- ¡Tienes que entenderlo! -grita Kitty, entusiasmada- ¡El destino quiere que ellos estén juntos!
- ¿Destino? ¿Destino? ¡Pero si ha sido a ti a la que se le ha metido en la cabeza! -replica Lily, con el ceño fruncido.
- ¡Sí, porque yo leo en sus mentes y sé lo que quieren de verdad! ¿No lo entiendes? ¡Es el amor! -su amiga suspira y se lleva las manos al corazón.
- ¿Amor? Yo sí que te voy a dar amor -refunfuña Lily, tomándola por lo que es, un caso perdido.
- ¡Lily! ¡Que tenemos novio! ¡No me hagas proposiciones indecentes! -Kitty finge escandalizarse, aunque sonríe burlona.
