Disclaimer: Dragón Ball Z y sus personajes no me pertenecen son del gran Akira Toriyama. Pero la historia es de mi propiedad intelectual, sin otro objetivo que no sea el de divertirlos.
Y allí estaban, en uno de los restaurantes más elegantes de ciudad Satán. La luz era tenue, la música suave, las instalaciones muy elegantes con manteles blancos como la leche e impecable vajilla y los mozos muy prolijos y atentos; parecía que el ambiente era ideal para una cita. Videl y Gohan se encontraban ya sentados en su mesa, pero un poco apenados por la circunstancia.
Vaya, sí que es elegante este lugar… - comentó la joven, sin saber sobre qué hablar. Por un momento pensó en que debió de hacer lo mismo que Gohan e ir con ropa mucho más formal, no imaginó que era un lugar tan exclusivo; sin embargo, ello también la habría dejado en evidencia sobre la naturaleza de la salida.
Sí es cierto – Gohan tampoco sabía cómo actuar, ya antes había tenido una especie de cita, aunque en realidad había sido manipulado para ir. Pero éste no era el caso. Y también estaba lo que le mencionó Milk, - ¡Al fin esa niña se las arregló para invitarte a una cita! – recordó el pobre de Gohan que seguía pensando en la imposibilidad que a su amiga se le ocurriera tal cosa.
Ambos pidieron su orden, evidentemente la de Gohan era bastante más extensa que la de Videl, pero ello sirvió para que se relajaran un poco más y actúen como era lo usual.
Y cuéntame Gohan, ¿Es verdad que ese Sr. de color verde también te entrenó? Tu mamá me dijo que tu padre y él siempre te obligaban a entrenar, puedo imaginarlo de tu padre, aunque ese Sr. me parece un poco extraño – la joven aún estaba confuso sobre los orígenes de su amigo todavía le parecía algo complicado e increíble lo que le había contado.
¿Sr. de color verde? Te refieres al Sr. Picoro. Bueno sí él me entrenó junto con mi padre desde que era pequeño, obviamente mamá siempre se oponía y peleaba con papá sobre eso. El Sr. Picoro es en realidad muy amable y se preocupa mucho por mí, digamos que es como mi segundo padre – admitió Gohan recordando cuando el nameku se sacrificó por él y cómo se preocupó cuando luchó con Cell.
Ya veo, es agradable que tengas buenos amigos, yo en cambio he estado siempre bajo la sombra de mi padre y muchas personas quieren agradarme por eso. – aceptó la muchacha un poco cabizbaja.
A pesar de eso tienes muy buenos amigos en la escuela, Iresa por ejemplo, también están Shapner… y yo… - Gohan notó que su acompañante se sonrojó un poco. No podía dejar de analizarlo, ¿era esa una cita? ¿por qué Videl actuaba de esa manera? siempre ha sido tan agresiva, curiosa e imponente que era extraño verla dejándose llevar por una buena charla – creo que debo preguntarle si es esto lo que pienso que es- pensó el joven- aunque me llevaré un gran escándalo cuando eso suceda, me arriesgaré; aunque ¿qué haré si es verdad? Si esto es una cita entonces eso significa que…significa que…, a ver que me dijo Bulma, que si dos personas tienen una cita es que están enamorados- Gohan dio un pequeño salto, que fue notado por la joven.
- ¿Pasa algo Gohan?
-No, no, nada – dijo Gohan apenado y confundido, pero continuaba pensando – Videl es una niña muy agradable, es fuerte, inteligente y persistente definitivamente no es una humana común y corriente, pero nunca había considerado verla como algo más que una amiga.
Sus pensamiento fueron interrumpidos por un gran estruendo proveniente de la cocina, junto con unos cuantos ruidos, de voces muy familiares por cierto.
¡Ves! Te dije que causaríamos problemas si venimos a la cocina, bastaba con que nos quedemos detrás de esa mesa para ver todo
Es que tenía mucha hambre y todo se veía muy delicioso
Niños ¡fuera de mi cocina! – dijo un hombre grueso con bigotes y un sobrero blanco salió de la cocina bastante molesto
Vamos Goten, antes de que Gohan nos vea – ¿Goten?, ¿niños? ¿comida?, no podía creerlo, definitivamente se trataba de Goten y Trunks. Gohan, fue molesto a verlos y saber que estaban haciendo en un lugar como ese, Videl lo acompañó.
¡Se puede saber ¿qué están haciendo aquí niños?
Es que Goten vio comida muy deliciosa y …- empezó a contestar Trunks
Sí hermano, estábamos espiándolos en su cita con esta cámara como dijo mamá, hasta que vi esa comida deliciosa...- Trunks los miró con enfadado
Goten, cómo se te ocurre decirles eso, ahora saben la verdad y mamá me va a castigar – el otro niño se agarró la boca con las dos manos tapándosela en señal de torpeza por lo que dijo. Gohan no estaba seguro de qué hacer, ni él sabía si esa era o no una cita, pensó que Videl también se disgustaría así que solo alcanzó a decir – ¡Pero que tontos! Cómo se les ocurre que ésta era una cita, no paran de decir cosas sin sentido.
Videl parecía bastante sorprendida con la llegada de los niños, pero sus ojos empezaron a brillar y a mojarse en cuanto Gohan dijo esas palabras, después de eso se fue del restaurante dejando a los tres chicos atrás.
Es mejor que vayas tras ella – ahora Trunks le hablaba – cena, luz baja, música, solo ustedes dos, ésta sí era una cita – Gohan se quedó perplejo – Vaya Goten, veo que es de familia. – el otro niño río tomándose con una mano la parte de atrás de su cabeza.
A unas cuadras del lugar Videl se encontraba sentada en una banca, molestaba y ligeramente llorosa por lo sucedido. Podía haber aceptado que no se haya dado cuenta el día que lo invitó, pero en cuanto entraron al lugar era evidente cual era la situación. Se cuestionaba cómo no pudo notarlo.
De pronto, una mano la rodeó, la muchacha levantó la mirada para ver quien se sentaba junto a ella. El corazón le dio un salto.
Lo siento, fui un tonto al no notarlo. Creo que Trunks tiene razón al decir que es de familia – no entendió esa última parte, pero aquel abrazo se sentía muy cálido y cómodo, como si fuese lo correcto. Continuaron así por un largo rato, esta vez Videl le correspondió, ya habían pasado el límite de la amistad.
Mientras Goten y Trunks estaban sentados en un árbol tomando fotografías de lo ocurrido.
-Tú mamá estará muy contenta con esto Goten, y nos dará todavía más comida de la que nos prometió – ambos sonrieron e imaginaron el banquete que les esperaba.
A lo lejos dos mujeres salían del bosque para llegar a la ciudad. Una de ellas era joven muy hermosa, con cabello negro como la noche que caía suavemente sobre sus hombros, y con unos ojos también oscuros pero con un brillo peculiar, lleno de esperanza y alegría. La otra era adulta y con facciones muy similares, pero con una mirada penetrante.
-¿Es esta la ciudad mamá? – lo decía mientras miraba asombrada los edificios
- Sí hija, es aquí donde nos ha dicho ese hechicero que vengamos – respondió con seriedad.
- Que emoción, ya quiero ver a Gohan.
