban creerlo. Ella también necesitaba sentir que no era culpable, lo que terminó por ayudarlo a decidirse
-Sí. Lo mejor es que lo olvides y tomes tus cosas
-¿Por qué? Ino todavía no viene por mí
-Porque te quedarás conmigo. Hablé con obaa…con Tsunade-sama y piensa que lo mejor es que estés en un ambiente familiar, que pueda ayudarte a despertar los recuerdos, algo que no pasará en casa de Ino. Nuestra casa es el lugar indicado
-Pero… ¿no será incómodo para ti?
-Claro que no
-O podría quedarme con…. ¿tengo padres?-el repentino cambio de tema lo descolocó momentáneamente, pero en cuanto se recuperó de la sorpresa pudo contestar
-Claro que sí ¿por qué lo preguntas?
-Pues porque…no han venido a verme y nadie me dice que hayan preguntado por mí o me manejaran quedarme con ellos como una opción
-Tus papás están vivos, y si no han venido a verte es porque están de vacaciones. Se fueron un día antes de tu caída, por eso no has tenido noticias de ellos
-¡Oh! Y ¿cuándo vendrán?
-No estoy seguro. Creo que ni ellos mismo sabían el tiempo que estarían fuera así que no te dieron una fecha para su regreso.
-Comprendo
-Así que, como ves, tu lugar está conmigo
En el estado emocional en que se encontraba, aquellas simples palabras no contribuían a la paz mental de Sakura. Eran unas palabras prácticas y sencillas, pero ella podía leer otro significado tras ellas, un significado que la ponía muy nerviosa
-De acuerdo Naruto-san yo…
-No lo hagas
-¿Eh?
-Dime Naruto a secas, odio esa otra manera, no va conmigo
Eso la sorprendió nuevamente. ¿No referirse a él por el 'san'? Evidentemente era una costumbre entre ambos, pero bastante perturbador el hecho de que se refiriera a él en esa forma, tan poco tradicional.
-De acuerdo.
Después de eso no volvieron a intercambiar una sola palabra, sino que sumidos en el mas absoluto silencio, salieron del hospital rumbos al que, días antes, debió considerar su hogar.
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Si todos esperaban que estar en un lugar conocido como su casa despertara sus recuerdos…fallaron por completo. No sentía ninguna sensación de familiaridad o algún recuerdo que luchara por aflorar, a pesar de todos los detalles que adornaban el lugar, le parecía tan impersonal como su habitación de hospital.
-No me parece familiar ¿llevábamos mucho viviendo aquí?
-Desde que nos casamos, pero conoces el departamento desde que teníamos 12 años.
Dejó de prestarle atención para mejor concentrarse en recorrer cada rincón, analizar las fotos, no tanto para recordar como para familiarizarse. Él se lo permitió y sólo se adelantó para abrirle la puerta de la recámara.
Toda la casa parecía desprender una personalidad alegre y hasta descuidada, pero con evidentes toques de presencia femenina, algo que cuadraba con la información de que era la casa de él y ella se mudó ahí tras la boda. La recámara era la habitación que más se adecuaba a su gusto, con una decoración sencilla pero cálida y con detalles femeninos, pero no tanto como para incomodar al hombre de la casa. Abrió el clóset y pudo ver la división entre las ropas de ambos, aunque había un par de chamarras de hombre mezcladas con sus prendas, lo que dio una curiosa sensación de complicidad.
Era extraño no poder recordar su nombre, pero saber exactamente en qué cajón estaban qué prendas y dónde debía acomodar su maleta.
Pensó en cambiarse pero primero se aseguró de estar sola en la habitación, lo que así era. Estaba embarazada y casada, pero siendo incapaz de recordarlo no le parecía correcto que su…marido o alguien más la viera desvestirse.
Estaba a punto de vestirse pero al ver el borde de un espejo se dirigió a el. Vestida solo con la ropa interior se observo en el espejo de cuerpo entero, al principio intentando reconocerse por enésima vez, pero casi al instante toda su atención se concentró en la barriga que sobresalía. Aunque le aseguraban que el bebé estaba bien, no lo había sentido moverse ni una sola vez, algo que con cinco meses de embarazo ya debía haber ocurrido, pero Ino se apresuró a asegurarle que era debido a la tensión.
Mientras se acariciaba el vientre con movimientos circulares tuvo la sensación, mas no el recuerdo, de que era algo que acostumbraba hacer, pero también sentía que faltaba algo. Algo como unas manos rodeándola por detrás y entrelazándose con las suyas sobre su vientre.
Confundida por aquella sensación decidió vestirse y alejarse de la habitación por un momento. Era bueno recordar, pero no quería sentirse más confundida de lo que ya estaba
Su esposo lo esperaba en el comedor con unos tazones humeantes de ramen encima de la mesa.
-No es tu plato favorito, pero la despensa está vacía-la informó con un tono claramente defensivo, lo que la incomodó aún más.
De pronto se le ocurrió el deprimente pensamiento de que ni siquiera era capaz de recordar cuál era su platillo favorito. ¿Por qué le estaba pasando eso? ¿Era todo eso un castigo?
-Deja de preocuparte. Todos creen que recuperarás la memoria, quizá te tome un tiempo pero al final lograrás recordarlo todo
No era la primera persona que se lo decía. Todos aquellos que decían ser sus amigos se lo repetían, la propia doctora se lo repetía…pero al oírlo de aquellos labios experimentó una seguridad que no había sentido las veces anteriores, como si sólo pudiera confiar en la palabra de él.
-Gracias.
La comida transcurrió en absoluto silencio, tan sólo roto por los sonidos propios de comer. No era situación cómoda para alguno de los dos, pero tampoco mostraron alguna intención de aligerar el ambiente. Ambos tenían preocupaciones más importantes que encontrar un tema de conversación.
Cuando ella terminó su tazón trató de levantarse para recoger los trastes, pero él se le adelantó
-Yo me encargo de todo. ¿Por qué no te vas a recostar?
-Acabo de salir del hospital, no tengo ganas de acostarme temprano y es lo último que pienso hacer-protestó con mas dureza de la que pretendía.
Desde que despertó sin memoria era la primera vez que se portaba maleducada con alguien ¡y tenía que ser precisamente con él! Estaba punto de disculparse, pero en lugar de molestó él…le sonreía
-Quizá no quieras acostarte tan pronto, pero acabas de salir del hospital por una importante caída. Descansa hoy por última vez para coger fuerzas, mañana podrás salir todo lo que quieras.
-De…acuerdo-cedió más por congraciarse con él que porque en verdad estuviera de acuerdo.
-Sobre mañana…saldré de misión temprano. Ya la tenía asignada desde hace tiempo así que no pude cancelarla
-Lo entiendo-dijo aunque era mentira. Con lo que había visto a Tsunade-sama se imaginaba que ella le hubiera suspendido la misión si lo hubiera querido, pero también entendía que él debía necesitar alejarse de ella.
-Estaré fuera al menos una semana, así que le pediré a un amigo que te cuide y compre las despensas
-No es necesario
-Sí lo es. Quizá no pueda quedarme para cuidarte, pero no voy a dejarte desamparada.
Que él le dijera eso, alguien que parecía tener todos los motivos para querer alejarse de ella…era deliciosamente reconfortante. Lo decía con tan absoluta naturalidad, que no dudaba que fuera así siempre, preocupándose por los demás aún a costa suyo.
-Espero que…la misión salga muy bien. Tienes que cuidarte
-Siempre lo hago.
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A pesar de sus protestas por acostarse, se durmió a los pocos minutos de cubrirse con las cobijas. Debió dormir por varias horas, porque cuando abrió los ojos el lugar estaba cubierto de sombras, tan solo alumbrado brevemente por la luz de una lámpara de noche.
Repentinamente un ruido a su espalda atrajo su atención y se giró un poco para alzar la cabeza por encima del hombro. La lámpara le dio la luz suficiente para vislumbrar la sombra de su esposo rebuscando algo en el clóset. Repentinamente él detuvo su movimiento y se giró en dirección a ella
-Perdón por despertarte. Traté de hacerlo hace rato para que cenaras, pero no abriste los ojos. ¿Quieres que te traiga algo?
-Yo…no. Quizá el ramen no sea mi plato favorito, pero definitivamente me ha dejado satisfecha, no siento deseos de comer algo más. ¿Necesitas algo?-preguntó al cabo de unos instantes de silencio
-Sólo estoy buscando unas cosas para dormir
En ese preciso dio un paso hacia ella, acercándose también al resplandor de la lámpara. El rubor cubrió inmediatamente sus mejillas al ser conciente de que sólo estaba vestido con unos gastados boxers. Como su esposa era obvio que debía estar familiarizada con su desnudez, pero en aquellos momentos se sentía como una virgen púdica. También en ese momento se dio cuenta del detalle de que tendría que dormir con él.
Su nerviosismo debió ser bastante claro para él porque dio un paso atrás para ocultarse en las sombras y tras coger algo del fondo del clóset, cerró la puerta con fuerza
-No tienes que preocuparte, pienso dormir en la sala. Sólo venía por las cobijas
-Gracias
-Por nada. Esto ya es bastante…duro para ti como para imponerte mi presencia en tu cama
-Nuestra cama-corrigió automáticamente, sorprendiéndose por querer establecer ese detalle en lugar de dejarlo pasar. Si él también se sorprendió no dijo nada y simplemente sujetó la cobija contra su cuerpo
-Estaré en la sala. Si necesitas algo…
-Lo sé
En cuanto Naruto salió de la recámara, Sakura volvió a enterrar la cabeza en la almohada. Aún se sentía somnolienta pero ahora el sueño se le resistía sin importar lo mucho que trataba de relajarse.
Era cuanto menos desconcertante, pero aunque se sintió turbada ante la idea de compartir la cama con un hombre que no conocía, porque así era para ella, sin su presencia…se sentía sola. Estiró su brazo hasta tocar el otro lado de la cama. No lo sabía concientemente, pero dentro de ella sabía que ése era el lado donde dormía él.
Así, con el brazo extendido, poco a poco comenzó a adormilarse.
CONTINUARÁ
Terminé. Tienen suerte de que lo lograra, porque casi me he matado haciendo una posturita de Pilates (maldito arco, parece más fácil de lo que es), de hecho aún me duele el pie del santo ranazo que me di xDDDD
La verdad es que pensaba hacer primero DV, pero como ya es costumbre en mi, de pronto me llegó la inspiración para éste y me lancé a ello. Es lo bueno que me trajo el último capítulo del manga.
Quiero aclarar la conversación del 'san' en el nombre de Naruto. En Japón los esposos, aún en los matrimonios actuales y modernos, la esposa siempre llama a su marido con el sufijo 'san' incluido. Es algo tan arraiga que no hacerlo es muy raro y casi de mala educación, con todo y que sean jóvenes modernas y liberales. Por esa razón a Sakura le extraña que Naruto le prohíba usarlo para referirse a él.
Traté de plasmar la tensión que ocurre entre ambos cuando llegan al departamento, espero haberlo logrado. Sé que ambos actúan un poco raro a cómo son los personajes, pero con el transcurrir de los capítulos eso irá cambiando.
Muchas gracias a quienes me han dejado sus reviews animándome a continuar y prometo traer un próximo capítulo en cuanto logre juntar tiempo e inspiración. Lo mismo va para DV.
Si quieren ver spoilers o tener noticias si me tardo, échenle un ojo a mi blog y sabrán en qué andan las cosas
2009-10-31
