/Booth/
Ahí estaba ella, Temperance, parada frente a mi puerta, podía ver esa cara que ponía cuando sus sentimientos le ganaban a su cerebro, baje mi arma al ver que era ella, no paraba de llorar y yo solo quería abrazarla decirle que todo estaba bien que yo nuca dejaría que nada le pasara, pero en todo este tiempo que hemos pasado juntos aprendí a mostrarle mi apoyo solamente si ella lo requería, por que de otra forma le parecería un abuso a su espacio personal, así que espere a que hablara, la notaba muy triste, culpable, por lo que había pasado….
-de verdad soy como todos dicen, de verdad soy yo tan fría?-
pregunto ella desvaneciéndose en un llanto, tome su mano y la acerque a mi para que se sentara en la cama y poder tranquilizarla,
-No, no es así Bones, Vincent, el no hablaba contigo, el….
Pensé mucho en terminar esa frase por que sabia lo que ella pensaba de dios y de cualquier otra deidad existente,
-el hablaba con dios, o con el universo tal ves, el amaba estar aquí y amaba trabajar contigo, el no te culpa a ti, el quería otra oportunidad para seguir con nosotros, pero a veces no funciona así-
-pero porque, el me veía a mi, me lo decía a mi, yo….
-tranquila no era una platica contigo, claro que no eres una persona fría, si lo fueras no estarías así por Vincent-
-si fuera real la existencia de un dios, el habría dejado que el siguiera con nosotros-
se quedo viendo directamente a mis ojos como esperando que yo, que era un hombre de fe, pudiera resolver sus dudas sobre dios, pero no era tan sencillo.
-el asigna una misión para cada uno de nosotros y Vincent ya había cumplido la suya, no estés triste, el fue muy feliz, y amaba lo que hacia-
ella agacho su mirada, tal vez mi explicación no había sido suficiente para ella, pero ni yo podía entender por que dios hacia esto a veces, pero volvió su mirada hacia mi después de derramar unas cuantas lagrimas mas, sabia que me necesitaba pero no quería obligarla a nada que no quisiera hacer, yo solo podía mirarla, como siempre solía hacer, descifrar lo que sus ojos sentían.
-podrías… podrías abrazarme?-
me pregunto ella con su cuerpo acercándose al mío, yo solo asentí con la cabeza y la rodee con mis brazos, solo yo sabia lo frágil que era, a veces pensaba que ni ella sabia que lo fuera, así nos quedamos unos minutos hasta que nos quedamos recostados en la cama, ella seguía llorando, solo por momentos se calmaba, yo no quería dejar de abrazarla, sentía que se desmoronaría si así lo hacia, entonces trate de calmarla haciéndole platica.
-vamos Tempe todo esta bien, le dije haciendo una caricia a su cabello y rostro, -yo estoy aquí contigo, todo va a estar bien-
La mire a los ojos y por un momento ella se tranquilizó, y me regreso el gesto tomando mi mano con su pequeña mano y mirándome fijamente, tenia mucho que no hacíamos eso por que algo pasaba nuestras miradas conectaban al instante y parecía como si nada mas existiera, era fácil que ella supiera lo que yo sentía cuando miraba mis ojos, y yo ya había aprendido a descifrar lo que sus ojos decían sobre sus sentimientos, de pronto todo empezó a ir muy rápido, como la primera ves que probé sus labios hace ya casi 7 años, nuestros ojos no se cansaban de mirarse, pero nuestros rostros, y sobre todo nuestros labios pedían algo mas, de pronto nos empezamos a acercar cada ves mas, rostro a rostro, ella comenzó a rosar su nariz con mis mejillas, yo la verdad tenia miedo, no quería aprovecharme o hacer algo de lo que ella no estuviera segura, así que agache mi rostro, y tome su mano y la volví a mirar,
-quiero con todas mis ganas besarte- dije con temor pero sin dejar de mirarla,-pero no quiero que esto afecte por lo que estamos pasando-
ella agacho su mirada, la vi desilusionada, que tonto fui ella estaba tomando confianza, ahora lo había arruinado.
-yo la verdad, también quiero besarte y dejar que esto nos lleve a donde sea, que pase lo que tenga que pasar, pero no quiero que lo hagas si aun no estas seguro de lo que sientes- dijo ella algo decaída
la verdad es que yo si sabia que sentía, y mas en esos momentos, ella era la mujer, la que yo había esperado y la que me había esperado después de lo de Hanna, la que había estado conmigo todos estos años, con la que había compartido toda mi historia, era ella, siempre lo sentí así, pero los miedos nos hicieron detenernos en el pasado.
volví a rodearla con mis brazos, y ella se acomodo viéndome de frente, esta ves yo me acerque a ella, poco a poco nuestros labios iban quedando mas cerca y esta ves ninguno se detuvo, sus labios eran como los recordaba, los mas suaves que he probado en mi vida, era como magia, aunque ella no creyera en eso, estar así era inevitable, si en el pasado había tenido que contener mis ganas por tomarla del rostro y dejarme llevar por sus besos, esos besos que desde el principio sabia que eran para mi, y solo para mi.
/Brennan/
Estar así con Booth, su labios, su cuerpo, la forma en que dejaba pasar una caricia por mi rostro cada par de segundos, hacia que mi mente dejara de trabajar me volvía un ser normal y corriente, o por lo menos así creía yo que sentirían los demás el resto del tiempo, pero no cambiaria la mas alta inteligencia por las sensaciones que el provocaba en mi cuerpo, algo ilógico lo se, pero esas emociones eran algo nuevo para mi, yo que había pasado por relaciones, aunque no duraderas si llenas de pasión y emociones salvajes, pero nada de eso se comparaba con lo que yo sentía mientras mis labios estaban junto a los de Booth, encontraba que teníamos un ritmo único, los dos lográbamos una conexión diferente , pero nos complementábamos, el dejaba que mis labios fueran agresivos y los envolvía en su ternura, en su suavidad, nunca había notado lo perfectos que eran sus besos, ni muy secos, ni muy húmedos, pero realmente apasionados, había momentos en que sentía que me perdería en el, que dejaría de ser yo un solo ser humano para convertirme en algo de su propiedad, pero esta ves no había miedos, esta ves quería que pasara lo que tuviera que pasar, quería quedarme así pegada a el todo el tiempo, eso me hacia sentir segura, me hacia sentir mas fuerte, con el yo me sentía invencible.
