Capitulo 2
-Primer tropiezo-
Después de conducir y encontrar la maldita universidad, consigo aparcar a la vieja Peggy. Mis manos están heladas y de mi boca sale el típico vapor de cuando hace bastante frío. Junto mis manos y las muevo, a ver si así entran un poco en calor. Guantes, ¿como no se te a ocurrido, idiota? Me detengo en la puerta de la Universidad y observo que no es muy grande. Tiene pinta de que no hace mucho que la construyeron y dudo que tenga calefacción propia de dicho frío. Entro y veo que hay bastante gente. Y muy a mi sorpresa si que son jóvenes. Jóvenes aburridos encantados de vivir en Forks. Veo que hay una ventanilla con un cartel que pone: recepción. Debería de preguntar sobre mi primera clase y hacia donde tengo que ir.
Buenos días - dice una señora de unos 50 años, cuando me acerco - ¿Desea algo?
Buenos días – sonrío – Empiezo hoy las clases, estudio filología hispánica. Era para saber donde tengo que ir a primera hora. Me llamo Bella Swan.
Ah claro, ahora te lo miro – se levanta de su silla y se va a mirar papeles en un corcho. Vuelve y se sienta en su silla con un papel en mano – Tienes lingüística a primera hora, joven. Es en el segundo piso a la izquierda de las escaleras.
Gracias, muy amable.
Cuando por fin estoy en la puerta del aula miro el reloj plateado de mi muñeca. Las 7:45. Todavía me quedan 15 minutos. Empiezo a dar vueltas por el pasillo para intentar relajarme. Todo irá bien, Bella. Repito una y otra vez. En una de mis vueltas veo un corcho colgado de una pared, así que me paro y leo varios papeles que hay colgados. Nada interesante... Me giro para seguir mi recorrido y me doy con algo. Caigo al suelo y noto un fuerte dolor en el pie. Perfecto, primer tropiezo.
¡Auch! - grita la joven con quien he chocado – Que daño...
Perdona – digo levantándome del suelo y recogiendo los papeles que han caído por éste.
No te preocupes, andaba distraída – sonríe
Te lo he tirado todo... - me lamento mientras le doy todos los papeles
Tranquila – vuelve a sonreír – también a sido mi culpa. Me llamo Alice. Alice Cullen.
Bella Swan – digo extendiendo mi mano – Hoy es mi primer día y ando bastante perdida y nerviosa. Bastante nerviosa.
¡Uoh! ¿tu primer día? - dice dándome la mano. Es cálida – No estés nerviosa, mujer. ¿Que estudias?
Filología hispánica ¿Y tu? - comenzamos a andar para la misma dirección.
¡Periodismo! Pero creo que compartimos alguna asignatura. ¡Estupendo!- exclama realmente emocionada.
Yo me quedo aquí – Dije parándome en la puerta – Ha sido un placer Alice.
Luego nos vemos Bella, que tengas un buen primer día - Sonríe marchándose
Bien, por lo menos ya conozco a alguien, aunque no ha sido muy agradable la forma de "conocerla".
La primera hora pasa rápida. La clase no es muy grande, no la típica clase de universidad, es más bien como la mitad de una de ellas o aún más pequeña. No somos muchos alumnos como en las grandes universidades. Y no, no hablo con nadie. Ni siquiera con la profesora Porman, una mujer cincuentona, gruñona, mandona, y todas las palabras mal sonantes que terminen en "ona". Le he pedido el horario a una chica que esta detrás mío. Creo que se llama Angela. Es hora de Lengua española. También se me pasa rápido y Angela de vez en cuando habla conmigo. Eso es, Bella. Y en un abrir y cerrar de ojos estamos en tercera hora. Le he copiado el horario a Angela para no pedírselo cada hora. Literatura, perfecto. Por esta asignatura es por lo que estudio filología hispánica. Veo que Alice y unas cuantas personas más se unen a nuestra clase. Alice se sienta a mi izquierda.
¡Hola Bella! - grita nada más verme
Hola Alice, ¿que tal la mañana?
Aburrida.. ¿Y la tuya? ¿Como se presenta tu primer día? - Dice poniendo los apuntes encima de la mesa.
Tranquilo, y espero que siga así – río levemente - ¿Como es el profesor de literatura?
Es cabezota, feo, malhumorado, idiota...
Fantástico Alice – suspiro – retiro lo de mi primer día tranquilo.
Realmente me fastidia que el profesor sea tan, tan, tan... no encuentro la palabra. Esta asignatura me fascina. Y si el profesor no acompaña, se vuelve una mierda muy, muy grande. Yo no tengo apuntes, lógicamente. Así que saco folios en blanco para poder apuntar todo lo que encontrara importante. De repente entra un chico de pelo cobrizo, ojos verdes, alto y serio. Demasiado formal. Deja los libros encima de la mesa del profesor y empieza a escribir en la pizarra sin decir ni buenos días. Al menos, la horrible señora Porman había saludado. ¿El profesor?. Miro a Alice y ésta se ríe. Me sonrojo. No me imaginaba que fuera tan joven...
" Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado" - Dice sentándose en la silla – William Shakespeare. A mi parecer, es una de las mejores citas que he leído. Para la semana que viene quiero un trabajo sobre este gran poeta y una de las citas que más os guste de él. Después las leeremos aquí.
Me sonrojo. Su voz es realmente sexy. Vuelvo a sonrojarme más por tal pensamiento. Odioso, esto si que es odioso. Hubiera preferido que fuera un cabrón. Y no el hombre más hermoso que jamás habia visto.
Saco mi agenda y apunto lo del trabajo. Él sigue dando la clase. Me fascina realmente como se envuelve y disfruta comentando libros, poetas, autores, novelas... Su explicación me engancha y tengo todos los sentidos puestos en ella, y por supuesto en él. De repente un trozo de papel arrugado salta a mi mesa. Viene de la izquierda. Miro a Alice y ésta me guiña un ojo. Abro el papel medio a escondidas:
¡Bella! Cuando termine esta asquerosa hora toca el descanso. ¿Te apetece que vayamos a la cafetería y me cuentas un poco tu vida? Así nos vamos conociendo más.
Pensaba que iba a pasar mi descanso con uno de mis libros. Sin lugar a dudas, conocer a Alice era mejor plan. Cuando voy a ponerle un "si" que ocupe la mitad de la pequeña nota. Unas manos suaves con dedos largos me la quita de las manos. Cuando levanto la mirada, "él" me esta mirando con esos ojos verdes que emboban a cualquiera.
Creo que os resulta más interesante pasaros notas que mi clase señoritas – Dice leyendo la nota para el mismo
Oh vamos Eddy, estas explicando cosas demasiado aburridas – dice Alice. Yo me asombro de que le hable así. ¿Eddy? Me estremezco.
Señor Cullen, profesor Cullen, señor Edward, profesor Edward e incluso si lo deseas Edward Cullen – corrige encarándose a Alice – No te pases ni un pelo Alice.
Perdón, perdón... No quería molestarle señor Cullen – Se disculpa Alice con un tono de ironía y encogiéndose de hombros. ¿Cullen?
Lo mismo para usted señorita...
Swan – termino – Bella Swan.
Edward se gira y sigue con su clase.
Cuando termina la clase, Alice y yo vamos a la cafetería de la universidad. Es pequeña, como todo en Forks, pero acogedora. Hay una señora cuarentona en la barra y una chica rubia ayudando. Pedimos dos cafés con leche y Alice, hambrienta, pide unas tostadas. Me insiste en que coma algo, pero sinceramente estoy tan nerviosa que no podría darle un bocado ni siquiera a una pequeña mandarina.
Nos sentamos en una mesa. Aquí se esta más caliente que en las aulas. Me quito la bufanda y la chaqueta que no había tocado de mi cuerpo desde las primeras horas de la mañana. De pronto, entra Angela en la cafetería y Alice le hace un gesto con la mano para que se siente con nosotras. Oh, bien, muy, muy bien. Cuanta más gente, mejor.
Angela pide un zumo de piña y un mini-bocadillo de queso. Viene hacía nosotras y se sienta.
Hola, chicas – Dice sonriendo y le devuelvo la sonrisa - ¿Que tal el primer día, Bella?
Bien, gracias
Claaaaaaaro, ¿Como no va a estar bien si ha conocido a la gran Alice? - dice ésta haciendo una reverencia. Todas reímos. Alice era verdaderamente simpática y alegre. Y contagiaba a cualquiera con esa manera dulce de vivir la vida.
Una cosa... ¿Como se te ha ocurrido hablarle así al profesor Cullen, Alice? - pregunto mirándola de reojo. Veo que Alice abre los ojos como platos sorprendida
¿Todavía no te has dado cuenta, Bella? ¡El profesor Cullen es el hermano de Alice! - Exclama Angela dando un bocado a su mini-bocadillo.
¿Enserio? - pregunto sorprendida. Su hermano. Bebo un sorbo de mi café viendo como Alice asiente divertida - ¿Y es duro tener un hermano que sea tu profesor?
No noto nada distinto... - Dice pensativa – Solo que a veces me meto con él de forma cariñosa. Luego en casa me riñe – ríe haciendo un puchero
Ya veo... - Su hermano..
¿Y te vas a quedar mucho tiempo en Forks? - pregunta Alice.
Este año lo pasaré entero aquí. Luego no sé que haré.
Bien, tiempo suficiente – sonríe – Bella, dicen que en las universidades es bueno hacer contactos y pequeños trabajos para relacionarte más con la carrera que estudias. Yo hago entrevistas a gente que vive en la capital, no muy famosa, y las expongo en el periódico de Forks. No es gran cosa, pero me mantiene distraída, divertida y es lo que me gusta. Tu deberías de hacer algo así. Hay talleres también que podrían ayudarte más en las asignaturas que te quieras involucrar, los profesores son importantes en ese vínculo. Ya que ellos son los que te dan facilidades para que te involucres más. ¿Por que no piensas en hacer algo así? ¡Te ayudara!
Es interesante... - digo pensativa – Podría mirar algún taller de esos. ¿Dónde se miran?
En la pagina web de la universidad. Si quieres podemos mirarlo ahora.
¡Oh! Muchas gracias – digo eufórica.
Después del desayuno vamos un rato a la biblioteca, dónde también hay ordenadores y miro los talleres accesibles. Uno me llama mucho la atención. Y es de literatura. Profesor:Edward Cullen. No se muy bien porque me llama tanto. ¿Por el taller en sí o por quien lo da? Total, tengo que elegir uno. Este taller es sobre escribir un libro a conjunto. El profesor lo revisa y nos da unas pautas. Cada capitulo lo hace un alumno/a diferente del taller. Será bueno para conocer gente. Realmente me gusta la idea y es original. ¿Tu escribiendo un libro? ¿enserio, Bella? Alice me animó muchísimo y me dijo que ella de literatura no entendía mucho, pero que si necesitaba algo de ella se lo pidiera. Es tan, tan, y tan amable. Bien, para inscribirme tengo que hablar con el profesor encargado del taller. Así que después de las clases voy al departamento de literatura para ver si Edward sigue allí. Hay una mujer joven, tecleando en el ordenador. Toco la puerta que esta medio abierta y ésta se gira con una sonrisa.
¿Esta todavía por aquí el profesor Cullen de literatura?
Mmmm, ha ido a por unos papeles a secretaria. Si quieres toma asiento y espera aquí – Me dice tendiendo la mano para señalarme con el dedo indice unas sillas al lado derecho del despacho.
Vale, gracias – tomo asiento y saco mi BlackBerry para entretenerme.
Jessica, ya te he dicho que llegaré a tiempo. Confía en mi – El profesor Cullen entra hablando por el teléfono móvil después de diez minutos esperando.
Si... ajá. ¡Joder, Jess te estoy diciendo que llegaré a tiempo! - Grita tirando los papeles encima de la mesa, la mujer joven sigue tecleando en el ordenador mientras esboza una pequeña sonrisa, rodando los ojos.
Vale, bien. Cuando salga de aquí te llamo. Si,si, yo también te quiero – Dice colgando y tirando el móvil encima de la mesa - ¿Cómo diablos sois tan pesadas, agobiantes y insufribles las mujeres?
No todas somos así, Edward – advierte la mujer joven volteándose a verle – Tienes que entendernos un poquito mejor.
¿Mejor? Yo creo que estoy haciendo suficiente – Suspira pasando la mano por su cabello revoltoso
Por cierto, tienes visita – Dice la mujer señalándome.
Oh, disculpa, no te había visto – Me dice Edward acercándose a mi - ¿En que te puedo ayudar?
Vengo a inscribirme en el taller de literatura. He leído en la web que lo lleva usted señor Cullen.
Así es. ¿Seguro que te quieres inscribir? Es un trabajo duro y muy estresante...
Si, me han dicho que será bueno para mi hacer un taller. Y el único que me a entrado por los ojos ha sido este – sonrío.
Muy bien, púes ahora te doy el guión que seguimos y las pautas que hemos establecido. También la explicación de sus personajes, quienes están en el taller y toda clase de información. Me firmas unos cuantos papeles comprometiéndote hasta el final de dicho libro y te doy mi Email – Se levanta a rebuscar en una cajonera. Su Email.
Me entrega el dossier y reviso los puntos que hay que seguir. Me explica levemente todo un poco y firmo. Apunto su Email en mi BlackBerry. Me explica que es por si tengo alguna duda y para enviarle los capítulos que tengo que escribir.
Si tienes alguna duda no dudes en contactar conmigo – me dice acompañándome a la puerta.
Vale – Al salir esta Alice esperando en el pasillo. Se acerca a nosotros.
¿Ya esta? - Me pregunta y asiento – Cuidala eh, Eddy – sonríe a Edward.
¿Que haces todavía aquí, Alice?
Esperando a Bella. Me va a llevar a casa – Ríe. Yo no he dicho eso.
Oh. ¿No quieres que te lleve yo?
No. Mamá me ha dicho que Jessica a organizado una comida con sus padres, así que tendrás prisa.
¿Desde cuando piensas en mi?
Desde siempre Eddy – Dice haciendo un puchero.
Bien, conduce con cuidado Swan – Vuelve a entrar al despacho y cierra la puerta detrás de él.
Alice y yo nos vamos para el parking. Le llevo a su casa. Su GRAN casa. Tenía jardín, piscina, invernadero y árboles. Cabían árboles en el jodido jardín. Alice me invita a pasar, pero Charlie estará deseando que llegue y le explique mi día. Así que niego su invitación. Me da un beso en la mejilla y sale del coche feliz. Al volver a casa veo que tenemos visita, un coche esta aparcado justo en nuestra entrada. Cuando entro a casa Charlie esta hablando con un señor y un chico joven esta escuchando. Charlie se da cuenta de mi presencia y se dirige hacia mi.
¡Bella! - exclama – Ven, te presento a unos viejos amigos – Dice Charlie pasando mi mano por la cintura para entrar al salón.
Bella, este es Billy Black y su hijo Jacob.
¡Oh que guapa eres Bella! - Exclama Billy – Estas hecha una mujercita.
Gracias señor Black.
Oh no, por favor. Billy, es Billy, Bella.
Encantado Bella, me han hablado mucho de ti – Dice Jacob acercándose a mi y extendiendo su mano.
Igualmente, Jacob – sonrío. Jacob era alto, piel bronceada aunque en Forks no "existiera el calor del sol", ojos negros, dientes perfectos, brazos grandes. Jacob era muy guapo.
Bella – me llama Charlie – Hoy se quedan a cenar con nosotros.
